Cómo afectará el Brexit a la F1

El Reino Unido abandonará la Unión Europea, tal como votaron sus ciudadanos en referéndum, aunque las condiciones de su salida siguen debatiéndose en el parlamento británico y negociándose a través de la primera ministra, Theresa May, con el Consejo Europeo. Inicialmente esa desconexión debió producirse el 29 de marzo, aunque se solicitó una prórroga hasta el 12 de abril que aún podría ampliarse para evitar una salida sin acuerdo. Porque este hecho tendría enormes consecuencias para la ciudadanía que también afectan al deporte, y en cuanto al automovilismo, particularmente a la Fórmula 1: siete de las diez escuderías tienen su sede operativa en Gran Bretaña, y además se nutren de la industria local para la fabricación de los 20.000 componentes que conforman un monoplaza.

Y un cambio en la política de fronteras o los aranceles y aduanas puede afectar muy negativamente a la competitividad de lo que Toto Wolff, director de competición de Mercedes, describe como "el Silicon Valley de la Fórmula 1". Se refiere al núcleo de fábricas de los equipos: Brackley y Brixworth (la escudería Mercedes y sus unidades de potencia), Enstone (Renault), Woking (McLaren), Milton Keynes (Red Bull), Silverstone (Racing Point), Oxford (Williams) y Banbury (Haas). Y más: Honda fabrica sus motores en Sakura pero tiene un centro de operaciones en Milton Keynes para surtir también a Toro Rosso. Y Pirelli, que diseña sus neumáticos en Milán y los fabrica en Turquía o Rumanía, también opera en la ciudad de Slough. Se cifra en 6.500 los empleos directos del ‘Gran Circo’, de los cuales unos 4.200 están en Reino Unido, según ‘Racefans’.

En los fabricantes no ocultan la preocupación, y también el desconsuelo. Toto Wolff: "Es trágico cómo se ha convertido en un gran entretenimiento cada vez que leo 'BBC.com', ya no sabes si es obra de Monty Python. Me meteré en líos si hablo de política, pero nosotros tenemos 26 nacionalidades en nuestra escudería, la mayoría europeos, y es un asunto preocupante. Vivimos enviando material con efecto inmediato y enviando a la gente fuera, si este proceso se viera interrumpido tendríamos un problema. Aunque no creo que eso pueda pasar, la industria del automóvil se vería fuertemente afectada si no se alcanza un acuerdo. El sentido común debe prevalecer".

Christian Horner, británico y jefe de Red Bull, ve "vergonzoso" el proceso de votaciones en el parlamento, "hay una casi cada día y nadie está muy seguro de para qué". "No sabemos si lo estamos retrasando, si nos quedamos o dónde vamos, y sería muy útil que alguien me explicara qué significa el Brexit en realidad, porque hay mucha confusión. Como negocio, esperaremos a ver cómo y cuándo sucede mientras establecemos todos los posibles escenarios para proteger las operaciones", opina. Y desde Liberty, Chase Carey no oculta que tendrán "problemas logísticos".

En los próximos meses, en función del acuerdo que alcance Reino Unido con la Unión Europea, si es que eso se produce, habrá que comprobar las estrategias de los equipos y la industria para mantener su posición, lo que podría conllevar traslados a fábricas europeas. En ese sentido, Sauber y Ferrari siguen la situación con cierta tranquilidad desde Suiza y Maranello, respectivamente, aunque Toro Rosso, con sede en Faenza, depende directamente de Milton Keynes en cuanto a motor y muchos de sus componentes. La preocupación en el paddock existe. “Puede ser la madre de todos los desastres”, ha llegado a afirmar Toto Wolff.