«Para fichar por el Madrid tuve que esconderme en un hotel»

9 mayo, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Futbol, Guti, NK Dinamo Zagreb, Raúl, Real Madrid, Robert Prosinecki · Comentarios desactivados en «Para fichar por el Madrid tuve que esconderme en un hotel» 

Antes que Modric, en los noventa, el Madrid tuvo dos jóvenes centrocampistas croatas pretendidos por media Europa: Prosinecki y Jovicevic. El primero sufrió un via crucis y el caso de Igor Jovicevic (47 años) fue de película de espías. Fichó de incógnito y no le permitieron subir del Real Madrid B al primer equipo por una cláusula. Ahora vive su sueño, es el nuevo técnico del Dinamo de Zagreb. Desde allí atiende a AS...

Se le nota la ilusión incluso por teléfono. Enhorabuena.

Muchas gracias, el sueño se ha hecho realidad. Siempre digo que antes de ahora entrenador, he sido fan del Dinamo, mi padre jugó 390 partidos con esta camiseta. Era mi héroe y por desgracia se nos fue hace poco.

Le doy mi pésame. Por cierto su padre, Cedomir, entrenó en 'La Fábrica' madridista y ayudó allí a Rafa Benítez...

Cuando llegué al Madrid él vino a entrenar al Alevín y en el Real Madrid B ayudó a Benítez. Luego se lo llevó consigo cuando inició su aventura en el Valladolid. Rafa y él se querían mucho.

¿Cómo se fija el Madrid en Igor Jovicevic?

Yo tenía 17 años. Más tarde mi admirado Del Bosque me dijo que me tenían desde hacía tiempo en su agenda. Venía de ser subcampeón de Europa Sub-17 y fui elegido el mejor del torneo. Tenía ofertas y estando en Verona ultimando mi fichaje por ese club en un hotel... veo entrar un equipo. Reconozco a Radomic Antic, que en paz descanse. Era el Madrid, habían ido allí para jugar un torneo.

¿Y qué ocurrió?

Conocía a Prosinecki y charlé con él, con Antic y con un vicepresidente, el señor Zapata. El Madrid estuvo muy vivo y me propuso volverme con ellos a España. Fui, jugué un par de partidos con otro nombre y estuve escondido en un hotel de incógnito hasta que un periodista me descubrió... Al final se cerró el fichaje y firmé por cinco años.

En el Real Madrid B jugó muchísimo pero nunca debutó con el primer equipo. Se rumoreó que por culpa de una cláusula...

Tenía 17 años, ni sabía qué ponía en mi contrato, era cosa de mis agentes. Yo veía que en los amistosos sí me llamaban Benito Floro y Valdano, pero a los partidos oficiales iban otros... Luego descubrí, cuando casi me había ido del club, que había una cláusula. Si debutaba el Madrid tenía que pagar mucho dinero y hacerme además un nuevo contrato. Fue un obstáculo. Y era otra época, sólo podían jugar tres extranjeros y en mi puesto estaban Hagi, Laudrup...

Usted vivió el único partido de Raúl en el Real Madrid B.

Sí, en Palamós, perdimos 2-1. Era tan bueno que no hacía falta ni que pasase por el filial (risas)... ¡Chapó por Valdano! Ahora ese espíritu ganador lo llevará a su papel de entrenador. Para él, los obstáculos son regalos, se crece.

¿Y Guti? Ustedes eran muy amigos...

Otro genio. Su genialidad le permite ver el fútbol de otro modo. Tiene chispa también como técnico. Y su personalidad... siempre dice lo que piensa y a la cara. Me gusta ese tipo de entrenadores. Él y Raúl triunfarán.

Hábleme de Prosinecki. ¿Qué le pasó en el Madrid?

Se le presionaba para volver antes de tiempo de sus lesiones y se rompía de nuevo. Robert también quería demostrar lo que valía, forzaba... Sufrió mucho. Fue un grandísimo futbolista y es un gran amigo, me llamó para felicitarme.

Modric es incombustible...

Le ha mucho a mi país. Está en el ocaso pero todo lo que sabe de fútbol no va a desaparecer y se cuida al máximo. Un futbolista de 35 años hoy es como uno de 29 en mi época...

Volvamos al Dinamo. Tendrá de ayudante a un conocido del fútbol español, Peternac.

Mi padre se lo recomendó a Benítez y ese año marcó 23 goles en Primera con el Valladolid. Alen y yo somos los padrinos de nuestras bodas y ahora me ayudará. ¡Las cosas del fútbol (ríe)!

 

La rodilla le frenó, habla seis idiomas y descubrió a Lucas Pérez...

Como Prosinecki, las lesiones condicionaron irremediablemente la carrera de Igor Jovicevic. Una calidad exquisita que demostró en aquel Real Madrid B que llegó a terminar sexto en Segunda División. "Tenía ofertas de Primera y más sitios", recuerda Jovicevic, "quedaba un partido para acabar la temporada, con la Sub-21 ante la Ucrania de Shevchenko... y me rompí los cruzados en el minuto 13". Regresó a la vieja ciudad deportiva del Madrid para vivir una pesadilla. "Me operé en España y mi último año me lo pasé entero recuperándome, pero no podía flexionar la rodilla ni extenderla... Martín Vázquez se operó a la vez que yo y a los seis meses estaba jugando", rememora. "Álvaro Benito y yo no nos recuperamos nunca".

De promesa a ser casi un exfutbolista de 25 años. "Estuve casi tres años sin jugar, en el pozo", dice, con la voz un punto quebrada. El milagro llovió del cielo de Zagreb. "Me encontré con el actual doctor del Dinamo en una cafetería. Me habían visto especialistas de media Europa y él me resolvió el problema en un día. En quince días estaba firmando un contrato...".

Su carrera posterior le llevó a países como Japón y China, habla seis idiomas, antes de sufrir otra lesión de rodilla, esa vez con 31 años. Fue el fin. "No llegué a lo que podía haber sido, pero fue un éxito personal volver", se enorgullece. Su vida como exfutbolista le llevó a ser jefe de fichajes del Lviv ucraniano. Allí le llegó un soplo y volvió a España, donde tenía varios bares en Marbella. "Era por Lucas Pérez, que estaba en el Rayo Vallecano B, fui a verlo y lo fiché... Mire, luego lo compró el Arsenal". Ahora, tras pasar por la cantera del Dinamo de Zagreb, asume el mando total: "Es un reto enorme, el Dinamo es el Real Madrid de Croacia".

La ‘asistencia’ a Raúl iluminó París

4 marzo, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Futbol, Raúl, Real Madrid · Comentarios desactivados en La ‘asistencia’ a Raúl iluminó París 

Todo el mundo recuerda aquella carrera enloquecida, firme, en solitario, surcando los mares sin más objetivo que la portería defendida por su amigo Cañizares. Ese 24 de mayo del año 2000 ha quedado para siempre como el día en el que Raúl firmó su gran gol en una final de Champions (metió otro al Bayer Leverkusen en 2002). Fue en París, la Ciudad de la Luz, en un Saint Denis repleto de españoles. Madridistas y valencianistas compadreaban en la grada, con los primeros eufóricos por ese 2-0 que campeaba en el marcador (goles de Morientes y McManaman).

Pero de lo que nadie habla es de quién le dio el pase a Raúl. Valdano bromea con la 'asistencia' de Enrique a Maradona en el famoso golazo del astro argentino a Inglaterra en México-86. Esta vez no fue tan secundario el pasador, dado que Savio Bortolini, que sólo llevaba tres minutos en el campo, tuvo la vista de habilitar a Raúl con un pase largo, desde campo propio, a la salida de un córner. Ese Valencia fortificado con una medular devorakilómetros (Farinós, Mendieta, Kily y Gerard) se había volcado sobre la portería del imberbe Casillas (19 años) en busca del 2-1. El rechace llegó a Savio, levantó la cabeza y le envió una golosina con paloma mensajera incluida. Raúl inició la carrera de su vida, la más gozosa. Fintó a Cañizares, chutó escorado y birló a Djukic. 3-0. La Octava. De París al cielo...

Un Joaquín pichichi amenaza ya a Raúl González Blanco

23 febrero, 2020 · Archivado en Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Joaquín Sánchez Rodríguez "Joaquín", La Liga, Liga Santander, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Primera División, Raúl, Real Betis · Comentarios desactivados en Un Joaquín pichichi amenaza ya a Raúl González Blanco 

Joaquín Sánchez marcó ante el Mallorca el tercer gol del Betis, que a la postre significó un punto, y salió del campo merecidamente aplaudido de nuevo, aunque a parte de la afición verdiblanca no le gustó que Rubi le sustituyese y así lo escenificó con algunos pitos. El capitán igualaba a Loren Morón como máximo goleador verdiblanco esta temporada, ambos 8 tantos en Liga y dos en Copa, y va camino de la mejor campaña anotadora de su carrera, los 12 goles que logró en la 02-03, 9 en Liga, 2 en Copa y otro en Copa de la UEFA.

Casi dos décadas hace de eso ya, lo que da la idea de la importancia de Joaquín en este 'nuevo Betis', camino que va de los 39 años ya. A la postre, el capitán está contribuyendo decisivamente a que el equipo verdiblanco no se haya metido en el lío del descenso cuando lo que tendría que hacer, por presupuesto y afición, es pelear por Europa.

La historia, eso sí, pone a salvo al club de Heliópolis cuando el de El Puerto está en sus filas. Joaquín subió a Primera en la campaña de su debut con el primer equipo, la 00-01, y luego no ha bajado nunca a Segunda en las dos etapas, 10 temporadas ya con ésta, que vistió la casaca de las 13 barras en la máxima categoría.

Una leyenda que renovó hace unas semanas una temporada más, hasta 2021, y que con su partido ante Mallorca igualó a Paco Buyo como cuarto futbolista con más partidos en Primera, 542. Si juega en Valencia hará lo propio con el tercero, Eusebio Sacristán, que sumó 543 y durante estos meses tiene a tiro al segundo, Raúl González Blanco, que llegó a 550. Para superar a Andoni Zubizarreta (622 encuentros) debería jugar varias campañas más en España, algo que ahora mismo nadie descarta del todo: Joaquín sigue siendo igual o tan decisivo como siempre.

Equipos desaparecidos: New York Cosmos

1 febrero, 2020 · Archivado en AS Color, Competiciones, Comunicación, Deportes, Diario As, Equipos, Futbol, Grupo comunicación, Grupo Prisa, Ligas fútbol, Medios comunicación, MLS, NASL, NY Cosmos, Pelé, Prensa, Prensa deportiva, Prisa Noticias, Raúl · Comentarios desactivados en Equipos desaparecidos: New York Cosmos 

La MLS se ha convertido en un destino apetecible para alargar la carrera de grandes estrellas. El interés hacia el fútbol en un país que se fija en otros deportes ha crecido, así como la cantidad de dinero invertido en traer a jugadores como Ibrahimovic, Kaka, Pirlo, Nesta o Rooney a Estados Unidos. En las últimas dos décadas este tipo de camino se ha vuelto normal, como si fuera el natural atardecer de un deportista en busca de su último éxito. Pero, el primer ejemplo remonta a los años 70, con la fundación de los New York Cosmos, cuando se entendió que también un club podía ser rentable. 

Un año después del Mundial de 1966 nacieron en EE UU dos torneos: la United Soccer Association, con 12 equipos, y la National Professional Soccer League, con 10. Cuando se creó la North American Soccer League (NASL), a través de la fusión de las ligas anteriores en 1968, ya no quedaban equipos de la ciudad de Nueva York. Ahí entran en escena los hermanos Ertegun, turcos estadounidenses propietarios de la discográfica Atlantic Records. Una ciudad tan cosmopolita no podía no tener equipo y por ello se cuenta que los líderes de la NASL los animaron a invertir en el sector. Sin embargo, solo cuando Steve Ross, presidente de Time Warner, se sumó al proyecto, el NY Cosmos pudo introducir el espectáculo en el fútbol.

Por lo tanto, dos hermanos del sector musical querían que ese deporte conquistara un público siempre más amplio y que la gente se enamorara de los jugadores. Para ello, había que llevar a EE UU los mejores del mundo. Ya en 1972, los NY Cosmos ganaron la NASL tras superar el St. Louis Stars por 2-1. Gavin Newsham, en su libro sobre la historia del equipo, cuenta que el primer partido lo jugaron en Harlem y que “lo que parecía césped en realidad era solo un espray verde, había botellas en cualquier lado y no había agua en los vestuarios”. Un escenario que parecía más de fútbol amateur.

Cinco años después ya era un recuerdo lejano. En la Gran Manzana llegaba el mejor de todos, O Rei, Edson Arantes Do Nascimiento, conocido como Pelé. Y con él, otros héroes de esa época: Carlos Alberto, Chinaglia y sobre todo Beckenbauer. El brasileño se había retirado oficialmente en 1974 pero los Cosmos representaban una manera fácil de recaudar dinero y de alargar fácilmente su carrera, además siendo un héroe para todos. Algunos rumores afirman que el equipo fue fundado solo con la intención de ficharle y, aunque no haya prueba de eso, la camiseta recordaba claramente la del Brasil, en homenaje al mejor jugador de la tierra.

Esa temporada la ganaron frente a 80.000 espectadores en el desaparecido Giants Stadium de New Jersey bajo los ojos de nuevos hinchas de la estatura de Henry Kissinger, Mick Jagger, Robert Redford y Steven Spielberg. Los hermanos Ertegun habían logrado que Pelé se convirtiera en un cantante rock que todos querían tocar después de un concierto. Su retirada, en 1977, fue un momento memorable para la historia del fútbol. Los NY Cosmos se enfrentaron al Santos, su equipo de siempre, y Pelé jugó con ambos equipos por una parte. Ese día llovió y no faltó gente que pensó que Dios estaba llorando porque O Rei ya no iba a tocar más el balón.

En esa década, el club ganó cinco NASL y en la del 1977 jugaron contemporaneamente Pelé, Carlos Alberto, Chinaglia y Beckenbauer. Hasta 1982, con la llegada del holandés Neeskens y del belga Vander Elst, los Cosmos siguieron triunfando. Pero el negocio ya no era lo mismo y seguramente no alcanzó las expectativas de sus dueños. En 1983, se interrumpió la negociación con el millonario australiano Rupert Murdoch para vender el club. El golpe decisivo lo dio la Warner que, tras convertir la película Tron en un videojuego, registró una pérdida económica considerable. Entonces, decidió deshacerse de algunos sectores estrategicos como la Atari, la productora de los videojuegos, y la Global Soccer, la compañía que controlaba los Cosmos.

Chinaglia relevó al expresidente y prometió: “Lograremos grandes cosas”. Al italiano pasó el 60% de las acciones del equipo que valían como un cuarto de la Lazio, el otro equipo que gestionaba y que acababa de ascender a la Serie A. Los altos cargos de los Cosmos habían dejado al exdelantero un club en ruina, pero él no lo sabía. Y con ellos también la NASL terminó, en 1984, cuando los de New York no consiguieron clasificarse por los playoff por primera vez en ocho años. La Warner dejó una deuda de 30 millones de dólares y despidió a 2.300 trabajadores. Pese a esto, Pelé criticó a Chinaglia por el declive del proyecto: “Que la situación es irrecuperable lo demuestra el actual presidente, que es también presidente de la Lazio, que ocupa los últimos puestos de la liga italiana”. Durante la crisis el The Guardian escribió: “Como muchos proyectos en el espectáculo, los Cosmos iban muy rápidos. Pero no iban hacia ningún lado”.

El renacimiento

En 2009, la MLS ya llevaba 13 temporadas y el Real Salt Lake ganaba sorpresivamente la liga en los penaltis contra el LA Galaxy de David Beckham. El NY Cosmos no existía y nunca había tenido ningún papel en el nuevo campeonato de Estados Unidos. Sin embargo, Paul Kemsley, exvicepresidente del Tottenham, decidió devolver al fútbol estadounidense su antiguo dominador. Tras hacerse con la marca de los Cosmos, el nuevo presidente prometió inscribir el equipo a la MLS antes de 2013 y para este ambicioso proyecto contrató a las viejas estrellas de los 70. Pelé se convirtió en el presidente honorífico, Giorgio Chinaglia en embajador del club en el mundo, Eric Cantona en director técnico y en abril de 2011 también Robert De Niro y Carlos Alberto entraron en la directiva.

Los NY Cosmos volvieron en el año prometido aunque no en la MLS, sino en las NASL, que en ese entonces representaba la segunda división. Con la llegada de Raúl González Blanco, la afición soñó con el regreso a los antiguos éxitos. Sin embargo, una vez más los problemas económicos llevaron el equipo casi a la bancarrota. Rocco Commisso, fundador de Mediacom y actual presidente de la Fiorentina, salvó el NY Cosmos en 2017 y anunció que el objetivo iba a ser diferente: ya no se trataba de fichar a superestrellas sino de restituir el trabajo a todos los jugadores y al personal afectado por la anterior gestión.

La escalada sigue hoy en día. Lentamente el célebre New York Cosmos pasa de un campeonato a otro intentando llegar lo antes posible a la MLS. En 2018, la NASL dejó de existir y el equipo compitió en la NPSL, la cuarta división. Desde este año participa en la NISA, la tercera división. Ningún gran nombre, de momento, forma parte de su plantilla y tampoco el otro equipo de Commisso, la Fiorentina, está viviendo una buena temporada en Italia, pese al fichaje de una de las estrellas que bien encajaría en un proyecto como el de los Cosmos: Franck Ribery.

Baeza somete a la Peña y el Castilla de Raúl coge aire

26 enero, 2020 · Archivado en Castilla FC, Deportes, Equipos, Futbol, Peña Deportiva, Raúl, Real Madrid, Segunda división, Segunda división B · Comentarios desactivados en Baeza somete a la Peña y el Castilla de Raúl coge aire 

Respira el Castilla y respira Raúl, ambos vuelven a ganar tras dos jornadas pinchando. Lo hizo el filial blanco además ante la Peña Deportiva de Santa Eulalia, uno de los cocos del Grupo I de la Segunda B, que llegó a Valdebebas en medio de cierta zozobra, pero también tras haber sometido al Atleti B en la anterior jornada. En el partido jugado en Ibiza hace más de cuatro meses el Castilla cedió sin paliativos (2-0); una vuelta después, los blancos reaccionaron con un partido notable y sobrio, aderezado por la magia de Baeza, autor de los tres tantos.

El medio cordobés expuso su catálogo, el de uno de los futbolistas más avanzados del Castilla. A su habitual despliegue en el medio, acompañado convincentemente por Blanco y Fidalgo, añadió una pegada que no es casual: es el máximo artillero del filial madridista, con siete tantos, tres más que el ariete Pedro.

Su ‘hat-trick’ mostró un amplio abanico de registros. En el 1-0, anduvo pillo para cazar en el área pequeña un rechace de Seral tras buen disparo de Blanco; para el 2-0 sacó a pasear la zurda, en un libre indirecto desde el lateral que dejó al meta de la Peña con el molde; y en el 3-1 culminó una transición rápida lanzada por el intrépido Pablo Rodríguez y asistida por Fidalgo. El tanto de Higor en el primer tiempo para recortar distancias llevó poco miedo a un Castilla que además tuvo que lidiar con la lesión de su ‘nueve’.

Pedro dejó el duelo a la media hora con evidente dolor tras una dura falta de la Peña; en su ausencia, Raúl recurrió al juvenil Pablo Rodríguez, que ya había marcado dos tantos en sus pocas apariciones con el Castilla. El canario justificó la apuesta, aun sin marcar: impulsó la jugada de la sentencia blanca, guerreó con toda la zaga ibicenca, le sacó a Copete las dos amarillas que le mandaron al vestuario antes de tiempo, aguantó posesiones para insuflar aire a los suyos en el tramo final… Una aparición brillante en un Castilla al que no le sobran argumentos en ataque, pero que sigue a tiempo de pelear por un sitio en los play-off de ascenso a Segunda División.

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