«Con Anelka pasaron cosas raras»

17 octubre, 2019 · Archivado en Deportes, Equipos, Futbol, John Benjamin Toshack, Real Madrid · Comentarios desactivados en «Con Anelka pasaron cosas raras» 

John Benjamin Toshack, o lo que es lo mismo Toshack en estado puro. Así se ha mostrado el galés que dejó huella en el fútbol español tras entrenar a la Real Sociedad, el Deportivo, el Real Murcia y, por supuesto, el Real Madrid. Allí es donde pronunció su célebre frase: "Es más fácil ver un cerdo volando sobre el Bernabéu a que yo rectifique". Fue una temporada intensa, la 1989-90, en la que, de la mano del galés, el Real Madrid se proclamó campeón de la Liga, siendo bautizado como el Madrid de los récords.

Una extensa entrevista en la revista Líbero, nos devuelve al Toshack más auténtico, con ganas de conversar y de desvelar numerosas anécdotas de su carrera como jugador y como entrenador y también algún que otro secreto hasta ahora inconfesable. JB, como se le llamaba cariñosamente aquí, empieza sacando pecho. Lo hace de un modo distendido, desde Palma, donde se realiza la entrevista: “Lo primero que quiero decir es que mires si hay algún entrenador que haya ganado la Copa, la Liga y la Supercopa con tres equipos diferentes. Te pregunto. Capello, Cruyff… pero gané la Supercopa con el Depor ganando los dos partidos al Madrid, la Liga con el récord de goles y la única Copa del Rey de la Real Sociedad en 1987. Aprendí una frase que dicen en España: es flor de un día. Entonces estoy orgulloso de que eso no se pueda decir de mí. Yo no soy flor de un día”.

De origen humilde, Toshack salió su casa con 21 años para dar el salto al Liverpool. Su padre era carpintero y un día se lo llevó para que le ayudara. El primer día se dio un martillazo en el dedo y le tuvieron que coser con ocho puntos de sutura. “Guárdamelo aquí, que me va a costar muy caro”, dijo su madre.

Al Liverpool llegó con 21 años y estuvo a las órdenes de Bill Shankly, al que califica como un tipo peculiar: “No tenía carné de conducir, me lo saqué en Liverpool. Así que fui en tren y me acuerdo que salí del vagón y en el andén estaba Shankly con el famoso trilby (típico sombrero de gentleman) como un gánster americano. Fui andando hasta él y me dijo: “Bienvenido a Liverpool hijo. Has salido del colegio y has venido a la iglesia”. Bill Shankly…

A él le atribuye la famosa frase de los "11 cabrones" que pronunció en el Real Madrid: "Bueno, esa era una frase que Shankly me había dicho: 'John, no pienses elegir el equipo del partido que viene un sábado por la noche después de perder porque vas a dejar a todos fuera. Luego el domingo, estos dos… no están mal. Luego lunes… y cuando llega el miércoles dices antes de preparar equipo… fuck con mismos once cabrones de la semana pasada. Y ya está".

Es probable que Shankly le contagiara esa manera especial de explicar el fútbol. Le encantaba el boxeo y utilizaba con frecuencia la comparación de los combates entre Ali y Foreman. Tanto es así que una vez Toshack comparó a Anelka con Ali.

Pero pese a su devoción con el Liverpool, nunca llegó a entrenar a los reds. Y, así, tras entrenar al Swansea y al Sporting de Portugal, dio el salto a la liga española, a la Real Sociedad, donde conquistó la Copa del Rey en 1987. En San Sebastián le fue bien y estuvo cuatro temporadas.

Y llegó el Real Madrid. Entre las numerosas anécdotas que cuenta de aquella temporada, la de los récords, Toshack cuenta hace una revelación, la del fichaje de Anelka, en un verano en el que el Madrid se reforzó muchísimo, con la llegada de McManaman, Baljic y Geremi: “A ver, tengo que tener cuidado con lo que digo porque ha pasado mucho tiempo. Yo recuerdo que Wenger era el entrenador del Arsenal y yo tuve una conversación con él porque Anelka se quería ir, pero pasó una cosa muy rara. Cuando vi lo que pagó el Madrid por Anelka no era lo que yo tenía entendido. Me quedé… (cara de asombro). Lo que yo había pactado era bastante menos de esa cantidad. Hay algo que no… Pasaron cosas raras”.

Impulsor del sistema con tres centrales

Cuando llegó al Real Madrid impulsó su sistema de tres centrales, un dibujo que según él mismo recuerda, se ha ido implantando posteriormente. Guarda un buen recuerdo del entonces presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza, al que define como “muy simpático” y que le decía: “John, esto… es el Real Madrid, no es la Real Sociedad”.Y yo le decía, no me hables de la Real Sociedad que ganó 4-1 aquí. Y (Fernández) Trigo (el hombre fuerte de la directiva) que era como un sargento me decía: “Galés, ven aquí”. Trigo, que era entrenador de un equipo de juveniles o algo así, me preguntaba porque ponía a uno u otro. Y yo decía: “Que no me toques los…”. Y al siguiente partido hice lo mismo y ganamos metiendo seis goles al Valencia. Con el mismo equipo. Y ya… 5-0, 4-0, 6-0 hasta acabar la liga con 107 goles. (...) Recuerdo que cuando acabó la Liga me dijo Mendoza en la cena de celebración: 'No está mal para un equipo defensivo, 107 goles'… Y pensé, sí que has cambiado de opinión después de lo duro que fue el mes de septiembre. 

El azote de Seedorf y el malestar del Bernabéu

En el Real Madrid su preferencia por Geremi en detrimento de Seedorf le trajo muchas críticas y enemistades. El Bernabéu le llegó a gritar “Seedorf, sí; Toshack, no”, pero Toshack lo sigue argumentando: “Para mí no era un buen profesional (…) Si mi trabajo depende de Geremi o Seedorf, no hay debate. Pero dije lo mismo de Suker y Mijatovic. Es que esta Champions que ganaron se les subió a la cabeza. Pensaban que eran unos dioses pero ves el rendimiento de ese equipo después y… (hace el gesto de un avión en picado).

Convertido en el oráculo al que todo el mundo consulta para conocer mejor a su compatriota Bale, Toshack lo tiene claro. Reconoce su valía, pero desvela su aspecto más característico: “Lo primero es que tiene un talento fuera de lo normal. Debutó conmigo con 17 años. Algo le habremos visto. En cualquier selección el que debuta con 17 años es por algo. Era jugador del Southampton, lateral izquierdo y esa era una razón. Nos venía muy bien porque entraba como una bala. Además empezó con Ramsey a la vez. Yo me acuerdo de Bale haciendo faltas (..) Bale no participa en el juego. Igual se acerca cinco minutos al juego, pero no participa. Y luego de repente hace una carrera y vuelve atrás. Es como si jugaras con 10. Es muy individualista”.

Respecto a Bale y su incapacidad para expresarse en español, aseguró tenerle un tanto desconcertado “Yo nunca tuve clase de español. La gente decía que hablaba mal, pero poco a poco, por hablar, leer, intentar… me equivoco con los verbos… Pero a Bale si estás seis años en un país como está él, mi opinión es que debes hablar el idioma. Yo quiero saber qué piensa muchas veces. Y esto no es una crítica feroz contra él. Aun equivocándote pero te puedes expresar de una manera diferente. Es una pequeña batalla o desafío”.

Esto es apenas un resumen de la entrevista que ha publicado la revista Líbero con Jon Benjamin Toshack. Por cierto, en la misma se le pregunta si, como se dijo, lo del cerdo volando iba para el entonces presidente, Lorenzo Sanz: “La frase es muy común en Inglaterra. ‘Pigs might fly…’ Pero no sé si fue García (José María García) el que inició esto… Por cierto, Toshack, de 70 años, luce, como siempre, como un gentleman, pero sus problemas con la espalda le impiden jugar al golf, deporte que no practica desde hace dos años. Duda entre operarse o no: “Clemente me ha dicho que no ha quedado muy bien”, explica. Jon Benjamin, aun sin jugar al golf, es Toshack en estado puro.

Zidane y los mismos “once cabroncetes”

Propósito de enmienda se llama la figura. Zidane, que se quejó de “falta de intensidad” en París, sacó ‘a los mismos once cabroncetes’, expresión cariñosa que dejó para la posteridad Toshack, y le respondieron. No eran exactamente los mismos once, porque estuvo Ramos en lugar de Militao, que no es poco. Pero los otros diez venían del vapuleo en París y jugaron de muy otra manera en el Sánchez Pizjuán, campo dificilísimo para el Madrid. Les fue mejor porque jugaron de muy otra manera: equipo mucho más corto, Bale y Hazard retrocediendo para proteger las bandas, atacando con muchos, defendiendo con muchos.

También el Sevilla es eso. La fuerza del bloque es su imagen de marca en este siglo que tan bien lleva. Un equipo potente, seguro, que se despliega y repliega con rapidez. Una fortaleza volante. Eso hizo del partido un serio pulso entre dos grupos en los que no había descuidos. De ahí tan pocas ocasiones de gol. Fue un partido de porteros ociosos. Pero siempre estaba presente una cosa: el Madrid tenía más por delante. El Sevilla carecía del filo que sí se adivinaba en el Madrid, con Bale, Benzema y Hazard como ataque, más la proximidad de James. Así que Courtois no intervino nada, Vaklic algo, y hasta encajó un gol.

Un gran gol, por cierto. Con ese solitario gol (otra vez la cabeza de Benzema), el Madrid se ve arriba de la tabla, codo a codo con el Athletic. Mourinho había dado muestras de inesperada prudencia el otro día al comentar en Cuatro que el Madrid seguía bien situado en LaLiga, y he aquí que pronto los hechos le han dado la razón. El fútbol crea sensaciones exageradas. Zidane, al que veíamos K.O., dio una nueva oportunidad a los fracasados de París y ellos le respondieron con un partido bravo, atento y sufrido, bien ganado. Eso indica que están con él, que aunque la plantilla está mal diseñada, que lo está, el grupo está decidido a hacer las cosas lo mejor posible.

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Una noche dorada que acabó en poema

30 abril, 2019 · Archivado en Champions League, Competiciones, Deportes, Equipos, FC Barcelona, Futbol, John Benjamin Toshack, Kevin Keegan, Liverpool FC, Ray Clemence · Comentarios desactivados en Una noche dorada que acabó en poema 

En su libro Gosh it's Tosh, que llegó a vender 7.000 ejemplares, John Toshack inmortalizó aquella victoria en el Camp Nou de 1976. "Los escribía para pasar el tiempo".

La historia es poco conocida, pero aquella noche grande del Liverpool en el Camp Nou está inmortalizada en un libro de poemas que John Benjamin Toshack escribió entre viaje y viaje, concentración y concentración.

"Era algo que me gustaba. Entonces no había videojuegos. Me gustaba escribir. Como es obvio, algunos poemas te salían peor y otros mejor, pero hay a gente que le gustó". Tanto que Gosh it's Tosh, cuyo prólogo escribió Kevin Keegan, su socio en el ataque ("decían que teníamos telepatía") vendió hasta 7.000 ejemplares.

A Goalden Night (en el título está incluida la 'a' originalmente: una noche dorada o una noche mágica sería su traducción) fue el producto de un partido memorable para Toshack. Tanto, que al día siguiente los periódicos aparecieron con titulares en grandes caracteres:

"Cruyff bows to king John" (Cruyff se inclina ante el rey John). A Goalden Night relata un partido en el que el Liverpool quiso ser protagonista desde el inicio y en el que se relata su gol después de un balón largo de Ray Clemence, el toque de Keegan y su remate con la pierna derecha.

No era un partido más para el Liverpool. Ya antes del choque, Toshack había escrito otro poema bajo el título de Barcelona here we come (Barcelona, aquí estamos) en el que se mostraba excitado por la posibilidad de visitar "el mejor campo de España" y anunciaba que saldrían al ataque, que el objetivo era un gol y que ojalá fuese suyo...

Sin duda bordó el pronóstico aunque con su habitual flema británica concluía el poema: "Espero y deseo que todo vaya bien pero en este momento no te lo podemos asegurar...". Genio y figura, John Benjamin Toshack.

'A Goalden Night' (Una noche dorada/mágica)

We went straight at them from the start

fuimos a por ellos desde el inicio

Their whole defence was ripped apart

su defensa entera estaba roto

Our prematch plans want to the letter

nuestro plan de partido iba sobre lo previsto

Has any Liverpool team played better?

¿algún Liverpool ha jugado mejor?

Ray Clemence kicks a long high ball

Ray Clemence manda un balón largo

And Barcelona are about to fall

el Barça está a puno de caer

For Kevin Keegan wins the race

Keegan gana la carrera

And flicks it on into a space

y lanza el balón al espacio

By my right foot the ball is met

encuentra mi pierna derecha

And in a flash it's in the net

y en un momento está en la red

A Goalden night and what a thrill

una noche mágica y qué emoción

It's Liverpool one, Barcelona nil

es un Liverpool uno, Barcelona cero

One away goal will suit us fine

un gol fuera de casa nos vendrá perfecto

And I'm so pleased that it was mine

y estoy encantado de que fuese mío

Now all we want to do is sing

ahora lo que queremos es cantar

But let's remenber one thing

pero vamos a recordar algo

Midst all the fuss let's not forget

vamos a no olvidar en medio de este alboroto

We haven't rechaed the final yet!!!

no estamos todavía en la final

Luis Arconada, el portero que inspiró a varias generaciones

20 marzo, 2019 · Archivado en Campeonato Europa, Equipos, Eurocopa, Eurocopa 84, Futbol, John Benjamin Toshack, Luis Arconada, Michel Platini, Real Sociedad, Selección española, Selección española fútbol, Selecciones deportivas · Comentarios desactivados en Luis Arconada, el portero que inspiró a varias generaciones 

Luis Arconada Echarri (San Sebastián, 1954) fue uno de los mejores porteros de su tiempo, tal y como lo acreditó la FIFA en 1998 cuando le otorgó el premio al mejor jugador español de los últimos 25 años. El gran capitán de la Real Sociedad, equipo en el que desarrolló toda su carrera, contribuyó junto a otras leyendas txuri-urdin como Gorriz, Zamora, Satrústegui o López Ufarte a conseguir los mayores logros deportivos de la historia del club. Fue esa legendaria Real la que permaneció 38 jornadas de Liga invicta entre las temporadas 78-79 y 79-80, un récord histórico que sólo fue superado por el Barcelona 38 años después. El cancerbero realista consiguió en esos días una meritoria racha de 755 minutos sin encajar un gol.

Era un guardameta de reflejos, muy rápido en sus intervenciones y con una agilidad tremenda gracias a un potentísimo tren inferior, cualidades que hacían de él un auténtico quebradero de cabeza para sus rivales, a los que les resultaba muy difícil batirle en el mano a mano. Hoy en día, Arconada recuerda cómo cada semana estudiaba a los equipos rivales a través de los resúmenes que emitía el programa de televisión española 'Estudio Estadio' y apuntaba en una libreta el lado por el que lanzaba los penaltis cada jugador. Un método que aumentaba las probabilidades de éxito en caso de tener que afrontar los penaltis.

A medida que llegaron los títulos a las vitrinas de la Real, la popularidad del meta creció rápidamente. Era frecuente verle firmar autógrafos rodeado de multitud de niños allá donde viajaba, daba igual la ciudad. Pronto se convirtió en el primer gran jugador del que todo el mundo quería tener su camiseta y muchos españoles de esa generación se hicieron seguidores de la Real gracias a la carismática figura del capitán.

En la Selección Española fue el portero titular durante ocho años y llegó a ser el jugador con más internacionalidades en 1982. En esa época, recibió la Medalla de Oro al Mérito Deportivo, sirviendo de inspiración a futuras generaciones de arqueros como Iker Casillas, con el que frecuentemente ha sido comparado por sus cualidades, o Palop, que no dudó en enfundarse la camiseta de su ídolo de la infancia para celebrar la Eurocopa de 2008. Emotivo gesto con el que, de alguna manera, se homenajeaba a una generación de jugadores que se quedaron a las puertas de conseguir la gesta en 1984.

Jugando con la Real, Arconada sufrió una grave lesión en abril de 1985, en un partido celebrado en Atotxa frente al Celta. En un lance del encuentro se rompió el ligamento cruzado anterior y el menisco externo de la rodilla derecha, una terrible noticia. Tuvo que pasar por quirófano y ser operado por el prestigioso doctor Guillén. La complicada recuperación le mantuvo apartado de los terrenos de juego seis meses. Se perdió así toda la temporada y, con ello, la posibilidad de regresar a la Selección de Miguel Muñoz. A pesar de ello, en el tramo final de su carrera, Arconada aún tuvo tiempo de ganar un último título con la Real Sociedad, la muy celebrada Copa del Rey de 1987 en la Romareda, contra el Atlético de Madrid. Aquella noche, el capitán fue decisivo una vez más, y en la tanda de penaltis atrapó el balón que le dio el triunfo al equipo dirigido por Toshack.

El gráfico superior homenajea y repasa detalladamente los logros de una de las figuras más influyentes del fútbol moderno.