La NBA elige a los mejores quintetos de la década: Kobe en el tercero y Nowitzki fuera

6 agosto, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Dirk Nowitzki, Dwyane Wade, James Harden, Kevin Durant, Kobe Bryant, Lebron James, NBA, Stephen Curry · Comentarios desactivados en La NBA elige a los mejores quintetos de la década: Kobe en el tercero y Nowitzki fuera 

La década de los 2010 en la NBA siempre será especial para el deporte español: el bucle fue abierto por Pau Gasol, que se consagró en la mayor liga del mundo al levantar su segundo título, y su hermano Marc se encargó de cerrarlo el pasado mes de junio tras coronarse campeón de la competición con los Raptors. Precisamente esas dos temporadas, la de inicio y fin, son las únicas en las que el nombre de LeBron James no aparece en una finales de la NBA. Un hombre que comenzó dominando esta era con los Miami Heat y la cerró en sus orígenes, regalándole a los Cavs en 2016 su primer título ante uno de los mejores equipos de siempre, los Golden State Warriors, y con una de las remontadas más memorables que se recuerdan.

Grandes encuentros protagonizados por grandes estrellas. Algunas de ellas ya han puesto fin a su carrera deportiva con un último baile como Dwyane Wade o Dirk Nowitzki. Otras tantas con un margen de crecimiento aún por descubrir como Giannis Antetokounmpo, y muchas de ellas generacionales como el alero de Akron o el ya retirado Kobe Bryant. 

Muchos de estos nombres, que casi con total seguridad tendrán su hueco en el Hall of Fame de la competición, han servido de ejemplo para varios analistas de NBA y productores de NBA TV para formular y publicar sus tres mejores quintetos de la década, acotada desde la temporada 2009/10 hasta la pasada. La única norma aplicada en su elección era la de elegir a dos jugadores exteriores (backcourt) y tres de perfil interior (frontcourt).

1º quinteto: Curry, Harden, LeBron, Durant y Kawhi

Encabezan este quinteto LeBron y Durant, dos aleros que han estado presentes en todos los All-Star de la década y han sido MVP de las finales en las que han terminado levantando el título de la NBA (tres y dos respectivamente) entre sus muchos logros. Stephen Curry, por su parte, se ha convertido en el triplista más efectivo y uno de los bases más habilidosos del siglo, y James Harden pasará a la historia de la NBA con sus 18 partidos con 50 o más puntos. Nadie ha firmado tal registro en esta era. Finalmente está Kawhi Leonard, único jugador que ha sido capaz de ganar el anillo con dos equipos de distinta conferencia y siendo MVP en sendas finales. Sin hacer mucho ruido y con tanto esfuerzo como talento, se ha convertido en uno de los jugadores más completos que se recuerdan.

2º quinteto: Paul, Westbrook, Anthony, Griffin y Davis

El talento en la dirección de juego de Chris Paul y su nivel defensivo le encumbran a esta segundo quinteto. A su lado está Russell Westbrook, el único jugador de este elenco en ganar un MVP, en su caso de la temporada. Por no hablar de los tres años consecutivos en los que ha promediado un triple-doble. La etapa actual que vive Carmelo Anthony, luchando por una oportunidad para dar sus últimos coletazos en la liga, no ensombrece el hecho de que sea un brillante lanzador de larga distancia y el alero más anotador de la década tras LeBron y Durant. La pintura en este caso está cubierta por Blake Griffin, el único de esta década en jugar los All-Star en su temporada rookie (y junto a Yao Ming, los únicos en lo que va de siglo). Anthony Davis cierra este grupo. Un jugador temible en sendos aros. Uno de aquellos que apunta a ser generacional (solo tiene 25 años).

3º quinteto: Wade, Bryant, George, Aldridge y Antetokounmpo

El juego exterior de este bloque lo protagonizan dos jugadores que ya se han retirado y que ya son historia por lo que han sido y lo que han conseguido. Wade dominó la primera mitad de esta década con los Heat, sumando dos anillos junto a LeBron y Chris Bosh en cuatro finales. Por su parte, Kobe logró su último título al inicio de esta era en un duelo para la historia con los Celtics, engrosando un palmarés que necesitaría más de un párrafo para enumerarlo. Como alero destaca Paul George, seis veces All-Star y uno de los mejores jugadores más completos de los últimos años. La irrupción del Giannis Antetokounmpo en la liga, convirtiéndose en MVP con tan solo 23 años y liderando el mejor equipo de la pasada temporada regular han sido algunos de los factores que le otorgan este honor. Finalmente cierra la lista LaMarcus Aldridge. La gran sorpresa, seguramente, para muchos. El interior de los Spurs ha sido siete veces All-Star, promediando en 20,8 puntos y 8,9 rebotes en esta década, pero nunca ha ganado nada a nivel individual o en equipo.

Las grandes ausencias: Nowitzki, Kyrie, Thompson, Duncan...

Seguramente el nombre que más se echa en falta en estos quintetos sea el del alemán Dirk Nowitzki: el hombre que le dio el único titulo de su historia a los Mavericks, siendo el MVP de las finales y el máximo anotador de esos playoffs de 2011. También destacan nombres como Kyrie Irving, uno de los grandes culpables de la remontada que dio el título a los Cavs en 2016, anotando un triple más que decisivo en el séptimo partido de esas finales. Klay Thompson tampoco se queda atrás: gran defensa, mortífero desde el triple y, sin necesidad de egos ni afán de protagonismo, parte fundamental del engranaje de unos Warriors que han sumado tres títulos en el último lustro. Finalmente, otro de los jugadores que podría haber aparecido en las listas anteriores es el de Tim Duncan, que además de conseguir su quinto anillo en 2014, ya es uno de los mejores defensores de la historia.

Los Clippers tantearon a Beal y Harden para acompañar a Kawhi

23 julio, 2019 · Archivado en Baloncesto, Bradley Beal, Competiciones, Deportes, Deportistas, Equipos, Fichajes, Gente, James Harden, Kawhi Leonard, Los Ángeles clippers, Mercado fichajes, Mercado NBA, NBA, Sociedad · Comentarios desactivados en Los Clippers tantearon a Beal y Harden para acompañar a Kawhi 

Los Clippers hicieron un estudio detallado de quién podría ser el jugador que mejor encajara, tanto en la pista como en cuestión de personalidad, con Kawhi Leonard. Según la información de The Athletic, la franquicia californiana preguntó por Bradley Beal (Washington Wizards) y James Harden (Houston Rockets) —ninguno de los dos estaba disponible—, aparte de por Jimmy Butler y Kevin Durant.

Y ahí entró en juego Paul George. Según este medio, ni este jugador ni Russell Westbrook estaban contentos con los Thunder a los que le exigieron cambios significativos. La franquicia trabajó para calmar a sus dos estrellas y parecía que tras el draft lo habían conseguido, pero el 3 de julio los Clippers recibieron la noticia de que George se quería marchar. El alero sentía que los Clippers eran una gran oportunidad para regresar a casa (él nació en Palmdale, California) y colaborar con uno de los mejores jugadores de la NBA. Tras hablar con Kawhi, George acabó de decidirse.

Este último sabía que era importante reclutar a otra estrella para crear un proyecto sostenible a largo plazo. Y más allá, encontrar a alguien en quien poder confiar. Parece que con Paul George se ha salido con la suya.

Lebron-Davis, Kawhi-George… los nuevos dúos que agitaran la NBA

La NBA está viviendo uno de los periodos más convulsos que se recuerden a estas alturas de año. No han pasado ni dos semanas desde que se abriera el mercado de verano, uno con una cantidad ingente de estrellas que se convertían en agentes libres y que ya han encontrado hueco en sus nuevos destinos. Estos movimientos han desatado un terremoto tremendo en el panorama de la liga norteamericana, haciendo que el número de aspirantes al título crezca de manera considerable.

Aún faltan algo más de tres meses para que la nueva temporada de comienzo, y a pesar de que los mejores agentes libres, que eran muchos, ya tienen equipo, se siguen dando réplicas del seísmo en el mercado en forma de intercambio. La última de ellas fue el que se produjo el pasado viernes, que mandaba a toda una institución de Oklahoma como Russell Westbrook a Houston a cambio de Chris Paul y dos primeras rondas del draft más otras dos intercambiables.

El crecimiento exponencial en los últimos años del big three para ser considerado aspirante al título está dando paso a nuevos dúos estrella que estén rodeados por un grupo más sólido, equilibrado y complementario. 

1. LeBron James y Anthony Davis (Los Angeles Lakers)

Fue la primera de las parejas que se formó de cara a la nueva temporada. Hace poco menos de un mes se supo que el pívot, entonces en los Pelicans, acabaría en Los Ángeles para jugar codo con codo con LeBron James. El intercambio mandaba a Lonzo Ball, Brandon Ingram, Josh Hart y tres primeras rondas del draft a Nueva Orleans. La idea inicial de la franquicia tras este movimiento era conseguir una tercera estrella pero eso no sucedió. Por lo tanto han optado por rodear a sus dos grandes talentos de jugadores con menor peso pero con experiencia como Danny Green, Rajon Rondo, Avery Bradley; y otros algo más jóvenes o que buscan volver a ser lo que eran como Quinn Cook o DeMarcus Cousins.

2. Kyrie Irving y Kevin Durant (Brooklyn Nets)

Esta será la pareja que más tiempo tarde en mostrar su potencial en conjunto. La rotura del tendón de Aquiles tendrá a Kevin Durant alejado del parqué gran parte de la próxima temporada o, en el peor de los casos, en su totalidad. Por lo tanto será Kyrie Irving quien lidere a un grupo que el pasado año se convirtió en la gran sorpresa de la liga, haciéndose hueco en el este y consiguiendo plaza en los playoffs. Han reforzado también la pintura con Taurean Prince y DeAndre Jordan, y mantienen jugadores con gran potencial como Caris LeVert, Jarrett Allen o Joe Harris, ganador del último concurso de triples, sin olvidar a Spencer Dinwiddie o Rodions Kurucs en la rotación. Sin duda, un equipo muy completo, incluso a la espera de Durant.

3. Kawhi Leonard y Paul George (Los Angeles Clippers)

El movimiento estrella y, sin duda, el mas sorprendente del mercado de fichajes. Tanto Raptors como Lakers vieron como el vecino de los segundos les levantó a la joya de la corona del mercado de agentes libres. El MVP de las finales y campeón de la NBA Kawhi Leonard se iba a Los Ángeles y llegaría con un extra: Paul George. Sendos jugadores se reunieron antes del movimiento. Querían jugar juntos y querían hacerlo en L.A., ciudad de donde son naturales. Finalmente su deseo se cumplió, convirtiendo automáticamente a los Clippers en un serio candidato al título del próximo año. A su alrededor contarán con jugadores como Patrick Beverley, Montrezl Harrell, formando, junto a los dos fichajes, una de las mejores defensas de la liga. Siguen contando en la rotación con Lou Williams, mejor sexto hombre de la NBA; y además de presente, también tienen futuro gracias a potenciales como Landry Shamet o Ivica Zubac. Por si esto fuera poco, Doc Rivers a los mandos de la nave. 

4. Russell Westbrook y James Harden (Houston Rockets)

El último movimiento de peso en el mercado hasta la fecha y, posiblemente, uno de los más arriesgados. Sendos jugadores se conocen de su etapa en Oklahoma y su amistad ha sido una de las grandes valedoras para que Westbrook considerara Houston como el destino idílico si los Thunder, equipo en el que ha jugado sus once temporadas como profesional, decidían traspasarle. El perfil de ambos, MVPs de la temporada regular en las temporadas 2016 (Westbrook) y 2017 (Harden), es muy similar: ambos necesitan tener el protagonismo y llevar la batuta y el ritmo de juego. Son dos de los jugadores que más triples-dobles (y pérdidas de balón) acumulan al final de temporada y eso solo se consigue siendo el epicentro de un equipo. Eso no quita que sean dos de los mejores jugadores que hay en el panorama NBA. De ahí que esta combinación pueda acabar siendo, para bien o para mal de los Rockets, una bomba de relojería. A su alrededor contarán con Eric Gordon, P.J. Tucker y Clint Capela bajo el aro.

5. Stephen Curry y D'Angelo Russell (Golden State Warriors)

A falta de Klay Thompson, que se perderá gran parte del próximo curso tras su rotura de ligamentos en la rodilla, D'Angelo Russell acompañará a Stephen Curry, buque insignia de la franquicia, en su lucha por recuperar el estatus alcanzado en los últimos cinco años. La nueva incorporación de los Warriors explotó el curso pasado en Brooklyn, demostrando que es capaz de liderar un proyecto y de meterlo en playoffs, algo contra todo pronóstico hace un año. Ahora formará pareja exterior con uno de los mejores tiradores de la historia. A pesar de las tremendas dificultades que iba a tener el equipo californiano para mantener a todas sus piezas, ha sabido moverse bien en el mercado. Junto a Durant, han hecho las maletas jugadores como Cousins y referencias con gran experiencia como Andre Iguodala o Shaun Livingston. Sin embargo, el eje de la defensa, Draymond Green, sigue en el equipo y llegan otros jugadores con potencial con Willey Cauley-Stein o Alec Burks para reforzar la rotación. El principal objetivo: recuperar aquel juego que enamoró en la primera mitad de su gloriosa etapa. 

Para el recuerdo: un Curry de leyenda elimina a los Rockets

10 mayo, 2019 · Archivado en Andre Iguodala, Baloncesto, Chris Paul, Competiciones, Deportes, Draymond Green, Eliminatorias, Equipos, Golden State Warriors, Houston Rockets, James Harden, Kevin Durant, Klay Thompson, NBA, Playoffs, Stephen Curry · Comentarios desactivados en Para el recuerdo: un Curry de leyenda elimina a los Rockets 

El Capitán Ahab, Ismael y el arponero Quiqueg persiguieron de forma obsesiva y hasta la autodestrucción a Moby Dick, consumidos por la gigantesca presencia del gran leviatán blanco. La amargura de Ahab, con su pierna hecha a base de mandíbula de cachalote, es la amargura de los Rockets, que otra vez regresan a puerto sin premio. Consumidos (obsesión y autodestrucción) por su propia y más íntima maldición: Golden State Warriors, el primer equipo además de los Lakers del Showtime que llega a cinco finales del Oeste seguidas. A una ronda, contra Nuggets y Blazers, de ser el primero que luche cinco veces consecutivas por el anillo desde los Celtics de Bill Russell, en la prehistoria de la NBA. El reto era mayúsculo, con perspectiva, y para acercarse a él el campeón ha tenido que verse en la zona cero, sin ropa como el rey desnudo y de vuelta a sus valores de los años preDurant: Strenght In Numbers. La fuerza del colectivo, la suma de todo y de todos.

Los Warriors ganaron en Houston (113-118) y eliminan a los Rockets en una serie en la que el marcador global ha sido 670-659 y en la que ningún partido se ha decidido por más de seis puntos. Sin embargo, la amargura será ahora mayor en Houston que hace un año, cuando dejaron escapar un 3-2 a favor después de ganar 65 partidos, con el séptimo en casa y a las puertas de una Final contra unos Cavs muy débiles. Pero esto seguramente duela más, todavía más: peor temporada (53 victorias), peor disposición, aunque sea en medidas milimétricas, contra Moby Dick. Los Warriors llegaban con muchas dudas tras hacer cosas raras contra los Clippers. DeMarcus Cousins se había lesionado, Klay Thompson jugó el primer partido con un tobillo hecho polvo, Stephen Curry se fastidió un dedo de la mano izquierda en el segundo y, sobre todo, Kevin Durant cayó fulminado en el tercer cuarto del quinto. Hace un año los Rockets perdieron en ese mismo quinto a Chris Paul y ya no pudieron ganar más. Ahora los Warriors sí han sido capaces de hacerlo. Desde la lesión de KD (con 68-65) se han jugado 62 minutos en los que el marcador ha sido 154-147. Los Rockets han encajado 68 puntos en los dos últimos cuartos (32-27 y 26-36) y por quitarles, los Warriors les han quitado hasta los asteriscos y las excusas del año pasado. O eso pareció en los últimos minutos, cuando el campeón se agigantaba y Mike D'Antoni se disponía a decir ante los micrófonos que esto no era una derrota más y que la marca de esta noche sería muy profunda. Y muy difícil de olvidar.

Lo que se les escapa a los Rockets

Da la sensación de que algo se le escapa a los algoritmos de Daryl Morey, el genio loco que ha creado un modelo de eficiencia industrial en estos Rockets. Quizá sea tan sencillo, en realidad, como que su maquinita puede con todo menos con uno de los mejores equipos de la historia. Uno que, además, ha demostrado tener también más corazón, más unión en su núcleo más duro, trincheras más profundas cuando no quedan fuerzas ni sistemas. Y más talento... incluso sin Kevin Durant. Así que tal vez la diferencia sea enorme aunque los marcadores sean ajustados y, bajo esa luz, ese sea un mérito que ahora cuesta reconocerles a estos Rockets, que en las últimas cinco temporadas han perdido cuatro veces en playoffs contra los Warriors, su Moby Dick. Y la quinta eliminación, en 2017, fue en un sexto en su pista contra unos Spurs sin Kawhi Leonard. Como este sexto sin Durant. Sombras y fantasmas: eso es lo que viene para unos Rockets que han gastado en los últimos cinco cuartos de su temporada lo que parecía su gran bala de plata. Chris Paul y PJ Tucker tienen los dos 34 años. Quizá no ha acabado la guerra, pero puede que en la última final del Oeste y en esta semifinal hayan dejado escapar sus batallas más favorables. O eso parece ahora, desde luego.

A los Warriors tuvo que torcérseles todo para que fueran finalmente ellos mismos. Para que el empacho, el aburrimiento, el feo toque de diva y los rumores de futuro no les derrotaran. Casi todos sus rivales están en realidad en su esquina del ring. Heridas que se infligen a sí mismos porque, recuerdo otra vez, nadie en más de medio siglo ha jugado cinco Finales seguidas y eso tiene que ser por algo. Pero con las lesiones y las polémicas, con los fallos en el tiro de Curry y los patinazos en jugadas decisivas, regresaron la rabia y la fuerza. Los Warriors, además de muchas otras cosas, son un equipo que siempre cree en sí mismo y nunca apuesta a su favor de boquilla. Ahí radica, y ni siquiera es una critica demasiado ácida hacia su rival, otra gran diferencia con estos Rockets de pies de barro. En el quinto aparecieron Green, el Oracle (que no cierra todavía: le quedan al menos dos noches de NBA más antes del traslado a San Francisco), y las primeras noticias de Stephen Curry en toda la serie. En el sexto el aplomo, la confianza, la competitividad y la seguridad que separa al campeón del aspirante. Todo eso pesó más que la baja de Durant y el factor cancha. Finalmente, mucho más.

Una noche para la leyenda de Curry

Stephen Curry no había anotado al descanso y terminó el partido con 33 puntos, 23 en un asombroso último cuarto en el que anotó esos triples imposibles que desmoronan totalmente a los rivales (una sensación que se percibe con una naturalidad física, en directo o a través de la televisión). Dos suyos y otro de Klay Thompson, los Splash Brothers (vuelta al Strength In Numbers), abrieron la brecha final (104-110) ante unos Rockets que, por lenguaje corporal, ya sabían que iban a perder. Tal vez se dieron cuenta, y ya no pudieron remediarlo, cuando a pesar de los fallos de Curry y la baja de Durant estaban 57-57 en el descanso. O cuando sus pequeñas ventajas se esfumaban de forma tozuda. La última, a la postre su vida final de la temporada, fue un 89-82 a diez minutos del final y antes de encajar un parcial de 15-30 (104-112 mientras Curry cerraba la victoria desde la lina de personal). Otra vez jugaron peor, con dudas y casi sin oxígeno, las jugadas decisivas de la eliminatoria. Otra vez sus secundarios se quedaron cortos. Otra vez no bastó el esfuerzo emocionante de PJ Tucker ni valieron siquiera los mejores minutos en toda la serie de Paul (27 puntos, 11 rebotes, 6 asistencias). Y otra vez Harden llegó al final fundido y pareció que sus 35 puntos y 8 rebotes pesaron finalmente menos que sus 6 pérdidas por 4 asistencias, su 6/15 en triples y su incomprensible 7/12 en tiros libres. Esos fallos desde la línea de personal fueron generando un nerviosismo extraño, en su equipo y en la grada. Como un mal presagio: algo iba mal o todo iba a acabar mal. O las dos cosas. Hasta que finalmente, otra vez, Harden no pudo con Curry.

Quizá el último cuarto se pueda resumir así... o quizá no. Antes de que Curry entrara en trance, mal día para los haters, los puntos de Klay (27, 7/13 en triples) y el trabajo de un excelente Kevon Looney sostuvieron a unos Warriors que volvieron a contar con el ancla de Draymond Green en defensa y la personalidad arrebatadora de Andre Iguodala (15 puntos, 5 asistencias, 5/8 en triples), un jugador extraordinario sin el que sería imposible entender a este equipo.

En la vuelta a hace un lustro y al Strength In Numbers, Bogut (remiendos en la rotación ante la ausencia de Durant) salvó sus minutos en positivo (+3) y Livingston anotó en dobles dígitos (11) por primera vez en todos los playoffs. La vieja guardia, justo a tiempo. El núcleo duro... y 21 eliminatorias seguidas de playoffs ganando al menos un partido a domicilio. Todo en este equipo es asombroso. Su corazón, su energía y su precisión desde la lesión de Durant quedarán, y es mucho decir, como una de las cimas de esta etapa que le ha convertido en uno de los mejores de la historia. Quizá el mejor. Ahora, mientras Nuggets y Blazers se juegan mañana en un séptimo dramático ser su rival a partir del martes (la final del Oeste se abre en el Oracle), los Warriors tendrán además un pequeño paréntesis para reponer fuerzas y descontarán fechas al regreso de Durant. Todo son buenas noticias, esta vez ganadas a pulso. Los Warriors se han reencontrado y vuelven a parecer, después de esto, el gran campeón que en realidad nunca habían dejado de ser. Solo necesitaban, pasa muchas veces en el deporte, que casi, casi todo se volviera en su contra. Pero estaban ahí, vaya que si estaban. Strenght In Numbers.

No olvida lo de sus ojos: Harden se venga de Draymond Green

7 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Draymond Green, Equipos, Golden State Warriors, Houston Rockets, James Harden, NBA · Comentarios desactivados en No olvida lo de sus ojos: Harden se venga de Draymond Green 
James Harden no olvidó los manotazos que recibió por parte de Draymond Green. Uno de ellos le daño en los ojos. El de los Rockets se la devolvió.

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