«El fútbol es una excusa para contar otras historias»

Raúl Ruiz presenta el nuevo programa de Movistar+ que consta de cuatro capítulos, dos ya se han emitido. Esta semana llegará el turno de Casi Campeones donde se contarán las finales europeas del Espanyol y el Deportivo Alavés. El último capítulo de El fútbol según Raúl, será una producción hecha desde casa y dedicada a los aficionados.

¿Cómo surgió la idea de crear El fútbol según Raúl?

Pues yo llevo desde que vine a El día después con Michael Robinson, hace 25 años ya, con el fútbol como excusa para contar otras historias que rodean el deporte más modesto, personajes, historias de superación... Y ya la temporada pasada empezamos a coger un formato un poco más largo, porque estos vídeos duraban tres minutos o cuatro en El día después. Y empecé con el de Generación Numancia de cuando yo estaba en el Numancia y jugamos la Copa del Rey contra el Barça, y ahí fue un poco mi explosión en el periodismo. Esta temporada ya por parte de Movistar+ y de Bropi, dijimos de hacer este documental.

¿Cree que es un estilo que gusta al espectador?

Yo creo que ha funcionado muy bien, que a la gente le ha gustado porque es otro fútbol, un poco como era antes. La clave de todos estos documentales es la cantidad de protagonistas que salen dando su opinión y reflejando lo que vivieron en aquel momento. Y eso lleva mucho curro, pero es muy agradecido y entretenido.

¿De qué habla el capítulo de esta semana?

Casi campeones, la historia de dos finales. Una, la del Espanyol de Clemente que llegó a la final de la UEFA por primera vez en su historia. La perdió cuando iba ganando 3-0. Y la del Alavés con el Liverpool, que fue súper sonada y fue una final muy bonita. Es la historia contada por parte de todos.

¿Cómo se han escogido las historias de cada capítulo?

Cuando planteamos la idea, surgieron muchos temas y escogimos. El de La Copa más blanca es porque este año se cumplen 40 años de aquella final que fue la fiesta madridista. El de EuroSevilla, dolor y gloria, por todo lo que ha vivido el Sevilla de euforia, de gloria, habiendo superado la muerte de Puerta, y ahora la de Reyes. Y el de Casi Campeones fue un poco capricho. Todo el mundo recuerda al campeón, al que levanta el trofeo, pero pocas veces se recuerda al que ha quedado eliminado, cuando su trayectoria ha sido de campeón absoluto sorprendiendo a todo el mundo. Desde mi punto de vista, eso les hace campeones.

¿Cómo ha sido hablar con los protagonistas de entonces?

Imagínate, he hablado con futbolistas retirados, pero también con otros que siguen en activo como Rakitic, Jesús Navas, Koke. Y de mi época, jugadores que tuve en los cromos. Y te llevas muchas sorpresas, porque en el fútbol antes no se ganaba tanto dinero, ahora un futbolista puede retirarse y tener la vida resuelta, antes no. Ves a toda esta gente que han sido figuras que ahora valdrían muchísimo dinero, que les ha tocado vivir otra época y ahora están jubilados, otros currando o en el paro y pasándolo mal. Se refleja lo que es el fútbol hoy, sobre todo desde la llegada de las televisiones que lo cambió todo, y los futbolistas eran igual de buenos, o incluso mejores.

¿Vendrán más temporadas de El fútbol según Raúl?

Hombre sí, la idea es continuar, pero eso te lo dan las audiencias y la aceptación de la gente. Pero ya estamos planteando ideas para posibles reportajes de aquí en adelante.

Michael Robinson es un gran referente para usted.

Yo estoy aquí porque Michael Robinson se fijó en mi cuando yo jugaba en el Numancia. Fue él mi padre televisivo y un poco de quien yo he aprendido todo. Siempre he tenido muy presente los consejos de Michael en todo lo que hago. El último, el de Generación Numancia me llamó para felicitarme, yo era un poco su niño, su creación, entonces me decía: ‘Nosotros en Informe Robinson siempre hacemos la historia de fuera a dentro y tu siempre la haces de dentro a fuera’, no sé qué significaba pero... (risas)

Michael Jordan, maravillosamente imperfecto

The Last Dance. Quizá duela la desmitificación con toda su crudeza del mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, pero la serie de Netflix y ESPN resulta un grandioso ejercicio de realismo. Detrás de cualquier héroe, por muy bueno y cercano que parezca, hay un ser humano con sus obsesiones, sus miedos, la proyección de sus demonios, las pruebas a las que inexorablemente te somete la vida. Da igual que fuese fumador, bebedor o jugador de casino, cuando jamás se reveló de manera tan palmaria como funciona la mente obsesiva de un ganador empedernido, de un talento descomunal mezclado con una fuerza de voluntad a prueba de bomba, que se exige y exige, que lidia con la presión de su leyenda y con el asesinato de su padre, que ríe, que llora...

Un mundo diferente. Conviene no perder el contexto de la competitiva sociedad norteamericana, de lo muchísimo que ha cambiado el mundo en los últimos 20 años, del buenismo con el que hoy miramos cualquier escena, donde el que grita es un déspota, el que comete un error queda estigmatizado y el ganador provoca tantas envidias como adhesiones. Jordan pegó a un compañero, pero luego le pidió perdón y pasó a respetarle como a pocos; buscó cualquier excusa, por muy burda que fuese, para encontrar una motivación en cada partido. La diferencia con nuestro Quijote es que él sí derrotaba a sus molinos. Fue capaz, a pesar de la insoportable presión, de nunca estar por debajo de su leyenda. Ahora que la cámara ha mostrado algunos de sus puntos débiles, admiro más cada una de sus virtudes.

Estamos tan necesitados de líderes. Disculpen que vire a temas más mundanos. Hubiera sido edificante haber visto la imagen de la firma del código de buena conducta entre Irene Lozano, Luis Rubiales y Javier Tebas antes de los 200 millones que comprometió el presidente de LaLiga para acabar la presente temporada. Tampoco vamos a ponernos tiquismiquis con una imagen de concordia, con esa palabra Box, con b, sobre la cabeza de Tebas, pero casi resulta una broma de mal gusto que desde el brazo político del deporte se proponga un código que pida a los firmantes: generar confianza, actuar con integridad, practicar el diálogo, resolver conflictos de forma amistosa, ejercer el respeto mutuo, fomentar la transparencia y tomar conciencia de la ejemplaridad. Antes del deporte, podrían empezar por firmarlo los políticos de cualquier signo en estos tiempos inciertos, antes de que veamos la meta en esta carrera hacia el abismo.

El último éxito de la Sub-21 ya tiene documental en Amazon

La Federación Española de Fútbol (RFEF), a través de la plataforma Amazon Prime Vídeo, estrenará este lunes el documental 'La Quinta de la quinta: EURO Sub-21', que muestra cómo el equipo nacional logró el título continental de la categoría en Italia en 2019.

El documental ha sido realizado por el departamento de comunicación de la RFEF y muestra con imágenes inéditas la última gran conquista del fútbol nacional, rubricada el pasado 30 de junio en el estadio Friuli con la victoria sobre Alemania en la final por 2-1 con goles de Fabián Ruiz y de Dani Olmo.

No fue un título fácil para el conjunto de Luis de la Fuente, que comenzó con derrota ante Italia (3-1) y en el último partido de la fase de grupos necesitaba vencer por tres tantos a Polonia, a la que finalmente derrotó por 5-0. Luego en semifinal goleó por 4-1 a Francia, que había causado una gran sensación, y acabó con la victoria sobre el cuadro germano.

Era el quinto título de la Roja, que con anterioridad se había proclamado campeona continental en 1986, 1998, 2011 y 2013.

Cómo afecta el coronavirus a nuestro uso de internet: más Netflix, juegos online…

12 abril, 2020 · Archivado en Ciencia, Coronavirus, Coronavirus Covid-19, Empresas, Enfermedades, Enfermedades infecciosas, Hardware, Internet, Medicina, Microbiología, Netflix, Nintendo, Nintendo Switch, Ocio, Plataformas digitales, Plataformas videojuegos, PlayStation, PS4, Televisión, Televisión IP, Videoconsolas, Videojuegos, Virología, Xbox · Comentarios desactivados en Cómo afecta el coronavirus a nuestro uso de internet: más Netflix, juegos online… 

Si hay algo a lo que recurre la inmensa mayoría de la población en estos tiempos de confinamiento, es al uso de Internet. La red se ha vuelto esencial durante la cuarentena, especialmente en algunos servicios tales como las plataformas de 'streaming' tipo Netflix, HBO, los juegos online o las aplicaciones para realizar videollamadas.

Ver películas o series es sin duda uno de los pasatiempos más utilizados por las personas para llenar el tiempo libre. Algunas de estas operadoras, aprovechando el boom de Internet, han abierto sus catálogos o han ofrecido algún tipo de contenido gratuito, con el fin de atraer a nuevos suscriptores.

Debido a la ausencia de las apuestas deportivas por la ausencia de eventos de este tipo, los grandes beneficiados son los juegos online. Son recurrentes las partidas entre los grupos de amigos en videoconsolas como la Play Station 4, Nintendo Switch o la Xbox. Además, la temática es muy variada: desde juegos relacionados con el deporte, de estrategia o de acción.

Otro de los reyes de la red en estos tiempos son las aplicaciones de videollamada. Zoom o House Party son requeridas para hacer 'quedadas virtuales', ya sea con familiares o amigos, además de compartir alguna bebida como vino, cerveza o espirituosas.

Para teletrabajar

También, han aumentado considerablemente su uso las aplicaciones utilizadas para que los empleados puedan teletrabajar. Microsoft Teams o Skype son esenciales en el día a día, puesto que gracias a ellas se pueden tener reuniones virtuales o enviar archivos como presentaciones o tablas de resultados.

Elogio del sucedáneo

Señalado como el más futbolero de los Beatles por aquel dibujo que hizo con 11 años de la final de Copa del 52 y que, aunque no jugó el Liverpool, terminó en la portada de su Walls and Bridges, John Lennon estaría de acuerdo: el confinamiento es eso que nos pasa mientras estamos ocupados haciendo planes. Los de la vuelta de la Liga me están haciendo sentir la misma indulgencia de cuando trazaba mis absurdos propósitos de estudio ante los exámenes de junio. Si entonces el problema era la procrastinación del zangolotino que se saltaba el planning con cualquier chorrada, hoy es la dolorosa obstinación de la pandemia.

No me fío ni de mis propios planes, por eso estoy llenando el encierro de sucedáneos del fútbol. Empezando por mí mismo, sin eco en las canchas, sucedáneo de columnista deportivo. Y continuando por esa competición por reanudar sin aficiones, sin ambiente, sin alma, pero manteniendo el negocio, sucedáneo del deporte antes conocido como fútbol, abandonado en los campos de Segunda B para abajo.

Los sucedáneos siguen dándome aire en el día a día con tres pequeños en casa: en las partidas de cartas Adrenalyn, dando toques en el pequeño patio del bajo donde vivo, en el invento de subbuteo con Lego (¿Legguteo?) al que jugamos, en el podcast de la Libreta, en los carruseles que aguantan el fin de semana, en el Vintage de Paco Grande en Teledeporte, releyendo a Enrique Ballester en Barraca y tangana. El fútbol sigue latiendo incluso en la ficción. Otro de mis sucedáneos es Un juego de caballeros (The English Game),serie de Netflix que promete más de lo que da, un sí pero no para el futbolero irredento que ve cómo las cuitas balompédicas compiten con el melodrama low cost. Sin embargo, su sencillez explica bien el origen íntimo y social de todo esto. Auténticos, Suter y Kinnaird aprobarían lo que pasa en mi casa estos días. A los genios que descubran la coronavacuna no podemos tardar tanto en recordarles como a los pioneros que alumbraron el juego que sigue salvándonos la vida todos los días.

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