20 años de la final de Mestalla, una Copa fraguada en la ducha

26 mayo, 2020 · Archivado en Atlético Madrid, Competiciones, Copa Rey Fútbol, Deportes, Equipos, Futbol, Historia deportiva, La Liga, Liga Santander, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Primera División, Raúl Tamudo, RCD Espanyol · Comentarios desactivados en 20 años de la final de Mestalla, una Copa fraguada en la ducha 

Venía el Espanyol de caer ocho días atrás en LaLiga, en Montjuïc, una derrota que supuso el título de LaLiga del Deportivo. Pero, sobre todo, venía el club perico de una travesía por el desierto de 60 años, los que llevaba sin conquistar un título mayor. Una Copa del Rey. Y la alineación ciertamente inspiraba confianza. Pero enfrente, en aquella final, esperaba todo un Atlético de Madrid. Descendido a Segunda, sí, pero rabioso y repleto de calidad.

La realidad fue otra. Con 25.000 pericos presentes en Mestalla aquel 27 de mayo de 2000, la final de la Copa se empezó a decantar muy pronto, por obra y gracia de dos pericos. El primero, Raúl Tamudo, esperaba desde la línea de fondo a que el segundo, un Toni Jiménez que entonces vestía la camiseta del Atleti, sirviera un saque de puerta. Un bote, otro, el balón en el aire y… ¡Zas! En el segundo minuto de partido, el '23' perico se ganaría para siempre el sobrenombre de "murri" (Eudald Serra, de Catalunya Ràdio, mediante) al burlar a su adversario y amigo, recortarle y anotar. Euforia blanquiazul.

Aquella final tuvo tantas historias como protagonistas y testigos. Tantas emociones como generaciones sin alzar trofeos. Pero la singular historia de Tamudo trasciende a su histórico gol. En el minuto 70, Paco Flores decidía sustituirlo para dar entrada a Manolo Serrano. El de Santa Coloma no sabía dónde meterse. Inquieto, en el banquillo lo poseían los nervios. Así que cogió al jefe de prensa, el mítico Rafa Ramos, del brazo, y se lo llevó al vestuario.

En las entrañas de Mestalla, se seguían escuchando los cánticos de una y otra afición. Para enloquecer. De modo que no se les ocurrió otra a Tamudo y Ramos que encender una a una todas las duchas, para neutralizar el ruido. Para permanecer ajenos a lo que sucedía sobre el césped. Al 2-0 de Sergio González, por mucho que temblaron los cimientos.

Cuando regresaron a la banda, con el cálculo de que ya estaría a punto de cumplirse el tiempo reglamentario, aún faltaba el gol de Jimmy Floyd Hasselbaink que acortaba distancias. Una tensión inevitable para poder celebrar con más alegría si cabe un título mágico.

El que Tamudo no pudo seguir festejando el día después en la Plaça Sant Jaume (sí desde la distancia, pues dejó un mensaje en una rudimentaria grabadora), ya que se debía ir convocado con la Selección que meses más tarde se colgaría la plata en los Juegos Olímpicos Sidney-00. El día en que Pierre Wome le infligió una lesión que a la postre impediría su fichaje por el Glasgow Rangers… Historia del Espanyol, del fútbol.

La Torre de Babel del Espanyol

El guarismo parece más propio de un equipo de fútbol americano que uno de fútbol a secas. En lo que va de temporada 2019-20, y a falta aún de las 11 jornadas de LaLiga que se deben jugar en breve, el Espanyol ya ha empleado 35 futbolistas han tenido minutos en los partidos oficiales del Espanyol. Uno más que Osasuna, que le sigue, y hasta 12 más que el Villarreal, que cierra la tabla de estas rotaciones de los equipos de Primera.

Con Diego López como líder (ha disputado 3.412 minutos entre LaLiga, la Europa League y la Copa del Rey) y Ricard Pujol, del filial, cerrando la clasificación (un minuto tuvo en la primera ronda copera, ante el Lleida), varias son las curiosidades de esta amplia relación. La primera, que más de la mitad de los 35 futbolistas que han jugado debutaban este curso con la camiseta del primer equipo.

La mayoría, lógicamente, eran fichajes: Raúl de Tomás, Leandro Cabrera, Adrián Embarba, Matías Vargas, Fernando Calero, Bernardo Espinosa, Jonathan Calleri, Ander Iturraspe, Andrés Prieto y Sébastien Corchia. Pero también se han estrenado hasta ocho jugadores de la cantera: Víctor Campuzano, Víctor Gómez, Pol Lozano, Gonzalo Ávila 'Pipa', Moha Ezzarfani, Nico Melamed, Kévin Soni y el mencionado Pujol. En total, 18 debutantes para una temporada de zozobra. ¿Casualidad?

Otro punto característico de este Espanyol líder en jugadores empleados es que se encuentran representadas hasta nueve nacionalidades distintas. 24 de los 35 futbolistas son españoles, pero también cuenta esta relación con cuatro argentinos (Calleri, Vargas, Facundo Ferreyra y Pablo Piatti), un uruguayo (Cabrera), un brasileño (Naldo Gomes), un chino (Wu Lei), un marroquí (Moha), un camerunés (Soni) y un francés (Corchia).

Y todo ello, sin contar, por un lado, que también van tres entrenadores (David Gallego, Pablo Machín y Abelardo Fernández). Y, por otro, que aún no ha debutado Oier Olazabal, quien aterrizó en enero, como tampoco tres de los canteranos que se están entrenando a las órdenes de Abelardo: Ferran Jutglà, Roman Tugarinov y Dani Villahermosa.

Vargas cumple la moratoria del primer año en Europa

24 mayo, 2020 · Archivado en Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, La Liga, Liga Santander, Ligas fútbol, Matías Vargas, Organizaciones deportivas, Primera División, RCD Espanyol · Comentarios desactivados en Vargas cumple la moratoria del primer año en Europa 

El Espanyol pagó en julio 10,5 millones de euros a Vélez Sarsfield por Matías Vargas, un extremo desequilibrante que brillaba en Argentina por su juego despampanante, un verso suelto repleto de regate, velocidad y determinación cuando se acercaba a la portería: jugó 77 partidos, con 16 goles y 15 asistencias en los tres últimos años. Una apuesta de futuro (en mayo cumplirá 23 años) la de un futbolista que ya ha sido citado por la absoluta, pero cuyo aterrizaje en Europa no ha sido el esperado, víctima también de la inestabilidad de un Espanyol colista y con hasta tres entrenadores y tres formas de jugar distintas.

Vargas acumula 28 partidos entre LaLiga, Europa League y Copa del Rey, pero solo 19 de titular, con el resultado de tres goles, todos ellos en la competición continental. En LaLiga, sus números se constriñen. Solo diez partidos de inicio y sin ver portería. "Si yo no participo en un gol, marcándolo o en una asistencia considero que un partido fue mal, independientemente de lo que haya hecho", declaró recientemente en una entrevista a Skoda.

Un rendimiento que puede resultar habitual o estar justificado por su falta de adaptación a un fútbol tan distinto al que se practica en Argentina, con menos espacios y más táctica. Pero, a lo largo de la historia perica, hay otros Vargas que han aterrizado en el Espanyol como primer club europeo con distinto rendimiento al del actual jugador perico.

Los argentinos que han dejado más huella en el Espanyol no han esperado demasiado para rendir. Hay cuatro ejemplos claros. Mauricio Pochettino llegó en la temporada 1994-95 y jugó 34 partidos. Su nivel fue estable todos los cursos, como el de Maxi Rodríguez, quien ya en su primer año (2002-03), otra campaña inestable con hasta tres técnicos, jugó 37 encuentros y anotó siete tantos. Entre medio de ambos, Martín Posse. Participó en 32 partidos de Liga e hizo cuatro goles. El jugador que cierra el círculo es Pablo Zabaleta, quien llegó jovencísimo al Espanyol (20 años): participó en 27 partidos, marcó dos goles y alzó la Copa.

En el saco de Vargas, que ha pasado el COVID-19 en esta cuarentena, se colocan otros jugadores que fueron a más, lo que se espera del extremo de Mendoza. Juan Forlín jugó 24 partidos su primer curso, como Óscar Coll en la 56-57 o Pablo Rotchen en la 99-00. Todos ellos mejoraron su rendimiento. Otros sí rindieron de inicio, como el meta Pablo Cavallero (99-00) o Román Martínez (08-09), pero solo duraron un curso en el club. Y, en el último listado, aparecen los argentinos que se estrellaron, como Adrián Bastia (ocho partidos en la 03-04) e Iván Pillud (nueve encuentros en la 09-10). Al argentino le quedan 11 partidos para colocarse en un grupo u otro.

Un partido para la historia

23 mayo, 2020 · Archivado en Deportes, Efemérides, Equipos, RCD Espanyol, Rugby · Comentarios desactivados en Un partido para la historia 

El 24 de mayo de 1911, el CD Español (no recibió el título de Real hasta 1912) fue el primer club en disputar un partido formal de rugby en España. La efeméride levantó una populosa expectación. El solar del club perico, situado en la calle Industria (lo que es actualmente la intersección entre Londres y Muntaner), recibió la visita de numerosos curiosos y de la afición del Barça, que instantes antes había presenciado un encuentro de fútbol entre su equipo y el Català.

El choque en cuestión enfrentaba al CD Español y al Patrie, un grupo de franceses residentes en España que adoptó ese nombre. Entre ellos figuraban los hermanos Charlot (René y Alberto), quienes en 1914 introdujeron la prueba de marcha en el atletismo nacional. Alberto Charlot fue, además, uno de los pioneros de la sección de atletismo perica y el primer campeón de España de marcha atlética, Copa La Riva, celebrada el 15 de octubre de 1922, 11 años después de aquel duelo de rugby.

Este deporte estaba muy extendido en Francia y el Ayuntamiento de Barcelona ya intentó invitar a los dos mejores cuadros de esa competición (Toulouse y Burdeos) para disputar un partido de exhibición en las fiestas de La Mercè de 1910. Pero al final no se pudo concretar y el rugby seguía siendo una actividad sin práctica en España. Desde 1905 aparecían noticias en la prensa sobre algunos encuentros disputados en Londres, Burdeos, París y Toulouse, e incluso en Estados Unidos.

A España le llegó la hora esa tarde de mayo. El CD Español no dudó en participar sin saber que estaba haciendo historia. Reunió a los futbolistas que mejor se adaptaban a las exigencias físicas del rugby. Participaron Gibert, el portero, apodado El Grapas por su facilidad para blocar el balón con una mano. No se lo perdió el capitán, Santiago Massana, un portento físico, alto y corpulento, que quedó campeón de Cataluña de saltos y lanzamiento en 1922. También el incondicional Sampere, uno de los jugadores más implicados con el club. Castillo, Larrañaga, Rubio, Fidalgo y De Guibert completaron la alineación con un grupo de deportistas y aficionados.

El cronista de la época apunta la mayor destreza del Patrie, que se impuso por 0-7 a los blanquiazules. "¿Contaremos con un deporte más?", se preguntaba el periodista de Mundo Deportivo por aquel entonces. Tres días más tarde, y antes de que el Español de fútbol se midiese con el Plumstead FC (un poderoso conjunto inglés invitado por la directiva perica), el espontáneo equipo de rugby y el Patrie volvieron a enfrentarse ante los ojos de los curiosos. En esta ocasión la derrota fue más dolorosa: 0-28, se supone que debido a la ausencia de los jugadores de fútbol, quienes actuaban justo después.

Esos dos episodios son un desierto en la compleja selva en la que se convierte el rugby cuando se abre un libro. Es un juego cargado de leyendas desde su práctica inconsciente, en la época maya y azteca, hasta su fundación como deporte, en la Inglaterra del siglo XIX. Antes que el choque del CD Español, la prensa de entonces revela un partido celebrado en A Coruña el 2 de marzo de ese mismo año, en el que las tripulaciones de los barcos Liverpool y Gloucester rivalizaron en el campo del Deportivo (0-5). El duelo causó gran expectación, como otros que se jugaron en Huelva entre ingleses.

Hasta diez años después, no surgió el primer club, la UE Santboiana, que de la mano de Baldiri Aleu se transformó en el impulsor del rugby. Pero antes que ellos llegó el CD Español, estructura polideportiva y pionera. En 2011 se festejó esta efeméride con una recreación de aquel duelo aventurero entre Español y Patrie en el campo de la Foixarda de Mont­juïc. En 2021 se celebrará el otro centenario, el oficial.

Ferreyra, el ‘pichichi’ de paja del Espanyol, se pone las pilas

23 mayo, 2020 · Archivado en Clasificación deportiva, Competiciones, Deportes, Equipos, Ferreyra, Futbol, Futbol sala, La Liga, Liga Europa, Liga Santander, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Primera División, Puestos europeos, RCD Espanyol, SL Benfica · Comentarios desactivados en Ferreyra, el ‘pichichi’ de paja del Espanyol, se pone las pilas 

Para un ojeador despistado que se dispusiera a estudiar a Espanyol, Facundo Ferreyra sería indudablemente la auténtica perita en dulce de la plantilla. El argentino es, números en mano, el máximo goleador del equipo en la temporada 2019-20, con ocho dianas, y ha participado en 1.348 minutos. Es decir, un tanto cada 168 minutos. Sin embargo, las estadísticas en ocasiones no reflejan la realidad. Al menos hasta ahora. Porque el 'Chucky' se pone las pilas.

En la recta final de su año y medio de cesión en el Espanyol, con la prórroga que concederá el hecho de que LaLiga concluirá más allá del 30 de junio, Ferreyra asegura estar "enfocado en el presente más que nunca". Así lo afirmó días atrás en las redes sociales, en la que era su primera publicación en más de seis meses, ya que la anterior databa del 23 de octubre, en la previa del Ludogorets-Espanyol de la Europa League.

El delantero ciertamente lleva ocho goles este curso, pero seis los anotó en pleno verano, en las eliminatorias previas de la Europa League. Otro lo hizo en la fase de grupos de esta competición, ante el Ludogorets, y solo uno lo marcó en LaLiga. Y de eso han pasado más de ocho meses: el 15 de septiembre en Eibar.

No en vano, Ferreyra no participa en más de 28 minutos en un encuentro liguero desde el 10 de noviembre, en el Wanda Metropolitano frente al Atlético de Madrid, casi dos meses antes de la llegada de Abelardo Fernández al banquillo.

Solo un cambio brutal de los acontecimientos puede impedir que, una vez concluya la temporada, el 'Chucky' regrese al club que posee sus derechos económicos, el Benfica, que anhela ingresar unos diez millones por su venta. No ejecutará el Espanyol los algo más de cinco millones de su opción de compra, salvo giro copernicano. Porque Ferreyra se pone las pilas.

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