La maldición del Chase Center: derrotas, lesiones y coronavirus

17 marzo, 2020 · Archivado en Baloncesto, Biología, Ciencia, Ciencias naturales, Competiciones, Coronavirus, Deportes, Enfermedades, Enfermedades infecciosas, Equipos, Golden State Warriors, Klay Thompson, Medicina, Microbiología, NBA, Salud, Stephen Curry, Steve Kerr, Virología · Comentarios desactivados en La maldición del Chase Center: derrotas, lesiones y coronavirus 

Se acabó una temporada para los Warriors que nunca empezó. El final, anticipado por el coronavirus, se puede alargar con unos cuantos partidos más dependiendo de las decisiones que tome la NBA respecto a una reanudación que ahora mismo es una incógnita, pero las conclusiones serán las mismas. Un año marcado por las desgracias en forma de lesiones, las derrotas sin respuesta, un traspaso no del todo explicable y un fortín, el Chase Center, que tendrá que esperar para ver tiempos mejores y que apenas ha visto como su equipo, la última gran dinastía de la Liga norteamericana, ganaba 8 partidos de los 34 disputado.

El Chase Center, situado enfrente del estadio de los Giants de la MLB (At&t Center), que se abre imponente a las aguas de la Bahía, fue un proyecto urbanístico concebido por Joe Lacob y Rick Welts antes de 2016, cuando se le puso nombre y apellidos. Era un nuevo comienzo y un intento de equipararse a los Knicks y Lakers en cuanto a grandeza ("el Madison Square Garden va a pasar a ser el Chase Center de la Costa Este”, dijo Welts), pero también un regreso a los orígenes. Los Warriors son una franquicia veterana, nacida en 1962 en San Francisco, una ciudad a la que retornan 48 años después de poner rumbo a Oakland para jugar en el Oracle, ese que tantos éxitos ha dado en los últimos tiempos y en el que la población de más edad iba a vociferar mientras recordaba como el sector que representó la activa conexión de trasportes marítimo y ferroviario de San Francisco había emigrado a esa nueva y depauderada zona para sentirse parte de una cultura que se acabó convirtiendo enbuna dinastía.

El proyecto tuvo sus detractores, que anunciaban que el proceso de construcción podía llevarse vidas por delante mientras definían la monumental construcción como una Disneyland capitalista merced a los más de 1.000 millones que ha costado levantarlo y que chocaban con la idiosincrasia de una ciudad y de una zona en particular que ha pasado del esplendor de la industria portuaria a un nudo de laboratorios farmacéuticos y de investigación coronados con el Hospital Universitario, cuyos proyectos se pusieron en pelgro con la llegada de el consumismo del siglo XXI. Eso es ahora Mission Bay, una zona marcada por marihuana, barro, cristales rotos y edificios decrépitos en los 80 pero que ahora alberga uno de los pabellones deportivos más impresionantes de la acutalidad. Sí, los Warriors regresaban a San Francisco, pero en nada se parecían a esos que lo abandonaron casi medio siglo atrás. Y precisamente dejaban atrás lo que con ellos se había trasladado para llegar a una zona de más glamour, dinero y destellos. Eso que son Knicks y Lakers, y que tantos han intentado imitar en las dos últimas décadas. De hecho, fueron los angelinos los que iniciaron esa linde de pabellones que son mucho más que pabellones cuando dejaron atrás el viejo Forum y llegaron al Staples Center, una estadio que es casi un monumento y que alberga tan pronto un concierto como un partido de baloncesto.

Parte de culpa en una temporada aciaga

El problema no es dejar atrás la cultura y a parte de tu gente en la NBA, un mundo donde los negocios priman por encima del resto y en el que no iba a ser menos un equipo cuya columna vertebral se ha construido con rondas del draft (Curry fue número 7 en 2009, Thompson, 11 en 2011 y Draymond un robo, puesto 35 de la segunda ronda en 2012), pero que se convirtió definitivamente en una dinastía tras la criticada adquisición de Durant. Criticada porque a los fanáticos nunca les ha parecido bien eso que llaman súper equipos, pero que olvidaron que la llegada del alero entraba dentro de los límites de la Liga y que al final, para ganar tienes que tener a los mejores. Durant estaba en el mercado y los Warriors fueron capaces de hacerse con él. Los demás no.

Pocos reproches puede haber de ese movimiento, vilipendiado en un inicio pero que terminó constatando lo que era un hecho, que el equipo entrenado por Steve Kerr era uno de los mejores de todos los tiempos. Eso sí, las repetidas reivindicaciones del big three (Curry-Thompson-Green) quedan solapadas tras un mar de dudas que nos hemos quedado sin resolver este año, en el que no han coincidido en un solo partido. La lesión de Thompson en las Finales del pasado año le dejaban fuera hasta marzo y solo falta por saber si volverá en caso de que todo se reanude. Curry por su parte caía en el cuarto partido de la temporada y solo ha jugado uno más, el 3 de marzo ante los Raptors en el Chase Center, donde todavía no conoce la victoria (0-3).

Es imposible sacar más de un equipo que, siempre modélico, no se supo mover el verano pasado igual que los anteriores. La salida de Durant no fue tan lamentada como se preveía gracias a esa lesión del tendón de Aquiles y las pocas ganas que había en Golden State de pagar el máximo a un jugador que superaba la treintena y que iba a pasarse un año en el dique seco. Pero la llegada de Russell, que se unía a Curry, Thompson y Green en un big four a priori de escándalo, provocó la salida de un Iguodala que quería regresar cuando terminara esta temporada pero que ha firmado un suculento contrato que le deja, al menosun año más, atado a los Heat. El base no ha sido para nada el problema de un equipo en el que se encontró demasiado solo demasiado pronto, pero su intercambio conn Andrew Wiggins no ha convencido a nadie ni ha paliado que no se tomaron las decisiones correctas para reforzar la segunda unidad. En parte por el escaso margen salarial que tenían, pero también por la retirada de Livingston, las ya mencionadas salidas de Iguodala y Durant, la de Cousins y Cook rumbo a los Lakers o la de piezas de la intendencia que eran Damian Jones y Jordan Bell. Muchas bajas y de mucho nombre para unas altas cuya reputación era inversamente proporcional: Marquese Chriss, Omari Spellman, Glenn Robinson III, Alec Burks... ninguna de esas llegadas a carburado más allá de la del rookie Eric Paschall (la única buena noticia) y algunos de ellos fueron traspasados en la agencia libre que finalizó en febrero.

Sí, los Warriors han tenido mala suerte, lesiones a la cabeza. Pero también han tomado decisiones erróneas que les han conducido a un callejón sin salida y a un plan b que no han tenido en toda la temporada. Sin ir más lejos, los Lakers el año pasado tuvieron las lesiones de LeBron, Lonzo, Ingram o Rondo en los momentos más importantes de la temporada, pero acabaron con 37 victorias. Este año los Warriors, cuyas lesiones han sido más tempranasa y diraderas (todo hay que decirlo), llevan 15. Pronto se hizo patente que se conformaban con eso y que ya pensaban en el curso baloncestístico 2020-21, con un posible número 1 en manos de Anthony Edwards (a saber cuándo es el draft), con el que podrían negociar un traspaso o quedárselo en sus filas. Lo mismo que con un Andrew Wiggins que ni pincha ni corta y que no tiene mucho sentido ni pegamento en una franquicia que también puede buscarle una salida. No tanto por una estrella, sino por una segunda unidad que complemente al trío dinámico y que pueda pensar a corto plazo en un nuevo campeonato.

El futuro no es lo que era

Ese es el objetivo a corto plazo, volver a luchar por un anillo que han conquistado en tres de las últimas seis temporadas y seguir sumando. Eso sí, las expectativas no son las mismas que antes, y si hace unos años nadie les discutía el favoritismo, ahora tendrán que ganárselo. Al fin y al cabo, Klay Thompson regresará con 30 años y sin jugar un solo partido desde el 13 de junio, Curry camino de los 33 y habiendo disputado cinco desde entonces y Green (30) cuajando una temporada catastrófica en la que sus estadísticas se han resentido (8+6+6), sus porcentajes en tios de campo (39%) y en triples (28) se han superado en lo negativo y ni ha sido un líder ni ha pretendido serlo. Y todo en la peor temporada para Steve Kerr, que sumará la primera gran mancha en su impoluto currículum con el primer récord negativo de su carrera y la primera campaña sin playoffs. Todos los grandes entrenadores han renido sus sombras; Popovich en su debut/tanking antes de seleccionar a Duncan, Riley en el último año de su carrera (15-67)... todos menos Phil Jackson, que entrenó al propio Kerr en los Bulls y que además de sus 11 anillos solo ha sumado balances positivos y clasificaciones para playoffs. Hay figuras y figuras y luego está la del Maestro Zen.

Los Warriors tienen el pero rating defensivo de su historia (113,8), son el tercer peor ataque (106,3 puntos por partido) y la sexta peor defensa (115), han saltado a la pista con quintetos hace poco inimaginables y la anarquía ha reinado en un sistema de juego ausente y que no se ha identificado con nada y con nadie. Jugarn su último partido contra los Clippers, contra los que cayeron por 107-131 en casa, una tónica general que resume muy bien su año y que supuso el partido consecutivo con sell out (entradas agotadas) número 337 de la franquicia. Eso, desde luego, no ha cambiado para un equipo que ha cambiado parcialmente de cultura pero que sigue teniendo su estadio, aunque sea nuevo, lleno. Algo que se repite desde 2012. Eso sí, ahora el Oracle ha sido sustituido por el lujo y por desgracia, sin en algo se parecen estos Warriors a los Knicks es en el récord. Con 15-50, son el peor de la NBA, mientras que los neoyorquinos siguen en su habitual mar de sinsentidos y se van a un 21-45 que poco tiene que ver con su historia y su glamuroso estadio.

El coronavirus y la maldición del Chase Center

Una cosa parece segura, y es que el Chase Center está maldito. Es la sensación que da, como si en una película de miedo nos encontráramos. Las desgracias no han cesado y el traslado ha concluido con el estallido de la crisis del coronavirus, otra desgracia que no es culpa de nadie pero que deja en el dique seco a numerosos trabajadores que habían encontrado hueco en el mercado laboral gracias al traslado. Alrededor de una franquicia y sus partidos orbitan muchos pequeños contratos, conceciones, ingresos indirectos... esta es una de las grandes preocupaciones ahora. Los directivos de los Warriors, por ejemplo, ya hablaban de una situación muy delicada y Curry y compañía se han comprometido a hacer donaciones a los trabajadores que les ayudarán mientras se mantenga la crisis.

Y esto se une a las pérdidas que van a tener como entidad. Cada partido da unos ingresos medios de 2 millones de dólares a cada franquicia, que aumentan hasta lo 3,5 en el caso de los Warriors, los que más generan con cada partido. Sin embargo, esto es un arma de doble filo, ya que siendo el que más genera también eres el que más pierde en situaciones como esta y las cuentas que hiciste a principio de temporada no van a salir ahora.

De una forma u otra, el estreno del Chase Center no ha sido como se esperaba en un inicio. No solo por la parte deportiva, también por la idiosincrasia y la cultura creada, la entidad adquirida y todo lo que ello supone. No es que todo se haya perdido, siempre quedan ramalazos, pero los Warriors tendrán que hacer un esfuerzo doble para que la gente vuelva a considerarles favoritos. Una cosa que nos ha enseñado la NBA en general y Rudy Tomanovich en particular es que no hay que subestimar el corazón de un campeón. Tampoco el del nuevo estadio erigido en San Francisco, que a pesar de no haber tenido un inicio suñado seguirá contando con Stpehen Curry, Draymond Green y Klay Thompson en sus filas. Y este último ya lo avisó hace no mucho tiempo: "La dinastía de los Warriors no ha acabado". Ahí queda eso.

«Klay Thompson debería estar de baja por lo menos dos años…»

23 septiembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Equipos, Golden State Warriors, Klay Thompson, NBA · Comentarios desactivados en «Klay Thompson debería estar de baja por lo menos dos años…» 

Los Warriors no contarán con Klay Thompson durante los primeros meses de la temporada 2019/20 por una lesión de rodilla que se produjo en el último partido de las pasadas Finales antes los Raptors. El escolta sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior que le ha dejado fuera de juego entre 9 y 12 meses, o así por lo menos se ha catalogado el periodo de recuperación. 

Sin embargo, se teme que Golden State Warriors o el jugador fuercen durante el inicio de 2020 para acelerar el regreso a las canchas. Es algo que pondría en peligro la condición física del jugador y contra los que muchas voces quieren luchar, ya sea desde dentro de la franquicia o fuera de ella. 

Sean Deveney ha consultado para Heavy.com la opinión de dos médicos, Tim Hewett y Christopher Nagelli. El primero es una eminencia en cuanto al tratamiento de la rodilla. Ambos han presentado pruebas médicas al periodista por las que prueban la opinión de que Thompson debería estar más tiempo de baja del que se prevé, hasta dos años: "Por favor, enseñadle esto a Klay. No es mi opinión. Yo trabajo con la ciencia y eso son hechos, no opiniones. A la gente no le gustará oírlo pero eso no cambia los hechos: que estás en riesgo de lesionarte otra vez si no han pasado dos años y, si ocurre, no volverías a ser el mismo jugador"

En la información se añaden algunos casos en los que ya se cumplió el peor presagio: Jabari Parker, que sigue buscando brillar tras ser número 2 del 'draft', Michael Redd, estrella de los Bucks hace diez años, o Josh Howard, ex de los mejores Mavs. 

Durante los últimos 25 años ha habido 6 reenganches de este tipo en un total de 67 lesiones, lo que supone un 10%. Si se quiere acortar el plazo de baja a menos de un año, "el riesgo es exponencialmente superior".

Thompson justamente ha renovado su contrato por el máximo salarial esta verano estando lesionado: 5 años más con los Warriors a razón de 190 millones de dólares.

Lebron-Davis, Kawhi-George… los nuevos dúos que agitaran la NBA

La NBA está viviendo uno de los periodos más convulsos que se recuerden a estas alturas de año. No han pasado ni dos semanas desde que se abriera el mercado de verano, uno con una cantidad ingente de estrellas que se convertían en agentes libres y que ya han encontrado hueco en sus nuevos destinos. Estos movimientos han desatado un terremoto tremendo en el panorama de la liga norteamericana, haciendo que el número de aspirantes al título crezca de manera considerable.

Aún faltan algo más de tres meses para que la nueva temporada de comienzo, y a pesar de que los mejores agentes libres, que eran muchos, ya tienen equipo, se siguen dando réplicas del seísmo en el mercado en forma de intercambio. La última de ellas fue el que se produjo el pasado viernes, que mandaba a toda una institución de Oklahoma como Russell Westbrook a Houston a cambio de Chris Paul y dos primeras rondas del draft más otras dos intercambiables.

El crecimiento exponencial en los últimos años del big three para ser considerado aspirante al título está dando paso a nuevos dúos estrella que estén rodeados por un grupo más sólido, equilibrado y complementario. 

1. LeBron James y Anthony Davis (Los Angeles Lakers)

Fue la primera de las parejas que se formó de cara a la nueva temporada. Hace poco menos de un mes se supo que el pívot, entonces en los Pelicans, acabaría en Los Ángeles para jugar codo con codo con LeBron James. El intercambio mandaba a Lonzo Ball, Brandon Ingram, Josh Hart y tres primeras rondas del draft a Nueva Orleans. La idea inicial de la franquicia tras este movimiento era conseguir una tercera estrella pero eso no sucedió. Por lo tanto han optado por rodear a sus dos grandes talentos de jugadores con menor peso pero con experiencia como Danny Green, Rajon Rondo, Avery Bradley; y otros algo más jóvenes o que buscan volver a ser lo que eran como Quinn Cook o DeMarcus Cousins.

2. Kyrie Irving y Kevin Durant (Brooklyn Nets)

Esta será la pareja que más tiempo tarde en mostrar su potencial en conjunto. La rotura del tendón de Aquiles tendrá a Kevin Durant alejado del parqué gran parte de la próxima temporada o, en el peor de los casos, en su totalidad. Por lo tanto será Kyrie Irving quien lidere a un grupo que el pasado año se convirtió en la gran sorpresa de la liga, haciéndose hueco en el este y consiguiendo plaza en los playoffs. Han reforzado también la pintura con Taurean Prince y DeAndre Jordan, y mantienen jugadores con gran potencial como Caris LeVert, Jarrett Allen o Joe Harris, ganador del último concurso de triples, sin olvidar a Spencer Dinwiddie o Rodions Kurucs en la rotación. Sin duda, un equipo muy completo, incluso a la espera de Durant.

3. Kawhi Leonard y Paul George (Los Angeles Clippers)

El movimiento estrella y, sin duda, el mas sorprendente del mercado de fichajes. Tanto Raptors como Lakers vieron como el vecino de los segundos les levantó a la joya de la corona del mercado de agentes libres. El MVP de las finales y campeón de la NBA Kawhi Leonard se iba a Los Ángeles y llegaría con un extra: Paul George. Sendos jugadores se reunieron antes del movimiento. Querían jugar juntos y querían hacerlo en L.A., ciudad de donde son naturales. Finalmente su deseo se cumplió, convirtiendo automáticamente a los Clippers en un serio candidato al título del próximo año. A su alrededor contarán con jugadores como Patrick Beverley, Montrezl Harrell, formando, junto a los dos fichajes, una de las mejores defensas de la liga. Siguen contando en la rotación con Lou Williams, mejor sexto hombre de la NBA; y además de presente, también tienen futuro gracias a potenciales como Landry Shamet o Ivica Zubac. Por si esto fuera poco, Doc Rivers a los mandos de la nave. 

4. Russell Westbrook y James Harden (Houston Rockets)

El último movimiento de peso en el mercado hasta la fecha y, posiblemente, uno de los más arriesgados. Sendos jugadores se conocen de su etapa en Oklahoma y su amistad ha sido una de las grandes valedoras para que Westbrook considerara Houston como el destino idílico si los Thunder, equipo en el que ha jugado sus once temporadas como profesional, decidían traspasarle. El perfil de ambos, MVPs de la temporada regular en las temporadas 2016 (Westbrook) y 2017 (Harden), es muy similar: ambos necesitan tener el protagonismo y llevar la batuta y el ritmo de juego. Son dos de los jugadores que más triples-dobles (y pérdidas de balón) acumulan al final de temporada y eso solo se consigue siendo el epicentro de un equipo. Eso no quita que sean dos de los mejores jugadores que hay en el panorama NBA. De ahí que esta combinación pueda acabar siendo, para bien o para mal de los Rockets, una bomba de relojería. A su alrededor contarán con Eric Gordon, P.J. Tucker y Clint Capela bajo el aro.

5. Stephen Curry y D'Angelo Russell (Golden State Warriors)

A falta de Klay Thompson, que se perderá gran parte del próximo curso tras su rotura de ligamentos en la rodilla, D'Angelo Russell acompañará a Stephen Curry, buque insignia de la franquicia, en su lucha por recuperar el estatus alcanzado en los últimos cinco años. La nueva incorporación de los Warriors explotó el curso pasado en Brooklyn, demostrando que es capaz de liderar un proyecto y de meterlo en playoffs, algo contra todo pronóstico hace un año. Ahora formará pareja exterior con uno de los mejores tiradores de la historia. A pesar de las tremendas dificultades que iba a tener el equipo californiano para mantener a todas sus piezas, ha sabido moverse bien en el mercado. Junto a Durant, han hecho las maletas jugadores como Cousins y referencias con gran experiencia como Andre Iguodala o Shaun Livingston. Sin embargo, el eje de la defensa, Draymond Green, sigue en el equipo y llegan otros jugadores con potencial con Willey Cauley-Stein o Alec Burks para reforzar la rotación. El principal objetivo: recuperar aquel juego que enamoró en la primera mitad de su gloriosa etapa. 

Los Warriors ofrecerán a Klay Thompson un contrato máximo

28 junio, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Equipos, Golden State Warriors, Klay Thompson, NBA · Comentarios desactivados en Los Warriors ofrecerán a Klay Thompson un contrato máximo 

Casi contra todo pronóstico, los Warriors van a conseguir retener a Klay Thompson. El escolta ha escuchado cantos de sirena durante toda la temporada, pues era uno de los agentes libres más cotizados del mercado. Sin embargo, tras su grave lesión de rodilla en las Finales, su cotización parece haber descendido para todos los equipos de la liga, salvo para la franquicia californiana. Según Adrian Wojnarowski, los de Oakland tiene pensado ofrecerle al escolta el contrato máximo que tanto ansiaba y que le ha mantenido, por momentos, con la cabeza fuera de la dinámica deportiva de la temporada. El acuerdo, como apunta el periodista de ESPN, quedaría cerrado por cinco años y un total de 190 millones de dólares.

La oferta será recibida por Thompson nada más quede abierto el periodo de agentes libres (en la madrugada del domingo al lunes, hora española). Los Warriors no quieren perder tiempo, ahora que también han renovado a Bob Myers, por si algún que otro equipo decide lanzarse a por Klay. Cabe destacar que el escolta es un jugador que presentaba una salud casi de hierro durante toda su carrear (por ejemplo, sólo se ha perdido 25 encuentros, incluyendo Playoffs, desde que Steve Kerr, en el 2014, se convirtió en preparador de los Warriors). Los de la Bahía parecen no albergar dudas sobre el regreso a la élite de Thompson.

Si finalmente ambas partes alcanzan el acuerdo, el jugador quedaría ligado a la franquicia que lo escogió en el draft de 2011 casi de por vida. Se añadirían, de esta manera, varios capítulos más a la historia de los Splash Brothers, que tantas alegrías han traído al equipo y que tantas pueden volver a traer.

 

 

¿Cuándo es el sexto partido de las Finales NBA: Warriors – Raptors?

12 junio, 2019 · Archivado en América, Baloncesto, California, Competiciones, Deportes, Equipos, Estados Unidos, Fase final, Finales NBA, Golden State Warriors, Kawhi Leonard, Kevin Durant, Klay Thompson, Marc Gasol, NBA, Norteamérica, Oakland, San Francisco, Stephen Curry, Toronto Raptors · Comentarios desactivados en ¿Cuándo es el sexto partido de las Finales NBA: Warriors – Raptors? 

Tras el emocionante final del quinto partido con la victoria in extremis de Golden State Warriors, las Finales NBA vuelven a California. Los Raptors de Leonard, Gasol y compañía dejaron escapar el anillo en el quinto partido. Después de perder este primer match ball, el equipo canadiense se enfrentará en Oakland a unos mermados Warriors, que perdieron a Durant en su regreso a las canchas. Curry y Thompson dieron oxígeno a Golden State tras la lesión de KD y forzaron el sexto partido de la serie.

¿Cuándo es el sexto partido de las Finales NBA: Warriors - Raptors?

El sexto partido entre Toronto Raptors y Golden State Warriors se disputará en la madrugada del jueves 13 al viernes 14 de junio a partir de las 03:00 en el Oracle Arena (Oakland). Se podrá seguir por #Vamos (dial 8) y por Movistar+ Deportes (dial 53). Kerr y los suyos buscarán empatar la serie ante su afición, en el que será el último partido que la franquicia dispute Oakland, tras 47 años en la ciudad. La próxima temporada, los Warriors se instalarán al otro lado de la Bahía, en el Chase Arena de San Francisco.

¿Pueden remontar los Warriors las Finales NBA 2019?

Hasta en 34 ocasiones a lo largo de la historia un equipo se ha encontrado en las Finales con un 3-1 en contra. En todas las ocasiones salvo en una, el campeonato acabó cayendo del lado que del equipo que tenía ventaja previa. Sólo los Cavs de LeBron pudieron remontar esa desventaja, precisamente frente a los Warriors en 2016.

Página Siguiente »