La mujer reclama más pasos hacia la igualdad efectiva

EI deporte femenino sigue alzando la voz: 2018 ha sido otro año de éxitos para las mujeres. Carolina Marín, Lydia Valentín, Ana Carrasco, María Pérez, Ana Peleteiro, Joana Pastrana, Sandra Sánchez, las Redstick, las selecciones de baloncesto, waterpolo, fútbol... escribieron gestas históricas. As, así lo quiso reflejar, y en la fiesta anual de este diario por primera vez todas las premiadas fueron mujeres: campeonas y pioneras.

"Las mujeres habéis sacudido nuestras conciencias. Las pioneras que estáis aquí trazasteis el camino en un tiempo muy difícil. Los éxitos nos han desbordado y entre estos 14 premios no están todas las que son", dijo Alfredo Relaño, director de As, para presentar la Gala. Era justo y necesario reconocer el papel de la mujer en el deporte.

Pero estos éxitos femeninos necesitan un soporte y de ello se ha preocupado el Consejo Superior de Deportes, que en 2007 creó el programa Mujer y Deporte, ya con rango de Subdirección General, para promover la práctica de la actividad entre las mujeres y para conseguir la igualdad. El programa destina cada año unas subvenciones a las distintas federaciones, que para 2019 será de 1.200.000 euros, más 260.000 para estudios y maternidad (cifras similares a las del año pasado puesto que no se han aprobado los presupuestos generales). Desde su creación se han aportado más de 22 millones de euros.

Sin duda, aunque se pueda considerar que han llegado tarde, se han dado pasos por conseguir la igualdad. En la Ley del Deporte de 1990 ni se contemplaba la figura de la mujer y en la legislación vigente hasta la fecha no se cumplía con la necesidad de alcanzar la igualdad efectiva en el seno del deporte. Sin embargo, la figura de la mujer aparecía como primordial en el texto del anteproyecto de nueva Ley del Deporte, que ha quedado en el aire por las elecciones. "Necesidad ineludible de alcanzar la igualdad efectiva en el seno del deporte, que debe ser entendida como igualdad de acceso a la práctica deportiva y a los puestos de carácter técnico y directivo. Esta ley permite que las distintas modalidades y especialidades deportivas, con independencia del sexo de sus deportistas, puedan ser profesionales en unas condiciones que garanticen la viabilidad y estabilidad de las competiciones en las que participan. Además, las entidades deportivas deberán equilibrar la presencia de hombres y mujeres en su órganos directivos". El Estado también pretende dar respuesta ante la merma de derechos que las mujeres deportistas sufren al quedarse embarazadas.

Queda mucho por hacer, según un estudio de la Asociación del Deporte Español (ADESP) España es la última (entre otros diez países de similar potencial) en número de licencias femeninas por población, con sólo un 3,3%.