La extraña cábala de Zidane

8 agosto, 2020 · Archivado en Champions League, Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Manchester City, Pep Guardiola, Real Madrid, Varane, Zinedine Zidane · Comentarios desactivados en La extraña cábala de Zidane 

Zidane no renovó en el Etihad de Mánchester su idilio con la Copa de Europa, donde se ha movido con una seguridad que presagiaba un gran partido del Real Madrid frente al City. No fue así. Jugó mal, sin energía ni convicción, sin la rebeldía que le caracteriza, desorientado por los errores de Varane y superado por el Manchester City, que le borró del mapa en el segundo tiempo, cuando toda apuntaba a una vigorosa reacción. Se hundió sin dejar rastro, apenas sostenido por Courtois.

La deriva del partido fue tan preocupante para el Real Madrid que los cambios parecieron más relacionados con la cábala que con las necesidades del equipo. El ingreso de Lucas Vázquez, Valverde y Jovic en el minuto 83 solo podía interpretarse como un pálpito del entrenador, la clase de decisión que va más allá de la heterodoxia. Quizá Zidane confió en la buenísima estrella que le había guiado en sus tres fenomenales éxitos en la Liga de Campeones, alcanzados más de una vez con decisiones arriesgadas, políticamente incorrectas.

Hace seis meses, en el lejano de partido de ida, Zidane sorprendió con la ausencia de Toni Kroos en el diseño 4-3-3. Su puesto lo ocupó Isco, que había pasado una larga temporada en la nevera, desde la recta final de la temporada anterior hasta pocas fechas antes del encuentro con el City. Isco siempre ha sido una carta muy particular de Zidane, generalmente con excelentes consecuencias. En 2017 emergió a última hora desde el banquillo y adquirió tanta relevancia que sacó a Bale del equipo titular.

Kroos no jugó un minuto aquella noche. Tampoco Isco en Mánchester, a pesar de la tremenda superioridad de los centrocampistas del City, con el imperial De Bruyne a la cabeza. Su despliegue en el segundo tiempo fue apoteósico. Vinicius corrió el mismo destino que Isco. Si a uno se le necesitaba en el hipotético 4-4-2 que requería igualar o superar las fuerzas del equipo de Guardiola en el medio campo, al delantero brasileño le reclamaba su velocidad, desparpajo y agitación en el mortecino juego del Real Madrid en el segundo tiempo.

Vinicius sustituyó a Hazard en el minuto 16 del partido de ida. Aquella noche se lesionó el jugador belga y no ha regresado, al menos en las condiciones físicas adecuadas. Pasó tan de puntillas por el Etihad que obliga a temer por el estado de su tobillo, renqueante desde su fichaje. Vinicius parecía la mejor alternativa a la epidérmica formalidad del Madrid, hipnotizado por el exquisito ejercicio de precisión de su rival con la pelota y por su vitalidad para presionar, quitar y atacar.

La defensa del Real Madrid no se quitó el susto de encima en ningún momento, y Varane menos que nadie. El magnífico central francés, un jugador extremadamente fiable, se abocó con sus errores a una pesadilla que no olvidará. Varane coronó la mediocridad general, con las excepciones de Courtois, acertadísimo en varias intervenciones pero vulgar con el pie, y de Benzema. Cada aparición del francés produjo terror en la defensa del City.

En el último partido de la temporada, frente a un gran equipo, Zidane eligió a Lucas Vázquez, Valverde y Jovic para cambiar el signo de la noche. Lejos de mejorar, o de alborotarse y confundir al Manchester City, el Madrid empeoró hasta apagarse por completo. En términos de jerarquía, significó la elección de buena parte de lo más profundo del banquillo en lugar de gente que le ha rendido enormes beneficios a Zidane en momentos críticos. Resultó todo tan extraño que sonó más a pálpito cabalístico del técnico que a otra cosa.

Presión del City y amenaza ofensiva

8 agosto, 2020 · Archivado en Champions League, Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Manchester City, Real Madrid, Varane, Zinedine Zidane · Comentarios desactivados en Presión del City y amenaza ofensiva 

Reflexión. La derrota y consiguiente eliminación del Real Madrid por parte del City merece una lectura profunda. Y lo merece porque hay cosas que son puntuales. Por ejemplo, los errores de Varane. Pienso que el primero es consecuencia de algo colectivo y que el segundo es responsabilidad del central francés, pero es un campeón, un futbolista contrastado al que no es habitual verle cometer errores en partidos de este nivel.

Sin dinamita. El análisis no debe ir por ahí, en mi opinión. En la Liga doméstica al Madrid le ha funcionado el hecho de convertirse en un equipo más sólido y comprometido en tareas defensivas para paliar su falta de pegada en relación a años anteriores, pero siempre tuve la sensación de que en Champions no iba a ser suficiente. De hecho, en esta edición de la máxima competición europea, el Real Madrid no ha defendido ni mejor ni peor que cuando fue campeón, no he visto grandes diferencias. Los rivales han tenido sus opciones como las tenían en esas cuatro ediciones cuando los blancos levantaron la Copa de Europa. La diferencia ha estado en la dinamita que ha faltado arriba. Años atrás el Madrid te mataba cada vez que llegaba, los partidos se abrían y sabías que los de Zidane tenían las de ganar. Ahora la sensación es diferente. Creo que cualquiera de los grandes candidatos que todos podamos tener en la cabeza tiene futbolistas más letales en la punta del ataque. Por ahí deben venir los refuerzos a la espera de que Hazard asome por fin la cabeza.

Asfixiado. Si concretamos en lo de Mánchester, muchos problemas del equipo para superar la presión alta del City, que saltaba con tres arriba. Gabriel Jesus y Sterling realizaban una presión de fuera hacia dentro, que terminó por originar el 1-0, y Foden se colocaba de manera muy inteligente por delante de Casemiro para impedir que el brasileño pudiera recibir de espaldas y realizar un tercer hombre con los centrales. Tampoco la segunda línea se acercó lo suficiente como para estirar del todo a los de Pep y obligarles a una situación de uno contra uno donde el juego directo pudiera haber sido efectivo.

Inocuo. El Real Madrid tampoco ha sido estos años un conjunto obsesionado con sacar el balón desde atrás, de hecho recuerdo a Keylor lanzar en largo cada vez que había posibilidad de peligro inminente. También faltó mucha agresividad ofensiva, sobre todo cuando Ederson se veía obligado a jugar directo y eso duelos caían en los pies de jugadores madridistas. Donde tuvo que aparecer el vértigo, apareció la temporización. Faltó un futbolista poderoso en la conducción para batir líneas del rival y unir las propias. Ese futbolista debía ser Hazard, Valverde… como años atrás lo eran Isco o Modric. Ahí le hubiera podido hacer daño a un City al que se le vieron las costuras las pocas veces que el Madrid le exigió.

Casemiro, desarropado. Por último, se protegieron muy poco los costados de Casemiro. Ese bloque medio con 1-4-1-4-1 fue muy vulnerable a la espalda de los volantes y el centrocampista brasileño estuvo desbordado todo el partido. Un claro ejemplo de que el Madrid no encontró la manera de ajustar la presión ante el City es que cometió únicamente tres faltas en todo el encuentro...

La perspectiva de Hazard

8 agosto, 2020 · Archivado en Champions League, Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Hazard, Karim Benzema, Manchester City, Real Madrid, Zinedine Zidane · Comentarios desactivados en La perspectiva de Hazard 

Resulta curiosa la perspectiva que te da la Champions del momento, las necesidades y las debilidades ya no de un equipo, sino de una plantilla y de un club. Dejamos al Real Madrid capaz de todo porque había ganado LaLiga más rara de la historia con un expediente casi inmaculado de 10 victorias y un empate después del parón obligado por la pandemia y el cielo azul de Mánchester no parecía el límite, sino tan solo una estación, para toparnos con la realidad unas semanas después: el Madrid no da más de sí y menos mal de Courtois, porque el City pudo golear.

Dejando a un lado los errores calamitosos de Varane, hacían falta dos goles desde que se terminó el partido de ida en el Bernabéu… y el equipo de Zidane sólo fue capaz de marcar uno. La falta de reacción del técnico ante lo que cualquiera que tuviera ojos veía: que Hazard no estaba listo para disputar el choque en el Etihad y que sacar a Jovic (el que se saltó las normas en el confinamiento en una barbacoa con amigotes) en lugar de a Vinicius, que aunque no tenga puntería genera ocasiones y aprovecha los espacios por mínimos que sean, provoca cierta irritación. Un vaya usté a saber lo que habría pasado. Pura ficción. Como todos llevamos un entrenador dentro (y hasta un epidemiólogo últimamente) los análisis se han ido a hacer puñetas porque el mismo Zidane que era un mago gestionando los recursos ahora resulta un inútil. Y ni tanto, ni tan poco.

Con un poco de perspectiva igual nos daríamos cuenta de que el Madrid ya no da tanto miedo en Europa, que le han eliminado por segunda vez consecutiva en octavos, que le hace falta gol, que Marcelo se quedó en el banquillo, Modric ya no es el mismo y Sergio Ramos no tiene poderes desde la grada. Y que Hazard llegó pasado de peso porque le dio la gana y por muy majo que parezca esto no es un concurso de simpatía (ahí está Cristiano aunque su Juve fuera eliminada para atestiguarlo), que aquí se trata de ganar, de ser competitivos. Y de estar en forma, qué menos.

El truco de Sterling para motivarse ante el Real Madrid

8 agosto, 2020 · Archivado en Champions League, Manchester City, Real Madrid · Comentarios desactivados en El truco de Sterling para motivarse ante el Real Madrid 
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El dato que habla mal del Real Madrid: sólo tres faltas ante el City

8 agosto, 2020 · Archivado en Champions League, Manchester City, Real Madrid · Comentarios desactivados en El dato que habla mal del Real Madrid: sólo tres faltas ante el City 
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