Gol en propia

6 abril, 2019 · Archivado en Comunicación, Cultura, Español, Idiomas, Instituciones culturales, Lengua, Lenguaje deportivo, Medios comunicación, Prensa, Prensa deportiva, RAE, Reales Academias · Comentarios desactivados en Gol en propia 

La locución "gol en propia" se extiende en las narraciones como abreviamiento de "gol en propia meta". Y no hay nada que oponer, porque se trata de una formulación correcta. Ahora bien, no tendría sentido que eso acarrease el arrinconamiento de la alternativa más arraigada en España: "autogol" (en Argentina, Paraguay y Uruguay, "gol en contra").

Y tan extendida se halla la palabra "autogol", que se puede encontrar en el Diccionario. Con esta definición: "En el fútbol, gol que marca un jugador en su propia puerta".

La palabra entró en el léxico académico en 2001; pero eso no significa que antes fuera incorrecta, porque está legítimamente formada con dos términos que sí figuraban desde hacía mucho en el Diccionario: "auto" y "gol".

"Auto" es aquí un elemento compositivo que significa "propio" o "por uno mismo"; y por eso decimos "automóvil", "autolesionarse" o "automedicarse". Esta partícula procede del griego y se usa desde los albores de la lengua.

Por su parte, "gol" (procedente del inglés "goal") ingresó en el Diccionario en 1927, con una definición muy tímida: "Meta, término, hito". Y sí, eso significaba originariamente en inglés, pero luego adquirió el sentido que la Academia le reconocería por fin en 1936: "En el juego del fútbol, suerte de entrar el balón en la portería", con un poco habitual uso de "entrar" como verbo transitivo: "entrar el balón" en vez de "meter el balón" o "introducir el balón"; y con una referencia exclusiva al fútbol. Ambos rasgos se retocaron más tarde, para quedar así la definición: "En el fútbol y otros deportes, entrada del balón en la portería".

Pero ¿cuándo se considera en el fútbol que se ha producido un autogol?

Yo creía que se catalogaba como tal la jugada en la que el lanzamiento no iba dirigido hacia el marco; es decir, cuando la acción del defensor provoca que el balón se desvíe de su trayectoria inocua para entrar en la portería. Pero después de ver cómo se adjudicaba a Vinicius el segundo tanto contra el Valladolid, ya dudo de todo.

Y una curiosidad para terminar: "gol" y "tanto" suelen ser equivalentes: "Ganó por dos goles a uno" es lo mismo que "ganó por dos tantos a uno". Pero así como decimos "autogol", no nos ha dado por inventar el "autotanto".

Es más breve que "gol en propia". Pero no creo que resulte de mejor estilo.