Almendralejo acoge un duelo crucial por la permanencia

6 marzo, 2020 · Archivado en Almendralejo, Competiciones, Crónicas deportivas, Deportes, Equipos, España, Extremadura, Extremadura UD, Futbol, La Liga, LaLiga SmartBank, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Previas deportivas, Provincia Badajoz, Real Oviedo, Segunda división · Comentarios desactivados en Almendralejo acoge un duelo crucial por la permanencia 

Extremadura y Oviedo protagonizan una de los partidos más importantes de esta jornada de liga. Con ambos en descenso, con solo un punto de ventaja favorable a los carbayones, el choque se antoja importante para ambos, principalmente para no perder comba con respecto a los puestos de salvación (sigue el partido en directo en As.com). Tampoco hay que olvidar a estas alturas la diferencia de gol, que puede ser fundamental a la hora de posicionar a todos en la última jornada. El empate a uno del Tartiere deja todo esto también en el aire hasta la conclusión del partido de Almendralejo. Los locales, que acumulan ya tres jornadas puntuando, cuentan con la presión añadida de jugar ante su parroquia. Los de Mosquera se encuentran quizás en su mejor momento de la temporada, y sus partidos ante Mirandés y Huesca han sido un claro ejemplo de ello. Los locales seguirán una jornada más sin el concurso de Zarfino y Kike Márquez. Dos ausencias a las que se unía a última hora Álex López. Si vuelve Olabe, ausente en Huesca por sanción. De nuevo la pareja Nono-Alegría intentarán desestabilizar la defensa del Oviedo.

En cuanto al cuadro azulón, la semana ha transcurrido tranquila en El Requexón, tras el triunfo vital para los intereses azules ante el Tenerife de la semana pasada. Un 1-0 con efectos tranquilizantes. Aunque no del todo. El Oviedo se mantiene en puestos de descenso, a dos puntos de la salvación, y una derrota en Almendralejo le devolvería al penúltimo puesto. Ziganda mantiene su discurso pausado e incide en que el equipo se centre en mejorar sus números defensivos. Ante el Tenerife se dejó la puerta a cero tres meses y medio después. Ese es el camino, según el navarro. Para el choque de este sábado, recupera a Grippo y Christian, tras cumplir sanción y ambos apuntan al once. La principal duda es quién será el acompañante del suizo, con Arribas y Carlos Hernández como candidatos. El otro foco de dudas es Borja Sánchez. El canterano fue el mejor la semana pasada y Ziganda ha dejado la puerta de la titularidad abierta. Está por ver si lo lleva a la práctica y en qué posición. Incluso podría darse un cambio de sistema si lo sitúa como media punta. En el resto de posiciones, los habituales, con Berjón, el capitán, en el ojo de la crítica de la afición por sus últimas actuaciones

España, un vendaval imparable

El viento soplaba con fuerza en Don Benito y, con su son, el cambio. Casi cincuenta años después, la Selección española femenina se ha alzado con la bandera de la igualdad, un derecho que lleva reclamando desde su primer partido internacional aquel 21 de febrero de 1971 en La Condomina. Pudo con Brasil, a la que ganó 2-1 en el Vicente Sanz y, ahora, también ilusiona, con el Mundial de Francia a la vuelta de la esquina.

Es la Roja, sin género, aunque con más lucha. La que ha golpeado puertas durante años pidiendo voz. Sólo eso le faltaba, atención. Una pizca de ella ha dado impulso a este deporte, insisto, sin género, que ya gana a combinados con años de recorrido y que no deja de batir registros. También manejan eso del tiqui taca al más puro estilo español y, con ello, quieren ir a por la primera estrella, que no hace tanto consiguieron sus homólogos masculinos.

Sólo han pasado cuatro años desde que una inexperta España perdía por la mínima ante Brasil en el Mundial de Canadá. Era el estreno en esta competición del combinado femenino. No llegó entonces el éxito en lo deportivo, aunque sí en los despachos. Desde entonces, el fútbol femenino se ha ido convirtiendo poco a poco en una realidad.

Aquellas jugadoras, en su mayoría, viven ahora del fútbol. Aunque quede margen de mejora, hay mucho por lo que festejar. Si en 1971 se hubiese planteado que una mujer podría vivir de este deporte, muchos hombres hubiesen puesto el grito en el cielo. Ahora, pocos lo hacen. El vendaval viene fuerte y nadie se atreve a pararlo. Los niños y niñas comienzan a pedir sus camisetas, ya firman autógrafos y tienen las cámaras tras sus cogotes. Esta vez se ganó y por primera vez a Brasil, pero si no se hubiese hecho, seguiría ganando el fútbol, y no sólo el femenino.