¡Cómo suena San Mamés en la Copa!

Un Athletic-Granada de LaLiga jugado en San Mamés por estas fechas hubiera pasado como un partido más. Pero la Copa es otra cosa, y más a estas alturas, cuando estamos en semifinales y no hay moros (Barça, Madrid, Atlético...) en la costa y el título está tan abierto. Así que vimos un partido dramático, disputado con máxima concentración y ardor del primero al último minuto, y embellecido por el telón de fondo de San Mamés. ¡Qué bien suena San Mamés en la Copa, o qué bien suena la Copa en San Mamés, si lo prefieren! El partido terminó con un resultado muy ajustado, 1-0, que deja muy vivo el partido de vuelta.

Antes de seguir, hay que hacer constar cómo sigue mejorando Williams, antes un velocista con poca claridad al final de la jugada. Ahora ya la tiene y ayer, en combinación con Muniain, fue una pesadilla para el Granada, que se defendió con sacrificio y orden en las ayudas, en especial en la segunda parte. También los laterales, Capa y Yuri, crearon constante peligro. El Athletic fue superior y rozó el 2-0. De hecho lo marcó, pero se lo anuló el VAR por fuera de juego posicional. El Granada tuvo un par de ocasiones muy al final, pero ahí estuvo Unai Simón, para el que, tal y como están Kepa y De Gea, quizá se abran las puertas de la Selección.

Para el desenlace faltan tres semanas, porque las dos próximas volverá a emerger la Champions. Hoy tenemos en San Sebastián la otra semifinal, con la Real frente a ese Mirandés que periódicamente se da a ver en esta competición en la que ha alcanzado sus mayores glorias. Esta vez lleva eliminados tres ‘primeras’, Celta, Sevilla y Villarreal. La presente es su segunda semifinal. La otra fue contra un Athletic en el que por entonces jugaba Iraola, hoy entrenador de los mirandeses. A la Real el partido le pilla en estado de felicidad, tras ganar sucesivamente al Madrid en Copa y al Athletic en LaLiga. Esta noche augura nuevas emociones.

Luis Enrique pasa revista: De Gea, Ramos, Ansu Fati…

27 noviembre, 2019 · Archivado en Ansu Fati, Dani Olmo, David de Gea Quintana, Deportes, Futbol, Kepa Arrizabalaga, Luis Enrique, Selección española, Selección española fútbol, Selecciones deportivas, Sergio Ramos · Comentarios desactivados en Luis Enrique pasa revista: De Gea, Ramos, Ansu Fati… 

El regreso de Luis Enrique a la Selección abre varios interrogantes sobre sus próximas convocatorias y onces. El asturiano abordó varios casos personales en la conferencia de prensa de su vuelta. La situación de De Gea, que perdió con Robert Moreno una titularidad de la que sí gozaba con Luis Enrique, la posibilidad de ver a Ramos disputando Eurocopa y Juegos Olímpicos, la posible convocatoria de Ansu Fati, la explosión de Dani Olmo, a quien Robert hizo debutar en la Absoluta...

De Gea: "Ya hubo un partido que no jugó conmigo. A mí lo que me interesa como seleccionador es que los tres porteros lleguen al 100%. Kepa ya jugó con nosotros algún partido".

Ansu Fati: "Lo conozco y sé de su potencial. Todavía no ha jugado en la Sub-21, pero es un jugador a seguir. Estamos atentos a los jóvenes, pero es evidente que hay una etapa de formación que se saltan muy pocos jugadores. Ansu está muy bien posicionado, pero está en un proceso de formación lento".

Parece que Ramos quiere ir a los Juegos Olímpicos. ¿Teme que eso le descentre de la Eurocopa?: "A Sergio Ramos no le distrae nada que se le ponga entre ceja y ceja. Estamos ante un jugador único, un real líder. Estoy deseando que llegue a tope a la Eurocopa y de todo en la Selección. Luego otros factores dependerán de que esté o no en los Juegos".

Dani Olmo: "Lo conocemos muy bien porque cuando hacíamos nuestras convocatorias, incorporábamos a jugadores de la Sub-21 y Dani entrenó con nosotros varias veces. Es un jugador que me gusta mucho. Hay otros nombres que no estuvieron conmigo y sí con Robert, que volverán. Otros que venían conmigo y a lo mejor no vienen. Les recomendaría que tomen cada uno su caso como individual. Nosotros vamos a estar continuamente observándolos y estudiándolos. Van a tener las puertas abiertas todos".

Batshuayi hace sangre con el autogol con la cara de Kepa: «Bienvenido al club de los memes»

6 noviembre, 2019 · Archivado en Buzz, Champions League, Chelsea FC, Españoles por el mundo, Kepa Arrizabalaga · Comentarios desactivados en Batshuayi hace sangre con el autogol con la cara de Kepa: «Bienvenido al club de los memes» 
  Leer

Parecía buena idea

Si algo une a todos los que hemos jugado al fútbol es que en algún momento de nuestras vidas nos hemos llevado una bronca monumental de un portero. Generalmente en la barrera. Da igual en qué categoría: amateur o profesional, en La Elipa o en Wembley, el rapapolvo te lo llevas. Estás con toda tu buena intención, con el brazo levantado, esperando órdenes para colocarte, y de repente el portero, a quien conoces de toda la vida, amigo de la infancia en ocasiones, parece poseído por Charles Manson y empieza a soltar espumarajos, tacos, improperios y blasfemias en alguna lengua muerta. Más desconcertante que Edward Norton al final de Las dos caras de la verdad. Tienes pánico a que luego te descuartice en el vestuario por un paso de más a un lado. Uno tampoco espera un tratamiento de usted, pero cuando estás ahí, en el paredón, viendo al rival a punto de romperla, un poco de delicadeza y empatía no es tanto pedir.

Admitamos que ser portero tampoco es fácil. No es el puesto más popular y es preciso tener un carácter algo solitario para ejercerlo. Son como curas: cada vez se encuentran menos con vocación. Hay tanta demanda que algunos ya ni pagan por jugar en las ligas de fútbol aficionado. Y el que es bueno está pluriempleado hasta en ocho equipos distintos. Su mera presencia, ya sólo tener guantes y la voluntad de tirarse un par de veces al suelo, devuelve la dignidad y eleva a la categoría de partido cualquier pachanga dominguera.

Pienso mucho en Courtois. Parecía el fichaje perfecto: joven, mejor portero del Mundial, deseando vivir en Madrid y a punto de acabar contrato. Pero por una serie de motivos no acaba de encajar. El cuerpo rechaza el injerto. En el Real Madrid siempre han gustado más los porteros milagreros que la sobriedad funcionarial. Courtois pertenece al segundo grupo. Soluciona sin demasiado esfuerzo lo que otros resuelven con palomitas y volatines. Y eso vende menos. Pero el portero del Madrid, además de serlo, tiene que parecerlo. Y mi sensación con Courtois es que no impone respeto, no transmite esa seguridad de muro infranqueable que desmoraliza a rivales. No creo que su rendimiento en el Madrid merezca esos silbidos del Bernabéu. Pero no acaba de mostrar esa confianza que incluso Areola, en algún momento, ha llegado a transmitir con más solvencia. No sé si es su lenguaje corporal, ese aire como de novio de Erasmus que trae tu amiga a una cena, ese run-rún mediático por cuestiones extradeportivas que le ha acompañado desde su llegada, la nostalgia por Keylor o la falta todavía de una gran noche salvadora, pero el caso es que no termina de cuajar. Tampoco el perpetuo estado de gracia en el que viven instalados Ter Stegen y Oblak le favorece. Cuando parecía ir con viento a favor, llegó la debacle ante el Brujas y aquella espantada en el descanso. O estaba malo antes y fue imprudente saliendo a jugar, o le pudo el miedo escénico. Ahora, como Sísifo, toca volver a empezar.

De Gea también parecía llegar en el mejor momento al Mundial y, como toda novela rusa, rompió en tragedia. Kepa, su sustituto en la Selección, falló esta semana contra Noruega. Ningún portero está a salvo del descalabro. Son funambulistas caminando sobre un cable de acero. Por eso a lo mejor nos echan esas broncas en la barrera. Quizá tengan envidia de vernos juntos, protegiéndonos los unos a los otros de las inclemencias del fútbol. Porque nadie cuida de ellos.

Récord de Sergio y poco más

El partido del récord de Sergio Ramos, al que hay que felicitar por esos 168 y los que vengan, se quedó en eso. A poco del final pareció que iba a darnos la clasificación matemática, pero se escapó a última hora por un empate que, seamos sinceros, Noruega estaba mereciendo. España, que atacó insistente durante la primera parte, se relajó bastante cuando consiguió el gol, al inicio de la segunda, y acabó entregando el campo y el balón a Noruega. Ellos no son un buen equipo, y menos si Odegaard no juega donde más daño hace, pero mandan pelotazos y corren. Y en una de esas llegó el penalti, en mala salida de Kepa, y el gol.

Justo castigo, decía, a España, que no jugó bien ni cuando la esperaba Noruega ni cuando prefirió esperar, después del gol. El equipo (hecho de once equipos distintos, cosa rara) aisló arriba a sus delanteros, Rodrigo, Oyarzabal y Ceballos. A éste, de extremo izquierdo, le vi fuera de sitio sin lucir sus cualidades. La media Fabián-Busquets-Saúl movía el balón, pero no encontraba rendijas en la defensa cerrada y en toda la primera parte sólo tuvo el auxilio de uno de los laterales, Navas. Bernat sólo subió al inicio de la primera parte, y de su única buena conexión con Ceballos se derivó el gol de Saúl, en tiro desde fuera.

Luego, poco y nada. Un par de tiros estupendos de Fabián que pegaron uno en el larguero y el otro en el palo. Dos chispazos aislados en una segunda mitad mala de los nuestros, que perdían balones en la salida. La buena noticia fue Albiol, que corrigió un par de errores de Sergio Ramos y estuvo tan firme que ha cogido ventaja en este examen de centrales que vemos desfilar optando a acompañar al capitán, que no tuvo su mejor día y se llevó una tarjeta, con lo que no estará en Suecia. En fin, partido incómodo y flojo, en el que sólo nos podemos sentir orgullosos del alegrón que a Noruega le dio el empate. Eso quiere decir que somos gente en esto del fútbol.

Página Siguiente »