Espanyol-Sabadell: el retorno del otro histórico derbi catalán

La última vez que el Sabadell disputó un encuentro de Liga regular, el pasado 7 de marzo, visitaba la Ciudad Deportiva Dani Jarque para medirse con el Espanyol B (4-2). Y ahora se da el caso de que su próximo partido liguero, a priori en septiembre, podría enfrentarle con el primer equipo del Espanyol, en el RCDE Stadium. Un salto inesperado en el guion que, sin embargo, no se produce por arte de magia, sino en base al esfuerzo, el talento y a una promoción que los arlequinados culminaron el pasado domingo al subir a Segunda A a costa del Barcelona B (2-1).

El ascenso del Sabadell, combinado con el descenso del Espanyol –qué distinto suena el cántico de "A Segunda, oé", a menudo despectivo, cuando lo entona eufórica una plantilla que hace un año peleaba por no caer a Tercera–, propicia la recuperación del otro gran derbi catalán, más allá del que los pericos y el Barcelona han repetido 170 veces en la historia de LaLiga. Los arlequinados, que llevaban un lustro en la categoría de bronce, han militado más de medio siglo en el fútbol profesional, y en hasta 30 ocasiones se han visto las caras con el Espanyol, la inmensa mayoría (26) en Primera.

Volverá este derbi catalán 30 años después de su última disputa, que data del 11 de marzo de 1990 en Segunda División, cuando Ramón Matas y Eloy Pérez pusieron las tablas (1-1) en la Nova Creu Alta. Allí sí ha regresado el Espanyol posteriormente, pero no para enfrentarse al Sabadell en partido oficial, sino para jugar un partido en el exilio que además le condujo a Europa, ante el Oviedo en 1996 a resultas de una mandarina que impactó en el cuerpo del árbitro Juan Manuel Brito Arceo, o por obras en Montjuïc, como la célebre Copa Intertoto de 1998.

Además, Sabadell y Espanyol han compartido a lo largo de su historia un sinfín de jugadores, algunos legendarios. En la plantilla arlequinada de este ascenso figuran Ángel Martínez, capitán, y hasta ahora Manu Lanzarote, sin ir más lejos. En un pasado no muy lejano también estuvieron Juanjo Ciércoles o Carlos Clerc.

Y entre los 80 y los 90 se vistieron de arlequinado mitos, desde Rafa Marañón a Tommy N'Kono, pasando por Orlando Giménez, Josep Maria Gallart, Manolo Zúñiga, Edu Mauri o Tintín Márquez. Hasta Branko Kubala, hijo del mítico Ladislao, alternó ambos equipos en los 60. Ahora se recupera un derbi que rezuma aquel aroma de autenticidad.

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