La salud es lo primero también para los grandes cracks

Los jugadores del Real Madrid Isco, Gareth Bale, Sergio Ramos y Marcelo salen con mascarillas en un cartel publicitario, lo que conciencia de la importancia que tiene mantener las medidas de higiene y seguridad para protegerse del coronavirus. La salud ha de ser lo primero también para los grandes cracks del deporte.

Ejemplares

Una de las frases que más recibo en twitter si me significo políticamente o muestro malestar por una medida claramente antisocial o antisolidaria es la de algún estúpido que me recuerda que soy cantante y escritor y no tengo el derecho de opinar sobre política. Bajo esa premisa, dejo de tener el estatus de persona corriente, no tengo voz ni voto, soy artista y nada más. Con los deportistas sucede igual: "Cállate, que sólo eres futbolista". Y es triste, porque cuando las cosas se ponen mal es cuando la gente, como decía Steiner, debe volver a la calidad. Ahora están peor que nunca y es justo en este momento cuando necesitamos líderes sociales y deportistas que tengan verdadero poder de convocatoria y una gran generosidad para arrimar el hombro. Gasol y Nadal y todos los que se han sumado a su reto de los 11 millones de euros demuestran la grandeza necesaria en las circunstancias que vivimos.

También Messi, Isco, Guardiola, Cristiano y otros. ¿Es suficiente? Aún no. Los aplaudo, no creáis, benditos sean, pero pueden dar mucho más, pueden hacer una aportación mucho mayor porque la situación es extrema y la emergencia y la necesidad, absolutas. Necesitamos más héroes, más esfuerzo. Sanitarios, fuerzas del orden y todos los que están trabajando a destajo están dando más de lo que tienen para dar, en jornadas infinitas. Por eso hay que reclamar a la gente con verdadero poder, a todos los deportistas multimillonarios, a las personas influyentes que hagan uso de ese poder y abanderen una ola solidaria. Los necesitamos.

Necesitamos sus donaciones y su capacidad para aglutinar a su alrededor a muchos otros que también aporten, necesitamos que sean ejemplares, que devuelvan a la sociedad lo mucho que reciben de ella en un mundo más golpeado que nunca. Es imprescindible que sean conscientes de sus privilegios y que ayuden a los ciudadanos de sus países que tanto están sufriendo. Tienen el poder para hacerlo, todos lo sabemos, ojalá tengan también la sensibilidad y las ganas.

Vinicius y Mariano pusieron pasión

La depresión que el Madrid venía arrastrando desde que cayó en la Copa ante la Real se curó anoche en una segunda parte formidable que le devuelve el liderato en LaLiga. Digo la segunda parte, porque en la primera aún la arrastraba, hasta el punto de que un Barça poco convincente y a velocidad media tuvo tres ocasiones claras para adelantarse. Sin brío, andando, sin la mejor versión de Messi, pero con lo bastante como para enmudecer al Bernabéu. Dos intervenciones de Courtois mantuvieron vivo a un equipo cuyo único testimonio de vigor atacante fueron unas cuantas escapadas de Vinicius, que llegaba arriba solo porque nadie le seguía.

Del vestuario volvió con otra cara. Con pasión. Ya no era Vinicius el único que se tomaba el partido en serio, sino todos. Pronto Isco produjo dos remates formidables. Setién se asustó y cambió la geometría de su equipo, sacado a Braithwaite, que en sus dos primeras intervenciones sembró el pánico. Pero en eso llegó el gol de Vinicius, que en una de tantas escapadas quiso cruzar al segundo palo con la suerte de que el roce en Piqué mandó el balón al primero, justo por donde no lo esperaba Ter Stegen. Ese gol venía a premiar al mejor atacante del Madrid, al único que quiso ganar el partido desde el primer minuto hasta el último.

Y ya el Madrid se vino arriba y quien cayó en depresión fue el Barça. Un grupo de náufragos en torno a Messi, que tampoco estaba para echarle un cable a nadie. Y así el partido se fue deslizando hacia el final entre un optimismo creciente del Bernabéu, con cambios esta vez acertados de Zidane, y culminó con la guinda del gol de Mariano, el eterno proscrito, esta vez convocado en lugar de Jovic. Salió en el 89’ por Benzema, que había hecho poco, y en el primer balón retrató a Umtiti y marcó el 2-0. Una victoria de cuatro puntos, dijo Mijatovic en Carrusel, porque son tres más el ‘goal average’. Una victoria sobre el Barça y sobre el pesimismo. Una gran victoria.

Isco es innegociable

28 febrero, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Futbol, Isco, Real Madrid · Comentarios desactivados en Isco es innegociable 

Apenas había jugado 232 minutos hasta su titularidad por sorpresa en la visita del PSG al Bernabéu, pero tres meses después Isco se ha convertido en uno de los jugadores con más protagonismo en el esquema de Zidane y uno de los remedios para paliar la miopía del equipo blanco ante la portería rival. El malagueño ha pasado de ser el 21º jugador en minutos en los tres primeros meses de temporada (por detrás de Rodrygo, James, Militao u Odriozola, entre otros) a erigirse como el máximo goleador del Madrid en 2020. Al Manchester City le marcó su tercer gol del año natural (también de la temporada), desempatando con los dos tantos que llevan ocho jugadores: Lucas Vázquez, Nacho, Benzema, Kroos, Modric, Ramos, Varane y Casemiro.

El Madrid ha paliado la depresión goleadora de Benzema (dos goles en los doce partidos de 2020) con el reparto de tareas: 15 jugadores madridistas han marcado en los dos primeros meses de 2020. Un dato que refleja un hecho: los de Zidane son, según datos de Opta, el equipo de las cinco principales ligas europeas con más jugadores (17) que han marcado en su campeonato nacional en lo que va de temporada.

Isco comenzó la temporada castigado por las lesiones y 'olvidado' por Zidane. Una dolencia muscular en el bíceps femoral derecho le mantuvo cuatro semanas en el dique seco. Hasta aquella oportunidad contra el PSG sólo había sido titular en dos partidos: contra el Valladolid en el Bernabéu (1-1) y en la catártica derrota en Mallorca. Se plantó en el once ante los parisinos con solo 232 minutos de competición en las piernas.

Desde entonces Isco ha sido titular en todos los partidos importantes: el primer Clásico, los dos partidos de la Supercopa de España, el derbi liguero... Zidane le ha encontrado acomodo en cualquier circunstancia. En la semifinal contra el Valencia en Arabia, el técnico francés se sacó de la manga un centro del campo con cinco efectivos que repitió en los dos duelos posteriores ante el Atlético. Ha sumado 992 minutos y sus tres goles han mitigado los problemas del Madrid en ataque pese a que su promedio goleador (un tanto cada 408 minutos) es su peor registro de las últimas cuatro campañas.

La reconquista de Isco

11 febrero, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Futbol, Isco, Real Madrid · Comentarios desactivados en La reconquista de Isco 

Imagino a Luis Enrique frotándose las manos viendo la exhibición de Isco en Pamplona, dibujando pases de esos que paran el tiempo para encontrar espacios impensables y, entre los arabescos de su fútbol de autor, marcando el gol que metía al Madrid en el partido. Puede que aparezca menos de lo que debe pero, cuando aparece, ilumina la escena. La paradoja es que de tanto verle las orejas al lobo su manera de entender el juego ha dado un giro, menos estético que el de su tobillo. Isco ha claudicado y ha comprendido que en la caprichosa bolsa del fútbol actual se paga igual un buen sprint para replegar que un caño o un sombrero. Sin constancia, el talento se convierte en efímero.

Por la cuenta que le tiene, es ahora más comprometido, más solidario y, como en todos los ámbitos de la vida, los años enseñan a decodificar mejor el juego. Siempre habrá que agradecerle a Zidane que donde la gran mayoría veía un problema, él no solo vio una solución, sino la recreación del futbolista que nunca se deja de ser. Mucho más importante que le brille la frente de sudor es que Isco haya recuperado el brillo de sus ojos. El Bernabéu siempre fue especialmente cariñoso con aquellos que apuran la carrera hacia ese balón inalcanzable, pero el malagueño aún necesita unas cuantas exhibiciones para recuperar el cariño de la grada. Pelearse con el mundo, para un seductor como él, nunca fue buena idea.

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