Ginóbili, la noche de Halloween… y el ataque al murciélago

29 marzo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Equipos, Manu Ginóbili, NBA, San Antonio Spurs · Comentarios desactivados en Ginóbili, la noche de Halloween… y el ataque al murciélago 

Manu Ginóbili ya tiene su número 20 retirado en el At&T Center de San Antonio, la casa de los Spurs, el hogar en le que completó una carrera NBA de 16 años con la misma camiseta. Siempre en playoffs, siempre por encima del 50% de victorias. Con Cuatro anillos, a las órdenes de legendario Gregg Popovich y junto al legendario Tim Duncan. Fue dos veces all star, fue Mejor Sexto de la NBA en 2008 y sus hazañas son todavía recordadas en Bolonia y no digamos en su Argentina natal, donde logró un éxito legendario en los Juegos de Atenas 2004, dos años después de una plata que pudo ser oro en el Mundial de Indianápolis.

Y, con todo eso. Con su competitividad legendaria, su eurostep imparable, sus pases por debajo de las piernas del rival y sus decisivas acciones defensivas, hay un momento de su carrera que siempre sale a relucir cuando se habla de él y no tiene que ver con títulos o canastas ganadoras: el golpe al murciélago. Fue, además, en una noche de Halloween, en octubre de 2009, y en un Spurs-Kings. Un enorme murciélago recorría la pista hasta que Ginóbili lo apartó con un tremendo guantazo. El golpe dio la vuelta a la mundo, los Spurs confirmaron un par de días después que el animal había sobrevivido y el propio Ginóbili tuvo que advertir a quienes quería imitar su heroica acción: "No fue una gran idea. Porque los murciélagos son una parte importante de nuestro ecosistema y porque, además, pueden transmitir la rabia. Así que me están poniendo inyecciones con las vacunas pertinentes. Son menos de un 3% los que transmiten esta enfermedad, pero es mejor no correr riesgos. Por favor, que nadie haga algo así en su casa. Que nadie se acerque a murciélagos, ratas, tejones y animales similares".

Los murciélagos han sobrevivido a Ginóbili en el At&T, donde siguen haciendo acto de presencia y retrasando partidos. El Coyote, la mascota de los Spurs, se enfrenta a ellos bien equipado y, a veces, vestido de Batman. De esta forma, lo que podría ser un incordio se ha convertido en un ritual que adora el público de San Antonio, que aclama al Coyote y que incluso corea a Ginóbili ("Manu, Manu, Manu") en recuerdo a su acción de 2009. Esto no solo pasa en San Antonio y también sucede en el pabellón de los Jazz en Utah, por ejemplo, pero no con tanta frecuencia. La razón es simple: el At&T se encuentro en plena ruta migratoria entre México y la reserva natural de Bracken Cave, donde de marzo a octubre se reúnen hasta 20 millones de murciélagos, la mayor colonia del mundo. El calor del pabellón les atrae... y el resto es historia. Y folclore, porque aseguran que los Spurs no pierden nunca cuando se ve a un murciélago por su pabellón. Claro que, en la era Popovich, no pierden mucho en su pista en ningún caso.

Los jugadores visitantes se lo toman con filosofía. D'Angelo Russell salió corriendo para evitar cualquier contacto, Trae Young ha reconocido que le dan pánico y Brook Lopez demostró la enorme pasión por los cómics y la ciencia ficción que comparte con su hermano Robin y que hace que sean dos jugadores muy queridos por todo el entorno NBA: "Si algo hemos aprendido del mito moderno de los superhéroes es que si ves un murciélago y este te muerde, tienes un 75% de opciones de convertirte en superhéroe. Claro que la otra opción es ponerte muy, muy enfermo. Pero me molaría ser un superhéroe, así que dejaría que me mordiera. Me pondría a tiro y a ver qué pasaba. Ya es cosa del murciélago, ser un superhéroe o no es cosa del destino. Pero lo intentaría". Ginóbili tuvo su momento... y acabó con vacunas contra la rabia.

 

Ginóbili, Parker, Duncan: el trío histórico de las 701 victorias

29 marzo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Equipos, Manu Ginóbili, NBA, San Antonio Spurs, Tim Duncan, Tony Parker · Comentarios desactivados en Ginóbili, Parker, Duncan: el trío histórico de las 701 victorias 

Manu Ginóbili, que anunció su retirada el 27 de agosto y cuyo ya histórico número 20 en los Spurs ha sido retirado esta noche, fue drafteado en 1999 pero llegó a la NBA en 2002. Como rookie jugó ya 20 minutos por partido en unos Spurs que ganaron 60 partidos y fueron campeones. De hecho, Manudona dejó la NBA sin saber lo que es una temporada sin playoffs o por debajo del 50% de victorias: su mínimo es el 57% de la última en activo, 47-35.

Junto a Tim Duncan, que se retiró en julio de 2016, y Tony Parker, que con 36 se fue este pasado verano a Charlotte Hornets, formó a las órdenes de Gregg Popovich el que para muchos es mejor big three de la historia. Los números, de hecho, así lo dicen: 701 victorias totales, con mucha distancia sobre el segundo (540 de Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish). En playoffs, Ginóbili forma junto a Tony Parker la pareja con más triunfos (132). Pero es que la segunda es Duncan-Parker (131) y la tercera Duncan-Ginóbili (126). Por detrás Kobe Bryant y Derek Fisher y Michael Jordan y Scottie Pippen.

Ginóbili es, además, uno de los ocho jugadores (y el único no estadounidense) con cuatro anillos de la NBA y un oro olímpico. Los otros siete son Bill Russell, K.C. Jones, Michael Jordan, Scottie Pippen, Kobe Bryant, Magic Johnson y Shaquille O'Neal.

Y es, también, uno de los que más temporadas ha jugado con la misma camiseta NBA: 16. Las mismas que John Havlicek en los Celtics. Por delante de ellos, las 21 que ha alcanzando en este curso Dirk Nowitzki (Mavericks), las 20 que pasó Kobe Bryant en los Lakers, las 19 de John Stockton (Jazz) y Tim Duncan (Spurs), las 18 de Reggie Miller (Pacers) y las 17 que ha estado en los Spurs Parker, que ahora viste la de los Hornets y que es el único del big three que ha jugado en la NBA en un equipo distinto a los Spurs.

«Te quiero, Manu»: los Spurs retiran el mítico 20 de Ginóbili

29 marzo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Equipos, Gregg Popovich, Manu Ginóbili, NBA, San Antonio Spurs, Tim Duncan, Tony Parker · Comentarios desactivados en «Te quiero, Manu»: los Spurs retiran el mítico 20 de Ginóbili 

"Me tocaron muy buenas cartas, solo tuve que jugar bien la partida con ellas", dijo un Manu Ginóbili absolutamente emocionado, y arropado por su mujer Many y sus tres hijos, desde el centro de la pista del At&T Center, su At&T Center. Donde jugó (2002-2018) sus 16 años en la NBA. En ellos, claro, siempre estuvo en playoffs, siempre estuvo por encima del 50% de victorias, ganó cuatro anillos, fue dos veces all star, Mejor Sexto Hombre en 2008 y hasta puso en fuga en una noche de Halloween (2009) un murciélago de un manotazo al que siguieron inyecciones contra la rabia y comunicados para que intentara hacer eso en su casa. Más de tres lustros en los que se forjó la leyenda del mejor big three jamás ensamblado, el que formó junto a Tim Duncan y Tony Parker, este último enrolado en el viaje de los Spurs de vuelta desde Charlotte, donde jugaron su anterior partido contra, precisamente, los Hornets del base francés, el único de los tres que ha vestido otra camiseta NBA y el único que ha sido entrenado por alguien distinto a Gregg Popovich.

Pops escapó de su sorna habitual con un muy sincero "te quiero, Manu", que resumió el sentir de toda la grada del At&T, de toda la ciudad de San Antonio y, si se quiere, de todo el mundo del baloncesto, en cualquier rincón del planeta. No es fácil encontrar un jugador más querido, o al menos, no querido de forma tan rotundamente unánime. "Representa el baloncesto de los Spurs", dijo Parker, que se acordó también de cómo le odiaban en Argentina en sus primeros años juntos porque no le pasaba lo suficiente el balón a Manudona: "Pero la culpa era de Popovich, el marcaba las jugadas". Desde ayer, el número 20 de Ginóbili está en el techo del pabellón de los Spurs. Desde ayer y para siempre, el noveno de la franquicia y al lado, un asunto en esencia poético, del 21 de Tim Duncan, que recordaba por su parte su extrañeza cuando, en 1999, y con el número 57, su equipo drafteó a un jugador llamado "Emanuel".

"No sé qué hago aquí, yo no tendría que estar aquí", dijo Ginóbili, al que quizá le sobrevino todo lo que había logrado desde que salió de Bahía Blanca, con una afición a sus pies y rodeado de sus antiguos compañeros, en unos Spurs que fueron un milagro en movimiento y en la Argentina de la Generación Dorada. Allí estaban Montecchia, Oberto, Scola, Pepe Sánchez, Prigioni y Nocioni. "El era el líder, él derribó todas las puertas", dijo Oberto, campeón con él en Atenas 2004... y en los Spurs 2007.

En uno de los vídeo de homenaje apareció el presidente Mauricio Macri ("todos te queremos y te admiramos") y en la grada arreciaron los gritos, del "Manu, Manu, Manu" a los "olé" que hace no mucho eran infaltables entre los ánimos a un equipo al que él, Manu Ginóbili, ayudó a hacer ejemplar, admirado, histórico y campeón. Su noche se cerró, aunque fue una simple anécdota, con un triunfo de sus Spurs ante los débiles Cavaliers (116-110), con remontada en la segunda parte y susto final. Pero el tiro de Osman con 111-110 no entró y los texanos se llevaron el triunfo. No podía ser de otra manera, no en la que era, como tantas veces y al mismo tiempo más que nunca, la casa de Manu. Y así será, para siempre y con toda justicia. Gracias, Manu.