¿Qué fue de… Chiappucci, El Diablo que atacaba a Indurain?

8 mayo, 2020 · Archivado en Carreras ciclistas, Ciclismo, Claudio Chiappucci, Competiciones, Deportes, Giro Italia, Giro Lombardía, Miguel Indurain, Milán-San Remo, Tour Francia, Vueltas ciclistas · Comentarios desactivados en ¿Qué fue de… Chiappucci, El Diablo que atacaba a Indurain? 

El Giro de 2020 debía arrancar hoy, 9 de mayo, desde Budapest. La pandemia pospuso la cita hasta octubre, del 3 al 25, y Hungría no acogerá la salida. Uno de sus protagonistas en la década de los 90, Claudio Chiappucci, valora ese aplazamiento y que se conserven las 21 jornadas de la Corsa Rosa como "la única opción posible para mantener el honor de Italia". El exciclista de 57 años siempre se ha considerado "un enamorado de lo italiano": vencedor de La Classicissima en 1991, segundo en los Giros de 1991 y 1992 y tercero en el de 1993, se colgó con su selección la plata en el Mundial de Sicilia en 1994. También brilló en Francia, con otros dos segundos (1990 y 1992) y un tercero en el Tour (1991). En 1992 exigió "muchísimo" a Miguel Indurain y conquistó una de las mejores etapas de la Grande Boucle en su país, en Sestriere. Pero… ¿qué fue de El Diablo, uno de los mayores adversarios del navarro?

Nacido el 28 de febrero de 1963 en Uboldo, en Lombardía, Chiappucci pasó con el Carrera a profesionales en 1985 (con el que permaneció hasta 1996). Ya prometía mucho como escalador en el campo aficionado: alcanzó el Nacional amateur en 1982 y quedó segundo en el Piccolo Lombardía en 1984. Aunque el Giro de Lombardía, por tratarse de la competición de su región, se convirtió cada temporada en uno de sus máximos objetivos, nunca lo ganó. Sí que se anotó el otro monumento de Italia, la Milán-San Remo (en 1991), con un ataque lejano en el Turchino y tras aguantar el pulso a los intentos perseguidores y al pelotón: "Quizá mi victoria más especial". Después de presentarse en sociedad con una segunda plaza en el Tour de 1990, en el que vistió de amarillo y sólo le batió Greg LeMond gracias a la crono de Lac de Vassivière (de 45,5 kilómetros), en 1991 se produjo su explosión: segundo del Giro (superado por Franco Chioccioli) y tercero del primer Tour de Indurain, con el que firmó una cabalgada mano a mano camino de Val Louron. "Para mí el triunfo y para él, el maillot amarillo. Tuve la mala suerte de coincidir con un extraterrestre como Miguel, y él se benefició un poco de la rivalidad que vivimos Gianni Bugno y yo", reconoce para AS.

En 1992 consiguió un doblete de segundos puestos en Giro y Tour, en ambos casos derrotado por Indurain: "No tenía nada que hacer contra él por culpa de las contrarreloj. Intentaba lanzar mis ofensivas desde lejos, como el histórico día de Sestriere, en el que completé escapado más de 200 de los casi 250 kilómetros. Aquello era ciclismo de verdad, al ataque y sin pinganillos". Indurain ensalza la figura de Chiappucci: "Seguramente mi enemigo más complicado, nunca se rendía y se movía en cuanto podía, de manera imprevisible". A El Diablo le apodaron así en un Clásico RCN de Colombia, en 1992, por su estilo valiente y por enfrentarse sin complejos a los escarabajos de aquella edición. Antes y después también le llamaron Gitano o Calimero, pero el mote de El Diablo todavía le acompaña. Lo registró junto a su nombre y funciona a modo de empresa en la actualidad: "Al retirarme me transformé en una especie de embajador de la bicicleta. Viajo casi 150 días al año, me invitan a carreras y pongo en contacto a corredores, organizadores y patrocinadores. Y procuro permitirme pequeños lujos que estaban prohibidos cuando competía".

En España ha apadrinado eventos en Ibiza, Ordizia, Valencia, Canarias o Ézaro: "La gente me recuerda con mucho cariño, aunque quisiera vencer a Indurain. Eso se debe al carisma, a que llevaba elementos con dibujos de diablitos, o a que corría de forma espectacular. Si nos encontramos, como en Ézaro, nos picamos en broma. En el País Vasco de 1991 conquisté mi primera general de prestigio. Me encanta España. En cambio, el deporte de ahora me parece aburrido y demasiado fiscalizado". En territorio nacional se apuntó dos de sus últimas dianas de más pedigrí: la Clásica de San Sebastián (1993) y la Volta a Catalunya (1994). En 1993 abandonó los podios de las grandes con su tercera plaza en el segundo Giro de Indurain. Ganó tres parciales y la montaña del Tour en dos ocasiones, y otra jornada y tres maglias de mejor escalador en el Giro. Declinó con una velocidad similar a la que se granjeó la fama, y en 1997 infringió un análisis de sangre y le investigaron como cliente del doctor Francesco Conconi. En un primer momento asumió que tomó EPO desde 1993, para posteriormente retractarse de su declaración. No obstante, las autoridades judiciales confirmaron el consumo de sustancias prohibidas de los implicados. Colgó la bici en 1999, en las filas del Amica Chips-Costa de Almería, después de otro curso en 1997 con el Asics.

Acorde a su visión desenfadada del mundo, en 2006 participó en la cuarta edición de L'isola dei famosi, el formato italiano del reality Supervivientes. Y otra vez se cruzó alguien que le privó del éxito: Luca Calvani, presentador y actor, le relegó a la segunda posición. Ejerció como comentarista en la RAI, pero le motivaba más "disponer de libertad para ir y venir". Esta semana se pasó al rodillo desde el confinamiento de su casa con motivo del Giro de Italia Virtual: "Siempre que monto rememoro mi hazaña de Sestriere y mis duelos con Indurain. Aunque pude lograr más triunfos, me siento satisfecho de mi trayectoria. Hice amigos y cosas extraordinarias que guardaré en mi corazón hasta que muera". Y así continúa con su papel de embajador… mientras disfruta de la vida.

Más de 700 ciclistas correrán junto a Indurain y Chavanel en la Garmin Titan Desert

6 marzo, 2020 · Archivado en Ciclismo, Competiciones, Deportes, Miguel Indurain, MTB, Sylvain Chavanel, Titan Desert · Comentarios desactivados en Más de 700 ciclistas correrán junto a Indurain y Chavanel en la Garmin Titan Desert 

Un total de 700 personas, un 5% más respecto de la última edición, tomarán la salida de la decimoquinta Garmin Titan Desert, que tendrá lugar en Marruecos del 19 al 24 de abril de 2020, tras agotarse todas las plazas disponibles.

El agotamiento de inscripciones, hito conseguido por tercera vez consecutiva, se ha producido el mismo día de cierre. Por otro lado, hay que destacar el aumento de la participación femenina que contará con un total de 48 mujeres participantes, un 20% más respecto al año pasado.

La 15ª edición de la Garmin Titan Desert contará con hasta 26 nacionalidades diferentes, un 35% más que en 2019, constituyendo la edición más internacional de toda su historia. España, Francia y Costa Rica son los tres países que aportarán más ciclistas a la prueba.

Un crecimiento internacional que va en paralelo al alcance mediático de la prueba, que será retransmitida en casi 200 países. Además, la carrera contará con la presencia y participación del español Miguel Indurain, cinco veces ganador del Tour, el francés Sylvain Chavanel, que ha disputado dieciocho rondas francesas, y Josep Betalú, ganador de las últimas cuatro ediciones.

Debido a la gran afluencia de participantes, la organización ha posibilitado una lista de espera por si surgen bajas de aquí al inicio de la carrera.

Miguel Indurain vuelve a la competición en la Titan Desert

26 noviembre, 2019 · Archivado en Ciclismo, Competiciones, Deportes, Melchor Mauri, Miguel Indurain, MTB, Sylvain Chavanel, Titan Desert · Comentarios desactivados en Miguel Indurain vuelve a la competición en la Titan Desert 

Miguel Indurain disputará, del 19 al 24 de abril de 2020, la 15ª edición de la Garmin Titan Desert. A sus 55 años, el ciclista navarro se unirá al equipo KH-7 que dirige Melcior Mauri para enfrentarse a un nuevo e ilusionante reto acompañado de su hijo Miguel: completar los más de 600 kilómetros de una de las pruebas de bicicleta de montaña por etapas más duras del mundo.

El ganador de cinco ediciones del Tour de Francia, dos Giros de Italia, campeón del mundo contrarreloj y oro olímpico en Atlanta está de regreso. En esta ocasión, 23 años después de su retirada, sin la presión de ser el favorito y con el único propósito de disfrutar de la carrera: “Yo he hecho mucha carretera, Alpes, Pirineos… Todo eso ya lo conozco. Pero nunca he estado en el desierto y me apetece probar cosas nuevas. Será un desafío y una experiencia completamente diferente”, explica Indurain en una visita reciente a las instalaciones de KH-7 en Canovelles (Barcelona).

‘Miguelón’ accedió a participar en la Titan Desert debido a la insistencia de Melcior Mauri, un buen amigo y también compañero de equipo en sus años de profesional. El ciclista catalán, ganador de la prueba marroquí en 2007, es el director del potente equipo KH-7, que cuenta en sus filas con Josep Betalú y Anna Ramírez, los vigentes campeones y máximos favoritos a reeditar la victoria en 2020.

“Hacía años que iba detrás de él, le insistía para que se sumara al proyecto, y cuando me comunicó que sí, que vendría, fue un chute de emoción”, reconoce Melcior Mauri. “Miguel es una leyenda en el mundo del ciclismo, he tenido la gran suerte de competir con él en el mismo equipo y el hecho de compartir ahora una aventura como la Titan Desert es un orgullo y supone un motivo de felicidad para todos”.

Melcior Mauri será una de las personas que acompañará a Indurain en el desierto. El otro integrante del equipo será su hijo Miguel, a quien le une, entre otras muchas cosas, su pasión por la bicicleta: “A ambos nos apasiona la bici y tenemos ese gusanillo ahí dentro. Hemos compartido pruebas con anterioridad, pero nada parecido a esto. Nuestro objetivo está muy claro: acabar la Titan Desert”.

Miguel Indurain se retiró del ciclismo en 1996, el año que se proclamó campeón olímpico de contrarreloj. Entonces se bajó de la bici como profesional, pero ha continuado practicando el ciclismo de carretera en marchas cicloturistas y carreras de un día nacionales e internacionales. También ha practicado el triatlón, en eventos populares y por relevos. En cambio, su contacto con la mountain bike ha sido escaso, de modo que la Titan Desert podría considerarse su primera prueba de fuego.

“Por lo que he podido saber, la Titan Desert no es tan técnica, es muy de rodar, y ese aspecto, para el que viene de la carretera, es positivo”, afirma el que fuera cinco veces ganador del Tour de forma consecutiva entre 1991 y 1995. En cuanto a su preparación, especialmente en el apartado técnico, Indurain lo confía todo a Mauri: “Me voy a dejar aconsejar por él. Hay tiempo todavía y espero que poco a poco vaya cogiendo la forma física óptima”.

Con su participación en la Titan Desert, Miguel Indurain se unirá a la larga lista de ciclistas ilustres que han pasado por la prueba. Sin ir más lejos, en la pasada edición compitieron figuras de la talla de Joaquim Purito Rodríguez, Haimar Zubeldia, Sylvain Chavanel o Abraham Olano, estos dos últimos como integrantes del equipo patrocinado por KH-7: “He hablado con algunos de ellos y me han comentado que es duro, que hay que ir en buena condición y que se pasan momentos difíciles. Pero es un reto. Como en una gran prueba, si sabes dosificarte, y la forma física es aceptable, se puede superar”.

Josep Maria Lloreda, presidente de KH Lloreda, también avala la incorporación del ciclista navarro: “Para la compañía, el ciclismo es uno de los deportes que nos permiten acercarnos más al consumidor, y tener en el equipo a un pluricampeón como Miguel Indurain es sin duda un éxito. No podemos pedir más”.

Juan Porcar, CEO de Titan World Series, celebra la decisión de Indurain de participar en la carrera: “A lo largo de 14 años han pasado ciclistas muy notables por la Titan Desert, pero para nosotros la referencia del ciclismo, a nivel internacional, es Miguel Indurain. Es un privilegio y una muestra más de la consolidación de la prueba”. Porcar hizo entrega a Indurain del dorsal 15 con el que participará en el desierto marroquí, en referencia a las 15 ediciones de la carrera.

El equipo KH-7 contará en la próxima Titan Desert con una formación de lujo. Josep Betalú, ganador de las últimas cuatro ediciones, y Anna Ramírez, vencedora en tres ocasiones, serán las dos puntas de lanza. También repetirá Sylvain Chavanel, además de cicloturistas y aficionados cuyo objetivo será acabar la carrera. “Vamos con una estructura de corredores muy importante y buena. Seremos uno de los equipos más numerosos, pasando incluso de los 50 corredores”, apunta Melcior Mauri.

¿Cuántos españoles fueron campeones del mundo?

29 septiembre, 2019 · Archivado en Abraham Olano, Alejandro Valverde, Campeonato mundial, Ciclismo, Competiciones, Deportes, Igor Astarloa, Miguel Indurain, Mundial Ciclismo, Óscar Freire · Comentarios desactivados en ¿Cuántos españoles fueron campeones del mundo? 

El primer Mundial de ciclismo se disputó en 1927, en la localidad alemana de Nurburgring. Entonces, el título fue para el italiano Alfredo Binda, con un festival transalpino ya que dos compatriotas le acompañaron en el podio. Entre 1939 y 1945 no se disputó la prueba a causa de la Segunda Guerra Mundial. El primero que se disputó en suelo español fue en 1965, en la localidad guipuzcoana de Lasarte. Fue en 1967 cuando llegó la primera medalla española con el bronce de Ramón Sáez en Heerlen (Holanda).

En total, España ha acogido siete mundiales a lo largo de la historia: Lasarte 1965, Barcelona 1973, Barcelona de nuevo en 1984, Benidorm 1992, San Sebastián 1997, Madrid 2005 y Ponferrada 2014. Mucho hubo que esperar para el primer español campeón del mundo. Nada más y nada menos que 62 ediciones mundialistas, hasta que en 1995, en Colombia, España se estrenase a lo grande: oro para Abraham Olano y plata para Miguel Indurain.

En 1999, en Verona, Freire sumó su primer arcoíris. Tan solo dos años después, en Verona, logró el segundo. En 2003, llegó una de las grandes sorpresas, con el triunfo de Igor Astarloa en Canadá escoltado por Alejandro Valverde. Y, al siguiente año, de nuevo triunfo español. Freire tocaba el cielo por tercera vez y en un lugar ya conocido, Verona. Alejandro Valverde se convirtió el pasado año en Insbruck en el cuarto corredor español en vestir el arcoíris en la prueba de fondo. En total, España suma 24 medallas (seis oros, seis platas y doce bronces). Siete de ellas llevan el nombre de Alejandro Valverde.

En la modalidad de contrarreloj, mucho más reciente (la primera edición mundialista se disputó en 1994), no hubo que esperar tanto para el oro español. En 1995, Miguel Indurain se colgaba el preciado metal por delante de Olano. Mismo resultado, pero a la inversa, que la edición en fondo de ese año. El propio Olano consiguió el título en 1998, en Holanda, y desde entonces ningún corredor nacional lo volvió a conseguir en una especialidad en la que España cuenta con siete metales mundialistas.

Se cumplen 25 años del día en que Indurain dobló a Armstrong

11 julio, 2019 · Archivado en Ciclismo, Competiciones, Deportes, Lance Armstrong, Miguel Indurain, Tour Francia, Vueltas ciclistas · Comentarios desactivados en Se cumplen 25 años del día en que Indurain dobló a Armstrong 

Este jueves 11 de julio de 2019 se cumplen 24 años de una de las mayores exhibiciones jamás vista en una contrarreloj, la protagonizada por Miguel Indurain en Bergerac en el Tour de Francia de 1994 tras luchar contra el crono durante 64 kilómetros, una distancia impensable en el ciclismo actual.

Indurain, que marchaba séptimo en la general a 30 segundos de Johan Musseuw antes de esta etapa, salió después de Lance Armstrong, Armand de las Cuevas y Tony Rominger. Tras los primeros 15 kilómetros el navarro del Banesto aventajaba en casi un minuto a Rominger y en el kilómetro 17 dobló al entonces campeón del mundo Lance Armstrong en una imagen que ya forma parte de la historia del ciclismo.

El líder del Banesto siguió ampliando las ventajas con sus rivales y en los kilómetros finales dobló al malogrado Armand de las Cuevas, quien fuese su compañero en el Banesto entre 1989 y 1993 y gran especialista contra el crono. Indurain llegó a la meta parando el crono en 1:15:58, 2 minutos mejor que Tony Rominger y promediando una velocidad superior a 50 kilómetros por hora. Desde ese día el navarro vestiría un maillot amarillo que ya no soltaría hasta París para conseguir el cuarto de sus cinco Tour de Francia.

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