Polémica: La NCAA pone una norma contra ‘Rich Paul’, mano derecha de LeBron

7 agosto, 2019 · Archivado en Baloncesto, Chris Paul, Competiciones, Deporte universitario, Deportes, División I Baloncesto NCAA, Lebron James, NCAA, Organizaciones deportivas · Comentarios desactivados en Polémica: La NCAA pone una norma contra ‘Rich Paul’, mano derecha de LeBron 

La NCAA (National Collegiate Athletic Association) ha emitido un comunicado en que expone una serie de requisitos a la hora de representar a jugadores en su primer año de universidad. Fue el curso pasado cuando la propia liga universitaria concedía a los deportistas de primer curso la opción de poder contratar a un agente que les ayudase en el caso de que se quisieran declarar elegibles para el draft. Sin embargo, a partir de ahora se aplicarán nuevas limitaciones a aquellos agentes que quieran representar a estas futuras promesas de la NBA.

Los requisitos necesarios que han de cumplir los agentes, según adelantó John Rothstein (CBS Sports), serán tener una licenciatura, tener un certificado y estar registrado en la asociación de jugadores de la NBA (NBPA) durante al menos tres años, tener un seguro de responsabilidad profesional y, finalmente, realizar un examen personal en la sede de la NCAA en Indianápolis (Indiana) en el mes de noviembre.

El principal damnificado ante esta lista de exigencias de la NCAA es Rich Paul, agente de jugadores como Draymond Green, Anthony Davis, Ben Simmons, John Wall o LeBron James entre otros, destacando la amistad con este último. Concretamente la norma que exige una diplomatura ha sido bautizada en en el mundo de la NBA como la 'Rich Paul Rule', pues este agente no se graduó en la universidad: por cosas del destino, conoció a LeBron en un avión en 2002 y se convirtió en su mano derecha pocos años después.

El caso de LeBron podría ser uno de los motivos por el que la NCAA aplican estas restricciones: la estrella de Akron dio el salto a la NBA sin pasar por la universidad, y eso, en jugadores de potencial y futuro como lo era el alero, supone una gran pérdida en todos los sentidos para la liga universitaria. Por aquel entonces, Paul ayudó a LeBron a iniciar su carrera profesional sin pasar por la NCAA, algo que ahora la propia asociación quiere evitar. Ese comunicado ha despertado muchas opiniones en el entorno del baloncesto norteamericano, destacado las quejas de varias estrellas.

¿Escándalo a la vista? Zion puede renunciar a irse a los Pelicans

16 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Blue Devils, Competiciones, Deporte universitario, Deportes, Equipos, NBA, NCAA, New Orleans Pelicans, Organizaciones deportivas, Zion Williamson · Comentarios desactivados en ¿Escándalo a la vista? Zion puede renunciar a irse a los Pelicans 

El futuro de Zion Williamson es incierto. Lo era antes de la lotería del NBA Draft 2019 y lo será hasta que se celebre la ceremonia, aunque todo el mundo le coloca en la primera posición de la camada de este año.

Ese primer puesto pertenece ya a los Pelicans. Si no lo remedia un traspaso, que sería una opción a barajar teniendo en cuenta que en NOLA ya se van a mover para intentar sacar algo de mucho valor por Anthony Davis (que podría haber jugado su último partido con esa camiseta, ya que pidió irse), Zion Williamson tiene muchas papeletas -si no todas- de acabar allí.

Esta situación es la que ha planteado otra adyacente: que el jugador renuncie a ir a la NBA esta temporada. Tiene la opción de continuar su periplo universitario, algo que haría en la Universidad de Duke, y parece que es algo que está sobre la mesa. Brian Windhorst (ESPN) asegura que "es una conversación que se está teniendo en los círculos de la NBA"Marc Stein (NYT) apunta que "el no firmar con un agente hace que se abra ahora mismo la posibilidad".

Es altamente improbable que Williamson renuncie a la NBA este año, no sólo porque empezaría a cobrar una ingente cantidad de dinero si es el número 1 sino también por el precedente y la mala imagen que dejaría para el futuro.

Zion admitió tras conocerse que el 'pick 1' se iba para Nueva Orleans que nunca había visitado la ciudad, una fórmula indirecta para terminar diciendo que no le convence. Los Pelicans son uno de los mercados menos atractivos de la NBA y más lo será si se va Anthony Davis. Zion contaba con que la primera elección sería para los Knicks, la franquicia a la que realmente quería ir.

De locos: paran la final por que lanzaron una tortilla a la cancha

9 abril, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deporte universitario, Deportes, NBA, NCAA, Organizaciones deportivas · Comentarios desactivados en De locos: paran la final por que lanzaron una tortilla a la cancha 
Es una tradición entre los aficionados de Texas Tech, en un momento del partido lanzan una tortilla de maíz a la cancha y los colegiados tienen que detener el partido.

Hunter rompe moldes y Virginia consigue al fin el título de NCAA

8 abril, 2019 · Archivado en América, Baloncesto, Competiciones, Deporte universitario, Deportes, División I Baloncesto NCAA, Estados Unidos, NCAA, Norteamérica, Organizaciones deportivas, Virginia · Comentarios desactivados en Hunter rompe moldes y Virginia consigue al fin el título de NCAA 

Era de ley. Muchos años fallando en los momentos importantes y en el U.S. Bank Arena de Mineápolis tuvo que llegar la versión más 'perra' de Virginia, la que antepone la victoria y la que hace a los grandes campeones. Era su momento, llegaban como grandes favoritos frente a una Texas Tech que se quedó a un minuto de la gloria... hasta en dos ocasiones

El desastre de inicio de partido pudo hacer que muchos se fueran a dormir, pero sólo era eso: el inicio. Luego todo mejoró. A base de triples y con la aparición de Brandone Francis, un dominicano de 24 años que no cuenta tanto en los esquemas de Chris Beard, como gran sorpresa. Y era porque Jarrett Culver, el verdadero anotador, aparecería hasta llevar 0/8 en tiros, ya en la segunda mitad.

Los Red Raiders se fueron perdiendo al descanso sin merecerlo, ya que sólo Kyle Guy (24 puntos), tirador de mecánica clásica y recursos para crearse sus tiros, parecía verdaderamente enchufado en el equipo de Charlottesville. Edwards aparecía sólo a rachas y Moretti manejaba bien la situación, pero faltaba Culver: cuando entró en juego de verdad, Texas Tech le metió el miedo en el cuerpo al rival.

Estaban ocho puntos abajo, pero los de rojo estuvieron mucho más contenidos (quién hubiese dicho que ésta era su primera Final Four) y remontaron con Culver como referente. Un reverso excelso del exterior y dos tiros libres de Odiase, que nada se prodiga en esas lides, les daban tres de ventaja a falta de medio minuto. Pero apareció Hunter, ayudado por un despiste defensivo, para anotar el triple esquinado que mandaría el partido a la prórroga con 68-68. Y eso que decían que el marcador iba a ser bajo... 

Cinco minutos más de baloncesto y el pabellón, rendido. Hunter rescató y Hunter mató el partido para los Cavs con 22 de sus 27 puntos finales entre el segundo tiempo y el periodo extra. Los tiros libres y dos decisiones controvertidas de los árbitros terminaron por desnivelar la balanza a favor de la Universidad de Virginia.

Los Cavaliers consiguen la gloria por primera vez en su historia. Es la culminación del proyecto de un verdadero equipo, sin grandes figuras pero sí con buena estructura... y sin suerte hasta este año. En la March Madness de 2018 les tocó hacer historia por lo negativo, siendo el único nº1 en ser eliminado por el nº16 en primera ronda, pero sólo una edición más tarde hanlogrado  en que sólo fuera una anécdota.

Milagro de Virginia y lección de Texas Tech: ya tenemos final

7 abril, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deporte universitario, Deportes, División I Baloncesto NCAA, Fase final, Final Four, March Madness, NCAA, Organizaciones deportivas · Comentarios desactivados en Milagro de Virginia y lección de Texas Tech: ya tenemos final 

Drama, pasión, emoción, grandes historias, finales increíbles... todo eso es el March Madness, todo eso es la Final Four, y todo eso fue otra vez en las semifinales de 2019, en el US Bank Stadium de Minneapolis, el hogar de los Vikings (NFL), donde 72.711 personas disfrutaron (y sufrieron) con unas semifinales de las que salieron vivos, seguramente nunca mejor dicho, Virginia y Texas Tech. Por un lado el gran favorito tras las derrotas de Duke, Gonzaga y Kentucky, y por otro un equipo que es una especie de Cenicienta devoradora de almas, los Red Raiders de Chris Beard, un programa universitario que hace un lustro casi ni llevaba gente a su pabellón y que mañana jugará por el título nacional gracias a una defensa históricamente temible, a una dureza competitiva a prueba de bombas... y a su canción de guerra, el Old Town Road en el que Lil Nas X fusiona, o enfrenta, a las dos Américas, la del country y la del hip hop. La de Beard y la de sus jugadores, a 40 minutos ahora del primer título de Texas Tech en categoría masculina, el segundo después del logrado por el equipo femenino en 1993.

Michigan State se quedó sin respuestas

Texas Tech superó a Michigan State, alargó a una década el tramo de Tom Izzo sin triunfos en la Final Four y reventó (no ha hecho otra cosa durante el torneo) la que parecía final más probable. Los Spartans, después de superar a la Duke de Zion Williamson, no pudieron hacer más que el resto de equipos del país contra una defensa acorazada, infernal: 44 puntos totales al descanso (21-23), y al final mínimos de temporada en puntos (51) y porcentaje de tiro (31,9%) para los Spartans, que cayeron (51-61) fulminados finalmente por Jarrett Culver. El escolta de segundo año, un jugador salido de la nada y por lo tanto una personificación de su equipo, apunta al top 5 del draft. En la semifinal, y con todo el país mirando, no estaba teniendo un buen día (0/6 en la primera parte), pero cerró el partido con 9 puntos de sus 10 puntos, 6 cuando Michigan State se había puesto a uno. En el parcial de 0-9 final, anotó una suspensión, un tiro libre y el triple frontal que cerró cualquier opción de un rival hundido (51-58 a un minuto del final).

Para Culver serán los focos, pero Texas Tech no habría ganado sin el trabajo del ancla Tariq Owens (que se lesionó y volvió), Davide Moretti, Brandone Francis... y Matt Mooney, un jugador de quinto año que llegó desde South Dakota y que, con 24 años, hizo el partido de su vida y anotó 22 puntos con 4 triples, tres casi seguidos en el despegue (35-48) que parecía definitivo antes de que su equipo enlazara cinco minutos sin anotar y Michigan State se pusiera a uno a base de, básicamente, ir a la línea de tiros libres. Entonces apareció Culver.

Virginia sobrevive de forma increíble

El último obstáculo de Texas Tech son los Cavaliers de Virginia, que ganaron 63-62 a una Auburn que estuvo cerca, muy cerca, increíblemente cerca de culminar su torneo milagroso y dejar una final absolutamente improbable. También lo será esta, la primera con dos novatos en la lucha por el título desde la de 1979, el mítico Larry Bird-Magic Johnson (Indiana State-Michigan State). Un partido que cambió la historia del baloncesto. Pero al menos Virginia sí era una de las grandes favoritas a las puertas del Madness, lo que no implica que haya tenido que aferrarse a cada pequeña porción de suerte que el destino le tenía guardada después de que la temporada pasada fueran, ante UMBC, el primer cabeza de serie eliminado en el arranque del torneo por un seed 16.

Desde ahí, hace ya más de doce meses, el equipo de Tony Bennett ha convivido con la sombra de aquella derrota y ha bailado entre cocodrilos durante el torneo, evitando dentelladas casi en cada estación viviendo a golpe de milagro para colocarse en la final. Primero ante Purdue, con la canasta in extremis que forzó la prórroga, y en semifinales ante unos Tigers que tenían la victoria en el bolsillo después de un parcial de 0-14: de 57-47 (a 5:24 del final) a 57-61 a falta de solo 17 segundos. Entonces apareció Kyle Guy, que anotó un triple tremendo desde la esquina derecha (60-61) y cuando Jared Harper falló uno de sus tiros libres (60-62), acabó recibiendo en la izquierda para levantarse a la desesperada en el último segundo: fallo... pero polémica (y evitable, sobre todo evitable) falta de Samir Doughty. Tres tiros libres, los tres dentro, y 63-62. Y Guy convertido en el héroe de un equipo propulsado antes por Ty Jerome (21+9+6) y el otro top 10 del próximo draft que jugará, contra Culver, la gran final: De'Andre Hunter, un alero defensor y tirador (3+D) que acabó con 14 puntos y 5 rebotes.

Pasaron muchas en ese 6-1 final que provocó el vuelco: Auburn no solo se quejó de la falta definitiva, que en realidad sí pareció porque Doughty invadió el espacio del tirador. Antes, y con los Tigers a punto de consumir las faltas que le quedaban por hacer, Jerome pareció cometer dobles al subir la bola en el inicio del ataque... pero pudo (tal vez) recibir falta justo antes de su infracción no señalizada. El caso es que Auburn, que ha llegado hasta las puertas de la final pese a la terrible lesión de su estrella, Chuma Okeke, perdió un partido que en la segunda parte mereció ganar y dejó un final increíble y una de esas derrotas gloriosas que pueblan la historia de una Final Four que ahora asistirá al último capítulo de la redención de Virginia. Será ante el infierno móvil de la defensa de Texas Tech. Pero si hay alguien que no se asusta ante nada, después de su varapalo de 2018 y de sus episodios de escapismo de 2019, es precisamente la Virginia de Tony Bennett. Así que no se puede apostar a que vaya a ser una final muy vistosa pero de una cosa no hay duda: sí va a ser una final tremenda.

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