¿Otro súper equipo? Los Nets quieren a Bradley Beal al lado de Kevin Durant y Kyrie Irving

22 mayo, 2020 · Archivado en Baloncesto, Bradley Beal, Brooklyn Nets, Competiciones, Deportes, Equipos, Kevin Durant, Kyrie Irving, NBA, Washington Wizards · Comentarios desactivados en ¿Otro súper equipo? Los Nets quieren a Bradley Beal al lado de Kevin Durant y Kyrie Irving 

Los Nets dieron el pasado verano uno de los volantazos más importantes de la historia reciente de la NBA. El 12 de julio de 2013 habían hecho el que se ha considerado uno de los peores traspasos de siempre cuando se hicieron con unos ya veteranos Paul Pierce y Kevin Garnett (y Jason Terry) y enviaron a los Celtics cinco jugadores y un lote de picks de draft con el que hipotecaban su futuro a corto y medio plazo. De esas elecciones salieron James Young, Jaylen Brown, Markelle Fultz y Collin Sexton.

Entre 2015 y 2018 ganaron 20, 21 y 28 partidos, pero al no tener sus primeras rondas, tampoco pudieron capitalizar tanta mediocridad: eran otros (los Celtics o sus socios de movimientos) los que se beneficiaban. Pero con una política arriesgada y creativa de operaciones, el equipo fue adquiriendo seriedad y potencial con la llegada de Sean Marks a los despachos y Kenny Atkinson a un banquillo que dejó de forma sorprendente justo antes del parón provocado por el coronavirus.

En 2019 los Nets jugaron playoffs y habían aireado su buena salud como franquicia. Eso, unido a su localización (Brooklyn) y el nefasto funcionamiento de los Knicks, les permitió hacerse en una sola ventana de mercado con Kevin Durant y Kyrie Irving. Los dos querían irse de Warriors y Celtics, respectivamente, y querían jugar en Nueva York. La disfuncionalidad de los Knicks se lo puso en bandeja a los Nets, que sin embargo pusieron sus miras en la temporada 2020-21: Kevin Durant no va a jugar en esta, aunque se retome (ahora parece que así será) por la lesión en el tendón de Aquiles que sufrió en las pasadas Finales y Kyrie Irving solo ha disputado 20 partidos. El objetivo es competir por el título la próxima temporada, ya con Durant en pista. Y para ello no han ocultado que estudian cualquier opción de hacerse con una tercera estrella e ir a por todas en el Este. El propio Kyrie reconoció durante esta campaña que la plantilla necesitaba retoques de más nivel. Pues bien, Según Stefan Bondy (New York Daily News), los Nets tienen un objetivo sobre la mesa: Bradley Beal.

El escolta parece una opción obvia, desde luego en lo deportivo. Uno de los anotadores de más talento de la liga, está en la edad perfecta (26 años) y estaba promediando más de 30 puntos y 6 asistencias por partido en unos Wizards en los que parecía cada vez más frustrado. En una reconstrucción extraña mientras esperan a ver qué pasa con John Wall, estaban 24-40 cuando paró la temporada y Beal, por ese escaso número de victorias, ni siquiera había podido ser all star por tercera temporada consecutiva a pesar de su excelente nivel individual. Eso sí, el pasado verano sacó su nombre de los rumores de traspaso con una extensión de dos años y 72 millones que hacía que no pudiera ser traspasado durante esta temporada. ¿De cara a la próxima? Ahí volverán los rumores...

Beal, Irving y Durant serían, sin duda, uno de los tríos más temibles a nivel ofensivo de la historia del baloncesto. Y si los Wizards quisieran desprenderse del escolta, los Nets parecen una opción lógica ya que pueden ofrecer a Caris LeVert, Spencer Dinwiddie, Jarrett Allen... Los de la Gran Manzana tendrían su ansiado big three pero, eso sí, también tendrían que hacer magia para completar su plantilla, que quedaría muy hueca además, más allá de sus tremendas estrellas, después de cambiar cromos en una operación así. Entre Durant, Irving y Beal ocuparían el 88% (102,1 millones) del espacio salarial (115) fijado para la próxima temporada. Como por culpa de la crisis del coronavirus ese cap puede, para colmo reducirse de forma notable, las cuentas podrían hacerse todavía más complicadas para unos Nets que, de eso no hay duda, buscan su gran golpe de efecto. Y el nombre de Bradley Beal, como mínimo, está sobre la mesa.

 

Los Nets, a por otra megaestrella que se una a Durant e Irving

21 abril, 2020 · Archivado en Baloncesto, Brooklyn Nets, Competiciones, Deportes, Equipos, Kevin Durant, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Los Nets, a por otra megaestrella que se una a Durant e Irving 

Los Nets no se conforman con lo que tienen. Tras fichar a dos de los mejores agentes libres que había en el mercado el pasado verano, en 2019, y viniendo de una recuperación cuasimilagrosa y de participar en los playoffs esa misma temporada con una plantilla muy bien armada, quieren más. Tienen la oportunidad de entrar en el no pequeño grupo de contendientes al título de la NBA desde la Conferencia Este (Raptors, Bucks, Celtics, Heat, Pacers y 76ers) y quieren aprovecharlo. 

Brian Windhorst, periodista de ESPN, ha comentado recientemente la posibilidad de que Sean Marks, el GM de los Nets, siga apostando por esta vía próximamente. 

"Ha quedado patente que quieren usar a parte de su talento joven para fichar a una tercera megaestrella para que juegue junto a Kyrie Irving y Kevin Durant", aseguró.

"Podemos debatir si Caris LeVert es ya la tercera estrella o no, o si van a decidir que lo sea o no. Podemos hablar de ello, pero leyendo entre líneas... Hay que prestar atención a lo que Sean Marks ha ido diciendo y a algunas conversaciones que tuvo durante el último cierre de mercado. Ha ido, digamos, metiendo el pie para ver si el agua estaba fría. Creo que van a ir a por todas cuando haya una nueva oportunidad" 

"Tienen que contratar un entrenador y puede que eso ayude a lo otro", añadió. 

En las últimas horas ha sonado Tyronn Lue, actualmente asistente en los Clippers, para el puesto de entrenador. Lue se reuniría con Irving, con quien coincidió en los Cavs de 2016 en los que Kyrie formaba un big-three con LeBron James y Kevin Love. 

Según el rumor, Caris LeVert (exterior, 25 años) y Jarrett Allen (interior, 22 años) son, junto a Spencer Dinwiddie (base, sustituto por minutos de Irving en cancha y con buen mercado), los que estarían en la rampa de salida. En su lugar, Windhorst deja caer los nombres de Bradley Beal, jugador-franquicia de los Wizards a la espera del retorno de John Wall, y Jrue Holiday, que ya ha tenido varias oportunidades para salir de los Pelicans, como ese posible tercer hombre. Tiempo de despachos...

Un canastón de superclase: Kyrie Irving o cómo enchufarla desde detrás del tablero

26 enero, 2020 · Archivado en Baloncesto, Brooklyn Nets, Competiciones, Deportes, Detroit Pistons, Equipos, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Un canastón de superclase: Kyrie Irving o cómo enchufarla desde detrás del tablero 
Kyrie Irving firmó una actuación sensacional ante los Pistons con canastones como este en el que se inventó un tiro desde detrás del tablero.

Va a más el ‘debate Kyrie’: ¿otro destino, mismas conclusiones?

23 diciembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Brooklyn Nets, Competiciones, Deportes, Equipos, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Va a más el ‘debate Kyrie’: ¿otro destino, mismas conclusiones? 

El debate no cesa. Kyrie Irving vuelve a estar, una vez más, en el ojo de un huracán del que no termina de salir. Su fichaje en verano por Brooklyn Nets para unirse a Kevin Durant, lejos de cerrar los comentarios sobre su cuestionada figura, no han hecho más que aumentarlos. La lesión de hombro, que le mantiene apartado de las pistas hasta nuevo aviso, ha provocado la mejora del récord de su equipo y de sus compañeros, que aumentan sus números cuando la estrella está ausente. Una constante en la carrera de un jugador cuyo talento es directamente proporcional a su mala cabeza y que desde que se fue de los Cavaliers para escapar de la alargada (alargadísima) sombra de LeBron para liderar un proyecto en solitario, sigue en entredicho.

No es la primera vez que vemos como las cosas mejoran en ausencia de Irving. Ya pasó en los Celtics, donde nadie parece echar de menos a un jugador con el que frenaron la excelente progresión que el proyecto de Brad Stevens llevaba desde que Danny Ainge pusiera al técnico de Indiana al frente de la histórica franquicia. En 2017, un año antes de que Kyrie llegara a la ciudad de Boston, el equipo se clasificaba para las finales del Este por primera vez en cinco temporadas. Lo mismo hicieron la campaña siguiente, con el base, lesionado a mitad de temporada, viendo a los suyos quedarse a las puertas de las Finales. En la 2018-19, los verdes partían como favoritos, pero los problemas internos rompieron la química y el equilibrio espiritual inherente tradicionalmente a la franquicia y todo estalló en playoffs, donde fueron arrollados por los Bucks de Antetokounmpo en semifinales del Este. 

El proyecto parecía romperse entre los rumores que situaban a Kyrie fuera de Boston. La plantilla, desmadejada por los focos que asumía el base, hizo públicas sus quejas, desde Jaylen Brown ("no estábamos preparados para tanto circo") hasta Terry Rozier ("he sacrificado mi talento al lado de Irving").  Los analistas deportivos echaron cuentas y llegaron a la conclusión de que en los dos años que el jugador había estado en Boston, disputó 136 partidos (127 en temporada regular y 9 en playoffs) ganando 83 y perdiendo 53. Apenas un 61% de victorias. Sin él en pista, el equipo ha jugado 56 duelos sumando la regular season y las eliminatorias por el título. De esos choques, los Celtics han salido victoriosos en 37 y han perecido en 19. Un 66% de victorias. Más que con Irving en pista.

Otra de las cosas que se pusieron en evidencia en la franquicia verde, era la poca capacidad de Kyrie para hacer mejores a sus compañeros. Los  que más necesitan el balón son los que más bajaron sus números: Rozier en concreto, uno de los más perjudicados por compartir posición en cancha, ascendía a los 13 puntos por partido cuando él no estaba (promedió 9 en temporada regular). Tatum, que no está directamente perjudicado por la presencia de Irving como lo está Rozier, es más efectivo sin el Irving en pista y se iba casi a los 19 puntos por partido (15,7 en todo el año). Jaylen Brown, recién renovado por los Celtics, también subía sus números (de 13 a 15).

Finalmente, la estrella hacía buenos los rumores que le situaban en la Gran Manzana, aunque escogió los Nets por delante de los Knicks, y los análisis se quedaban en meras anécdotas mientras todo el mundo observaba con incertidumbre el nuevo destino de la estrella y esperaba para saber si las conclusiones que se sacaron de su etapa en Boston eran puntuales... o sin embargo se trataban de hechos consumados.

La historia se repite en los Nets

No parece que las cosas hayan cambiado. La expectación ha confirmado lo que todo el mundo sabía: que Kyrie es un jugador único pero que, de momento, no consigue mejorar ni al equipo ni a sus compañeros. Recordemos que el movimiento de los Nets para hacerse con Irving y con Durant ya fue cuestionado y que muchos resaltaron el riesgo que un equipo en construcción y con buenos resultados en los últimos tiempos podría tener para realizar una revolución interna y hacerse con dos jugadores que, por muy buenos que fueran, generaban dudas. El base por su carácter y el alero por una la lesión en el tendón de Aquiles que ha supuesto una losa enorme para su talento y quién sabe si también para su carrera. 

Irving empezó como un ciclón su nueva aventura. 50 puntos en su debut y exhibiciones individuales sucesivas que le dejaban con su mejor promedio en puntos (28,5), rebotes (5,4), y asistencias (7,2)... pero con un récord de 4-7 para un equipo que cambió su estilo colaborativo del año pasado para basarse en un modelo personalista del juego, con su estrella asumiendo mucho balón y sin que el resto de la plantilla estuviera involucrada. 

La lesión de hombro contra los Nets apartaba a Irving momentáneamente del equipo, ya con tímidas quejas sobre el comportamiento del base al inicio de la campaña. Desde entonces, todo parece ir como la seda en Brooklyn, que ha ganado 12 de los 18 partidos que se han disputado desde la lesión de la estrella y han recuperado el sentido del juego que Kenny Atkinson consiguió imponer, con mucho trabajo, en sus jugadores. La realidad es que los neoyorquinos han empezado a practicar un muy buen baloncesto y que han salido del preocupante pozo del que se encontraban a inicios de curso para lucir un balance de 16-13 que, aunque insuficiente (todavía) para estar con los mejores, convence más que el que tenían en esos 11 primeros choques.

Eso sí, el hecho de que los Nets carburen no ha provocado otra cosa que la continuación del debate que muchos llevan poniendo en relieve desde el tumultuoso paso de Irving por los Celtics. Igual que pasó en Boston, la franquicia no carbura con él en pista. Han pasado de un 112 de rating defensivo a un 109 y aunque también bajan ligeramente en ataque (de 118 a 114) consiguen ser más fiables ante los rivales más fuertes de la competición. De las cuatro victorias que consiguieron en los primeros 11 partidos, solo la lograda ante los Rockets corresponde a un equipo contender. En los 18 siguientes, Brooklyn ha vencido a Celtics, Nuggets o Sixers dejando muy buenas sensaciones. Victorias que han reforzado el trabajo de Atkinson y que no hablan precisamente muy a favor de Kyrie.

La ausencia del base también mejora (como también pasó en los Celtics) a sus compañeros. Y de qué manera. El ejemplo más claro es el de Dinwiddie, que ha pasado de promediar 17 puntos con un 41% en tiros con Irving al lado irse a los 26 por choque en los últimos 18 duelos, siendo en todos ellos titular. Y con un 45% en tiros. Nada mal para un hombre que ha dado un paso adelante y que es lo más destacado del equipo en la presente campaña. Y que ya veremos si disputa el All Star. Números está teniendo para ello

No es el único caso. Joe Harris ha pasado de 13 a 16 puntos por partido; Jarret Allen de 9+9 a 14+12; Garrett Temple de 7,5 a 13,1 puntos; Incluso DeAndre Jordan, un pívot ya veterano, mejora su producción ofensiva (de 7,5 a 8,7 puntos) sin Irving en pista. Solo Taurean Prince baja ligeramente sus prestaciones (de 13 a 12), aunque parece más en sintonía con el resto del grupo desde que Irving ve los partidos desde el banquillo. Hechos que no dejan de ser curiosos y que siembran la duda sobre cómo funcionará el equipo cuando Kyrie vuelva y, sobre todo, cuando lo haga también Durant en el próximo curso baloncestístico. Mucha estrella para un solo balón y mucha intendencia funcionando correctamente sin alguien como ellos al lado. 

La perspectiva no es halagüeña. No podemos olvidar que Irving es un hombre que fue clave en la consecución del anillo de los Cavaliers de LeBron en 2016 (ese triple...) y que tiene un talento inconmensurable. Pero también es cierto que todavía no ha demostrado ser una primera espada fiable para una franquicia ganadora. Mientras se recupera de su lesión, el playmaker está viendo como Kemba Walker, su sustituto en Boston, se ha adaptado perfectamente a la química grupal y a la idiosincrasia de la ciudad. El ex de los Hornets es más efectivo que nunca y tiene un PER de 23,51, mejorando el anterior (21,72) y que también se supera en true shot porcentage (el combinado de las tres distancias) de 57 a 59, el porcentaje de triples (de 39,9 a 41,1) y de tiros libres (de 86 a 88). La eficiencia, eso tan poco valorado pero a lo que tanta atención presta Stevens, no fue lo que más trabajó Kyrie en unos Celtics que no parecen echarle de menos. 

Las dudas se resolverán cuando Irving vuelva a jugar. Ahí es dónde se verá si el base, que ha hecho autocrítica tras ese fatídico paso por lo Celtics ("fallé a mis compañeros") ha aprendido de sus errores y consigue producir estadística y hacer a su equipo ganar a la vez. Mientras tanto, la sombra de LeBron y la de sus propios fantasmas seguirá persiguiéndole. Nadie duda de que es uno de los mayores talentos de los últimos años. Ni de que es un jugador especial, de esos que pueden marcar una era. Pero...

Garnett, sobre Kyrie: «No tenía cojones para estar en Boston»

4 diciembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Competiciones, Deportes, Equipos, Kevin Garnett, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Garnett, sobre Kyrie: «No tenía cojones para estar en Boston» 

Es sobradamente conocido que la relación entre los Boston Celtics y Kyrie Irving nunca fue la ideal. El base llegó a la franquicia como una estrella que quería escapar de la alargada sombra de LeBron, pero se lesionó en la primera campaña sin poder jugar los playoffs y regresó en la segunda en un curso baloncestístico marcado por los rumores sobre su salida, la desconexión con el vestuario y el enfado de los jóvenes por el protagonismo que asumía el base en pista, siempre en contraste con el colaborativo modo de jugar que siempre ha caracterizado a los equipos de Brad Stevens. 

Finalmente y tras una temporada que acabó en catástrofe, Irving hizo buenos los rumores y puso rumbo a los Brooklyn Nets para unirse a Kevin Durant. Su salida, un secreto a voces, puso fin a uno de los grandes culebrones de la temporada pasada (caso Anthony Davis aparte). Los análisis y las lecturas sobre su papel en Boston, su capacidad para hacer mejorar o empeorar a sus compañeros de equipo y a las plantillas a las que pertenecía se dispararon y las declaraciones cruzadas de los pupilos de Stevens, que habían sido protagonistas tras la eliminación en semifinales de Conferencia ante los Bucks, cesaron. Ya habían hablado y removido todos los temas posibles incluso mostrando claramente su descontento con el base, al que no parecen echar de menos.

En estos momentos de la temporada, Irving y los Celtics viven historias separadas, pero la gente sigue hablando mucho de lo que pasó entre el base y la que fuera su entidad durante dos temporadas. Boston sonríe sin el base y se coloca en la cuarta posición de la Conferencia Este con un récord de 14-5 que contrasta con el 10-10 que firman los Nets, que además han mejorado sin el base. Esto no ha hecho más que alimentar la teoría (cada vez menos teoría) de que el playmaker empeora a sus equipos y a los jugadores con los que comparte pista, que bajan sus estadísticas a su lado.

Uno de los últimos en analizar el tema ha sido Kevin Garnett. El legendario ala-pívot, que disputó 21 temporadas en la NBA y se retiró como uno de los mejores jugadores de la historia, conoce como nadie la franquicia en la que se convirtió en campeón. El ala-pívot tocó el cielo en Boston, ciudad a la que llegó tras pasar los primeros 12 años de su carrera profesional en los Timberwolves. En la 2007-08, la estrella ganó el premio a Mejor Defensor, quedó tercero en la carrera para el MVP (que ganó Kobe, seguid en las votaciones por Chris Paul) y mejor quinteto de la NBA y defensivo antes de comerse a Pau Gasol en las Finales y ganar el que ha sido el único anillo de su carrera. El MVP de aquella serie se lo llevó Paul Pierce, pero Garnett siempre fue recordado como el alma de aquellos Celtics que, con Allen, Rondo y Doc Rivers en los banquillos volvió a reinar en la competición norteamericana 22 años después.

"Irving no tenía cojones para estar en Boston. Es una ciudad difícil y tienes que tener cojones para estar allí", ha dicho Garnett, utilizando literalmente esa palabra para referirse a las carencias del base. El ala-pívot ha criticado al que fuera jugador franquicia de los Celtics y lo ha comparado con Paul Pierce: "Tienes que querer. Y la gente te tiene que querer. Por eso Paul era perfecto para ellos. Aunque llevara 0 de 14 en tiros de campo, seguía tirando". 

Garnett es una de las voces autorizadas para hablar de los Celtics. Ha sido uno de los últimos baloncestistas que ha tenido una conexión especial con el público del Garden, ese orgullo celtic inherente a los grandes campeones de la franquicia más ganadora de la historia de la NBA. Una conexión y un sentimiento que no parecía tener Kyrie, que si bien ha hecho cargo de conciencia en las últimas semanas ("Fallé a mis compañeros") no ha dejado un buen recuerdo a la hora de convertirse en el jugador que prometía llegar a ser. De momento...

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