Mike Budenholzer se reivindica en playoffs

9 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Competiciones, Deportes, Equipos, Mike Budenholzer, Milwaukee Bucks, NBA, Nikola Mirotic, Pau Gasol · Comentarios desactivados en Mike Budenholzer se reivindica en playoffs 

Los Bucks están en la final de la Conferencia Este. El equipo de Milwaukee ha arrollado a los Celtics de una manera que pocos se esperaban y se han plantado en la la penúltima ronda de los playoffs por primera vez desde 2001. Ha llovido desde entonces. En ese año, un equipo que tenía en sus filas a jugadores de la talla de Ray Allen o Sam Cassell y que estaba entrenado por George Karl claudicaba en el séptimo partido ante los Sixers de Allen Iverson y Larry Brown.

Ahora las cosas son bien distintas. Si bien por aquella época, el Este se encontraba más abierto que nunca, ahora, y sobre todo después de la serie ante los Celtics, los Bucks son favoritos para llegar a las Finales. Serían las primeras desde 1974, cuando Kareem Abdul Jabbar era el líder del equipo. Casi nada para un equipo que ha vivido una odisea en los últimos quince años, pero que ahora ha encontrado la horma de su zapato y puede llegar a disputar el campeonato.

Uno de los motivos del éxito de estos Bucks recae sobre los hombros de Mike Budenholzer. El técnico, perteneciente a la escuela Popovich, se ha reivindicado en los presentes playoffs. Tras el primer duelo disputado en Milwaukee y que acabó con exhibición y victoria de los Celtics, hablamos mucho de Brad Stevens. De su buen hacer en la fase final y de la capacidad que tiene para hacer a su equipo competitivo en la post temporada a pesar de no firmar buenas regular seasons. Además, lo comparábamos con Budenholzer, que a priori parecía ser todo lo contrario. Un hombre capaz de hacer grandes temporadas regulares pero que se chocaba e el momento de la verdad. Las conclusiones al final de la serie son bien distintas, para que negarlo.

Si bien Stevens no sale especialmente señalado tras la eliminación de los Celtics (todos los ojos se han puesto sobre Irving), el técnico de los Bucks ha salido reforzado y reivindicado de esta ronda. Tras el primer partido, consiguió reforzar moralmente a los suyos, introdujo a Mirotic en el quinteto inicial en detrimiento de Sterling Brown y se llevó el segundo partido de la eliminatoria.

Pero la cosa no se quedó ahí. Milwaukee se llevó luego dos duelos consecutivos en el Garden, un fortín casi inexpugnable en los últimos años y al que Boston llegaba con un récord de 12-1 entre la fase final de hace un año y la de la presente campaña. La última vez que un equipo había conseguido ganar dos partidos seguidos en la pista de los Celtics en playoffs habían sido los Cavaliers de LeBron (siempre LeBron) en 2017. Y los Bucks lo hicieron de manera holgada pera rematar en el quinto partido con otra exhibición y sin dar prácticamente posibilidades a sus rivales.

Nadie (o muy pocos) se esperaban esto. De la misma manera que los aficionados pensaban que los Celtics pondrían la directa en la fase final, muchos también creían que los Bucks, dado el historial de su entrenador, se podrían estrellar en el momento importante del año. Más aún cuando se lesionó Marcus Brogdon y se les vieron algunas dificultades en temporada regular, sobre todo en la victoria de los Sixers en su cancha. Luego se recuperaron, pero la lesión del escolta y de ese único plan del técnico planteaba dudas. Las carencias de este tipo de equipos salen a la luz en las eliminatorias por el título, y los Bucks tendrían su primer gran examen ante Boston, eliminatoria que se preveía igualada a pesar del 4-0 con el que solventaron la primera ronda ante los Pistons.

Pero no ha sido así. Está claro que Budenholzer no es el Budenholzer de los Hawks. Un equipo también muy sólido en la temporada regular, pero que no era capaz de dar la talla en la fase final, mención especial a la final de Conferencia de 2015, en la que fueron arrollados por los Cavs (otra vez LeBron) sin que el técnico supiera o quisiera cambiar su modo de jugar durante los cuatro partidos que duró esa ronda.

Las cosas han cambiado. No sólo la capacidad de jugar sin Brogdon, esencial durante todo el año, sino también para recuperar mentalmente a Antetokounmpo (al que ha convertido en uno de los mejores jugadores de la Liga) tras un primer duelo en el que acabó desquiciado. Además, ha conseguido frenar a Kyrie Irving en defensa para dejar al base en los peores números de su carrera en playoffs, encontrar soluciones en ataque después del primer partido, acabar con la segunda unidad de los Celtics (ni el retorno de Smart ha cambiado el curso de la serie) y, en definitiva, dar una master class de cómo dirigir una eliminatoria por el título a uno de los entrenadores más prometedores que hay ahora mismo en la NBA.

Ahora llega el último gran examen antes del objetivo: las Finales. Los Bucks tendrán que superar a los Raptors o a los Sixers, y son, visto lo visto, favoritos para hacerlo. Ya no sólo por el nivel de Anteto, ni por las 60 victorias en temporada regular (único equipo en conseguirlo este curso), ni por la posible vuelta de Brogdon (¿Y Pau?). Ahora también los son por acabar (sobrados) contra uno de los equipos por los que todo el mundo apostaba para ocupar el trono de LeBron. El momento de la verdad ha llegado. Y Budenholzer está preparado.

Boston oposita para las Finales: exhibición ante los Bucks y 1-0

28 abril, 2019 · Archivado en Al Horford, Antetokounmpo, Baloncesto, Boston Celtics, Brad Stevens, Deportes, Equipos, Kyrie Irving, Mike Budenholzer, Milwaukee Bucks · Comentarios desactivados en Boston oposita para las Finales: exhibición ante los Bucks y 1-0 

Ya están aquí los Celtics. Si alguien pensaba que tras una temporada regular llena de dudas los de Stevens no rendirían en playoffs, ya se puede ir olvidando. El conjunto verde dio una clase magistral de cómo jugar al baloncesto ante los Bucks. Les pasaron por encima, se adelantaron en la eliminatoria consiguiendo el factor cancha, y jugaron un baloncesto dinámico y colectivo en ataque y, espectacular en defensa, donde estuvieron intratables durante todo el choque.

Ya dijimos que una de las claves de la eliminatoria sería el duelo en los banquillos. Stevens siempre ha sido un entrenador de playoffs, poco dado a exprimir a sus pupilos durante la regular season para llegar a la post temporada en la mejor forma posible y sacar en esa parte del año lo mejor de los suyos. Budenholzer por su parte, ya demostró en su etapa en los Hawks que se le daban bien las temporadas regulares, pero ese único plan que suelen tener sus equipo no suele funcionar en la fase final. Y visto lo visto, no va a funcionar ante su actual rival. O saca un plan alternativo, o va a tener muy complicado llevarse esta eliminatoria.

Los Celtics superaron a los Bucks en rebotes (51 por 44), asistencias (25 por 19), tapones (11 por 2), porcentaje de tiros de campo (54% por el 34,8 de sus rivales), y de triples (casi el 42 por apenas el 33). Es decir, en prácticamente todo. Stevens logró componer una defensa que dejó a un equipo que promediaba 118 puntos por partido durante el año (más que nadie en la Liga), en apenas 90. Lección magistral en el banquillo del técnico, que pasó por encima de Budenholzer en el planteamiento del duelo, y que dio con la tecla a la hora de defender a la estrella rival, Antetokounmpo

El comienzo del duelo fue igualado, hasta que los Celtics pisaron el acelerador y se fueron hasta 15 puntos arriba (25-40), con Hayward (13 puntos al final del choque) y Jaylen Brown muy participativos. Sin embargo, los locales reaccionaron y consiguieron irse solo dos abajo al descanso (50-52). Pero lo hicieron sin su estrella griega. El europeo, atosigado por un heroico Al Horford durante todo el partido (20+11, con 4 tapones), no estuvo fino en ningún momento, y se vio obligado a tirar mucho de 3 (no es su mejor arma) siendo incapaz de hacer daño en la zona (ha promediado 17,5 puntos en la pintura en temporada regular, más que nadie, y hoy se ha quedado en la mitad). 

Con Giannis desconectado (su cara al final del partido, escondida tras la toalla, lo decía todo), los Celtics volvieron a apretar en el tercer cuarto  para irse con más de 15 puntos de ventaja, diferencia que aumentaron en el último periodo para conseguir el definitivo 90-112. Un resultado brutal para una eliminatoria en la que los favoritos, aunque fuera por poco, eran los Bucks, pero que ha cambiado radicalmente a las primeras de cambio. Antes decíamos que era muy difícil sacar conclusiones en primera ronda, pero ahora se ven las cosas más claras. Y los Celtics comienzan a asustar.

Habrá que ver cómo se desarrolla el resto de la eliminatoria, pero está claro que los Bucks ahora están en una situación muy incómoda. Tienen que mejorar mucho tras un duelo en el que lo peor han sido las sensaciones, recuperar a Anteto en tiempo récord (22+8 hoy con 7 de 21 en tiros por los 27+12 de la temporada regular) y encontrar soluciones para frenar a un Irving que está desatado: 26 puntos, 7 rebotes y 11 asistencias para el base, que parece más conectado que nunca a sus compañeros. 

Budenholzer deberá también replantearse las cosas y echar mano del banquillo: Mirotic acabó con 13+4 en solo 21 minutos, y además tardó mucho en salir en la segunda mitad. George Hill empezó bien pero luego se deshizo, y DJ Wilson, que cuajó buenas actuaciones durante el año, jugó solo 3 minutos. Poco protagonismo teniendo en cuenta además que Brook López, y Sterling Brown se quedaron en 3 puntos y Bledsoe en 6. Middleton, con 16 tantos, de lo poco salvable de los Bucks. La baja de Brogdon no vale como excusa teniendo en cuenta el abultado resultado y que los Celtics no pueden contar con Smart, también lesionado. 

Los Celtics de momento siguen imbatidos en los presentes playoffs y opositando para unas Finales que se les resisten desde 2010. Salen reforzados de este partido sabiendo que ahora toda la presión es para los Bucks (no se pueden ir 0-2 al Garden). Se gustan, están jugando muy bien y, una vez más, despejando las dudas de la temporada regular paran convertirse en el equipo que prometían cuando Irving se unió al grupo. 1-0 para los Celtics. Y ventaja de campo. Ojo con eso.

Bucks-Celtics: llega la hora de la verdad para Kyrie y Giannis

28 abril, 2019 · Archivado en Antetokounmpo, Baloncesto, Boston Celtics, Brad Stevens, Competiciones, Deportes, Eliminatorias, Equipos, Kyrie Irving, Mike Budenholzer, Milwaukee Bucks, NBA, Playoffs · Comentarios desactivados en Bucks-Celtics: llega la hora de la verdad para Kyrie y Giannis 

A pesar de la evidente diferencia y regularidad mostrada por ambos bloques durante todo el año, la eliminatoria en la que se enfrentarán Milwaukee Bucks con Boston Celtics apunta a ser, seguramente, la más impredecible de las cuatro semifinales de los playoffs de NBA. Por un lado están los Bucks, uno de los equipos con mayor solidez y potencial de la liga, tanto ofensiva como defensivamente (solo han perdido 8 partidos en el Fiserv Forum este año). Por el otro, unos Celtics bastante irregulares a lo largo de la temporada, pero con una plantilla rebosante de talento y capaz de transformarse a la hora de afrontar estas eliminatorias. Será la prueba de fuego para un Giannis Antetokounmpo que está firmando un curso brutal y que llega mejor que nunca al choque, hasta ahora, más importante y difícil de su carrera. En el lado opuesto está la mejor versión de un Kyrie Irving que está demostrando, a pesar de las dudas generadas con un futuro lejos de Boston, ser un líder tremendo en los momentos decisivos.

Los precedentes en playoffs

1973-74, finales de la NBA: Celtics 4 - 3 Bucks

1982-83, semifinales de Conferencia: Bucks 4 - 0 Celtics

1983-84, finales de Conferencia: Celtics 4 - 1 Bucks

1985-86, finales de Conferencia: Celtics 4 - 0 Bucks

1986-87, semifinales de Conferencia: Celtics 4 - 3 Bucks

2017-18, primera ronda de Conferencia: Celtics 4 - 3 Bucks

Para analizar la rivalidad entre ambas franquicias en playoffs hay que remontarse hasta los años setenta. Curiosamente la primera vez que se vieron las caras fue en una final de la NBA, en la que John Havlicek, fallecido hace pocos días, terminó convirtiéndose en el MVP de las finales. Por aquel entonces, Detroit, Milwaukee y Chicago se encontraban en la Conferencia Oeste, de ahí que se diera este choque en la lucha por el anillo. En la década de los ochenta se potenció la enemistad entre ambos equipos, llegándose a ver las caras hasta en cuatro ocasiones en cinco temporadas. En medio de la rivalidad Larry Bird-Magic Johnson, aparecían unos Bucks liderados por Sydney Mocrief en la pista y Don Nelson en el banquillo, los cuales solo pudieron ganarles en uno de esos cruces. El año pasado, tras tres décadas de espera, se repitió este enfrentamiento. Uno que terminó siendo durísimo pues ningún equipo perdió en su feudo y la eliminatoria terminó decidiéndose en el TD Garden de Boston, con un 112-96 que sirvió para dar el pase a los de Massachusetts. Las sensaciones son idénticas en esta ocasión, aunque la ventaja de campo la tienen los de Wisconsin.

Milwaukee Bucks

Ni el más iluso podría imaginar a principio de temporada los resultados, el juego y las sensaciones que contagia el bloque dirigido por Mike Budenholzer. Los refuerzos que han firmado durante el curso han sido para potenciar la segunda línea (Pau Gasol y Niko Mirotic principalmente) y aportar un plus de experiencia de la que puede carecer la plantilla en este tipo de enfrentamientos. Por el momento, no han mostrado ni un síntoma de debilidad y han arrasado en la serie de primera ronda a unos Pistons claramente inferiores. Ahora, en semifinales, les llega la oportunidad para vengarse de unos Celtics que les dejaron fuera el curso pasado. Si consiguen imponerse en este cruce, muy pocos serán los que duden de este equipo como uno de los claros candidatos al anillo. Su líder, Giannis Antetokounmpo, está en el mejor momento de su corta carrera y se mantiene como uno de los dos favoritos para hacerse con el MVP (junto a Harden). El griego es un puntal tanto en ataque como en defensa y la compenetración que muestra con sus compañeros es total. Este bloque es capaz de orbitar a la perfección alrededor de su estrella, sea cual sea el rol o la posición que tome Giannis en cada momento del partido. Son muy sólidos en defensa y cuentan con una variedad tremenda a la hora de atacar el aro. El equilibrio que ofrece Malcolm Brogdon, la tremenda mejora de Eric Bledsoe y la regularidad de Khris Middleton (clave en los playoffs del año pasado) son otros de los factores que hacen que este equipo funcione como lo hace. 

Boston Celtics

La metamorfosis de este bloque a la hora de la verdad es uno de los factores que hacen que esta eliminatoria apunte a estar más equilibrada. En una temporada en la que contaban de inicio con Gordon Hayward y Kyrie Irving, ausentes en la parte importante del curso pasado, se mostraron mucho más irregulares que en la anterior (fueron segundos tras los Cavs y este año han peleado hasta el final por la cuarta plaza). Por aquel entonces fueron jugadores como Jayson Tatum, Marcus Morris o Terry Rozier III los que cargaron con los galones de esta franquicia, llegando hasta la puerta de la gran final, la cual les cerró LeBron James. Un año después afrontan estos playoffs con la enfermería vacía y con un impoluto 4-0 a los Pacers en su primera serie. A pesar de ello, ninguno de los cuatro partidos lo ha ganado de manera holgada (por más de 10 puntos) y en varios de ellos han tenido que remontar tras un mal primer tiempo. Esas concesiones las pueden pagar muy caras ante un rival tan sólido como al que tienen delante, pero precisamente es ante estos rivales cuando se crecen y muestran su mejor versión. Para ello contarán con un Irving que está firmando el promedio anotador más alto de toda su carrera. La calidad de este jugador es incuestionable y es capaz de contagiar su intensidad al resto del grupo. A su lado contará con jugadores muy importantes como Marcus Smart o Al Horford, tremendamente influyentes en defensa. Jayson Tatum y jugadores de segunda línea como Marcus Morris o Jaylen Brown también pueden tener un papel importante en este cruce. 

La clave

Como ya se ha dicho anteriormente, la serie entre Bucks y Celtics apunta a ser la más impredecible de todas. Por el factor cancha y las sensaciones de solidez durante todo el curso, los Bucks apuntan ligeramente a ser los favoritos pero, visto lo visto, el choque puede irse perfectamente a los siete partidos y resolverse por pequeños detalles. A pesar de ello, hay dos factores que pueden jugar un papel crucial: la defensa y el duelo de entrenadores. Los Celtics están obligados a mostrar una intensidad brutal para secar el juego rival (destacando el papel de Irving o Smart) y muchas de las opciones de este equipo pasan por marcar sólidamente a Antetokounmpo. Ahí entrará el papel de los técnicos. Stevens cuenta con más experiencia que Budenholzer y puede que sorprenda a la hora de buscar reducir al mínimo los daños que pueda ocasionar The Greek Freak. Por contra, el talón de Aquiles de los de Boston es la tremenda dependencia que genera Irving. Si los Bucks son capaces de pararle los pies, sus opciones crecerán bastante más.