El RCDE Stadium apunta a 2020 como espacio libre de humo

Fútbol y deporte. Conceptos que casan con una vida saludable, como difícilmente puede hacerlo el tabaco. Es por ello que cada vez son más los clubes que dan el paso hacia un estadio sin humo. Y el Espanyol, que iba en ese camino con tanta timidez como lentitud, muy probablemente se encontrará superado por la normativa pública, como ya le sucedió ante Barcelona y Girona, que le tomaron voluntariamente la delantera con medidas de este tipo en Catalunya.

El caso es que el Departament de Salut de la Generalitat trabaja ya en la elaboración de una nueva ley de adicciones, en la que se propondrá prohibir el consumo de tabaco (cigarros electrónicos incluidos), entre otros lugares, en instalaciones deportivas al aire libre. Y ello, claro está, afectaría al estadio del Espanyol. Medidas que, según la consellera del ramo, Alba Vergés, pretenden aplicarse en el periodo de un año y que tienen como objetivo “proteger a todo el mundo” del humo y sus nocivas consecuencias en la salud. No en vano, el consumo de tabaco registró en 2018 un repunte en Catalunya, del 24 al 25,6 por ciento de la población, según datos de la ESCA (Enquesta de Salut de Catalunya), lo que produce 26 muertes al día derivadas de esta adicción.

La prohibición no afectará al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, que desde hace justo un año es ya un recinto libre de humo, y tampoco en espacios muy reducidos del RCDE Stadium, donde la temporada 2019-20 ya no se fumará. Se trata de la nueva grada familiar, anunciada en la reciente campaña de socios y abonados, y del palco presidencial, donde por primera vez en la historia tampoco se hará uso del tabaco.

Desde hace un año, el club tiene sobre la mesa una carta con la reivindicación de un estadio libre de humo firmada por la Generalitat, el Institut Català d’Oncologia, la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria o Farmapericos o la Societat Catalana d’Atenció i Tractament del Consum de Tabac, entre otros organismos y entidades.

Pase lo que pase, va el Espanyol a la zaga de Camp Nou y Montilivi, donde ya se prohibió fumar sin necesidad de que la legislación lo obligara, y también de otros estadios de LaLiga como Mestalla, La Rosaleda o el Nuevo Zorrilla, este último donde se implantará la temporada próxima. La nueva ley catalana secundará las que ya existen en el País Vasco (y que afecta, entre otros, a San Mamés, Anoeta, Mendizorroza e Ipurua), Inglaterra o la que se aplica en Mundiales y Eurocopas.

El RCDE Stadium apunta a 2020 como espacio libre de humo

Fútbol y deporte. Conceptos que casan con una vida saludable, como difícilmente puede hacerlo el tabaco. Es por ello que cada vez son más los clubes que dan el paso hacia un estadio sin humo. Y el Espanyol, que iba en ese camino con tanta timidez como lentitud, muy probablemente se encontrará superado por la normativa pública, como ya le sucedió ante Barcelona y Girona, que le tomaron voluntariamente la delantera con medidas de este tipo en Catalunya.

El caso es que el Departament de Salut de la Generalitat trabaja ya en la elaboración de una nueva ley de adicciones, en la que se propondrá prohibir el consumo de tabaco (cigarros electrónicos incluidos), entre otros lugares, en instalaciones deportivas al aire libre. Y ello, claro está, afectaría al estadio del Espanyol. Medidas que, según la consellera del ramo, Alba Vergés, pretenden aplicarse en el periodo de un año y que tienen como objetivo “proteger a todo el mundo” del humo y sus nocivas consecuencias en la salud. No en vano, el consumo de tabaco registró en 2018 un repunte en Catalunya, del 24 al 25,6 por ciento de la población, según datos de la ESCA (Enquesta de Salut de Catalunya), lo que produce 26 muertes al día derivadas de esta adicción.

La prohibición no afectará al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, que desde hace justo un año es ya un recinto libre de humo, y tampoco en espacios muy reducidos del RCDE Stadium, donde la temporada 2019-20 ya no se fumará. Se trata de la nueva grada familiar, anunciada en la reciente campaña de socios y abonados, y del palco presidencial, donde por primera vez en la historia tampoco se hará uso del tabaco.

Desde hace un año, el club tiene sobre la mesa una carta con la reivindicación de un estadio libre de humo firmada por la Generalitat, el Institut Català d’Oncologia, la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria o Farmapericos o la Societat Catalana d’Atenció i Tractament del Consum de Tabac, entre otros organismos y entidades.

Pase lo que pase, va el Espanyol a la zaga de Camp Nou y Montilivi, donde ya se prohibió fumar sin necesidad de que la legislación lo obligara, y también de otros estadios de LaLiga como Mestalla, La Rosaleda o el Nuevo Zorrilla, este último donde se implantará la temporada próxima. La nueva ley catalana secundará las que ya existen en el País Vasco (y que afecta, entre otros, a San Mamés, Anoeta, Mendizorroza e Ipurua), Inglaterra o la que se aplica en Mundiales y Eurocopas.

El RCDE Stadium apunta a 2020 como espacio libre de humo

Fútbol y deporte. Conceptos que casan con una vida saludable, como difícilmente puede hacerlo el tabaco. Es por ello que cada vez son más los clubes que dan el paso hacia un estadio sin humo. Y el Espanyol, que iba en ese camino con tanta timidez como lentitud, muy probablemente se encontrará superado por la normativa pública, como ya le sucedió ante Barcelona y Girona, que le tomaron voluntariamente la delantera con medidas de este tipo en Catalunya.

El caso es que el Departament de Salut de la Generalitat trabaja ya en la elaboración de una nueva ley de adicciones, en la que se propondrá prohibir el consumo de tabaco (cigarros electrónicos incluidos), entre otros lugares, en instalaciones deportivas al aire libre. Y ello, claro está, afectaría al estadio del Espanyol. Medidas que, según la consellera del ramo, Alba Vergés, pretenden aplicarse en el periodo de un año y que tienen como objetivo “proteger a todo el mundo” del humo y sus nocivas consecuencias en la salud. No en vano, el consumo de tabaco registró en 2018 un repunte en Catalunya, del 24 al 25,6 por ciento de la población, según datos de la ESCA (Enquesta de Salut de Catalunya), lo que produce 26 muertes al día derivadas de esta adicción.

La prohibición no afectará al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, que desde hace justo un año es ya un recinto libre de humo, y tampoco en espacios muy reducidos del RCDE Stadium, donde la temporada 2019-20 ya no se fumará. Se trata de la nueva grada familiar, anunciada en la reciente campaña de socios y abonados, y del palco presidencial, donde por primera vez en la historia tampoco se hará uso del tabaco.

Desde hace un año, el club tiene sobre la mesa una carta con la reivindicación de un estadio libre de humo firmada por la Generalitat, el Institut Català d’Oncologia, la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria o Farmapericos o la Societat Catalana d’Atenció i Tractament del Consum de Tabac, entre otros organismos y entidades.

Pase lo que pase, va el Espanyol a la zaga de Camp Nou y Montilivi, donde ya se prohibió fumar sin necesidad de que la legislación lo obligara, y también de otros estadios de LaLiga como Mestalla, La Rosaleda o el Nuevo Zorrilla, este último donde se implantará la temporada próxima. La nueva ley catalana secundará las que ya existen en el País Vasco (y que afecta, entre otros, a San Mamés, Anoeta, Mendizorroza e Ipurua), Inglaterra o la que se aplica en Mundiales y Eurocopas.

El RCDE Stadium apunta a 2020 como espacio libre de humo

Fútbol y deporte. Conceptos que casan con una vida saludable, como difícilmente puede hacerlo el tabaco. Es por ello que cada vez son más los clubes que dan el paso hacia un estadio sin humo. Y el Espanyol, que iba en ese camino con tanta timidez como lentitud, muy probablemente se encontrará superado por la normativa pública, como ya le sucedió ante Barcelona y Girona, que le tomaron voluntariamente la delantera con medidas de este tipo en Catalunya.

El caso es que el Departament de Salut de la Generalitat trabaja ya en la elaboración de una nueva ley de adicciones, en la que se propondrá prohibir el consumo de tabaco (cigarros electrónicos incluidos), entre otros lugares, en instalaciones deportivas al aire libre. Y ello, claro está, afectaría al estadio del Espanyol. Medidas que, según la consellera del ramo, Alba Vergés, pretenden aplicarse en el periodo de un año y que tienen como objetivo “proteger a todo el mundo” del humo y sus nocivas consecuencias en la salud. No en vano, el consumo de tabaco registró en 2018 un repunte en Catalunya, del 24 al 25,6 por ciento de la población, según datos de la ESCA (Enquesta de Salut de Catalunya), lo que produce 26 muertes al día derivadas de esta adicción.

La prohibición no afectará al Espanyol en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, que desde hace justo un año es ya un recinto libre de humo, y tampoco en espacios muy reducidos del RCDE Stadium, donde la temporada 2019-20 ya no se fumará. Se trata de la nueva grada familiar, anunciada en la reciente campaña de socios y abonados, y del palco presidencial, donde por primera vez en la historia tampoco se hará uso del tabaco.

Desde hace un año, el club tiene sobre la mesa una carta con la reivindicación de un estadio libre de humo firmada por la Generalitat, el Institut Català d’Oncologia, la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria o Farmapericos o la Societat Catalana d’Atenció i Tractament del Consum de Tabac, entre otros organismos y entidades.

Pase lo que pase, va el Espanyol a la zaga de Camp Nou y Montilivi, donde ya se prohibió fumar sin necesidad de que la legislación lo obligara, y también de otros estadios de LaLiga como Mestalla, La Rosaleda o el Nuevo Zorrilla, este último donde se implantará la temporada próxima. La nueva ley catalana secundará las que ya existen en el País Vasco (y que afecta, entre otros, a San Mamés, Anoeta, Mendizorroza e Ipurua), Inglaterra o la que se aplica en Mundiales y Eurocopas.

Tokio 2020 prohibirá fumar en todas las sedes y alrededores

28 febrero, 2019 · Archivado en Competiciones, Deportes, Industria, Juegos Olímpicos, Juegos Olímpicos 2020, Tabaco, Tokio 2020 · Comentarios desactivados en Tokio 2020 prohibirá fumar en todas las sedes y alrededores 

La organización de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 anunció hoy que se prohibirá fumar en todas las sedes deportivas y en sus alrededores, lo que supone una normativa antitabaco mucho más restrictiva que la existente en Japón. Durante los próximos Juegos no se podrá fumar en ninguna de las instalaciones que acogerán las competiciones, ni cubiertas ni al aire libre, ni tampoco en las áreas en torno a dichas sedes, una prohibición que también se aplicará a los cigarrillos electrónicos y al tabaco calentado.

La organización decidió aplicar estas restricciones con base en las recomendaciones realizadas por el Comité Olímpico Internacional (COI) y con el objetivo de "proteger la salud de los atletas y de los espectadores", según explicó en un comunicado. La nota añade que Tokio 2020 aspira a "dejar un legado de mejor salud pública en Japón", uno de los países desarrollados más permisivos con el tabaco y entre los peor calificados en políticas antitabaco por la Organización Mundial de la Salud.

En el país asiático se permite actualmente fumar en bares y restaurantes, mientras que está prohibido el tabaco en la mayoría de espacios públicos al aire libre y en la calle, salvo en puntos de fumadores. A partir de 2020, una nueva normativa aprobada por el Ejecutivo nipón endurecerá ligeramente los requisitos para establecimientos comerciales donde se puede fumar, aunque la laxitud de esta medida -el 55 por ciento de los locales quedarán exentos de aplicarla- ha generado dudas sobre su utilidad.

Por su parte, el Gobierno de Tokio decidió ir más allá y aplicar desde abril de 2020 una ordenanza que prohibirá fumar en todos los bares y restaurantes que cuenten con empleados (aparte de su propietario), lo que supone que el 84 % de los locales de la capital quedarán libres de humo. La política antitabaco de Tokio 2020 también será más dura que la de los Juegos de Londres 2012 y de Río 2016, donde se prohibía fumar dentro de las sedes deportivas aunque se habilitaron puntos de fumadores en sus alrededores, según destacaron los organizadores.