Draymond Green: «La gente está feliz con nuestras lesiones»

6 junio, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Draymond Green, Equipos, Fase final, Finales NBA, Golden State Warriors, Kevin Durant, Kevon Looney, Klay Thompson, NBA, Toronto Raptors · Comentarios desactivados en Draymond Green: «La gente está feliz con nuestras lesiones» 

Los Warriors afrontaban el tercer partido de las finales de la NBA con el equipo muy mermado: Klay Thompson y Kevin Durant terminaron siendo bajas, a las cuales se sumaba la ya segura del pívot Kevon Looney, que sufrió una fractura de clavícula en el partido anterior. Estos contratiempos sumados al gran nivel de los Raptors hicieron que el bloque de Toronto recuperase el factor cancha, imponiéndose en el Oracle Arena de Oakland por 109-123.

Y sobre estas dificultades habló el ala-pívot de los Warriors Draymond Green, el cual afirma sin paliativos que muchos de los aficionados a la NBA prefieren que su equipo pierda: "Todo el mundo quiere vernos perder. Estoy seguro de que la gente está contenta con nuestras lesiones". 

A pesar de la derrota, los Warriors afrontarán en dos días el cuarto choque de las finales y Green tiene claro cómo afrontar el resto de la serie. "Tenemos que seguir peleando. Ganar el cuarto en casa. Volver a Toronto. Ganar el quinto. Retornar al Oracle. ganar el sexto. Y luego lo celebraremos", afirmó el jugador entre risas, recalcando que la clave está en no perder la confianza: “Tenemos mucha experiencia. Hemos afrontado todo tipo de situaciones así que no hay necesidad de entrar en pánico”.

Con respecto al choque de la pasada madrugada, el interior de los Warriors hizo autocrítica a la par que alababa el nivel de su compañero Stephen Curry, el cual cerró el partido con 47 puntos. “Tengo que jugar mejor y ofrecerle más ayuda . Creo que si yo hubiera jugado mejor con la noche que tuvo, habríamos ganado. Necesitamos que continúe siendo agresivo y todos debemos seguirle. Esta noche fue una actuación especial para él, y definitivamente hace cosas que creo que nunca hemos visto hacer a nadie, y es probable que no veamos a nadie que vuelva a hacerlo”, zanjó Green.

Green: «Nunca dejaremos de luchar, ésa es nuestra filosofía»

21 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Declaraciones prensa, Deportes, Draymond Green, Equipos, Gente, Golden State Warriors, NBA, Sociedad · Comentarios desactivados en Green: «Nunca dejaremos de luchar, ésa es nuestra filosofía» 

Draymond Green y Stephen Curry hicieron historia al ser los dos primeros compañeros que en un mismo partido de los playoffs consiguen sendos triple-doble.

Lo hicieron después de ganar en la prórroga por 117-119 a los Trail Blazers de Portland, de visitantes en el Moda Center, donde remontaron una desventaja de 17 puntos y alcanzaron las Finales de la NBA por quinta vez consecutiva, algo que nadie antes dentro de la Conferencia Oeste había podido lograr.

"No nos importa la marca, lo que si queremos demostrar en cada partido es de lo que somos capaces de realizar a ambos lados del campo, sin importar el lugar ni lo que señale el marcador", declaró Green al concluir el partido en el que por segundo partido consecutivo logró un triple-doble y llegó a ocho como profesional.

Green acabó como el mejor bajo los aros al capturar 14 rebotes, uno más de los que tuvo Curry, repartió 11 asistencias y anotó 18 puntos.

"La clave de nuestro triunfo estuvo una vez en que nunca dejamos de luchar, porque esa es nuestra filosofía y mentalidad de equipo", subrayó Green, que también consiguió el triple decisivo a falta de 39,6 segundos para que concluyese el tiempo reglamentario y que le dio a los Warriors la ventaja parcial de 115-119, que sería la decisiva: "Me pasaron perfecto el balón y no fue difícil anotar".

"Tenemos a jugadores que demostraron la gran clase que poseen como profesional al dar la cara todo el tiempo cuando el equipo más los necesitó y se han ganado el derecho a seguir confiando en todos ellos", destacó Green al referirse a los jóvenes valores como el alero Alfonzo McKinnie y el pívot Kevon Looney, que aportaron 12 tantos cada uno con sendas canastas decisivas en la prórroga.

Green dijo que con este tipo de jugadores van a seguir pensando en el futuro sin importar lo que pueda suceder con los que están lesionados.

"Ahora lo que buscamos es volver a ganar el título y para eso haremos de nuevo todo el esfuerzo que sea necesario, sin importar el rival que nos vaya a tocar", subrayó Green: "El objetivo siempre es llegar hasta el final".

Green y Curry: el abrazo de dos amigos que ya se ven en la final

19 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Draymond Green, Equipos, Golden State Warriors, NBA, Portland Trail Blazers, Stephen Curry · Comentarios desactivados en Green y Curry: el abrazo de dos amigos que ya se ven en la final 
Draymond Green y Stephen Curry fueron dos de los grandes protagonistas del triunfo ante los Blazers. Este abrazo lo dice todo.

Curry y los Warriors mantienen su increíble racha sin Durant

11 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Deportes, Draymond Green, Eliminatorias, Equipos, Golden State Warriors, Houston Rockets, Kevin Durant, Klay Thompson, NBA, Playoffs, Stephen Curry · Comentarios desactivados en Curry y los Warriors mantienen su increíble racha sin Durant 

Los Golden State Warriors tenían esta noche uno de los exámenes más complicados de la era Kerr. Jugaban en una de las canchas más difíciles de la Liga, contra un rival de primerísimo nivel que les tenía más ganas que nadie, con la sombra de un séptimo partido a vida o muerte planeando y con la ausencia de Kevin Durant, su mejor jugador en estos playoffs con diferencia. Ante todas esas adversidades apareció el equipo que ha llegado a cuatro finales consecutivas y que ha ganado tres anillos. Y lo hizo en un escenario único, pero de una forma bien conocida. Porque que los Warriors ganen sin Durant ya no es novedad (siempre y cuando Curry esté en cancha).

Por mucho que el bueno de Kevin vaya de exhibición en exhibición éste siempre será el equipo de Stephen ( y de Klay, o lo que es lo mismo, de los Splash Brothers). Lo es para la afición y ese es uno de los puntos clave en la posible marcha de Durant en verano, en busca de un proyecto donde sea el líder en la cancha, pero también en los corazones de la gente. Pero los números también dicen que estos son los Warriors de Curry. Desde que Kevin Durant llegó a Oakland en 2016 y con Curry en la cancha, se ha perdido 34 partidos. De esos 34 los Warriors han ganado 30.

Los Warriors son mejores con Curry y Durant en pista juntos. Eso no se puede discutir. Pero si falta uno de los dos, el equipo es mejor con el base solo. En estas últimas tres temporadas los de la Bahía han conseguido un +82 jugando sólo con Kevin Durant, lo que se traduce en un +1,3 por cada 48 minutos. Mientras que si el que juega de los dos es Stephen Curry, el dato es de +579, +12,1 por cada 48 minutos.

En ese tiempo en el que el base no comparte la pista con el alero, promedia 32,8 puntos en 36 minutos de juego, con un 44,8% en tiros de campo y un 39,8% en triples. Esos porcentajes mejoran un poco con Durant en pista, pero está claro que Curry y el equipo apenas se resienten cuando el alero no juega. Por ejemplo, antes de la lesión de Durant Curry promediaba en esta serie 22 puntos con un 39,4% de acierto en tiros y un 26,3% en triples. Llevaba más faltas (20) que triples (15).

Durant abandonó el quinto partido a falta de 2:05 para el final del tercer cuarto. Hasta el final del encuentro Curry metió 16 puntos con un 5/9 en tiros. Si juntamos los últimos cuartos de los partidos 5 y 6, sus números son históricos: 35 puntos con un 5/8 en triples. Anoche, por ejemplo, metió 16 en los últimos 5 minutos.

Pero más allá de considerarlo una racha aislada en el momento más oportuno, la ausencia de Durant ha traído al definitivo sexto encuentro de la serie el clásico pick-and-roll entre Curry y Draymond Green. Una estrategia abandonada en muchos momentos desde que el alero llegó desde Oklahoma y que ha hecho estragos en la defensa de los Rockets, que ya en los últimos minutos del quinto dieron la sensación de no tener muy claro cómo defender a su rival sin Durant en cancha. Teniendo en cuenta que el alero puede perderse varios encuentros de la final de Conferencia, ese pick-and-roll también puede ser letal ante pívots como Jokic o Kanter.

Después de ganar el segundo encuentro de la serie (2-0 en ese momento) Kevin Durant declaró que se estaba divirtiendo más que nunca y varias voces empezaron a señalar que desde la franquicia tenían esperanzas en que siguiese. Que algo había cambiado y que ahora sí estaban convencidos de poder retenerle. Pero el núcleo duro de este equipo, al que sin duda le seguiría gustando contar con él, ha demostrado una vez más que no le necesita tanto como a veces se piensa. Que si al final decide marcharse a Nueva York o a donde sea, Curry, Thompson, Green e Iguodala siguen valiéndose por sí mismos. Veremos que influencia tiene esta victoria en la futura decisión de Durant.

Para el recuerdo: un Curry de leyenda elimina a los Rockets

10 mayo, 2019 · Archivado en Andre Iguodala, Baloncesto, Chris Paul, Competiciones, Deportes, Draymond Green, Eliminatorias, Equipos, Golden State Warriors, Houston Rockets, James Harden, Kevin Durant, Klay Thompson, NBA, Playoffs, Stephen Curry · Comentarios desactivados en Para el recuerdo: un Curry de leyenda elimina a los Rockets 

El Capitán Ahab, Ismael y el arponero Quiqueg persiguieron de forma obsesiva y hasta la autodestrucción a Moby Dick, consumidos por la gigantesca presencia del gran leviatán blanco. La amargura de Ahab, con su pierna hecha a base de mandíbula de cachalote, es la amargura de los Rockets, que otra vez regresan a puerto sin premio. Consumidos (obsesión y autodestrucción) por su propia y más íntima maldición: Golden State Warriors, el primer equipo además de los Lakers del Showtime que llega a cinco finales del Oeste seguidas. A una ronda, contra Nuggets y Blazers, de ser el primero que luche cinco veces consecutivas por el anillo desde los Celtics de Bill Russell, en la prehistoria de la NBA. El reto era mayúsculo, con perspectiva, y para acercarse a él el campeón ha tenido que verse en la zona cero, sin ropa como el rey desnudo y de vuelta a sus valores de los años preDurant: Strenght In Numbers. La fuerza del colectivo, la suma de todo y de todos.

Los Warriors ganaron en Houston (113-118) y eliminan a los Rockets en una serie en la que el marcador global ha sido 670-659 y en la que ningún partido se ha decidido por más de seis puntos. Sin embargo, la amargura será ahora mayor en Houston que hace un año, cuando dejaron escapar un 3-2 a favor después de ganar 65 partidos, con el séptimo en casa y a las puertas de una Final contra unos Cavs muy débiles. Pero esto seguramente duela más, todavía más: peor temporada (53 victorias), peor disposición, aunque sea en medidas milimétricas, contra Moby Dick. Los Warriors llegaban con muchas dudas tras hacer cosas raras contra los Clippers. DeMarcus Cousins se había lesionado, Klay Thompson jugó el primer partido con un tobillo hecho polvo, Stephen Curry se fastidió un dedo de la mano izquierda en el segundo y, sobre todo, Kevin Durant cayó fulminado en el tercer cuarto del quinto. Hace un año los Rockets perdieron en ese mismo quinto a Chris Paul y ya no pudieron ganar más. Ahora los Warriors sí han sido capaces de hacerlo. Desde la lesión de KD (con 68-65) se han jugado 62 minutos en los que el marcador ha sido 154-147. Los Rockets han encajado 68 puntos en los dos últimos cuartos (32-27 y 26-36) y por quitarles, los Warriors les han quitado hasta los asteriscos y las excusas del año pasado. O eso pareció en los últimos minutos, cuando el campeón se agigantaba y Mike D'Antoni se disponía a decir ante los micrófonos que esto no era una derrota más y que la marca de esta noche sería muy profunda. Y muy difícil de olvidar.

Lo que se les escapa a los Rockets

Da la sensación de que algo se le escapa a los algoritmos de Daryl Morey, el genio loco que ha creado un modelo de eficiencia industrial en estos Rockets. Quizá sea tan sencillo, en realidad, como que su maquinita puede con todo menos con uno de los mejores equipos de la historia. Uno que, además, ha demostrado tener también más corazón, más unión en su núcleo más duro, trincheras más profundas cuando no quedan fuerzas ni sistemas. Y más talento... incluso sin Kevin Durant. Así que tal vez la diferencia sea enorme aunque los marcadores sean ajustados y, bajo esa luz, ese sea un mérito que ahora cuesta reconocerles a estos Rockets, que en las últimas cinco temporadas han perdido cuatro veces en playoffs contra los Warriors, su Moby Dick. Y la quinta eliminación, en 2017, fue en un sexto en su pista contra unos Spurs sin Kawhi Leonard. Como este sexto sin Durant. Sombras y fantasmas: eso es lo que viene para unos Rockets que han gastado en los últimos cinco cuartos de su temporada lo que parecía su gran bala de plata. Chris Paul y PJ Tucker tienen los dos 34 años. Quizá no ha acabado la guerra, pero puede que en la última final del Oeste y en esta semifinal hayan dejado escapar sus batallas más favorables. O eso parece ahora, desde luego.

A los Warriors tuvo que torcérseles todo para que fueran finalmente ellos mismos. Para que el empacho, el aburrimiento, el feo toque de diva y los rumores de futuro no les derrotaran. Casi todos sus rivales están en realidad en su esquina del ring. Heridas que se infligen a sí mismos porque, recuerdo otra vez, nadie en más de medio siglo ha jugado cinco Finales seguidas y eso tiene que ser por algo. Pero con las lesiones y las polémicas, con los fallos en el tiro de Curry y los patinazos en jugadas decisivas, regresaron la rabia y la fuerza. Los Warriors, además de muchas otras cosas, son un equipo que siempre cree en sí mismo y nunca apuesta a su favor de boquilla. Ahí radica, y ni siquiera es una critica demasiado ácida hacia su rival, otra gran diferencia con estos Rockets de pies de barro. En el quinto aparecieron Green, el Oracle (que no cierra todavía: le quedan al menos dos noches de NBA más antes del traslado a San Francisco), y las primeras noticias de Stephen Curry en toda la serie. En el sexto el aplomo, la confianza, la competitividad y la seguridad que separa al campeón del aspirante. Todo eso pesó más que la baja de Durant y el factor cancha. Finalmente, mucho más.

Una noche para la leyenda de Curry

Stephen Curry no había anotado al descanso y terminó el partido con 33 puntos, 23 en un asombroso último cuarto en el que anotó esos triples imposibles que desmoronan totalmente a los rivales (una sensación que se percibe con una naturalidad física, en directo o a través de la televisión). Dos suyos y otro de Klay Thompson, los Splash Brothers (vuelta al Strength In Numbers), abrieron la brecha final (104-110) ante unos Rockets que, por lenguaje corporal, ya sabían que iban a perder. Tal vez se dieron cuenta, y ya no pudieron remediarlo, cuando a pesar de los fallos de Curry y la baja de Durant estaban 57-57 en el descanso. O cuando sus pequeñas ventajas se esfumaban de forma tozuda. La última, a la postre su vida final de la temporada, fue un 89-82 a diez minutos del final y antes de encajar un parcial de 15-30 (104-112 mientras Curry cerraba la victoria desde la lina de personal). Otra vez jugaron peor, con dudas y casi sin oxígeno, las jugadas decisivas de la eliminatoria. Otra vez sus secundarios se quedaron cortos. Otra vez no bastó el esfuerzo emocionante de PJ Tucker ni valieron siquiera los mejores minutos en toda la serie de Paul (27 puntos, 11 rebotes, 6 asistencias). Y otra vez Harden llegó al final fundido y pareció que sus 35 puntos y 8 rebotes pesaron finalmente menos que sus 6 pérdidas por 4 asistencias, su 6/15 en triples y su incomprensible 7/12 en tiros libres. Esos fallos desde la línea de personal fueron generando un nerviosismo extraño, en su equipo y en la grada. Como un mal presagio: algo iba mal o todo iba a acabar mal. O las dos cosas. Hasta que finalmente, otra vez, Harden no pudo con Curry.

Quizá el último cuarto se pueda resumir así... o quizá no. Antes de que Curry entrara en trance, mal día para los haters, los puntos de Klay (27, 7/13 en triples) y el trabajo de un excelente Kevon Looney sostuvieron a unos Warriors que volvieron a contar con el ancla de Draymond Green en defensa y la personalidad arrebatadora de Andre Iguodala (15 puntos, 5 asistencias, 5/8 en triples), un jugador extraordinario sin el que sería imposible entender a este equipo.

En la vuelta a hace un lustro y al Strength In Numbers, Bogut (remiendos en la rotación ante la ausencia de Durant) salvó sus minutos en positivo (+3) y Livingston anotó en dobles dígitos (11) por primera vez en todos los playoffs. La vieja guardia, justo a tiempo. El núcleo duro... y 21 eliminatorias seguidas de playoffs ganando al menos un partido a domicilio. Todo en este equipo es asombroso. Su corazón, su energía y su precisión desde la lesión de Durant quedarán, y es mucho decir, como una de las cimas de esta etapa que le ha convertido en uno de los mejores de la historia. Quizá el mejor. Ahora, mientras Nuggets y Blazers se juegan mañana en un séptimo dramático ser su rival a partir del martes (la final del Oeste se abre en el Oracle), los Warriors tendrán además un pequeño paréntesis para reponer fuerzas y descontarán fechas al regreso de Durant. Todo son buenas noticias, esta vez ganadas a pulso. Los Warriors se han reencontrado y vuelven a parecer, después de esto, el gran campeón que en realidad nunca habían dejado de ser. Solo necesitaban, pasa muchas veces en el deporte, que casi, casi todo se volviera en su contra. Pero estaban ahí, vaya que si estaban. Strenght In Numbers.

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