Íñigo López ofreció a Raúl Bravo amañar el Lugo-Huesca

EI sumario de la ‘operación Oikos’ al que ha tenido acceso el diario AS recoge que Íñigo López (jugador del Deportivo y entonces en el Huesca) ofreció al exfutbolista Raúl Bravo amañar el partido Lugo-Huesca de la jornada 40 (se jugó el lunes 21 de mayo) de la temporada 2017-18 en Segunda. El arreglo finalmente no se produjo porque el Huesca necesitaba ganar para subir a Primera, como así sucedió.

En una conversación de whatsapp del 1 de mayo en la que hablan con lenguaje convenido, y pensando que para ese partido el Huesca ya habría ascendido, Íñigo López le dice a Bravo: “Bicho hay que echar un torneo de FIFA en breve. Para el finde del 19 (de mayo) tenemos que organizar el torneo de FIFA, así que tú me dices”, ofreció Íñigo. Según la Policía, ‘un torneo FIFA’ es sinónimo de amañar un partido.

Bravo respondió: “Esta semana no puedo (comer con Íñigo) porque estoy en Salónica, pero ya está eso listo”.

En otra conversación se confirma que Alejandro López, hermano de Íñigo, se reunió dos veces con Raúl Bravo. En otra estuvieron Alejandro, Íñigo, el Doki (Juan Carlos Galindo, doctor del Huesca) y Bravo. “Cuando vayas a hablar de algo, fuera móviles, y la Alexa (dispositivo de domótica) esa a tomar por culo”, les aconsejó. “El Doki no se caga, no es como... Es lo bueno del Doki, que me lo puedo llevar, otro tonto la caga. El Doki es el puto amo, no se caga”, dice Alejandro López, mientras su hermano Íñigo le confirma: “Sí mola, no se caga”.

Teléfono encriptado. Según la escuchas policiales, Íñigo López mandó a su hermano Alejandro para que recogiese en Madrid un teléfono encriptado que le debía entregar Carlos Caballero (jugador del Fuenlabrada), para que se lo subiese al día siguiente y así poder contactar con Raúl Bravo, quien estaba en Grecia.
-Bravo: “Que se pase por mi casa”.
-Íñigo: “Tiene que ir mi hermano”.
-B: Lo tiene encima éste, Carlos Caballero”.
-Í: “¿Caballero?”.
-B: “Sí, me lo consiguió él”.

Al día siguiente, Alejandro López viajó a Huesca para entregarle a su hermano el teléfono encriptado. Una vez que fue imposible arreglar el Lugo-Huesca, la trama, supuestamente, sí amañó el siguiente partido, el Huesca-Nástic, origen de la ‘operación Oikos’.