Pablo González: «Lo de no celebrar los goles es una tontería»

24 mayo, 2020 · Archivado en Deportes, Equipos, Españoles extranjero, Futbol, Sigma Olomuc · Comentarios desactivados en Pablo González: «Lo de no celebrar los goles es una tontería» 

El balón ya rueda en la República Checa, aunque no será hasta el próximo martes cuando Pablo González (Almuñécar, 1993), uno de los dos futbolistas españoles que militan en la Fortuna Liga -Primera División checa-, vuelva a disfrutar del fútbol. El jugador del Sigma Olomouc, con pasado en Villarreal, Huesca o Dukla Praga, volverá a vestirse de corto en breve, pero lo que le espera en su compromiso frente al Slovacko dista mucho de lo que fue la competición antes del obligado parón provocado por el coronavirus: "Viajaremos en dos autobuses y, ya en el estadio, nos dividiremos en tres vestuarios diferentes. También será raro jugar sin público, pero tendremos que convivir con esta 'nueva normalidad' hasta que todo pase", cuenta a diario AS tras pasar el test del covid-19: "En la Fortuna Liga tan solo se han detectado dos positivos: un jugador del Slavia de Praga y otro del Mlada Bolestav".

González afronta un sprint final en el que se medirá a cinco equipos de la parte media alta de la tabla y al colista, "seis partidos difíciles" en los que "el objetivo es sumar seis o siete puntos" que permitan al Sigma Olomouc continuar en la parte cómoda de la tabla -actualmente es 10º-. El español no cree que el parón adultere la competición, pero sí espera que "los equipos con las plantillas más largas gocen de cierta ventaja competitiva": "Los cinco cambios ayudarán a que exista más igualdad. Nosotros tenemos una plantilla muy competitiva, no vamos a tener problemas". El gran objetivo del Olomouc esta temporada es, según el propio Pablo González, "ganar la Copa": "Estamos en semifinales y sabemos que, a un partido, podemos derrotar a cualquiera. Es la manera más fácil de entrar en la fase previa de la Europa League".

A pesar de los más de dos meses de inevitable parón, la Fortuna Liga no ha modificado su formato. Tras acabar los seis partidos que restan de la fase regular, el torneo se dividirá en tres para decidir al campeón, los puestos europeos y el descenso. "Tras los próximos seis partidos pasaremos de nuevo el test del coronavirus", desvela Pablo, quien apela a la responsabilidad para minimizar el riesgo de contagio: "No tenemos ninguna obligación de estar en casa, pero intentamos tomar todas las medidas necesarias. Por ejemplo, al súper mercado tenemos que ir sí o sí, pero debemos de dejar de hacer todo lo que no sea necesario. Es sentido común".

Que todos los futbolistas de la plantilla del Sigma Olomouc hayan dado negativo en las pruebas del coronavirus "da tranquilidad". Y eso se ha hecho evidente en cada uno de los tres partidos amistosos que el equipo de Pablo González ha disputado para preparar el regreso de la Fortuna Liga. "Cuando hemos marcado no hemos mantenido la distancia. Sabemos que ninguno de los futbolistas estamos contagiados, por lo que me parece una tontería no celebrar los goles de manera tradicional. Es un córner hay mucho más contacto que en una celebración. Eso sí, seremos más precavidos porque es una manera concienciar a la gente. Hay que tomarse muy en serio esta situación", valora el andaluz, quien espera que la situación sirva para crear nuevos aficionados a la Primera División checa: "Estoy deseando que vuelva la competición. Espero que mucha gente pueda ver los partidos por internet".

Cristian López: «El equipo de mi corazón es el Lens»

6 mayo, 2020 · Archivado en Competiciones, Cristian López, Deportes, Equipos, Españoles extranjero, Futbol, Liga francesa, Ligas fútbol, RC Lens · Comentarios desactivados en Cristian López: «El equipo de mi corazón es el Lens» 

Tras cinco temporadas en la Ligue 2, el Racing Club de Lens regresará a la élite del fútbol galo el próximo curso. Allí jugó durante dos temporadas Cristian López (Elche, 1989), actual delantero de la UD Las Palmas. El ilicitano marcó 33 goles en 70 partidos, lo que le llevó a rozar el ascenso a la Ligue 1 en 2017. "Lo que sentí como jugador del Lens no lo he sentido nunca", desvela López, quien espera volver a vestir la camiseta del club de su corazón antes de colgar las botas: "La gente sigue teniéndome mucho cariño".

El Lens es equipo de Ligue 1, ¿le alegró conocer la noticia?

Muchísimo. Es una gran alegría. He tenido la oportunidad de jugar en muchos equipos y países diferentes, pero lo que sentí siendo jugador del Lens no lo he sentido nunca. Me marcó. Siempre lo he dicho: soy un aficionado más de todos los clubes que dejo atrás, pero el Lens es el equipo de mi corazón. El club y la afición lo merecen. Son una afición de 10 y lo mínimo que merecen es estar en la Ligue 1.

Cuando le llamó el Lens estaba en un gran momento en Rumanía. ¿Por qué aceptó irse a la Segunda División francesa?

La verdad es que era muy feliz en el Cluj. Las cosas me estaban saliendo bien. Veníamos de ganar la Copa y había empezado mi segunda temporada marcando cuatro goles en seis partidos. Mi agente me llamó para comunicarme la oferta. Yo no conocía nada de Lens, pero me dijo: 'Entra en Youtube y mira un par de vídeos. Verás'. Fue amor a primera vista. Me quedé alucinando viendo vídeos de su afición y no me lo pensé dos veces. Al poco tiempo ya estaba volando a Francia.

Y fue llegar y besar el santo. Su primer año en Lens fue buenísimo...

Tengo muy buenos recuerdos de mi primer año en Francia. Cuando llegas a un club nuevo es súper importante adaptarte rápidamente y yo lo conseguí porque todo el mundo era espectacular. Los compañeros me ayudaron mucho y acabó siendo una temporada buenísima. La afición, la ciudad en general, me cogió mucho cariño. Allí me sentí súper valorado y eso me daba mucha energía para afrontar cada partido. Fue una pena no poder conseguir el ascenso a la Ligue 1, pero lo que pasó forma parte del fútbol. Por ese tipo de cosas es tan bonito.

Aquella temporada fue buenísima, pero tuvo una última jornada terrible. El Lens fue equipo de Ligue 1 durante muchos minutos, pero los goles de Troyes y Amiens en el 88' y el 95' respectivamente acabaron con el sueño del ascenso.

Lo recuerdo perfectamente. En el 85' íbamos ganando 2-1 ante Niort, pero nos estaban atacando mucho. Teníamos miedo de que nos empataran, pero marqué en el descuento y sentenciamos el partido. Celebré el gol y me fui al banquillo para ver cómo iban Troyes y Amiens. Al descanso íbamos segundos, lo que nos daba el ascenso directo, pero en ese momento íbamos terceros, que lo habría firmado porque habríamos jugado el 'play-off'. Terminó el partido y todo el estadio se quedó en silencio esperando el resto de resultados. John Bostock, que estaba lesionado, llevaba el móvil encima. Me miró y me negó con la cabeza. Me confirmó que tanto Troyes como Amiens habían ganado con goles en la recta final. Se me vino todo abajo y me puse a llorar de la rabia. Había sido un año muy bonito, pero quedamos cuartos y no pudimos culminarlo con el ascenso. Perdí una final con el Cluj, pero aquel fue el momento más duro y complicado de mi carrera.

También fue complicada su segunda temporada. En la 2017/18 no terminó de salir nada...

Personalmente Alain Casanova me transmitió mucha confianza durante todo el primer año. Podía ir a su despacho y nos tirábamos una hora hablando de cualquier cosa. Me transmitía mucha confianza y, aunque le tenía el respeto que hay que tenerle a un entrenador, podía considerarlo un amigo. El segundo año cambiaron muchos jugadores y la adaptación al equipo no terminó de ser del todo buena. Le echaron y asumió el cargo una leyenda del club como Eric Sikora, que estaba en el filial. Para mi fue complicado. Llevaba 14 goles y era el máximo goleador del equipo, pero comenzó a dejarme en el banquillo. Nadie lo entendía. Ni yo, ni mis compañeros ni la afición. Eso me restó confianza. Jugar 10 minutos por partido fue complicado y solo marqué dos goles más esa temporada. Fue una segunda vuelta difícil, por eso me quedo con mi primer año en Lens.

En la 2017/18 dio aquella asistencia de tacón ante el Valenciennes. ¿Fue intencionada?

Qué va, qué va... No fue intencionadamente. Ni mucho menos. Me encontré con el balón y quise rematar a puerta como fuese. Se cruzó Cvetinovic y marcó gol. Salió que había dado una asistencia a increíble a lo Guti. Estaba flipando, pero bueno, todos los halagos que me lleguen son bien recibidos.

En Lens también coincidió con Álvaro Lemos, con quien se ha encontrado de nuevo en Las Palmas.

Cuando llegó a Francia no nos conocíamos, pero siempre intento ayudar a los compañeros nuevos y mucho más en este caso, que como yo es español. Estuvo viviendo en mi casa durante los primeros meses. Hicimos una gran amistad. Es lo bueno del fútbol, que de cada equipo te llevas tres o cuatro buenos amigos. Seguimos hablando cuando estuve en Angers o en Dubái. Todos los días nos echábamos una partida a la play. Hemos vuelto a coincidir en Las Palmas y ahora soy yo quien está pasando la cuarentena en su casa. Vivimos en el mismo edificio y decidimos juntarlo para hacerla más amena.

¿Qué recuerdo tiene de la afición del Lens?

Me preguntas por la afición del Lens y se me eriza la piel porque enseguida me llegan recuerdos increíbles. Además de los amigos, lo que viví en allí es lo mejor que me ha dado el fútbol. Ver a mis padres llorar de emoción cuando el Bollaert-Delelis gritaba mi nombre era increíble. El 'feeling' que tuve con el estadio es indescriptible. Yo he sido niño y se lo que es ser fan de un futbolista, por eso siempre intento ser muy cercano con ellos. Los aficionados del Lens son muy humildes, y como las cosas me estaban saliendo bien me cogieron mucho cariño.

Tras su segunda temporada esperó una oferta de renovación, pero nunca llegó...

Para la 2017/18 cambiamos de director deportivo. Llegó Eric Roy y, desde el primer momento, tuve una muy buena relación con él. Pero notaba que algo no iba del todo bien. Cuando acabó la temporada tuvimos una charla en su despacho. Me dijo que estaban muy contentos conmigo, pero que había un problema: el dinero. Les dije que me hicieran la oferta que creían que merecía y yo tomaría una decisión. No digo que fuera a quedarme sí o sí, porque pensaba que había hecho dos temporadas dignas de dar el salto a la Ligue 1, pero el cariño que le tenía al club era más grande que las ganas de jugar en Primera. Estuve esperando la oferta, pero nunca llegó. Me habría gustado seguir en el Lens muchos años más porque es un club al que quiero con locura, pero no pudo ser. Una lástima.

No fue con el Lens, pero sí pudo disfrutar de la Ligue 1 con el Angers. ¿Cómo recuerda aquella temporada?

Fue difícil porque llegué con la temporada empezada y sin hacer la pretemporada con ningún club. Yo trabajé mucho individualmente, pero no es lo mismo que entrenar con el equipo. Tuve que trabajar muy duro para ponerme al mismo nivel que mis compañeros. Cuando estuve listo ya se habían disputado ocho jornadas. Empecé a jugar 10 o 20 minutos por partido. A falta de dos meses y medio me gané un puesto en el once, pero a los 20 minutos me hice un esguince de rodilla y tuve que decir adiós a la temporada. Al menos pude marcar dos goles en Ligue 1. Uno de ellos al Lyon. El fútbol tiene estas cosas...

¿Volvería al Lens?

No te puedes imaginar la cantidad de mensajes que me llegan para que vuelva. La gente sigue teniéndome mucho cariño. No todos, porque hay quien aún no sabe los motivos por los que me marché. Ojalá pueda volver antes de retirarme. La realidad es que me encantaría jugar allí otra vez, pero ahora estoy en Las Palmas y, si todo marcha según lo previsto, vamos a poder terminar la temporada. Ojalá pueda hacer las cosas bien y seguir mucho tiempo aquí. Me han dado una gran oportunidad y me gustaría poder devolverles la confianza.

Los entrenamientos de jardín de Johor FC, campeón malayo

10 abril, 2020 · Archivado en Demografía, Deportes, Españoles extranjero, Futbol, Migración, Sociedad · Comentarios desactivados en Los entrenamientos de jardín de Johor FC, campeón malayo 

Solo el coronavirus pudo frenar al Johor FC, que arrancó la temporada con el firme objetivo de conquistar su séptima Superliga de manera consecutiva. Hasta el 14 de marzo, el campeonato malayo se disputó con relativa normalidad. Los 'tigres del sur' encadenaron tres victorias y un empate. Y nada más. Porque después todo se paró. "Tres días más tarde empezó la cuarentena. Al principio era 'light'; ahora es mucho más estricta", relata el español Jorge Álvarez, preparador físico de un Johor con el que ya ha conquistado cinco títulos.

"El número de contagios -4.500- es mucho más bajo que en España, pero también hay 30 millones de habitantes y solo 70.000 personas testadas. El porcentaje de afectados podría ser mucho mayor", advierte Álvarez, cuya rutina "ha cambiado mucho": de entrenador en la ciudad deportiva más flamante de Malasia a hacerlo desde el jardín de casa y gracias a la tecnología. "En 2020 es básica y necesaria. Podemos monitorizar a los chicos para controlar la carga interna de trabajo y hacer vídeo llamadas colectivas en las que vigilamos a los 27 jugadores de la plantilla. Yo dirijo la sesión, pero entrenador, preparador físico, asistentes, manager e incluso fisioterapeutas también están presentes. Es así como meto cada día a 30 personas en el jardín de casa", detalla el español.

Jorge Álvarez, con experiencia en España, Rumanía, China y Malasia, añade estar imponiendo "un acondicionamiento general". "Intento incluir situaciones que se producen en el fútbol como frenadas, arrancadas o saltos, lo que nos ayudará a prevenir lesiones en la vuelta. Pero no estamos trabajando en un proceso de carga determinado porque no tenemos punto de partida: no sabemos cuándo volveremos a competir ni cuándo regresarán los entrenamientos", añade el preparador español, cuyas sesiones han adquirido además un valor psicológico: "Los futbolistas hablan entre sí, ven al entrenador y en cierto modo tienen la sensación de continuar con los entrenamientos. Esa hora y media, que al final entre que conectas, arrancas y explicas pierdes toda la tarde, les esta ayudando a continuar con la dinámica equipo. Aunque falta el balón es un aspecto fundamental".

Y así, desde el jardín de casa, es como Johor FC, el club más importante de Malasia, ha conseguido lidiar con la crisis sanitaria provocada por el COVID-19. Allí la presión para el regreso del fútbol es mucho menor. "Tenemos mucho más margen que en Europa. Solo llevábamos cuatro jornadas de liga y en ningún caso se valora el hecho de que la competición no acabe", desvela Jorge Álvarez. "La Superliga suele acabar en julio, pero después se disputa una Copa que dura cuatro meses. Si la temporada normalmente acaba en noviembre, este año puede que estemos jugando hasta final de año", prevé uno de los españoles que militan en Johor, que tiene fechado para el próximo 27 de mayo un partido de Champions frente al Suwon surcoreano: "Es una competición que me preocupa, porque la situación de cada país de Asia es muy distinta". El encuentro, por supuesto, quedará pospuesto.

En busca del nuevo James

8 abril, 2020 · Archivado en Demografía, Deportes, Envigado FC, Equipos, Españoles extranjero, Futbol, Migración, Sociedad · Comentarios desactivados en En busca del nuevo James 

James Rodríguez, Juan Fernando Quintero, Freddy Guarín, Dorlan Pabón, John Córdoba o Giovanni Moreno. Son solo algunos de los futbolistas que han pasado en los últimos años por las ‘fuerzas básicas’ de Envigado. Allí trabaja como coordinador y metodólogo Carlos Torres, a quien el club reclutó desde el Torre Levante para mejorar la formación de sus futbolistas. “No es ningún secreto que Envigado tiene la mejor cantera de Colombia, pero sus mejores jugadores han necesitado en los últimos años un club puente a Europa. El objetivo de nuestro trabajo es mejorar su formación y prepararlos para dar directamente el salto al fútbol europeo”, desvela el español, a quien acompaña en su tarea Carles Vidal: “Cuando llegó la propuesta pensé: ‘Colombia, Medellín, tan lejos de casa… Pero si no me voy ahora no me voy a ir nunca’. Dos años después aquí estoy, haciendo análisis individuales de cada jugador y formando entrenadores para que ellos puedan modelar mejores futbolistas”.

Carlos, el primero en llegar, se encargó de evaluar el modelo de juego del club. “Tenían claras las premisas, pero no había ningún documento que las reflejara. Las desarrollamos y, desde entonces, cualquier equipo de Envigado es reconocible”, descubre el ex del Torre Levante, quien cuenta a su cargo con entre 350 y 400 niños procedentes de todos los rincones de Colombia. “Damos la oportunidad de que niños sin recursos cumplan su sueño de ser futbolistas. Hay familias cuyo proyecto de vida es Envigado. No tienen otras salidas. Tenemos desde equipo sub-9 hasta sub-20 y ninguno de los jugadores paga nada, el club solo reclama una cosa: amor por la camiseta”, añade Vidal.

Ya han pasado dos años desde que Envigado salió de la lista Clinton, la cual agrupa a personas y entidades a las que Estados Unidos y más concretamente la DEA -Administración para el Control de Drogas- relaciona con el narcotráfico. Durante un tiempo, el club en el que se formaron James, Quintero o Guarín fue la máscara de la temible Oficina de Envigado, la banda que heredó las actividades delictivas del Cártel de Medellín. El que fuera su presidente, Gustavo Upegui, fue socio de Pablo Escobar y en 2006 perdió la vida a manos de sicarios. Pero todo eso es ya parte del pasado. En 2018 Envigado abandonó la lista Clinton y todo es más fácil desde entonces. “Fue un cambio enorme. Llegaron patrocinadores y las cuentas, que estaban congeladas, recibieron el dinero de los traspasos a Europa. Ahora contamos con muchas más herramientas”, detalla Carles Vidal. “Antes entrenábamos con la equipación de los partidos porque no había dinero para más”, recuerda Torres.

Tras abandonar la lista Clinton y cambiar de propiedad Envigado está, por fin, centrado única y exclusivamente en formar futbolistas. Tanto Torres como Vidal coinciden en que uno de los próximos canteranos en dar el salto a un grande será Jhon Jader Durán, un delantero de 16 años que ya ha debutado y marcado en el fútbol profesional: “No es el que tiene mayor proyección, pero sí el que está más cerca de despuntar”. También hacen hincapié en el nombre de Yaser Esneider Asprilla, aunque es Yeison Guzmán quien ya se ha convertido en una realidad: “Es el ‘10’ del primer equipo. Hace mucho que dejó de ser una promesa y solo tiene 22 años”.

Es precisamente esa, la de mediapunta, la posición que más abunda en la ‘Cantera de los Héroes’: “Muchos jugadores quieren jugar ahí porque admiran a James, Quintero o el Pibe Valderrama, pero intentamos que sean polivalentes por si se encuentran con algún entrenador que juegue sin enganche. Los situamos por fuera o de interior, donde se sientan más cómodos. Modric, Kroos, Parejo… Les hacemos ver que hay muchos jugadores que han tenido que adaptarse a otras posiciones. Si lo hacen bien triunfarán, porque tienen talento. Pero si no lo pasarán mal, como James”, detalla Carlos Torres. “Intentamos formarlos y que el propio crecimiento les sitúe en una u otra posición, pero aquí James es un talismán y todos quieren llevar el ‘10’”, completa Carles Vidal.

Las ‘fuerzas básicas’ de Envigado suministran al primer equipo el 80% de sus futbolistas. “El resto de la plantilla está compuesta por veteranos que también ayudan en la formación de los jugadores”, desvela Vidal. El club con sede en el valle de Aburrá, en Antioquia, no gasta dinero en fichajes. Ni siquiera lo pretende. “La gente a veces pregunta por qué Envigado no lucha por los títulos. No lucha porque todos los jugadores que despuntan se venden. Somos un club formativo. Y aunque suene duro para que Yaser Asprilla pueda debutar en Primera necesitamos que Yeison Guzmán se vaya. El objetivo del club es formar jugadores que acaben triunfando en Europa”, sentencia Carlos Torres. La búsqueda del nuevo James continúa.

Nacho Zabal, primer español en la historia de Atlético Ottawa

2 abril, 2020 · Archivado en Competiciones, Demografía, Deportes, Equipos, Españoles extranjero, Futbol, Migración, NASL, Ottawa Fury FC, Sociedad · Comentarios desactivados en Nacho Zabal, primer español en la historia de Atlético Ottawa 

El Atlético Ottawa, club propiedad del Atlético de Madrid, anunció hoy el fichaje de Nacho Zabal, que se convirtió en el primer futbolista español en la historia del club canadiense. El guardameta logroñés de 33 años llega procedente del Calahorra, con el que ha disputado 14 partidos esta temporada antes de sufrir una lesión en el ligamento posterior de su rodilla derecha.

"Traer a Nacho demuestra el compromiso de nuestro club por fichar a jugadores de alta calidad y continuar con nuestro deseo de construir un equipo competitivo en la Canadian Premier League", dijo Fernando López, CEO de Atlético Ottawa. "Estoy seguro de que se convertirá en uno de los porteros más destacados de la liga debido a su experiencia y talento", completó López.

Zabal, que hasta ahora había desarrollado toda su carrera en España, ficha por un equipo llamado a hacer grandes cosas en la recién estrenada –esta será su segunda temporada- Primera División de Canadá. El español se convirtió en el quinto fichaje extranjero de la franquicia rojiblanca, que ya firmó al inglés Neufville, al jamaicano Shaw, al ghanés Bernardinho y al mexicano 'Messi' Acuña y aún cuenta con dos cupos más para jugadores foráneos.

"Estoy muy emocionado por esta nueva aventura, por formar parte de la familia de Atlético Ottawa y por tener la oportunidad de vivir en un país tan hermoso. Espero que mi experiencia pueda ayudar al equipo a tener éxito", dijo Nacho Zabal, que jugará a las órdenes de Miguel Ángel 'Mista'. El guardameta logroñés se une a Ramón Soria (Edmonton), José Galán (Valour) y Víctor Blasco y Jan Pirretas (Pacific) en la delegación española de la Canadian Premier League.

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