Un Carrusel de los de ‘cuando entonces’

La jornada nos trajo una rareza para este tiempo, por algo que era común muchos años atrás: la coincidencia en horario de todos los partidos. Recordaba aquel Carrusel Deportivo de ‘cuando entonces’, como diría Umbral. La jornada se escuchaba en la radio con la quiniela al lado, para ver cómo iba variando la suerte. Un bingo en el que el bombo eran los futbolistas, los tiros al palo, los goles fallados o conseguidos. Para los que no se quedaban en casa sino que iban al cine, se repartía, a la salida del mismo, la ‘Goleada’, una publicación estricta y menor, con los resultados y la quiniela, la traducción de los mismos al morse futbolero del 1-X-2.

No es cuestión de echar de menos aquello. Ahora podemos ver, uno a uno, todos los partidos por la tele, o al menos lo que cada cual elige si no quiere empacharse. Lo de esta jornada evoca un tiempo en el que todo el fútbol era de todos, porque al escuchar las cosas de tu equipo al tiempo que las de otros te los hacía más familiares. Se sabía tanto del Elche como del Madrid, del Betis como del Barça, del Oviedo como del Atlético. Ahora LaLiga está parcelada, los más consumen lo suyo e ignoran el resto, porque a otro horario prefieren la Premier o el Calcio. Otros tiempos, otras costumbres. El futuro sale al paso cada día.

No hay tiempo para lamentar nada, pero al menos fue bueno vivir de nuevo, por una vez, lo que vivimos este domingo. Mientras el madridista asistía a un nuevo sofoco de Zidane (tres derrotas y dos empates en cinco salidas) pudo reflexionar sobre el modo en que se despidió Godín. El que escuchó la victoria del Valladolid en Vallecas la pudo unir a la derrota del Celta ante el Athletic y del Girona ante el Levante, éste salvado también ayer. Por cierto, vaya desde aquí un sombrerazo a Eusebio, por su forma de encajar el revés. En la zona Champions-Europa League aún queda rabo por desollar. La semana próxima aún habrá emociones cruzadas.