El brillo en los ojos de aquella niña

El brillo que había en los ojos de aquella niña me recordó a los ojos infantiles que descubren los regalos debajo del árbol o encima del sofá en las mañanas de Navidad o de Reyes Magos. La pequeña Alicia, sobrina de unos buenos amigos, se preparaba aquel sábado para desplazarse a Guadalajara, donde está apuntada a natación sincronizada, ahora renombrada como artística. Entonces le revelé mi oficio, “soy periodista de deportes”, y le conté que unos días antes, en la Gala de AS, una de las premiadas había sido Ona Carbonell. Sus ojos se abrieron como platos y lucieron tanto como sus sueños, mientras preguntaba incrédula: “¿De verdad conoces a Ona?”. Hace unos días, durante la Gala del Hockey en Tarrasa, le conté esta misma anécdota a Alba Cabello, otra sirena de la Edad de Oro de la sincro. “Qué bueno es que las niñas de ahora tengan referentes así”, me dijo Alba, que vive a diario esa misma experiencia como actual seleccionadora catalana. Ellas dos también pudieron mirarse en una pionera, Gemma Mengual. Y pare usted de contar. No había más espejos.

Hace una semana, las Guerreras visitaron AS con la plata mundial al cuello y con un discurso similar. En el aeropuerto habían tenido un entrañable recibimiento, que incluía a niños que jaleaban a sus ídolos… Hay que inventar la palabra ídolas. El deporte femenino español se ha abierto paso con trabajo y calidad, pero sin referentes a los que imitar, salvo masculinos. Ahora ya existen. Son ellas. Las niñas como Alicia emulan a Ona, la nadadora con más medallas mundiales (23). Y a las subcampeonas de balonmano. Y a tantas otras: Carolina Marín, Lydia Valentín, Sandra Sánchez, Alba Torrens, Garbiñe Muguruza… Antes que ellas hubo otras: Miriam Blasco, Blanca Fernández Ochoa, Arantxa Sánchez Vicario, Theresa Zabell… Y entre todas han construido un camino infinito.

Año mágico para Ona Carbonell

25 diciembre, 2019 · Archivado en Deportes, Deportes acuáticos, Federación española, Federaciones deportivas, Natación, Ona Carbonell, Organizaciones deportivas, RFEN · Comentarios desactivados en Año mágico para Ona Carbonell 

Ona Carbonell vivirá unas Navidades diferentes, alejada ya de la alta competición después de 15 años de éxitos. La barcelonesa ya no deberá ponerse el despertador, ni pensar en las grandes citas de 2020 ni en calcular a cuántas medallas aspira. Su palmarés se ha detenido como un reloj de arena. “Desde que tenía nueve años solo he nadado. Esto ahora es diferente, aunque me lo quiero tomar como un parón”, asegura. Ona no descarta darle la vuelta a ese reloj, pese a que su atención esté centrada en sus proyectos personales y en la familia.

Atrás queda un 2019 mágico e histórico para el deporte nacional. En los Mundiales de natación disputados en julio en la discreta ciudad de Gwangju, Corea del Sur, Ona logró ganar tres medallas y situarse como la atleta femenina con más metales en la historia del deporte acuático (23). Solo le superan Michael Phelps (33) y Ryan Lochte (27), dos leyendas de la natación. “Con el tiempo seré más consciente de lo que he conseguido. Fue especial, pero todas las medallas tienen alguna historia detrás y requieren el mismo esfuerzo”, dice la nadadora española, que estuvo acompañada por su familia en su última competición.

La progresión de Ona define bien los distintos escalones por los que debe pasar un deportista de élite. Los éxitos no llegan el primer día. “Cuando entré en el equipo tenía 14 años y Gemma Mengual, 28”, recuerda. Toda la sincro apuntaba el nombre de Ona como sucesora de la pionera de la sincro, pero la catalana tuvo que seguir un proceso lógico y duro. Primero, como miembro del equipo, de 2005 a 2008, alternando sus apariciones con las competiciones júnior. Eso le llevó a quedarse sin Pekín 2008. “Fue mi peor momento. Pensé en dejarlo todo”, explica.

Pero a partir del Mundial de Roma en 2009 cambió su rol. Mengual decidió hacer un paréntesis para ser madre, curiosamente lo mismo que desea ahora Ona. De 2010 a 2012, la barcelonesa fue la pareja de Andrea Fuentes en el dúo y vivió sus dos medallas olímpicas en Londres 2012. En 2013, Fuentes se retiró y Ona asumió durante seis años el liderazgo del grupo. “Siempre me ha gustado interpretar el solo, porque ahí se une la parte artística y la sincro”, comenta. Ona batió un récord en el Mundial de Barcelona (la primera en ganar siete medallas en una misma competición) y siguió consolidándose como la sombra de Rusia en este evento. De los 23 a los 29 años se ha ido convirtiendo en un icono. Rusia sumaba los oros, pero todas las niñas querían ser como Ona.

Durante ese periodo, Ona tomó decisiones para alargar su carrera y sufrir menos desgaste, como la de renunciar a nadar las pruebas de equipo en el Mundial de Kazán o limitarlas en Budapest 2017 y en Gwangju. En Río 2016 cumplió un sueño de niña al competir en la prueba de dúo con Gemma Mengual, que ya tenía 39 años. Dos iconos del deporte español. “Aquello fue muy bonito. Que Gemma pudiera regresar después de ser madre es especial y un ejemplo”, relata Ona, que se pone también ese objetivo: “Aunque cuando llegue el momento ya lo valoraré, ahora pretendo desconectar”.

LaLiga de Messi y todo lo demás

AS estuvo anoche rodeado de grandes personajes del deporte. Premiados o no, deportistas o no, porque había directivos, organizadores, patrocinadores... Fue nuestra gala anual, nuestra nochebuena laica, nuestro guiño de reconocimiento, en unos cuantos, de todo lo que le debemos al deporte español, que no deja de producir acontecimientos felices para nuestras páginas. Contra el adagio un tanto canalla y un mucho real de la prensa generalista, según el cual sólo las malas noticias son noticia, en la deportiva ocurre al revés: las buenas noticias son noticia, son las que ocupan las portadas. Las malas van dentro, más atrás.

El privilegio del periodista deportivo es tratar con este tipo de gente con la que nos codeamos ayer y nos encontramos a lo largo del año. Gente sufrida y callada. Gente que entrena en espacios apartados, lejos de las candilejas, conviviendo con la fatiga y el dolor, esperando un instante olímpico, o un campeonato mundial, en el que bajo la mayor presión se lo juegan todo. De esos hubo ayer muchos: Ona Carbonell, Javier Fernández, Nuria Marqués, Alba Vázquez, Toni Bou... También, sí, los que arrasan en televisión. El baloncesto español, que no para de acopiar medallas; el tenis, con su último y formidable éxito en la Davis de Piqué.

Y, claro, LaLiga y sus 90 años. LaLiga, Messi y sus seis balones de oro, Joaquín y sus 532 partidos, Amancio y Butragueño en representación de las 33 ligas del Madrid, Luis Aragonés y sus 40 años en la competición. También, héroes de los espacios en que tenemos ediciones digitales, el campeón mundial de altura, Barshim; Sotomayor, aún recordman mundial; Bernal, ganador del Tour o Forlán, recién retirado. Pero me emocionó de forma especial el premio fair play a Pato, técnico del Ribera Navarra de fútbol sala, y sobre todo el homenaje a Blanca Fernández Ochoa, a la que otros años vimos aquí, cuya sonrisa se congeló en su amada sierra.

Ona: «Volver siendo madre es también un reto bonito»

9 octubre, 2019 · Archivado en Anna Tarrés, Deportes, Deportes acuáticos, Gemma Mengual, Natación, Natación sincronizada, Ona Carbonell · Comentarios desactivados en Ona: «Volver siendo madre es también un reto bonito» 

¿Cuándo tomó la decisión de que era el momento de hacer un paréntesis?

Me costó, es la decisión más difícil que ha tomado. La sincro es mi vida y los Juegos son un sueño aunque haya ido a varios y haya ganado medallas. El esfuerzo es grande. Lloré, pero la familia es lo importante. Siempre prioricé el deporte.

Ya explicó los motivos en su comunicado, pero ¿puede concretar más?

Hay un familiar con unos problemas de salud y mi corazón sentía que había que cambiar las prioridades. Es incompatible preparar unos Juegos con ello. Tuve la sensación de que si seguía, me arrepentiría de no priorizar lo importante. También hay otro motivo. Hace dos años que me había planteado ser madre. Llevo 12 años con Pablo: yo tengo 29 y él 35. Pensé que era un buen momento y lo hablé con mi entrenadora. Lo dejaré un tiempo.

¿Y cómo se imagina esa vuelta?

No quiero anticiparme, pero hay muchos casos, como el de la rusa Romashina, que regresó y está mejor. También Serena Williams. Por nuestro cuerpo lo tenemos difícil, pero volver como madre es algo bonito. Mi prioridad ahora es la familia y en el futuro ya se verá.

En 2010, Mengual hizo un paréntesis para ser madre, pero Tarrés la dejó fuera del equipo de Londres 2012. ¿Usted lo tiene atado?

Siempre se corre el riesgo de que tu cabeza y tu cuerpo no respondan. Ahora estoy centrada en otras prioridades. He hablado con Mayu (seleccionador), he comido hasta 20 veces con ella estos meses. Quiero seguir vinculada. Me pasaré cada semana, les ayudaré... Es el mejor grupo humano en el que he estado.

¿Es la primera vez que se le ha pasado por la cabeza parar?

Muchas veces quise dejarlo, como todos los deportistas. Por el cansancio, por el frío, por no poder estudiar... Ahora estaba en mi mejor momento, en la madurez.

¿Cómo deja la sincro?

El legado se crea con los años. Cuando vas haciendo bien las cosas, vas escalando. Este grupo tiene el mejor equipo técnico. Mayu lo está haciendo bien. Hay futuro y talento. No es tan fácil ganar medallas. La sincro tiene ahora a Iris Tió, que es humilde, trabajadora y buena candidata a ser referente... Luego están Sara Saldaña, Paula Ramírez y Berta Ferreras. Están evolucionando.

¿Ha asimilado ya los éxitos del último Mundial?

Aún no me lo creo.

¿Cómo vive estos días sin la rutina de los entrenamientos?

Sigo asimilándolo. Pude ir al campo de golf con Pablo, que es un deporte que le gusta. Es un cambio precioso. Fui a la boda de mi primo, y nunca había estado en bodas de familiares. Viajé con la familia de Pablo. Luego tengo proyectos, como un segundo libro; estar con los patrocinadores, y una idea culinaria que no puedo adelantar aún... Y a ver si acabo con los estudios de Diseño.

Ya le toca...

Sí, llevo tiempo (sonríe).

Usted no estará en Tokio y serán los últimos Juegos de Mireia, Nadal, Pau Gasol, Craviotto... ¿Se acaba una gran generación?

El deporte español tiene mérito porque se consiguen muchos éxitos con menos deportistas que en otros países. Hay un factor generacional y nadie puede luchar contra ello. Ojalá que haya otros Nadal, Gasol, Carolina Marín o Lydia Valentín. Hay que fabricarlos.

Leyenda: así fue el regreso a casa de Ona Carbonell

22 julio, 2019 · Archivado en Campeonato mundial, Competiciones, Deportes, Deportes acuáticos, Mundial Natación, Natación, Ona Carbonell · Comentarios desactivados en Leyenda: así fue el regreso a casa de Ona Carbonell 
Con los tres metales conseguidos en los mundiales de Corea del Sur, la española amplía su leyenda y se pone a la altura de Phelps y Lochte.

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