Diez curiosidades para descubrir la historia del Rayo

Noventa y seis velas en la tarta y la misma ilusión por soplarlas que se respiraba en aquella reunión fundacional del 29 de mayo de 1924. Aquel día, a las seis de la tarde, en el hogar de los Huerta, nacía El Rayo. Por entonces, pocos presagiaban la magnitud de ese proyecto. El club surgió fruto del sueño de un grupo de adolescentes que vivía en la calle del Carmen (ahora, Puerto del Monasterio) y de la complicidad de la familia Huerta, especialmente de la matriarca, Doña Prudencia Priego, que les ofreció su domicilio como sede social, vestuario, almacén del material… A la vez que sus manos lavaban y remendaban las equipaciones.

El Rayo dio sus primeros pasos disputando trofeos en las fiestas de los barrios y creció con su participación en el ‘Campeonato Obrero’ (31-36). Tras la Guerra Civil, el club se inscribió en la Federación Castellana. Después vino su etapa en Regional, Tercera… En la 55-56, los vallecanos ascendieron a Segunda y en la 76-77, a Primera. Y fueron capaces de pasear la Franja por Europa, gracias a su participación en la UEFA (00-01). Con todo, la situación económica ha puesto entre las cuerdas a la entidad varias veces a lo largo de su vida.

Para soplar esas 96 velas, el Rayo contará con el pulmón de la afición. Esa que le sostiene y alienta en los buenos y malos momentos. Heredera de aquella primera peña surgida en 1951 y ejemplo de solidaridad tanto en la reciente pandemia de coronavirus como en otras múltiples causas (lucha contra el racismo, los desahucios, la violencia de género…). El bastón para un Rayo, camino del Centenario y con miles de batallitas que hacen de él un club único. A continuación, desgranamos diez de sus mejores curiosidades para descubrirle un poco más en este cumpleaños…

El Rayo no se entendería sin Vallecas, ni Vallecas sin el Rayo. El club hizo suya la idiosincrasia del barrio desde la cuna, respirando e interiorizando atributos como la humildad, el trabajo, la solidaridad… Esa aura de equipo y barrio obrero hace que resulte más llamativa la profesión de su primer presidente: Julián Huerta Priego era guardia civil.

Aquella reunión fundacional del 29 de mayo de 1924 determinó el mandato de Julián, que tenía 27 años. Era guardia civil de segunda, después de haber completado su formación para el puesto durante el año anterior, y previamente había sido soldado del Ejército —en la Escuela de Equitación Militar y luego, en el Regimiento de Cazadores de Treviño, Burgos—.

No fue fácil compaginar la presidencia del Rayo con su oficio. Muchas veces le era imposible firmar los documentos y los contactos tenían que hacerse a través del secretario u otros directivos. Lejos de mejorar, la cosa se complicó con sus nuevos destinos (Girona, Santander, San Sebastián…) y su boda en julio de 1926. Ese mismo año fue sustituido al frente del club por José Montoya Arribas, propietario de un pequeño negocio de albañilería.

El recién construido estadio de Vallecas (también denominado Stadium de Vallecas) acogió los partidos del Racing Club de Madrid a principios de 1930. El campo, inicialmente de hierba cubierta de carbonilla, se ubicaba en el mismo lugar del actual, justo al lado de la Plaza de Toros de Vallecas, que se derruyó ese año. Aquel estadio, con un aforo de 18.000 espectadores, costó 800.000 pesetas y tenía vestuarios, enfermería, sala de prensa, bar... Durante meses —de septiembre a noviembre—, el Racing compartió instalaciones con el Athletic de Madrid (hoy Atlético).

Aquel Racing terminó desapareciendo, pero el Atlético continuó jugando como local —a veces, de forma ocasional y otras, por temporadas enteras— hasta febrero de 1943, debido a unas reformas acometidas en el Metropolitano. Tras la Guerra Civil, se reinauguró el 28 de abril de 1940. El Athletic Aviación, entonces dirigido por Ricardo Zamora, se impuso (2-0) al Valencia y conquistó su primer título liguero. Al año siguiente, el 2 de marzo de 1941, los rojiblancos se proclamaban, de nuevo en Vallecas, campeones de Liga al vencer al Oviedo (3-0).

No fueron los únicos títulos que vio Vallecas, puesto que el campo también sirvió de escenario para la final de la Copa del Generalísimo de 1940. El Español tumbó al Real Madrid (3-2), después de la prórroga. La expectación resultó contagiosa en todo el barrio, más si cabe por la presencia de un canterano vallecano, el centrocampista Villita, en las filas merengues.

Las competiciones oficiales se paralizaron con el estallido de la Guerra Civil, aunque sí continuó el fútbol. Se organizaban encuentros en los que participaban equipos como el Madrid FC (Real Madrid) y el Athletic de Madrid (Atlético), además de selecciones regionales, equipos de batallones o incluso de barrios. El estadio de Vallecas fue el lugar elegido para disputar varios partidos benéficos en verano de 1936, un año en que se espolvorearon algunos eventos deportivos más. Después, su uso poco tendría que ver con lo vivido hasta ese momento.

El 28 de marzo de 1939 las tropas franquistas entraron en Madrid y el 1 de abril finalizó la Guerra. Entonces, el ejército vencedor usó las instalaciones del estadio de Vallecas como campo de concentración alrededor de un mes. Estas instalaciones, con capacidad para centenares (no más de mil o, a lo sumo, 2.000) de personas, estaban controladas por soldados falangistas pertenecientes al Regimiento de Infantería San Quintín número 25. Gracias a los documentos oficiales de la época, queda constancia del traslado de 320 prisioneros, el 3 de abril, al campo de concentración del Cuartel de la Montaña.

Los testimonios de los familiares aún sobrecogen. A través de la verja les hacían llegar comida y ropa de abrigo, dado que los prisioneros —mayoritariamente madrileños y vallecanos— se encontraban a la intemperie, soportando unas condiciones terribles de frío, hambre, suciedad… A primeros de mayo de 1939 ya no quedaba nadie retenido allí y se procedió a un nuevo acondicionamiento (se sembró el césped y se reformaron las tribunas, los accesos…) para volver a utilizarlo en la práctica deportiva.

A lo largo de muchos años existió la creencia popular de que el nacimiento de la Franja tuvo su origen en River Plate. Sin embargo, otro equipo fue el culpable: el Atlético de Madrid. Atlético y Rayo firmaron un acuerdo, en la temporada 49-50, por el que se llegó incluso a hablar del conjunto vallecano como filial del colchonero. Hasta ese momento, el Rayo vestía totalmente de blanco, de ahí que el Atleti le pidiese la incorporación de algún elemento visual que relacionase a ambas entidades y, de paso, le diferenciase del eterno rival, el Real Madrid. Una condición que, a pesar de no haber quedado registrada, pudo incluirse como cláusula en estos acuerdos.

Los rojiblancos pusieron sobre la mesa la opción de lucir la misma camiseta, pero el Rayo optó por su Franja roja y diagonal inspirado, ahora sí, por River. El equipo de moda en Europa en ese momento. El hecho de que ambos compartían símbolo llegó a los oídos de la entidad argentina, durante una gira que le trajo a España y le enfrentó al Real Madrid. Cuando ésta concluyó en 1952, River decidió obsequiar con una caja de camisetas al Rayo.

Para unos, como símbolo de agradecimiento por haberle prestado las instalaciones de Vallecas para entrenar. Para otros, como señal de hermandad y solidaridad, después de una visita de la directiva rayista al hotel Ritz, donde se alojaba la expedición argentina, en la que le mostraron una fotografía de su equipación con la Franja y le contaron las dificultades económicas que vivían. Eso sí, ya fuera por uno u otro motivo, todos los testimonios coinciden en que el tamaño de las camisetas era tan pequeño, que debían ponérselas unos jugadores a otros.

La importancia de los himnos en el fútbol es enorme. Se trata de una vía para expresar un sentimiento de identidad y, también, un estímulo emocional en situaciones óptimas o adversas. El himno del Rayo se gestó a finales de 1952, con música del maestro cubano Rafael Guillén Sánchez. Respecto a la autoría de la letra, existen ciertas incógnitas. Siempre se ha afirmado que la escribió el periodista y novelista Francisco Hernández Castanedo, pero el presidente franjirrojo de la época, Miguel Rodríguez Alzola, aseguró que fue el poeta Manuel Fernández Sanz, alías ‘el pollero’, quien la hizo. Esta confesión tuvo lugar en una entrevista para el periódico 'La Cantera', dirigido —para más inri— por Hernández Castanedo.

Este enigma se mantiene vivo debido a que el himno no figura ni en la Sociedad General de Autores ni en el Registro de la Propiedad Intelectual. Rafael Guillén y Francisco Hernández Castanedo compusieron juntos los chotis ‘Vallecas City’ y ‘Vallecas Villa’ y el origen del himno rayista pudo estar en una tertulia del Café Gijón a propuesta de otros amigos. El maestro Guillén también colecciona otros trabajos de temática futbolera, puesto que realizó el himno ‘Aúpa, Atleti’, que data de los 40-50.

Tan célebre como el himno oficial es el ‘oficioso'. Ska P le hizo la canción ‘Como un Rayo’ a su equipo en 1994pertenece a su primer disco— y, más de 25 años después, sigue sonando en el estadio de Vallecas. “Cuando empezamos a ir jugaban Wilfred, Onésimo, Calderón…”, recuerdan el cantante Pulpul y el animador Pipi, a lo que añaden: “Cota es amigo nuestro, pero nunca olvidaremos cuando Míchel II marcó y al levantarse la camiseta llevaba otra de Ska P. También venían a nuestros conciertos, tiraban balones…”. ¿Su sueño? Tocarla en Vallecas. Un estadio donde han actuado los más grandes en la década de los 80 y 90: Simon and Garfunkel, Bob Dylan (con Santana de telonero), Deep Purple, Queen, Scorpions o Metallica.

Hubo una época en la que los clubes de fútbol apostaron también por buscar la gloria en otras secciones. Real Madrid y Atlético contaron con su propio equipo de béisbol y el Rayo siguió su estela, lanzándose a esta nueva aventura en 1966. El presidente Pedro Roiz Cossío fue el gran impulsor de un proyecto que, en siete temporadas de vida, consiguió un título de Liga nacional (1970) y participar en una competición europea. Imposible hacer más en menos tiempo.

El Piratas, club ubicado en la calle Narváez, nutrió de jugadores a ese recién nacido Rayo. Un conjunto que sólo necesitó dos campañas para ascender a Primera, en un partido contra el Antorcha de Valencia, y otras dos, para asaltar el título nacional, frente a El Corte Inglés. Si bien es cierto que para conseguirlo se preparó a conciencia. Los franjirrojos se entrenaban compitiendo con los soldados americanos de la base de Torrejón.

El Rayo celebró su lustro de vida disputando la Copa de Europa, que saboreó hasta que el momento de verse las caras con el campeón italiano, el Milano Baseball 1946, en cuartos. Este adiós sirvió de preludio para el cierre definitivo de la sección allá por 1973. La llegada de Marcelino Gil a la presidencia supuso el abandono del equipo que, ironías del destino, terminó siendo absorbido por El Corte Inglés. El Rayo tuvo un paso fugaz, pero brillante.

Muchos apuntan a que la clave del éxito del Rayo de finales de los 70 era su portentoso físico. Pocos equipos contaban, por entonces, con la figura de un preparador físico. El pionero Carlos Álvarez del Villar les machacaba en la Casa de Campo y eso terminó dando sus frutos: consiguieron el ascenso a Primera (76-77) y construyeron la leyenda del ‘Matagigantes’ (77-78). “El domingo me divertía, pero durante la semana me quería morir”, afirma Nieto, dando pie a todo un carrusel de anécdotas. “Recuerdo las procesionarias que nos picaban cuando nos tirábamos al suelo”, ríe el guardameta Alcázar. A lo que Felines apostilla: “Algunos nos escondíamos para correr menos”. Potele asiente, tras lanzarle una mirada cómplice.

Ambos eran de los más veteranos de la plantilla y tenían sus pequeños trucos para mitigar la dureza de aquellos entrenamientos en la Casa de Campo. “Nos conocíamos absolutamente todos los rincones. Sabíamos dónde estaban los baches y nos buscábamos escondites los dos para no correr tanto como el resto”, confiesa ya abiertamente Felines. Su inseparable Potele toma el testigo: “Los demás subían y nosotros atajábamos por la espalda del monte, había muchos conejos”. Debían hacer cuestas, carrera continua, multisaltos y flexibilidad en este pulmón madrileño de casi 1.800 hectáreas. Eso sí, la gran labor de Álvarez del Villar —profesor de INEF y un estudioso del atletismo— en el Rayo le abrió las puertas de la Selección.

Pero hablar de la Casa de Campo obliga a hacerlo de él, de Di Stéfano. Al técnico argentino no le gustaba nada y tenía sus motivos. “Un día se nos perdió allí. Fuimos a correr, quería seguirnos y a la hora apareció la Policía. No sabíamos qué pasaba. Salió de la parte trasera del jeep espetándonos: ‘¿Che, dónde se metieron?”, atinan a relatar entre sonoras carcajadas Felines y Potele. La animadversión de Di Stéfano por ese lugar motivó diferentes conflictos con Álvarez de Villar (75-76), su más férreo defensor. “El míster y el profe no se entendían. Eran la noche y el día y eso se mascaba en el ambiente. Di Stéfano era muy teórico, no le gustaba que nos machacáramos por miedo a las lesiones. El profe era más severo”, analizan los jugadores. El técnico terminó siendo destituido y Olmedo recuperó el trabajo en dicho entorno. Al que años después regresarían plantillas como las dirigidas por Juande.

La cultura y el fútbol no están reñidos. De hecho, hay ocasiones en las que se retroalimentan y el Rayo es un buen ejemplo para derrotar algunos clichés. A finales de los setenta, nacía el ‘Gayo Vallecano’, una compañía de teatro independiente liderada por Juan Margallo y Jesús Sastre. Este barrio (más concretamente, una sala del Colegio Raimundo Lulio) se convirtió en el epicentro y encontraron en el nombre del equipo su inspiración. Su apuesta por la cultura fue fuerte: no sólo con la representación de obras y conciertos sino también impulsando la formación para todos. “Teníamos un microbús para desplazarnos a las representaciones y en el lateral ponía ‘Gayo Vallecano’. Alguna vez, cuando llegábamos a un pueblo, la gente se asomaba y decía: ‘¡Coño, que viene el equipo de Vallecas!”, rememora Margallo.

A lo largo de la historia, muchos grandes personajes se han asomado a ver al Rayo. No sólo leyendas del deporte como Ángel Nieto, Pedro Carrasco o Pepe Durán, también del mundo del espectáculo como Manolo Escobar, Alfredo Landa o José Bódalo. Precisamente, este último era asiduo a los partidos de domingo en Vallehermoso. “Antes de empezar bajaba al vestuario a desearnos suerte. Parecía el secretario técnico”, bromea Felines. Con Potele tuvo una relación más estrecha: “Bódalo decía que del Madrid le gustaba Amancio; del Atleti, Ufarte y del Rayo, yo. Después de los partidos nos íbamos a charlar y a tomar algo al ‘Sol y Aire’. Nos hicimos amigos y luego iba a ver sus obras al Teatro Calderón”.

También han vestido la Franja dos actores de talento. El vallecano Alfredo Sánchez Brell jugó como defensa (dos partidos en Segunda) en el Rayo de la 59-60, tras su paso por el fútbol mexicano y el Alcoyano. A partir de ahí se dedicó en cuerpo y alma a la interpretación, adoptando el nombre de Aldo Sambrell. Tiene hasta 300 películas en su haber y se convirtió en el villano habitual de los spaghetti westerns de los 60 y 70. Participó en ‘Por un puñado de dólares’, ‘La muerte tenía un precio’ y ‘El bueno, el feo y el malo’. Su gran relación con Sergio Leone hizo que el director fuese el padrino de su hijo Alfredo Xavier, nacido durante un rodaje.

El otro reconocido intérprete es Pep Munné. El delantero se crió en la cantera del Barça y salió cedido al Rayo (73-74). “Tenía 20 años. Llevaba el pelo largo y con rizos y estudiaba Filosofía y Letras. Solía llevar una cartera como de alfombra con mis libros y me llamaban ‘Kung Fu’. Me fui a vivir a una buhardilla en la Plaza Mayor, muy hippie. Un día estaba enfermo y vino el doctor a verme. Me cogió Olmedo y me preguntó: ‘¿Tú dónde coño vives? ¿Ahí qué hacéis? Iba a entrenar cada día, me acostaba pronto… pero me vestía muy raro, con un sombrero cordobés”, recuerda. Una rotura en el maléolo y un musical (Godspell) reorientaron su vida. A partir de ahí, ha hecho cine, teatro y televisión. ¿Lo último? La Casa de Papel.

Nadie ha dado más títulos al Rayo que el Femenino. Es la sección más laureada de la historia del club y, durante una época, llegó a convertirse en una referencia del emergente fútbol femenino. Se fundó en el año 2000, de la mano de Teresa Rivero, entonces presidenta de la entidad. Aquel primigenio equipo estaba formado por quince jugadoras, de entre 15 y 20 años, que provenían del CD Buen Retiro, la primera escuela oficial de fútbol femenino en España.

El proyecto era serio y pronto comenzó a dar sus frutos. Las guerreras franjirrojas sólo necesitaron tres años para subir de Preferente a la Superliga. Por aquel entonces, en 2002, el Rayo fichó a Milene Domingues, pareja del madridista Ronaldo en esa época, en lo que fue una perfecta operación de márketing. No pudo jugar el primer año porque la Federación no se lo permitía a las futbolistas extranjeras, pero se dedicó a publicitar los productos de las empresas de los Ruiz-Mateos y a jugar con el FIammamonza los fines de semana. Milene vino por los flanes Dhul, pero no valía como jugadora”, dijo Teresa Rivero años después.

Sin embargo, la temporada clave para el despegue del Rayo Femenino fue la 2007-08. El goalaverage hizo que la Superliga cayera en manos del Levante y no en las vallecanas, pero éstas se sacaron la espina ganando a las granotas la Copa de la Reina. A ese primer título le sucedieron tres Superligas consecutivas (08-09, 09-10 y 10-11) y su participación en Champions. El 4 de noviembre de 2010, el estadio de Vallecas acogió a 8.000 espectadores para presenciar la victoria de la Franja sobre el Arsenal Ladies (2-0). Aunque perdieron 4-1 en la vuelta, esa hazaña entró en la historia. Los logros del Femenino servían de ejemplo para el masculino. Algo que verbalizó, a su manera, la presidenta: “Son unos mamarrachos comparados con ellas”. Pasó aquella ápoca dorada, pero esta sección se mantiene en la máxima categoría siendo un verdadero ejemplo de valentía, coraje y nobleza.

El Rayo ha tenido convenios de colaboración tanto con el Atlético como con el Real Madrid a lo largo de diferentes etapas de su historia. Sin ir más lejos, vallecanos y colchoneros rubricaron uno el 1 de julio de 1949, consistente en apoyo económico y la cesión de jugadores para unos a cambio del uso del Rodival para partidos de hockey, béisbol y baloncesto para los otros. Y apenas un par de años después, en verano de1951, el Rayo firmó otro acuerdo con Plus Ultra que supondría el intercambio de futbolistas (en uno y otro sentido).

Más allá de estos vínculos, la relación entre clubes siempre ha sido buena. Hasta el punto de que el presidente Juan Roiz convenció a Santiago Bernabéu para que se hiciera cargo de la deficiente economía del Rayo, convirtiéndose en una especie de mecenas. Un apoyo que su directiva no siempre vio con buenos ojos y por el que recibió la insignia de oro y brillantes de la entidad franjirroja. Cuentan que cuando Bernabéu conoció a Felines dijo: "¿Y este pequeñín? ¿No podemos hacer algo para que crezca un poco?". Llegaría a hablar con el médico.

Felines también protagonizó otra anécdota con Vicente Calderón. Éste le ofreció ser el sustituto de Collar en el Atlético y el abulense, ya totalmente convencido de que la oferta era seria y no saldría cedido, firmó su contrato como nuevo jugador rojiblanco. La felicidad le duró poco, el tiempo que tardó en comunicar esta decisión al presidente rayista Pedro Roiz Cossío, también Jefe Provincial del Movimiento. Le dijo que no, temía la reacción de la afición ante la pérdida de uno de sus buques insignia. Calderón comprendió todos los argumentos del futbolista y no quiso enemistarse con un club amigo. Rompió el documento en sus narices.

Fruto de la buena relación entre Rayo y Real Madrid se produjeron llegadas como las de De Tomás, Diego Llorente, Julio Álvarez, Baljic, Canabal, Urzaiz, Miguel Ángel Portugal, Toni Grande, Goyo Benito, José Luis Peinado, Velázquez... También el Atlético facilitó refuerzos como los de Saúl, Diego Costa, Abel, Pizo Gómez, Juan Carlos Lorenzo, Feliciano Rivilla... Ese trasvase de jugadores fue beneficioso para todas las partes, puesto que muchos jugadores se revalorizaron en Vallecas.


Santi: «Nadie sabe qué pasará y hay equipo para el playoff»

28 mayo, 2020 · Archivado en Competiciones, Deportes, Entrenamientos, Equipos, Estadio de Vallecas, Estadios fútbol, Futbol, Instalaciones deportivas, La Liga, LaLiga SmartBank, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Rayo Vallecano, Santi Comesaña, Segunda división · Comentarios desactivados en Santi: «Nadie sabe qué pasará y hay equipo para el playoff» 

El Rayo va hundiendo el pie en el acelerador. Cada vez está más cerca el regreso de LaLiga y continúa con su puesta a punto. La plantilla se entrena dividida en dos grupos, haciendo activación, trabajo de core, rondos, circuito de finalización y fútbol a medio campo. "El equipo está enchufadísimo, tiene una oportunidad muy buena. Estamos a mitad de tabla, pero queda mucho y nadie sabe cómo volverán los equipos. Es una situación nueva para todos. El Cádiz, que iba muy bien, puede empezar mal y el último, muy bien. No se sabe lo que va a pasar. Hay equipo para ir a por el playoff. Estamos a seis puntos y tenemos opciones de todo. Puede pasar cualquier cosa. Sin afición se va a notar mucho, será diferente", confiesa con indisimulado optimismo Comesaña.

El centrocampista está totalmente recuperado de su intervención, a mediados de enero, de una hernia inguinal bilateral. Ha recobrado las buenas sensaciones y su amplia sonrisa. "Tenemos muchas ganas de volver a jugar, yo lo estoy deseando porque llevaba tiempo lesionado. Me encuentro muy bien. Hacía meses que no me sentía así. No sabía cómo iba a estar porque en casa no es lo mismo. Me he notado mejor en los entrenamientos de lo que me esperaba. Estamos deseando que llegue, si fuera la semana que viene mejor", explica a los medios del club, ante quienes formula un deseo: "Vamos a intentar que este año sea lo más bonito posible dentro de lo que ha sido". ¿La primera parada? "El Albacete. Si ganamos tenemos muchas opciones de poder entrar en playoff", sentencia el gallego.

El último ascenso del Rayo a Primera cumple dos años

27 mayo, 2020 · Archivado en Alex Moreno, Ascensos categoría, Deportes, Equipos, Estadio de Vallecas, Estadios fútbol, Futbol, Instalaciones deportivas, Miguel Ángel Sánchez "Míchel", Primera División, Rayo Vallecano · Comentarios desactivados en El último ascenso del Rayo a Primera cumple dos años 

El Rayo se había pasado las dos últimas jornadas acariciando el ascenso, pero sus tropiezos conta Córdoba y Alcorcón habían ido posponiendo el gran momento. Aquel 27 de mayo de 2018 estaba llamado a serlo --valía con un triunfo propio o el pinchazo del Sporting-- y Vallecas se llenó para el partido contra el Lugo. La ilusión fue tal, que las entradas volaron y se agotaron en menos de 48 horas. Se barruntaba algo grande y la afición se movilizó, preparando un corteo desde la Fuente de la Asamblea y un caluroso recibimiento al equipo en la puerta de vestuarios.

La Franja salió en tromba, con el balón como guía y De Tomás como principal dolor de cabeza para el guardameta Roberto ya desde el principio. Sólo Kravetz atestiguó la presencia del Lugo sobre el campo esos primeros minutos. Y si los visitantes salieron secos de la primera ola rayista, se empaparon con la segunda. Trejo sacó rápido de banda, con el rival descolocado, y Álex Moreno mandó una volea cruzada directa a la escuadra. Llegó el gol y el delirio de las 14.698 almas reunidas en Vallecas.

Los gallegos apretaron en la recta final de la primera parte y tras el descanso. Jaime sacó astillas al palo e Iriome mandó un balón a las nubes. A pesar del runrún, transistores en mano, de la grada; el Rayo seguía a lo suyo: erre que erre. Lo intentaron Trejo, Embarba, Bebé... Hubo hasta un gol anulado a Armenteros por fuera de juego y una pizca de sufrimiento al final. El pinchazo del Huesca colocaba a la Franja en cabeza de la tabla y, poco o nada, importaba ya el resultado del Sporting. Los de Míchel volvían al Olimpo dos temporadas después y por séptima vez en su historia (76-77, 88-89, 91-92, 94-95, 98-99, 10-11 y 17-18).

Pozo: «Aspiramos a cosas grandes y ahora nos lo jugamos todo»

24 mayo, 2020 · Archivado en Competiciones, Deportes, Entrenamientos, Equipos, Futbol, José Ángel Pozo, La Liga, LaLiga SmartBank, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Rayo Vallecano, Segunda división · Comentarios desactivados en Pozo: «Aspiramos a cosas grandes y ahora nos lo jugamos todo» 

El Rayo ha cerrado este domingo la semana de trabajo en grupos. La plantilla continúa su puesta a punto, consciente de que su partido contra el Albacete abrirá el telón del último tramo del campeonato. Once jornadas y 'media' para meterse en el playoff de ascenso. Ése es el gran reto del vestuario. "Tenemos que luchar por lo máximo. Aspiramos a cosas grandes y ahora nos lo jugamos todo. Con humildad y trabajo podemos estar arriba", afirma José Ángel Pozo en declaraciones distribuidas por el club franjirrojo, donde formula un deseo: "La afición nos estará apoyando y ojalá nosotros estemos a la altura".

El regreso de Comesaña y Pozo ha sido la mejor noticia que ha traído este parón. Ambos se encuentran ya recuperados de sus respectivas dolencias: el centrocampista gallego fue intervenido de una hernia inguinal bilateral y el mediapunta malagueño sufrió una rotura en el aductor mayor del muslo derecho. "Con el doctor y los readaptadores hemos estado en contacto prácticamente todos los días. A mí me han enviado trabajo para seguir con la recuperación de la lesión y estar al mismo ritmo de mis compañeros cuando volviese. Ninguno había estado tanto tiempo sin jugar, por lo que regresar ha sido una alegría grande", confiesa.

Si algo destaca Pozo por encima de todo es el buen ambiente que reina en el vestuario. Su arma principal para dar un golpe encima de la mesa de cara a la recta final de Liga. El Rayo promete pelea. "Todo lo que ha pasado nos ha unido como equipo. Tenemos un grupo maravilloso y eso jugará a nuestro favor. Se hace más ameno estar con los compañeros, podemos hablar y hacer un fútbol más real que en los entrenamientos individuales. Hay que estar preparados y aprovechar estos partidos que quedan", concluye.

«Llegamos a la Champions entrenando en medio campo»

23 mayo, 2020 · Archivado en Arsenal FC, Competiciones, Deporte femenino, Deportes, Equipos, Futbol, Fútbol femenino, Girondins Burdeos, Liga francesa, Ligas fútbol, Martínez Losa, Rayo Féminas, Rayo Vallecano · Comentarios desactivados en «Llegamos a la Champions entrenando en medio campo» 

-Sus inicios profesionales fueron en el Rayo Vallecano…

-En el Rayo viví una historia apasionante. Ganamos la Copa de la Reina, la Liga, jugamos la Champions... Y entrenábamos en medio campo a las 20:00 horas, cuando estaban libres las canchas Del Pozo del Tio Raimundo. En una época pasaba un Kart y nos rompían las lunas de los coches para robarnos. Nos dimos cuenta y cuando oíamos el fuerte ruido que hacía salía alguien del cuerpo técnico para vigilar. Los viernes compartíamos campo con Sandoval, Michel...

-¿Cuál fue la razón de salir?

-Empezaron las dificultades económicas. Me sentía responsable de las situaciones personales de las jugadoras. Ellas habían dejado de fichar por otros clubes y ahora no cobraban. Decidí dar un salto, era mi momento de seguir creciendo. 

-¿Ya tenía algo cerrado?

-Me habían llamado antes de Estados Unidos, y me pareció arriesgado. Pero en ese momento me ofrecieron ser el segundo entrenador del NY Flash, el mejor equipo de la NWSL. Montamos la academia que a día de hoy sigue funcionando. Allí apuestan todo por el fútbol femenino. 

-Y luego llegó el Arsenal en 2014...

-Tuvimos una reunión en verano en Nueva York con el CEO del Arsenal, estaban de gira allí. Al día siguiente me ofrecieron el trabajo. Cuando se lo comuniqué al NY Flash también me ofrecía el puesto de primer entrenador justo. Era el Arsenal, no tiene explicación. Y la oportunidad de acercarme a casa. Al fútbol europeo.

-¿Cuál era el proyecto? 

-El Arsenal estaba en un momento de cambios, había ganado todo desde el 86. Pero el Chelsea y el City habían empezado la profesionalización y ellos se habían paralizado. Me tocó esa parte. Yo había tenido experiencias con jugadoras como Lloyd o Wambach, que eso hay que saberlo manejarlo de forma diferente, igual que en el masculino, da igual que el sueldo sea dos ceros más o tres, las personalidades y ese tipo de egos son los mismos. 

-¿Cómo era la plantilla? 

-El club tenía grandes leyendas (Kelly Smith, Rachel Yankey, Casey Stoney) pero tenía que renovarse. Las jóvenes no eran profesionales y se iban a otros clubes. Entrenábamos en césped artificial. Hasta ese momento le había valido. Ahora necesita renovarse. Fueron tres años que parecieron 10 de trabajo. Mover eso no fue fácil. Traer a Miedema, Nobbs, firmar jugadoras jóvenes. Todo eran apuestas. 

-Seguro que tiene alguna anécdota...

-Sí, mi primer partido fue contra el Bristol de Natalia Pablos y Laura Del Río. En la primera parte perdíamos 2-0. No había pausa, las jugadoras llevan esa forma de jugar en el ADN. Ida y vuelta. Luego terminamos ganando 4-2. Le dije a Natalia “oye, esto siempre es así de loco”. La jugadora inglesa y americana tiene un espíritu competitivo brutal. Allí juegan desde pequeñas y aquí muchas han tenido incluso que convencer a sus padres para que les dejaran jugar. Antes les bastaba con jugar más que con ganar. Ahora ya se va viendo. 

-¿Cómo ve a la Selección?

-Veo que España tiene una identidad muy clara, se ha hecho mucho trabajo y se ha mejorado mucho. Como también ha mejorado el fútbol femenino mundial. Jorge ha apostado por las jugadoras jóvenes, con las que ha trabajado en las categorías inferiores. España juega un fútbol muy vistoso, lleva el mismo proceso que pasó con el masculino. Ahora estamos en un momento que nos falta un puntito más. Se conseguirá si la Liga Iberdrola es más competitiva. También influye la cultura, en otras hay más desarrollo atlético de la mujer. El talento lo tenemos. Hay que esperar al desarrollo natural de nuestro fútbol para poder llegar a ganar algún día. 

-Y la Liga Iberdrola...

-Creo que ahora ha cogido mucha más visibilidad y está cogiendo forma. Pero hay otras ligas que tienen una intensidad y un ritmo mayor. Mucha más exigencia física, y la competitividad en los partidos de la liga francesa, alemana… Ves el ejemplo en Irene Paredes, que han salido y han madurado y es otra jugadora. Por eso, si fuese seleccionador no me gustaría que salieran al extranjero. En España en cuanto a estructura hay cuatro equipos profesionales. También hay algunos que dicen que la tienen y no es así. 

-¿Cómo ve la llegada del Real Madrid?

-Un club como el Madrid conseguirá lo que se proponga. El inicio ha sido llamativo, por la forma en la que se ha creado. Ahora están intentando hacer un proyecto de jugadoras jóvenes y varias españolas para mejorar el primer año. No me lo imagino arriba, ahora mismo hay un club que es el Barcelona que está a otro nivel en todo. El Atlético ha demostrado mucha eficiencia para acercarse e incluso superar al Barçca. Pero ese proceso es largo, no creo que el Real Madrid lo adquiera de repente. En un plazo medio sí lo logrará. Tiene muchas cosas positivas, en cuanto a la visibilidad de la liga. Hay muchas jugadoras en todo el mundo que solo con oír el nombre del Real Madrid ya tienen curiosidad. Es mucho más vendible con un United-Madrid en Champions-

-¿Se ve volviendo a España?

-Sí, claro, aunque tenía pendiente la liga francesa. En el Burdeos hemos hecho gran temporada pero se nos ha quedado incompleto el trabajo. En Francia existe mucha materia prima. Eso sí, creo que el fútbol inglés lo adorna mucho más. 

-¿Con qué jugadora que haya dirigido se queda?

-Kelly Smith.

-¿Y una española?

-Tienen que ser dos. En cuanto a talento no tengo duda, Sonia Bermúdez. Y luego Natalia Pablos la más goleadora, incluso a nivel mundial.

-Si pudiera fichar a una futbolista para el Girondins...

-Marie-Laure Delie o Rose Lavelle. 

-Siempre ocupan titulares Morgan o Rapinoe. ¿Son las mejores?

-No les quiero quitar importancia, pero Lavelle, Sauerbrunn o Dunn son maravillosas.

-¿Se arriesgaría a entrenar a un equipo masculino?

-El fútbol femenino me ha dado muchísimo. Y ya lo domino. Aunque nunca se sabe.

-Muchas años en el fútbol femenino, ¿cómo diría que está actualmente?

-No creo que ningún directivo o presidente diga que hoy en día que el fútbol femenino no es rentable. No lo es si siempre lo tratas como el hermano pequeño.

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