Agustín: «Si la final hubiese sido ante el Atleti, la ganamos»

2 junio, 2020 · Archivado en Castilla FC, Competiciones, Copa Rey Fútbol, Deportes, Economía, Empresas, Equipos, Estadio Santiago Bernabéu, Estadios fútbol, Filiales, Futbol, Instalaciones deportivas, Real Madrid · Comentarios desactivados en Agustín: «Si la final hubiese sido ante el Atleti, la ganamos» 

Agustín Rodríguez (Marín, Pontevedra, 10-9-1959) fue el portero titular de aquel histórico Castilla que se plantó en la final de Copa de 1980 tras eliminar al Athletic en San Mamés, a la Real Sociedad de Arconada, Zamora y López Ufarte y al Sporting de Quini, Joaquín y Ferrero. Mañana se cumplen 40 años de aquella final irrepetible en el Bernabéu y el gallego nos lo recuerda.

Antes de entrar en materia, ¿cómo está usted tras haber pasado por un trance complicado por el COVID-19?

¡Creo que es como si ya estuviese vacunado! Fue muy duro. Empecé a sentirme mal el 15 de marzo, justo cuando se declaró el Estado de Alarma. Me dolía la cabeza, tosía, tenía algo de fiebre… Me hinché a paracetamol pero no mejoraba. Vi que con eso no me curaba.

¿Qué hizo?

Tuve la suerte de que una prima de mi mujer es doctora y controlaba bastante del tema. Me puso una medicación, me puso en cuarentena en mi propia casa y tras 21 días encerrado pude vencer al bicho. No fue nada fácil, de hecho perdí siete kilos. Otros compañeros sufrieron más. Hablé por teléfono ayer con Castañeda, y me dijo que tuvo que ser hospitalizado y que perdió once kilos. Mucha gente no es consciente de la gravedad de este virus.

Hablando de Castañeda, que fue compañero suyo en el Castilla, vayamos al grano. Mañana se cumplen 40 años de la final de Copa contra el Madrid.

¿Cuarenta ya? Qué viejos somos.

Hábleme de aquella gesta...

La clave es que éramos un equipo en el amplio sentido de la palabra. El Castilla de la Quinta del Buitre tenía grandes individualidades, pero nuestro Castilla era un bloque, con gente con calidad como Ricardo Gallego, pero no había otro secreto que la unión.

¿Cómo fueron capaces?

Al principio fue sencillo con el Extremadura y el Alcorcón. También superamos bien al Racing de Santander. Pero contra el Hércules, que estaba en Primera, empezó el lío.

Cuente, cuente…

El Hércules nos goleó allí, 4-1, y ya nos daban por eliminados. Pero en la vuelta en el Bernabéu empezamos a meter goles, el club abrió las puertas y terminamos remontando con más de 60.000 aficionados en las gradas. Ahí supimos que podíamos hacer algo grande. Lo comentaba con Casimiro y Pineda, con los que siempre estaba de charla en las concentraciones. Y eso que en octavos nos tocó el Athletic de Bilbao, que pocos años más tarde ganaría dos Ligas seguidas. En el Bernabéu empatamos y nadie daba nada por nosotros en San Mames ante el Rey de Copas. Pues ganamos 1-2 y fue un triunfo bestial, con la Catedral aplaudiéndonos.

¿Y en cuartos?

Si no quieres té, toma dos tazas. La Real Sociedad de Arconada, Zamora y López Ufarte, que llevaba meses sin perder un partido y que iba por delante del Madrid en la lucha por la Liga. Perdimos 2-1 en Atocha, pero en la vuelta el Bernabéu estaba lleno. Nos crecimos y les eliminamos al ganarles 2-0.

No sea usted humilde…

Bueno, es verdad que le hice un paradón en un penalti a López Ufarte. Me la tiró rasa y ajustada al palo, pero lo adiviné y la saqué con la punta de los dedos. De hecho, ellos quedaron tocados y dos semanas después perdieron en Liga en Sevilla, contra nueve, y eso le permitió al Madrid ganar aquella Liga. Nosotros pusimos nuestro granito de arena.

Y el Sporting de Quini y Ferrero en semifinales.

De Quini, Ferrero, Cundi… Un equipazo. De hecho, en el Molinón nos ganó bien (2-0). Pero la afición creía en nosotros y volvió a llenar el Bernabéu para la vuelta. Fue una fiesta y les metimos cuatro. Y a la final.

Ante sus hermanos mayores, el Real Madrid.

No nos hizo ninguna gracia.

¿Cómo dice?

Lo repito. Nos sentó mal que el primer equipo eliminase al Atleti por penaltis. Imagínese, si llegamos a jugar la final contra el Atleti en el Bernabéu nuestra afición nos hubiera llevado en volandas para hacer otra machada, que hubiese quedado para los restos. Pero enfrentarse a gente como Pirri, Juanito, Del Bosque o Santillana nos dejó bloqueados, casi sin ánimo para intentarlo.

De hecho, en la final les cayeron seis y pudieron ser más.

Nuestro entrenador Juanjo, que en paz descanse, ya nos avisó antes del partido que no teníamos nada que hacer. Además, notábamos que al club no le interesaba mucho que hiciéramos la hombrada. Nos cambiaron el hotel de concentración. En las eliminatorias estábamos en el Aitana e íbamos andando al estadio. De pronto y sin saber el motivo, nos mandaron al retiro de Navacerrada. Y durante la semana nos cambiaron varias veces los entrenamientos para no coincidir con el primer equipo. Todo fue extraño en los días previos.

Y jugaron como sin ganas.

Salimos sin chispa, sobrepasados por la situación. Encima sólo había dos tercios de entrada en el Bernabéu, muchos menos de los que nos acompañaron en las gestas anteriores. No era el día. Fíjense con qué rabia celebraron los goles Benito, Juanito, Stielike, Santillana o Camacho. Nos tenían ganas y es lógico. La prensa les daba caña y a nosotros nos ponían por las nubes. La propia afición iba más con nosotros que con ellos. Lo pagamos bien caro. Ya a partir del sexto gol si se nos acercaban y nos daban ánimos…

Pero al final hubo foto de familia de los dos equipos y todos abrazados con las camisetas intercambiadas. Usted no sale en la foto…

No estaba de humor para celebraciones después de que nos metieran seis. Yo soy muy orgulloso y soñaba con esa final. Perder vale, pero de esa manera… Esa goleada no nos hizo justicia. No era el verdadero Castilla.

¿No saca nada positivo?

Claro. Logramos que la Federación Española cambiase el Reglamento y prohibiese a los filiales participar en la Copa. Éramos una pandilla de críos de 19 a 21 años que vivimos un sueño durante meses y que logramos un hito irrepetible. Hasta jugamos en Europa al curso siguiente. Todo eso nunca lo logrará otro filial. Hicimos historia y me quedo con el cariño que nos dio la gente. De hecho, han pasado cuarenta años y usted se sigue acordando como yo…

Bernabéu, date prisa

La decisión del Madrid de jugar lo que resta de Liga en Valdebebas le ha permitido dar un acelerón espectacular a las obras de reforma del Bernabéu. Pero puede surgir un pequeño inconveniente en el arranque de la próxima Liga (temporada 2020-21) si se confirma que esta empezará a partir del próximo 12 de septiembre, como ya ha manifestado el propio Javier Tebas. La cuestión es que hasta hace un mes el propio Consejo Superior de Deportes, ante la gravedad que por entonces presentaba la crisis sanitaria por el coronavirus, deslizó públicamente que posiblemente no podría haber público en los estadios “hasta el año 2021”.

Ese cálculo le permitió al Madrid solicitar a la constructora FCC, la que lleva las obras de modernización del Bernabéu, que acelerara todo el proceso ante la posibilidad de poder estar siete y ocho meses sin interrupciones, algo que sucedía cada vez que el equipo blanco tenía que jugar un partido en su estadio, obligando a desmontar maquinaria el día antes y repetir operación el día después, con lo que se perdía mucho tiempo en el ritmo irregular de los trabajos. Por eso se levantó ya el césped en su totalidad y se ha tirado buena parte de las gradas de los laterales y de los fondos, con el objetivo de instalar lo antes posible ese césped retráctil ultramoderno que convertirá el Bernabéu en un multiusos para conciertos, congresos y espectáculos que rentabilizarán la instalación de forma considerable.

Pero el deseo de Tebas es que se inicie en septiembre la Liga 2020-21 con el 30% de aforo en los estadios, en noviembre aumentaría hasta el 50% y en enero se llegaría al 100%. O sea, que ahora deberá acelerarse todavía más el ritmo de las obras del Bernabéu si no quiere verse el club en un problema de logística estructural. Valdebebas no tiene capacidad para acoger ese 30% de aforo permitido (en el caso del Madrid serían 25.000 aficionados y en el Di Stéfano sólo caben 6.000). Por ello el club pedirá que los dos primeros partidos en casa de la próxima Liga se jueguen fuera y así llegar al menos hasta octubre sin tener que afrontar el regreso del equipo a su estadio del Paso de La Castellana. En estos meses de verano (junio-julio-agosto-septiembre) debe quedar instalado el césped retráctil, volver a construir un graderío nuevo en las partes bajas el estadio (donde sólo hay ahora cemento, escombros y gravilla) e instalar la sillería nueva que lo hará más cómodo y confortable para los aficionados. Bernabéu, date prisa.

Las imágenes de las obras del interior del Santiago Bernabéu

31 mayo, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Estadio Santiago Bernabéu, Estadios fútbol, Futbol, Instalaciones deportivas, Real Madrid · Comentarios desactivados en Las imágenes de las obras del interior del Santiago Bernabéu 
Repasa las imágenes de las obras del interior del estadio del Madrid que se encuentra en pleno proceso de remodelación antes del inicio de LaLiga.

Un año del nuevo Bernabéu

23 mayo, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Estadio Santiago Bernabéu, Estadios fútbol, Futbol, Instalaciones deportivas, Real Madrid · Comentarios desactivados en Un año del nuevo Bernabéu 

Las obras para construir el nuevo Santiago Bernabéu cumplen un año. En 2019, durante la semana del 20 al 27 de mayo (después de que el Madrid jugara su último partido de Liga el 19) comenzaron a trabajar en la reforma. Aunque hubo que esperar un mes más, hasta el 24 de junio, para poder dar un acelerón, puesto que cuando terminó LaLiga aún quedaban dos partidos por jugarse en el estadio blanco: el España-Suecia (10 de junio) y el Corazon Classic Match (23 de junio).

Durante este año, el avance ha sido considerable. Y lo será aún más en los próximos meses, en los que el Madrid jugará a puerta cerrada en el Di Stéfano de Valdebebas. Eso permitirá agilizar las obras (y ahorrar dinero), puesto que el Madrid tenía que pararlo todo cada vez que se disputaba un partido y adaptar el estadio para que cumpliera con las medidas de seguridad establecidas. En las últimas semanas, en cambio, ha podido acelerar las obras sin pensar en esos parones necesarios por los encuentros.

El cambio empieza a notarse por fuera… y por dentro, donde se han comenzado a levantar las butacas azules dentro del plan de reforma y modernización del estadio. Ese trabajo interior estaba previsto que comenzara cuando terminara la temporada oficial en el Bernabéu (el domingo 17 de mayo), pero el parón por el coronavirus permitió que se comenzara antes.

Dentro de todos los problemas que está creando la crisis por el coronavirus, en lo que respecta a la reforma del estadio puede que se acorten los plazos. En principio, es difícil que se jueguen partidos con público hasta, al menos, 2021. El Madrid seguiría en Valdebebas. Eso podría provocar que a principios del año 2022 se cumpla el objetivo de tener listo el nuevo estadio, que pasará a ser uno de los más modernos del planeta.

Además, según ha publicado ABC, la cubierta del Bernabéu podría estar ya colocada en septiembre, cuando finalice el verano. Que durante todo este tiempo el Madrid no vaya a tener parones en la construcción va a agilizar, y mucho, las labores...

La noche épica de Mou: de alzar la Champions al ‘sí al Madrid’

22 mayo, 2020 · Archivado en Champions League, Competiciones, Deportes, Equipos, Estadio Santiago Bernabéu, Estadios fútbol, FC Bayern Múnich, Florentino Pérez, Futbol, Instalaciones deportivas, Inter Milan, Real Madrid · Comentarios desactivados en La noche épica de Mou: de alzar la Champions al ‘sí al Madrid’ 

Y a la tercera fue la vencida. Aquella noche de mayo, en el interior del Bernabéu, José Mourinho se montó en un coche de color negro. Su equipo, el Inter de Milán, se acababa de proclamar campeón de Europa tras haber derrotado al Bayern por 2-0, ambos goles logrados por Diego Milito. Ese automóvil iba conducido por un empleado del club y mano derecha del presidente, Florentino Pérez, para asuntos cotidianos. El vehículo arrancó para, de manera brusca, frenar. El técnico portugués se bajó y fue a abrazarse con Marco Materazzi. Esa imagen dio la vuelta al mundo rápidamente. Implícitamente significaba el adiós del entrenador de Setúbal al conjunto interista. Comenzaba así su nueva aventura: apenas seis días después era anunciado como nuevo entrenador del Madrid en sustitución de Pellegrini (sentenciado desde 2009 tras caer 4-0 ante el Alcorcón en Copa...) y tras pagar el club blanco unos ocho millones de euros al conjunto italiano por los derechos del entrenador (tenía una cláusula de 16 millones).

Ese coche enfiló la salida del estadio y se dirigió a uno de los reservados de uno de los restaurantes de moda por aquel entonces (ahora está cerrado). Allí le esperaba Florentino Pérez, con el que empezó a dibujar sus primeros trazos como futuro entrenador blanco. Curiosamente, Mourinho ya conocía la Ciudad Deportiva de Valdebebas, donde llevaría a cabo su trabajo durante tres temporadas (2010-2013). El equipo interista se había ejercitado en ella durante la semana previa a la final europea. Incluso había coincidido con algún que otro jugador de la plantilla blanca (ese año se disputaría el Mundial de Sudáfrica), dado que los no convocados acudían a las instalaciones madridistas para mantener su físico. Aquella noche de mayo de 2010 empezaban a fijarse las estructuras que, una década después, dieron el fruto de cuatro Champions en apenas cinco años. Pero Mourinho ya no se sentaba en el banquillo madridista...

 

 

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