La Fórmula E también interesa… a los gigantes del petróleo

"La mayoría de personas jamás pensarían que una compañía como la nuestra tiene interés en la Fórmula E o en un vehículo eléctrico de carretera", asegura Richard Tucker, gerente general de Shell Lubricants Technology. El gigante del hidrocarburo que todos relacionamos inmediatamente con las gasolineras y el petróleo y que estuvo tantos años ligado a Ferrari en F1 está muy presente en la Fórmula E ya que se ha asociado con dos de los fabricantes participantes: Nissan y Mahindra. Shell está muy interesado en la energía eólica, en desarrollar 'fluidos E' a partir de gas natural convertido en líquido y asume que "la electrificación es el gran tema dentro de la industria automotriz por lo que para ser una parte creíble de ese viaje hay que involucrarse en muchos aspectos diferentes".

Shell vio rápidamente el interés creciente de Arabia Saudí, el mayor productor de petróleo del mundo, y entendió que el sector tiene una gran oportunidad también en la renovación eléctrica. “Si cargas tu teléfono, sabes que se calienta. Si quieres hacerlo rápidamente para tu coche necesitamos poder controlar y quitar ese calor de las baterías. Así que estamos desarrollando una gama de fluidos para inmersión o enfriamiento directo", explica Tucker a 'Reuters'.

Esto corrobora lo dicho por Istvàn Kapitàny, vicepresidente ejecutivo de Shell, en la presentación en Tokio del acuerdo con Nissan: “Estamos trabajando para que cada vez podamos recargar vehículos eléctricos en más espacios de todo tipo y esta colaboración nos permite crear conjuntamente productos y servicios de carga, al mismo tiempo que nos esforzamos en desarrollar lubricantes especializados para este tipo de motores". Arabia y Shell no son los únicos, ya que Total, el gigante francés, colabora estrechamente con Techeetah y también está presente en sus monoplazas eléctricos.

Isidre Esteve quiere el Top 15

El de Isidre Esteve y Repsol ya es un proyecto consolidado. El Dakar de 2020 será el cuarto que hagan juntos y la evolución ha sido una constante, por eso, llegarán a Arabia Saudí con el ánimo de hacerlo mejor que nunca metiéndose entre los 15 primeros de la competición cuando en los dos últimos años se quedaron a las puertas del Top 20. Así lo dejaron claro durante la presentación del Repsol Rally Team en el Campus Repsol de Madrid, donde Isidre también estuvo acompañado de sus principales patrocinadores, MGS Seguros y KH7.

“El coche no tiene nada que ver con el que empezamos en 2018”, dice Isidre sobre su Sodicars BV6, principal culpable de su optimismo por sus numerosas mejoras, especialmente en las suspensiones, y que la hacen creer en “estar en el Top 15” cuando el Dakar acabe en Quiddiyah el 17 de enero: “Hay 30 coches que son mejores que el nuestro, pero se trata de hacer una buena gestión de la prueba y es factible. Además, estar en la lista de prioritarios es una ventaja”.

Su 12⁰ en el Rally de Marruecos refrenda sus palabras. “Fue muy importante, cogimos mucha confianza y nuestro ritmo cada vez es superior. En parte, fue una sorpresa estar con los grandes alguna etapa”, asegura. Y el territorio también le agrada: “Costó pensar que dejábamos Sudamérica, pero el Dakar necesitaba estabilidad. Nos atrae mucho porque los que conocemos a Castera sabemos que es una garantía. Va a recordar a África y mi experiencia allí me puede ayudar.. Va a ser un Dakar fantástico”. Sobre todo si cumple su objetivo.

El ‘Judas’ de Froome

Allá por diciembre, cuando Sky anunció su adiós, escribí una pieza en la que resaltaba “la insoportable levedad” de los equipos ciclistas. No importa que seas una máquina de victorias y que hayas ganado seis veces el Tour de Francia, porque si tu mecenas cierra el grifo, no tienes más fórmulas para sobrevivir que buscarte otro patrocinador que cubra las necesidades. Quizá debido a esa dependencia, las escuadras no son demasiado selectivas con las marcas que lucen en su equipación. Pueden anunciar un año una cosa, y al siguiente la contraria, sin reparos. El mercado es libre. Eso es, en parte, lo que le ha ocurrido al equipo de Chris Froome, que en 2018 exhibía una ballena orca serigrafiada en la espalda con la leyenda Sky Ocean Rescue, y desde este mes corre para un gigante petroquímico odiado por los ecologistas del mundo.

La firma del magnate Jim Ratcliffe, el hombre más rico del Reino Unido, estrenó este jueves el nuevo maillot de INEOS en el Tour de Yorkshire, asediado por activistas que señalaban a Froome como ‘Judas’, un día después de celebrar un acto de presentación casi clandestino para esconderse de sus detractores. Son los mismos grupos que fomentan el uso de la bicicleta como vehículo limpio. Eso nos da alguna pista de por dónde va la estrategia de la petroquímica, que busca blanquear su marca en un deporte de gran impacto publicitario. Por idéntica razón patrocina al Team UK de la Copa América de vela del ilustre Ben Ainsle, otro defensor de los océanos que tampoco ha renegado del dinero. Con ese ruido, que se irá apagando, ha arrancado el INEOS, que desde una perspectiva exclusivamente deportiva, mantiene todo su potencial. Un rodillo.