El día que el Atlético ganó el título liguero 19 años después

24 mayo, 2020 · Archivado en Atlético Madrid, Deportes, Equipos, Estadios fútbol, Futbol, Instalaciones deportivas, Jesús Gil y Gil, Radomir Antic, Simeone, Wanda Metropolitano · Comentarios desactivados en El día que el Atlético ganó el título liguero 19 años después 

Una hora antes del partido ya no cabía un alfiler en un Vicente Calderón abarrotado como pocas veces. La reventa hizo su agosto ese 25 de mayo de 1996, hace ahora 24 años. Durante toda la semana previa al partido el reto era conseguir una entrada para un encuentro histórico. Reventas a un lado y a otro, merodeando por los alrededores del Vicente Calderón. Pocas veces el Manzanares vivió algo así. Dos horas antes los aficionados del Atlético ya colapsaban los aledaños del estadio, hasta el punto de que el bus rojiblanco tuvo problemas para entrar al recinto. Y cuando empezó el choque la gente se agolpó hasta por las escaleras. El club madrileño hubiese llenado otro Calderón más. O dos.

Así fueron los prolegómenos de un partido que el Atlético necesitaba vencer como pocas veces. Porque un triunfo ante el Albacete suponía ganar el título liguero 19 años después. Toda una generación de aficionados atléticos no habían visto a su equipo ganar el campeonato liguero y ese día el Atlético hizo feliz a miles de hinchas roijblancos. 19 años después el Atlético se subió a lo más alto de LaLiga.

El equipo entrenado por Antic ganó 2-0 al Albacete y se llevó el título, el noveno de la entidad madrileña. Antes, el 10 de abril, había ganado la Copa, por lo que logró un histórico doblete, el primero del Atlético en toda su historia. El Atlético acabó primero con 87 puntos, cuatro más que el Valencia, que fue segundo. Ganó 26 partidos, empató nueve y perdió siete. Marcó 75 goles a favor y encajó 32. Los goles de Simeone, en el minuto 13, y de Kiko, en el 31, no dieron pie a la emoción, algo muy del club madrileño. El Atlético había ganado el título ya en el descanso ante un Albacete entregado.

El máximo goleador liguero de ese Atleti campeón fue Penev, quien marcó 16 goles. Simeone hizo 12 tantos. Kiko marcó 11, Pantic, 10 y Caminero, 9. Uno de los éxitos de ese equipo fue que casi todos sus futbolistas de medio campo hacia adelante tenían mucha facilidad para marcar goles. Justo lo que le pide ahora el Cholo a la actual plantilla rojiblanca y que no se suele cumplir.

Molina; Geli (Tomás, 80'), Santi, López, Toni; Caminero, Pantic, Vizcaíno, Simeone; Kiko (Roberto Fresnedoso, 72') y Penev (Biagini, 73'). Esos fueron los que se jugaron el 25 de mayo de 1996 y pasaron a la historia de la entidad. Fue un Atlético con un fútbol bonito, atrevido, marcando goles y ofreciendo espectáculo. Tenía jugadores para ello pero el mérito de Antic fue crear un equipo de la nada, ya que muchos de los jugadores eran nuevos (Molina, Santi, Pantic, Penev...).

El éxito de Antic consiguió que Madrid se echara a la calle en las posteriores celebraciones. Y que Gil pudiera decir aquello de "ya me puedo morir tranquilo. Tenía un sueño y lo he conseguido".

 

«Si me fueran los tíos, Futre sería mi novio»

13 mayo, 2020 · Archivado en Atlético Madrid, Deportes, Deportistas, Equipos, Fichajes, Futbol, Gente, Jesús Gil y Gil, Mercado fichajes, Paulo Futre, Sociedad · Comentarios desactivados en «Si me fueran los tíos, Futre sería mi novio» 

¿Tú eres Futre? Pues a ti te he fichado yo". Así comenzó la especial relación que mantuvieron Jesús Gil y Paulo Futre, el futbolista portugués que había maravillado en la final de la Copa de Europa 1986-87 y que Gil acababa de contratar. Jesús Gil fue presidente del Atlético desde 1987 a 2003. No fue un dirigente al uso, se convirtió en una persona diferente y desde el principio lo mostró con algo que parecía imposible: el fichaje de la joven estrella lusa, el jugador que estaba llamado a marcar una época en el fútbol europeo. Gil tuvo aciertos y errores a lo largo de sus años de presidencia: ganó una Liga y tres Copas y vio cómo el Atlético descendió a Segunda División. Resultó polémico desde su primer día hasta el último.

Bajo su mandato intentó de todas las maneras posibles que el equipo rojiblanco fuera importante tanto en España como en Europa. Lo logró a cuentagotas, pero no fue porque no lo buscara. Gil fichó a futbolistas de la talla de Futre, Manolo, Schuster, Kiko, Caminero, Pantic, Juninho, Vieri, Lardín y Hasselbaink. Estrellas rutilantes, jugadores importantes, internacionales, fichados a golpe de talonario. Con algunos de ellos tuvo sus más y sus menos, y la figura de Futre lo representa a la perfección. "Gil tenía defectos, el temperamento, a veces la falta de paciencia... pero era bueno y generoso", señala Futre, para muchos uno de los mejores jugadores que ha vestido la camiseta del Atlético y que siempre consideró a Jesús Gil casi como un segundo padre. "Si me fueran los tíos, Futre sería mi novio", llegó a decir el mandatario acerca del delantero.

La historia en el Atlético de Jesús Gil, del que se cumplen 16 años de su muerte, comenzó un 26 de junio de 1987. El 24 de marzo había fallecido a los 73 años Vicente Calderón al sufrir un paro cardiaco. El vicepresidente Javier Castedo asumió las funciones presidenciales y el 4 de mayo fue la fecha fijada para el inicio de la campaña electoral. Se presentaron cuatro candidatos: Jesús Gil, Agustín Cotorruelo, Salvador Santos Campano y Enrique Sánchez de León. El 26 de junio se formaron largas colas en los accesos al estadio y la afluencia de votantes fue mayoritaria. Gil ya había dado un golpe de efecto al fichar a Paulo Futre. La noche anterior a las elecciones presentó al crack en la sala de fiestas Jácara, de Madrid. La expectación mediática fue enorme y, si Gil salía presidente, Futre vestiría de rojiblanco. Así sucedió. Jesús Gil se convirtió en el vigésimo sexto presidente de la historia del Atlético de Madrid. Tenía 54 años cuando accedió a la presidencia y había sido directivo cinco meses con Vicente Calderón en 1982. El 8 de julio tomó posesión de forma oficial como presidente del club.

El día 27 de junio el Atlético jugó la final de Copa del Rey ante la Real Sociedad en Zaragoza y el presidente se desplazó en tren a la ciudad aragonesa acompañado de Futre, devorado por los seguidores rojiblancos que llenaban los vagones. El día 30, tras la final, Gil habló con la plantilla: "Soy un ganador, sólo quiero ganadores y me gustaría saber quiénes son los jugadores de la plantilla que no tienen ese carácter porque ésos nos sobran". Una declaración de principios. Futre lo fue todo para Gil. Fue su gran amor deportivo. Construyó una capilla en la finca de Valdeolivas para bautizar a los hijos del astro portugués. "Paulo, tienes que casarte y bautizar a tus hijos", le repetía constantemente.

A Gil le faltó paciencia para formar equipos y desde el inicio fue devorando entrenadores y jugadores. En su primer año fichó, además de Futre, a Goicoechea, Eusebio y repescó a Marcos. Echó a Luis Aragonés de entrenador y trajo a César Luis Menotti. El equipo acabó tercero. En la segunda temporada llegaron Baltazar, Donato, Manolo, Orejuela, Torrecilla, Luis García, Carlos y Sergio Marrero. El equipo finalizó en cuarta posición.

A la siguiente campaña, con Javier Clemente en el banquillo, se incorporaron Pachi Ferreira, Pizo Gómez, Bustingorri y Abadía. El Atlético repitió el cuarto puesto. Manolo sí hizo historia en el Atlético y formó una buena pareja de delanteros con Futre. En la campaña 91-92 fue máximo goleador liguero con 27 goles.

En la década de los 90 Gil siguió contratando jugadores. Fichó a Rodax, delantero de la selección austriaca, Juanito, Vizcaíno, Pedro, Sabas... Esa campaña 90-91 el Atlético fue segundo y ganó la Copa, ante el Mallorca. El 9 de octubre llegó Schuster, que dejó el Real Madrid para vestirse de rojiblanco, y con el que también tuvo sus más y sus menos. "He agotado todas las posibilidades por respetar sus creencias", llegó a decir Gil, tras un altercado que tuvo con Schuster y su tardía recuperación de tobillo. Schuster y Gil habían compartido otra pasión además del fútbol, los caballos. Incluso el presidente le regaló uno al centrocampista alemán.

El Atlético, en la campaña 91-92, volvió a ganar la Copa, esta vez en el Bernabéu y ante el Real Madrid (como siempre ha hecho cada vez que se ha medido por este título contra el conjunto blanco), en una noche histórica para Gil y todos los atléticos. Ese año se produjo uno de los fichajes más rocambolescos, el de Losada, a quien firmó por 200 millones de pesetas y fue un chasco. Un año más tarde, campaña 92-93, el mexicano Luis García fue el fichaje más sonado, pero sólo funcionó a medias. Ésa fue la temporada en que suprimió la cantera y dio con Raúl en el Real Madrid, y también la de la conversión del club en Sociedad Anónima Deportiva.

En el ejercicio 93-94 el Atlético se clasificó en el puesto 12. El año de Jair Pereira, Cacho Heredia, Emilio Cruz, José Luis Romero, Iselín Ovejero y Jorge d'Alessandro en el banquillo. Llegaron Caminero, Kosecki, Kiko, Quevedo, Tilico, Moacir, Pirri, Benítez, Maguy y Soler. Triunfaron Caminero y Kiko, a quienes les costó acoplarse en el equipo, pero explotaron posteriormente a las órdenes de Antic. Caminero llegó del Valladolid y Kiko del Cádiz, y se convirtieron en dos jugadores importantes del Atlético. Dos de los mejores de la etapa de Gil. El regate de Caminero a Nadal el año del doblete es una de las imágenes de ese campeonato, lo mismo que el gol de Kiko al Albacete, el día del título. Kosecki fue todo lo contrario. Había explotado en Osasuna, pero en el Atlético no funcionó y Gil se mostró muy duro: "Kosecki es un mercenario, un tontito, un imbécil y cuando antes se vaya del club, mejor".

En la campaña 1994-95 llegaron, entre otros, Simeone y Geli, quienes sí cuajaron. Pero también fue el ejercicio de los fracasos de El Tren Valencia y de Dobrowolski. "Al negro le corto el cuello. Ya estoy harto de aguantar". La temporada se podría resumir en esa frase para con el ariete colombiano. En la temporada 1995-96 llegó, por fin, el éxito esperado. Firmó a Antic para el banquillo y Gil incorporó a Pantic cuando en realidad quería a Prosinecki. "Tráeme a Pantic. Descuéntamelo de mi nómina", le llegó a decir Antic, ante las dudas presidenciales. Pero Pantic fue uno de los fichajes más rentables: 360.000 euros y acabó teniendo un busto en el Calderón. También llegaron Molina, Santi, Penev, Roberto, Correa, Biagini, Fortune.... El Atlético ganó Liga y Copa, su primer doblete. Gil engalanó las calles de Madrid de rojo y blanco, paseó a Imperioso, su caballo favorito, y dijo aquello de "ya me puedo morir tranquilo, pues tenía un sueño y lo he cumplido". Un Atlético, al fin, campeón.

No duró mucho la alegría. Al año siguiente recalaron Pablo Alfaro, Bejbl, Esnáider, Paunovic, Tomic...

Y en la temporada 97-98 Gil tiró la casa por la ventana. Fichó a Vieri, Juninho, Lardin, Andrei, José Mari, Jaro, Bogdanovic... Vieri recaló desde la Juventus y mostró sintonía con el presidente: "Me gusta porque tiene pelotas, como yo", dijo Gil. Sólo estuvo un año, pero dejó un gol para el recuerdo en Europa: el conseguido ante el PAOK desde la línea de fondo, sin apenas ángulo. Marcó 24 tantos en 24 partidos ligueros. Juninho venía de Inglaterra y mostró su gran clase. Una entrada terrorífica de Míchel Salgado le dejó secuelas y ya no fue el mismo. Y también llegó Lardín, azote del Real Madrid. "¿Su cláusula es de 4.000 millones (de pesetas)? Es muy baja. Nos lo quitan", llegó a decir el día de su presentación.

La era Sacchi trajo en la temporada 1998-99 un montón de fichajes: Chamot, Jugovic, Mena, Njegus, Serena, Torrisi y Valerón. Y al año siguiente se produjo el descenso, en una de las temporadas más nefastas de la historia de la entidad. Y eso que llegaron jugadores contrastados como Capdevila, Gamarra, Hasselbaink, Hugo Leal, Celso Ayala, Toni Jiménez... Fue el año de Ranieri y que acabó de nuevo Antic. Y entre medias la intervención judicial del club, la Guardia Civil en el Calderón y unas imágenes que quedaron para siempre. Una etapa convulsa y el equipo se fue a Segunda.

Los dos años del infierno fueron duros, durísimos, pero trajeron una gran noticia: un chaval de la cantera, Fernando Torres, se abrió paso y comenzó a forjar su leyenda en el club de sus amores. Llegaron Iván Amaya, Carcedo, Carlos, Cubillo, Dani, Juan Gómez, Hernández, Hibic, Lawal, Llorens, Antonio López, Salva, Sergio y Zahínos. Salva tenía ofertas de equipos importantes de Primera, pero prefirió vestirse de rojiblanco.

En el segundo y definitivo intento para ascender, Gil fichó a Diego Alonso, Armando, Germán Burgos, Carreras, Colsa, Del Pino, Garcia Calvo, Jesús, Movilla, Nagore, Ortiz, Otero, Stankovic... Y, por fin, el Atlético retornó a Primera. Y Gil renovó prácticamente toda la plantilla. Sergi, José Mari, Coloccini, Albertini, Javi Moreno, Contra, Jorge Larena, Esteban... Por Javi Moreno y Coloccini, Jesús Gil pagó 12 millones de euros. El presidente pudo asistir, tranquilo, a los actos del centenario de un Atlético que poco a poco, peldaño a peldaño, empezaba a recuperar su sitio en el fútbol español.

Las mejores frases de Jesús Gil: del famoso «plato de lentejas» al «disfruto siendo antimadridista»

13 mayo, 2020 · Archivado en Atlético Madrid, Deportes, Equipos, Futbol, Jesús Gil y Gil · Comentarios desactivados en Las mejores frases de Jesús Gil: del famoso «plato de lentejas» al «disfruto siendo antimadridista» 
En el 16º aniversario de su fallecimiento recuperamos los momentos y frases más emblemáticas del que fue presidente del Atlético de Madrid.

Antic, entre el triunfo y el despecho

El primer recuerdo en España de Antic es el de un líbero estupendo, fuerte por alto y muy buena salida de balón. Jugó en el Zaragoza la última temporada de Arrúa y la primera de Valdano, y luego se nos marchó a Inglaterra. Cuando regresó lo hizo como entrenador, vía el propio Zaragoza, avalado por Boskov y por el buen recuerdo que dejó. Entrenó a los tres grandes de España, y le quedó el resquemor de que ni en el Madrid ni el Barça le dejaron culminar la tarea. Eso le dejó un poso personal de amargura y despecho, porque en ambos casos sufrió trato injusto. Era inevitable que en las conversaciones con él surgiera aquel doble dolor.

Al Madrid llegó en la 90-91, con el equipo en muy mala posición y lo enmendó. El curso siguiente Mendoza le echó en el ecuador de la Liga, siendo líder, para colocar a Beenhakker, que en la segunda vuelta hizo ocho puntos menos y perdió la primera de las ligas de Tenerife. Al Barça le llevó Gaspart en la 2002-2003, con el equipo a tres puntos del descenso y le metió en la UEFA. Entonces llegó Laporta, con Rijkaard (y Ronaldinho), y le tocó salir por la puerta trasera. Entre ambas cosas, el Atlético, donde se atrevió a ir cuando Gil devoraba entrenadores. Allí alcanzó la gloria del doblete, un relámpago de felicidad en una época turbulenta del Atlético.

Fue el último Atlético con alineación 'de memoria'. Un equipo elegante, con presión adelantada, portero-líbero, la distinción de Kiko y el balón parado de Pantic, al que sacó de la nada. Tampoco con Gil acabó bien. Tras perder una final de Copa con el Valencia, y mientras la hinchada aún coreaba "¡Radomir, te quiero!" Gil le despidió abruptamente en las duchas. Aún volvería, el año en que Rubí, un funcionario colocado para llevar las cuentas, jugó a presidente, cesó a Ranieri y le repescó. No fue ningún favor. Le tocó sufrir el descenso en una temporada histérica. Con todo, el Atlético le reserva un sitial en su historia. Descanse en paz.

Las frases más sonadas de Jesús Gil como presidente del Atleti

5 abril, 2019 · Archivado en Atlético Madrid, Deportes, Equipos, Futbol, Jesús Gil y Gil · Comentarios desactivados en Las frases más sonadas de Jesús Gil como presidente del Atleti 
Presidió el Atlético de Madrid desde 1987 hasta 2003 y dejó para la videoteca un sinfín de frases. Esta es una selección de las más sonadas.