Los Blazers ganan en Denver pese al flojo partido de Lillard

2 mayo, 2019 · Archivado en América, Baloncesto, C. J. McCollum, Colorado, Competiciones, Crónicas deportivas, Damian Lillard, Denver, Denver Nuggets, Deportes, Equipos, Estados Unidos, NBA, Nicola Jokic, Norteamérica, Portland Trail Blazers · Comentarios desactivados en Los Blazers ganan en Denver pese al flojo partido de Lillard 

Los Blazers continúan demostrando que tienen fondo de armario y un equipo con alternativas para sobresalir cuando vienen mal dadas. Es el caso del segundo enfrentamiento de las semifinales de conferencia que tuvieron ante los Nuggets. En el primer encuentro habían perdido con merecimiento, y en esta reválida no destacaron por su brillantez sino por el efectismo que les llevaría al 1-1 y a robar el factor-cancha de uno de los pabellones más incómodos de la NBA: el Pepsi Center.

No entraron mal ninguno de los dos en la contienda: golpe va, golpe viene... Hasta el árbitro y unos aficionados a pie de pista se llevaban uno fuerte nada más comenzar. Luego se llevaría otro Torrey Craig, lo que le hizo entrar en la segunda parte con una máscara de plástico que hacía más peliculera la batalla. El inicio fue igualado, pero los primeros cambios volvieron a desnivelar la balanza.

Lillard sí había anotado un par de mérito en ese comienzo, pero no tendría un partido tranquilo. Fue en la línea del mismo, con más fallo que acierto, sufriendo para cuadrar una línea estadística en positivo, dejando espacio a actores secundarios. En el alzamiento de los Trail Blazers, en posición débil tras el primer punto de la eliminatoria, Harkless, Aminu y Kanter pusieron su granito de arena; terminaron echando agua para que el mejunje se hiciera argamasa Collins, que supo jugar muy bien con los espacios y con o sin bloqueos, y Hood, que ya destacó en el partido anterior. Un par de acciones de otro suplente, Turner, mantuvieron los diez de renta que se habían labrado los visitantes antes del descanso.

Se atascaron los de Stotts en el inicio del tercer cuarto, que empezó con un matazo de Malik Beasley y seguía con Nikola Jokic repartiendo felicidad a todos los compañeros que pasaban por su lado. Sin embargo, iba a ser C.J. McCollum el que diera la estocada casi definitiva: bajaron de la decena de puntos de desventaja los Nuggets y el escolta, que tampoco sobresalió de forma exultante, puso un par de canastas (54-65, minuto 30) para dar la estabilidad necesaria y que los Blazers afrontaran el final de partido mucho más tranquilos. O eso creían ellos...

Hubo un arreón final de los de Colorado en el último cuarto. Se llegaron a poner, tángana mediante (culpando a un Kanter que golpeó a Craig sin querer tras salir volando en un choque de trenes con Jokic), a cinco puntos, 90-95, con posesión a favor mientras hacían presión a toda cancha. No fue suficiente, Denver aguantó el vendaval con recursos y pone un empate con el que ahora viajan a su casa a asegurar la teórica ventaja que ahora han ganado.

Los Nuggets golpean primero: Jokic, inconmensurable (37+9+6)

30 abril, 2019 · Archivado en América, Baloncesto, Colorado, Competiciones, Crónicas deportivas, Damian Lillard, Denver, Denver Nuggets, Deportes, Equipos, Estados Unidos, NBA, Nicola Jokic, Norteamérica, Portland Trail Blazers · Comentarios desactivados en Los Nuggets golpean primero: Jokic, inconmensurable (37+9+6) 

Los Nuggets consiguen el 1-0 dos días después de ganar el séptimo y agónico encuentro de la anterior ronda ante los Spurs. Lo hacen ante los Blazers, con media semana más de descanso, en el Pepsi Center de Denver, lo hacen para marcar territorio y para disipar dudas, lo hacen para encumbrar a Nikola Jokic (37 puntos, 9 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 2 tapones) como uno de los pívots más versátiles y con más potencial de los últimos años.

El partido fue un toma y daca continuo. En la primera manga era un 'si tú anotas, yo también lo tendré que hacer'. Se jugaban un buen baloncesto de bloqueos y rupturas por velocidad en estático, con Jokic desplegando el 'pick&pop' y Lillard jugando con Kanter. El turco dio el susto al hacerse daño en el hombro derecho, ya maltrecho de por sí, en una de las primeras jugadas; luego no parecía que le doliera, pero en rueda de prensa achacó el malestar en esa parte del cuerpo como impedimento para frenar al oponente serbio. Con la entrada de Monte Morris y Will Barton los locales subieron una velocidad y ahí los visitantes también se encontraban cómodos gracias a la salida de un acertado Rodney Hood (17 puntos). Tuvo que salir de nuevo el quinteto habitual de Denver para frenar la sangría, sobre todo con un Millsap que hizo estragos ante Aminu y Harkless.

Jokic estaba tremendo. Enchufaba desde fuera también, lo que abría los espacios. No le podían defender desde cerca porque se iba por velocidad (sí, también) y cuerpeo y horadaba el centro de la zona con todo ello. Un rebote ofensivo y asistencia para triple de Torrey Craig abría una distancia de diez puntos (73-63, minuto 29). No fue la más alta, al inicio del último cuarto subió más. Los tiros fáciles cedidos a Jamal Murray y lo que Jokic aportaba fuera y dentro de la zona estaba siendo demasiado para los Blazers, que tenían de nuevo a Hood como sostén inesperado para que no se les fuera del todo el partido. Ahí apareció Damian Lillard (39 puntos), héroe de los suyos en la anterior serie, y acercó a Portland. Pero los cinco titulares de Mike Malone y también Mason Plumlee llegaron pletóricos a los últimos minutos y no dieron opción al rival de reengancharse definitivamente.

Buen encuentro para abrir esta serie de semifinales de conferencia pese a que la otra del Oeste (Warriors-Rockets) es de la que estará más gente pendiente. De aquí saldrá su rival y no conviene perder ripio a lo que acontezca.

Jokic acaba con los Spurs en un séptimo partido dramático

28 abril, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Denver Nuggets, Deportes, DeRozan, Eliminatorias, Equipos, Gregg Popovich, Jamal Murray, NBA, Nicola Jokic, Playoffs, San Antonio Spurs · Comentarios desactivados en Jokic acaba con los Spurs en un séptimo partido dramático 

Por segundo año consecutivo, los Spurs caen en primera ronda de los playoffs de la NBA. Las derrotas tempranas demuestran que sus mejores tiempos han pasado, la tozudez en volver que no se han ido del todo. Este equipo siempre coge todo lo que está a su alcance. Nunca cede, siempre hay que doblegarlo. No permite ni un despite, exige el máximo y cae simplemente cuando y porque el rival es superior. Eso, y funcionar siempre en base a las virtudes de sus jugadores, es la clave del estilo Popovich, que en una temporada que perfectamente podría haber sido la primera sin playoffs desde 1997 ha acabado produciendo 48 victorias, nuevos talentos presentados en sociedad por la granja spur (un boceto de futuro) y una derrota al limite en el último minuto del partido decisivo de una eliminatoria jugada contra un rival superior y sin factor cancha.

Este 90-86 aplaude el final de trayecto de los texanos y eleva a unos Nuggets que han dado un tremendo estirón en esta eliminatoria, en la que empezaron enredados en el tejido viscoso de Popovich, del que escaparon con un triunfo milagroso en su pista para no ir a San Antonio 0-2 y con un excelente cuarto partido que les evitó un 1-3 de apariencia ominosa. Los Nuggets eran mejores, sí, pero muchos pensaban que sufrirían para demostrarlo y que tal vez ni fueran capaces de hacerlo. Lo primero fue perfectamente cierto, lo segundo no. Y están en segunda ronda por primera vez desde 2009. Una década después y listos para medirse a unos Blazers mucho más descansados y como mínimo igual de felices. Será la eliminatoria del que saldrá el finalista de Conferencia con menos papeletas de ser campeón de los cuatro que sobrevivan, seguramente, pero apunta desde luego a eliminatoria preciosa. Llena de baloncesto.

Los Spurs vivieron hasta la penúltima posesión de un séptimo partido muy séptimo partido (los dos equipos por debajo del 40% en tiros, 8/43 total en triples) a pesar de que no consiguieron cumplir con la que parecía su mejor baza: sujetar de salida a un rival mucho más inexperto y alimentarse de sus dudas a partir de ahí. Al contrario, jugaron un infame primer cuarto (23-13) en el que Rudy Gay (acabó en 21+8) salvó los muebles con el resto del equipo en un 2/18 en tiros y solo dos puntos del quinteto titular, algo nunca visto en los últimos veinte años de playoffs. Eso dio vuelo a unos Nuggets que parecieron a salvo en el segundo cuarto (47-34 al descanso) y en segunda ronda en el tercero (69-52 a 15 minutos del final). Pero que se vieron 88-86 a 52 segundo del final, con el público aterrado y los profetas de su desastre frotándose las manos. Jamal Murray frenó la sequía con una canasta valiente en carrera y el marcador ya no se movió: Craig taponó a DeRozan y los Spurs se hicieron un lío y no llegaron a hacer falta ni a volver a tirar a canasta. Los Nuggets, con cara de no saber muy bien que estaba pasando pero con un alivio absolutamente sincero, ganaron y se metieron en segunda ronda.

Nikola Jokic acabó con 21 puntos, 15 rebotes y 10 asistencias. Es el primer pívot desde Wilt Chamberlain con más de un triple-doble en una serie de playoffs y ha promediado en la primera eliminatoria de su carrera 23,1 puntos, 12,1 rebotes y 9,1 asistencias. Jamal Murray ha pasado las de Caín en muchos momentos pero fue el héroe del segundo partido y anotó la canasta decisiva en este séptimo, que cerró con 23 puntos. Su equipo ha ganado los cuatro en los que él ha anotado al menos 20. Y así Jokic y Murray, los líderes de estos Nuggets, se las apañaron para ser determinantes a pesar de un 0/6 en triples (2/20 su equipo) y un 18/45 total. Así son los playoffs y así son, sobre todo, los séptimos partidos: se trata de ganar. El resto lo puso el trabajo de Millsap, Harris y Craig.

Los Spurs regresaron a un partido que tenían perdido y dieron un susto de muerte al público, aunque finalmente no afinaron en las últimas jugadas y cayeron víctimas de sus propias limitaciones. Un esfuerzo titánico para un equipo que fue flojísimo a domicilio en Regular Season y que arañó un triunfo y rondó otros dos en una pista que, altitud mediante, suele ser territorio comanche. Derrick White no tuvo el día (0/7), Forbes apuntó a héroe (19 puntos), Gay jugó como en los viejos tiempos y LaMarcus Aldridge (16 puntos, 16 tiros) y DeRozan (19 y 21) demostraron que son estrellas en versión sí pero no. El escolta, sin esconderse, alternó cal y arena en los últimos ataques tras empezar el partido con ocho fallos seguidos justos después de que, en fin, Kawhi Leonard anotara 45 puntos para los Raptors. Su vida en los playoffs sigue sin ser fácil, y no ayuda a la hora de la verdad que ni él ni LaMarcus sean buenos tiradores de tres, un alivio tremendo para la defensa de unos Nuggets que espantaron fantasmas, dieron un buen estirón y subieron la nota final de la temporada, pase lo que pase ahora con los Blazers. La cosa marcha. Y también lo hace, peor que antaño pero mejor de lo que muchos esperábamos, para los Spurs. Aunque ya estén de vacaciones...

Primer bombazo en el Oeste: los Spurs se imponen en Denver

14 abril, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Denver Nuggets, Deportes, Eliminatorias, Equipos, Gregg Popovich, NBA, Nicola Jokic, Playoffs, San Antonio Spurs · Comentarios desactivados en Primer bombazo en el Oeste: los Spurs se imponen en Denver 

Primera noche de playoffs... y tres victorias a domicilio, tres eliminatorias con el factor cancha reventado y solo un equipo, cómo no los Warriors, tan tranquilo de entre los teóricos favoritos. Nunca en la historia de la NBA los dos séptimos (de Este y Oeste) habían comenzando ganandos a los dos segundos. Más allá del bochorno inicial de los Sixers ante los Nets, esas son dos series que se han puesto tremendamente interesantes. Pero si no parece a priori (a priori) que los fantasmas de los Raptors vayan a llevarles a un costalazo en primera ronda, y si en todo caso la apuesta más fácil sigue siendo el talento en el Sixers-Nets... hay algo especialmente peligroso, carnívoro, en la victoria (96-101) de los Spurs en Denver.

Porque el partido fue, casi paso a paso, lo que habían dibujado los que dudaban de los Nuggets a pesar de su excelente temporada. Falta de oficio, un pecado mortal en su primer partido de playoffs desde 2013 contra unos Spurs que llevan jugándolos desde 1998. Falta de instinto, o de jerarquía, y manos temblorosas cuando quemó el balón. Que quemó mucho. La cosa se pone fea para unos Nuggets que no ganaron en San Antonio en Regular Season (claro que los Spurs tampoco habían ganado en las Rocosas) y que han sido el mejor equipo local de la temporada (34-7). Jugaban, además, contra un rival también temible en su pista (32-9) pero muy débil fuera de ella (16-25). Es decir: para los Nuggets era fundamental mantener el factor cancha ante un enemigo curtido, inteligente, ultra agresivo ante su público y extraordinariamente bien entrenado. Así que sí: los Nuggets tienen un problema. Del que todavía pueden salir, desde luego, pero problema.

Los Spurs sabían, y se notó desde el salto inicial, que tenían que aprovechar cualquier oportunidad para robar ese factor pista. No les valía un partido igualado y una derrota con buenas sensaciones. Se trataba de cambiar la temperatura, poner el veredicto en su cubil de Texas y llenar de sombras la mente de un rival que llegó a playoffs tirando en un 32% de tres en los últimos 15 partidos y se quedó en un 21% después de arrancar en un terrible 1/9. Buenas situaciones de tiro pero demasiados fallos. Por eso Malone puede pensar que el plan de partido era bueno. Y por eso Popovich tiene ya la certeza de que puede llevar a segunda ronda a un equipo que es una de sus obras maestras, y eso es mucho decir para el técnico con más victorias ya totales entre Regular Season y playoffs (1.413 por las 1.412 de Lenny Wilkens). Era imposible no pensarlo viendo a Bryn Forbes (15 puntos) cargar con el peso del equipo o a Derrick White, su último invento, abrasar a los Nuggets con una determinación a prueba de bombas, 16 puntos, 5 asistencias y una defensa impresionante sellada con un robo final a Jamal Murray que dejó sin último ataque a los Nuggets, que llevaban toda la noche con cara de mal jugador de póker: si a los cinco minutos no sabes quién es el primo, es que el primo eres tú.

Entre LaMarcus Aldridge y DeMar DeRozan (ganó y los Raptors perdieron: cosas) sumaron 33 puntos con 36 tiros. Ni Belinelli ni Mills entraron en racha ni Bertans aprovechó los desajustes contra quintetos de su rival con dos interiores puros. No pasa nada excepcional, nada que inclinara las cosas del lado de los Spurs por sorpresa: fue cosa de plan de trabajo, inercia y acierto. Los Nuggets jugaron bien pero fallaron mucho, cada vez más inseguros. Su mal inicio en el tiro les puso por detrás desde el primer cuarto (25-30) y el partido fue ya una tortura constante, siempre a tiro pero nunca por delante. Cada posible punto de inflexión encontraba respuesta de un rival consciente de sus recursos, colectivo y mucho más seguro de sus fuerzas, aunque en total estas puedan ser menos. Quienes pensaban que Jamal Murray difícilmente estaría en nivel de estrella en playoffs, se llenaron de razones (17 puntos pero 8/24 en tiros y 0/6 en triples, ninguna asistencia) aunque el canadiense, eso sí, lo intentó todo, alternando canastas corajudas y errores groseros en los últimos minutos. Quienes pensaban que los rivales podrían minimizar a Jokic se quedaran con sus 10 puntos y sus solo 9 tiros (solo tres tiros libres entre él y Murray) y no con sus 14 rebotes y 14 asistencias, un triple-doble gestado en pases inteligentes contra una presión de los Spurs que intentó que el balón estuviera en sus manos lo menos posible.

Todo lo que sucedió estaba dentro de lo que todo el mundo sabía que podía pasar, también los que menos confiaban en la sorpresa. Ahora a los Nuggets, a los que no les sobra ni un ápice de confianza, les toca pasar una prueba de verdad seria: sortear ante todo el segundo partido, donde otra derrota sería dramática, y cazar después al menos un triunfo en San Antonio, el patio de recreo de ese Popovich de sonrisa afilada, casi sarcástica, que se metió el primer asalto en el bolsillo con el partido jugado de cabo a rabo según sus reglas. Y si eso suena a algo que ya hemos visto muchas veces, muchisimas, es sencillamente porque es así.

Los Rockets mandan un aviso a los Nuggets… y a todo el Oeste

28 marzo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Denver Nuggets, Deportes, Equipos, Houston Rockets, James Harden, Nicola Jokic · Comentarios desactivados en Los Rockets mandan un aviso a los Nuggets… y a todo el Oeste 

Este era un partido importante en el Oeste: para los números de final de temporada.... y para los que miran ya, y no solo de reojo, a las sensaciones de cara a los playoffs. Los Rockets, después de perder contra unos Bucks que se han convertido en algo así como su némesis con su radical propuesta defensiva contra Harden, ganaron a los Nuggets (112-85). Más bien, las pasaron por encima con una tremenda sensación de superioridad. Ahora es 48-28 por 50-24, tres partidos de diferencia con el desempate a favor de los de D'Antoni (3-1 en duelos directos).

Casi no queda tiempo, así que lo normal es que los Rockets, ahora a tres partidos, no cazen a los Nuggets, ahora a uno de los Warriors otra vez y después de dos derrotas en los tres últimos. Pero los de Malone tienen también un calendario más duro, que comienza con un back to back esta noche en OKC. Así que los Rockets pueden intentarlo... mientras dan el golpe como mínimo a los Blazers, que tratarán de resistir en su nueva vida sin Nurkic. A priori, el tercero evita a los Warriors hasta la final del Oeste. Y, esto seguro, el segundo tendrá ventaja de campo en las dos primeras rondas.

Pero más allá de las cuentas, el partido volvió a demostrar que los Rockets le han dado definitivamente al calcetín y que van a volver a llegar a los playoffs como la mayor amenaza para los Warriors, desde luego si tomamos como referencia un partido que rompieron con 40 puntos en el segundo cuarto (40-19 para 62-44) pero que sujetaron desde la defensa hasta que los tiros empezaron a entrar y cuando todavía Jokic dictaba el ritmo (12+5+6 al descanso, 16+8+6 final para el serbio, muy castigado por las ayudas de los Rockets y por los problemas que le dio un Capela que acabó con 17 puntos y 15 rebotes. Cuando los locales entraron en calor en ataque, el marcador estaba lo suficientemente apretado para que su hachazo fuera casi definitivo, con una enorme diferencia en el tiro de tres: 33 puntos más los Rockets, horrible 4/24 de los Nuggets.

El último intento (77-63) de reacción lo cerró con ocho puntos en un parcial de 10-2 Harden, que volvió a su dinámica habitual tras el mal trago de Milwaukee: 38+6+6 y 5/11 en triples. En los Nuggets, nadie anotó con consistencia (20 puntos de Jamal Murray) ante un rival que recordó al excelente equipo defensivo que llegó a ser la pasada temporada y que ha tardado mucho en regresar esta. Un aviso a tener en cuenta, ya que tal y como están las cosas en el Oeste, esta podría perfectamente una semifinal, segundo contra tercero. Veremos en qué orden, aunque los Nuggets tienen una ventaja todavía importante. Todavía.