Lebron-Davis, Kawhi-George… los nuevos dúos que agitaran la NBA

La NBA está viviendo uno de los periodos más convulsos que se recuerden a estas alturas de año. No han pasado ni dos semanas desde que se abriera el mercado de verano, uno con una cantidad ingente de estrellas que se convertían en agentes libres y que ya han encontrado hueco en sus nuevos destinos. Estos movimientos han desatado un terremoto tremendo en el panorama de la liga norteamericana, haciendo que el número de aspirantes al título crezca de manera considerable.

Aún faltan algo más de tres meses para que la nueva temporada de comienzo, y a pesar de que los mejores agentes libres, que eran muchos, ya tienen equipo, se siguen dando réplicas del seísmo en el mercado en forma de intercambio. La última de ellas fue el que se produjo el pasado viernes, que mandaba a toda una institución de Oklahoma como Russell Westbrook a Houston a cambio de Chris Paul y dos primeras rondas del draft más otras dos intercambiables.

El crecimiento exponencial en los últimos años del big three para ser considerado aspirante al título está dando paso a nuevos dúos estrella que estén rodeados por un grupo más sólido, equilibrado y complementario. 

1. LeBron James y Anthony Davis (Los Angeles Lakers)

Fue la primera de las parejas que se formó de cara a la nueva temporada. Hace poco menos de un mes se supo que el pívot, entonces en los Pelicans, acabaría en Los Ángeles para jugar codo con codo con LeBron James. El intercambio mandaba a Lonzo Ball, Brandon Ingram, Josh Hart y tres primeras rondas del draft a Nueva Orleans. La idea inicial de la franquicia tras este movimiento era conseguir una tercera estrella pero eso no sucedió. Por lo tanto han optado por rodear a sus dos grandes talentos de jugadores con menor peso pero con experiencia como Danny Green, Rajon Rondo, Avery Bradley; y otros algo más jóvenes o que buscan volver a ser lo que eran como Quinn Cook o DeMarcus Cousins.

2. Kyrie Irving y Kevin Durant (Brooklyn Nets)

Esta será la pareja que más tiempo tarde en mostrar su potencial en conjunto. La rotura del tendón de Aquiles tendrá a Kevin Durant alejado del parqué gran parte de la próxima temporada o, en el peor de los casos, en su totalidad. Por lo tanto será Kyrie Irving quien lidere a un grupo que el pasado año se convirtió en la gran sorpresa de la liga, haciéndose hueco en el este y consiguiendo plaza en los playoffs. Han reforzado también la pintura con Taurean Prince y DeAndre Jordan, y mantienen jugadores con gran potencial como Caris LeVert, Jarrett Allen o Joe Harris, ganador del último concurso de triples, sin olvidar a Spencer Dinwiddie o Rodions Kurucs en la rotación. Sin duda, un equipo muy completo, incluso a la espera de Durant.

3. Kawhi Leonard y Paul George (Los Angeles Clippers)

El movimiento estrella y, sin duda, el mas sorprendente del mercado de fichajes. Tanto Raptors como Lakers vieron como el vecino de los segundos les levantó a la joya de la corona del mercado de agentes libres. El MVP de las finales y campeón de la NBA Kawhi Leonard se iba a Los Ángeles y llegaría con un extra: Paul George. Sendos jugadores se reunieron antes del movimiento. Querían jugar juntos y querían hacerlo en L.A., ciudad de donde son naturales. Finalmente su deseo se cumplió, convirtiendo automáticamente a los Clippers en un serio candidato al título del próximo año. A su alrededor contarán con jugadores como Patrick Beverley, Montrezl Harrell, formando, junto a los dos fichajes, una de las mejores defensas de la liga. Siguen contando en la rotación con Lou Williams, mejor sexto hombre de la NBA; y además de presente, también tienen futuro gracias a potenciales como Landry Shamet o Ivica Zubac. Por si esto fuera poco, Doc Rivers a los mandos de la nave. 

4. Russell Westbrook y James Harden (Houston Rockets)

El último movimiento de peso en el mercado hasta la fecha y, posiblemente, uno de los más arriesgados. Sendos jugadores se conocen de su etapa en Oklahoma y su amistad ha sido una de las grandes valedoras para que Westbrook considerara Houston como el destino idílico si los Thunder, equipo en el que ha jugado sus once temporadas como profesional, decidían traspasarle. El perfil de ambos, MVPs de la temporada regular en las temporadas 2016 (Westbrook) y 2017 (Harden), es muy similar: ambos necesitan tener el protagonismo y llevar la batuta y el ritmo de juego. Son dos de los jugadores que más triples-dobles (y pérdidas de balón) acumulan al final de temporada y eso solo se consigue siendo el epicentro de un equipo. Eso no quita que sean dos de los mejores jugadores que hay en el panorama NBA. De ahí que esta combinación pueda acabar siendo, para bien o para mal de los Rockets, una bomba de relojería. A su alrededor contarán con Eric Gordon, P.J. Tucker y Clint Capela bajo el aro.

5. Stephen Curry y D'Angelo Russell (Golden State Warriors)

A falta de Klay Thompson, que se perderá gran parte del próximo curso tras su rotura de ligamentos en la rodilla, D'Angelo Russell acompañará a Stephen Curry, buque insignia de la franquicia, en su lucha por recuperar el estatus alcanzado en los últimos cinco años. La nueva incorporación de los Warriors explotó el curso pasado en Brooklyn, demostrando que es capaz de liderar un proyecto y de meterlo en playoffs, algo contra todo pronóstico hace un año. Ahora formará pareja exterior con uno de los mejores tiradores de la historia. A pesar de las tremendas dificultades que iba a tener el equipo californiano para mantener a todas sus piezas, ha sabido moverse bien en el mercado. Junto a Durant, han hecho las maletas jugadores como Cousins y referencias con gran experiencia como Andre Iguodala o Shaun Livingston. Sin embargo, el eje de la defensa, Draymond Green, sigue en el equipo y llegan otros jugadores con potencial con Willey Cauley-Stein o Alec Burks para reforzar la rotación. El principal objetivo: recuperar aquel juego que enamoró en la primera mitad de su gloriosa etapa. 

D’Angelo Russell, culé por un día: incluso se probó en el Camp Nou

5 junio, 2019 · Archivado en Baloncesto, D'Angelo Russell, Deportes, Equipos, FC Barcelona, FC Barcelona baloncesto · Comentarios desactivados en D’Angelo Russell, culé por un día: incluso se probó en el Camp Nou 
El escolta de los Brooklyn Nets visitó las instalaciones del Barcelona e incluso se atrevió con algún disparo en el Camp Nou.

D’Angelo Russell es detenido por posesión de marihuana

3 mayo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Brooklyn Nets, Competiciones, D'Angelo Russell, Deportes, Drogas, Equipos, Marihuana, NBA, Problemas sociales, Sociedad · Comentarios desactivados en D’Angelo Russell es detenido por posesión de marihuana 

D'Angelo Russell fue detenido el pasado miércoles en el Aeropuerto de La Guardia, situado en Nueva York, por posesión de marihuana. Se la encontraron cuando las autoridades registraban el equipaje de los viajeros.

Russell se dirigía a Louisville, donde vive su padre, según apuntó ESPN.

Russell fue llevado a las dependencias policiales del aeropuerto. Fue puesto en libertad posteriormente porque la cantidad de marihuana sustraída era de menos de 50 gramos, mínimo para emprender acciones legales contra él.

La droga estaba escondida en un bote de té, según informó la Policía.

Los Nets han emitido un comunicado en el que aseguran conocer la información pero estar a la espera de recabar más datos.

Russell ha sido el mejor jugador de Brooklyn este año, tanto como para llevar al equipo a los playoffs después de años oscuros como ser all-star por primera vez.

Sixers-Nets: todos pendientes de la rodilla de Joel Embiid

13 abril, 2019 · Archivado en Baloncesto, Ben Simmons, Brooklyn Nets, Competiciones, D'Angelo Russell, Deportes, Equipos, Joel Embiid, NBA, Sixers · Comentarios desactivados en Sixers-Nets: todos pendientes de la rodilla de Joel Embiid 

Temporada 2015-16: los Sixers, en su metodología de reconstrucción (el Proceso) ganan 10 partidos y son el peor equipo de la temporada. El tercero por la cola son los Nets, que suman 21 victorias y están en su propio infierno, un trayecto complicadísimo pero gestionado con maestría por Sean Marks en los despachos y Kenny Atkinson en pista. Ahora ambos equipos se enfrentan en los playoffs de 2019. Los Sixers (37 victorias en tres temporadas de 2013 a 2016 y 103 en las dos siguientes) son uno de los poderosos de la NBA. Los Nets son un milagro que ha certificado el billete de regreso a los playoffs mucho antes de lo esperado. Y también apunta alto en el Este.

Todo ha ido muy rápido para dos franquicias históricas y en serios apuros hace bien poco. Eso sí, la exigencia es muy distinta: los Nets no tienen nada que perder y los Sixers se darían un costalazo tremendo si cayeran a las primeras de cambio. Son muy favoritos, pero se enfrentan a un rival difícil, que sabe cómo hacerle daño, y lo hacen con dudas sobre el estado de la rodilla de Joel Embiid, cuya participación no está asegurada para el inicio de la eliminatoria.

Enfrentamientos directos (2-2)

Los duelos directos son muchas veces engañosos y este caso es muy claro: los Nets se llevaron el primer duelo ante unos Sixers en los que eran titulares Fultz, Covington y Saric y en los que tuvieron muchos minutos Muscala y Shamet. Los cinco se han ido ya de Philly. Jimmy Butler ha jugado dos de los cuatro partidos y son los que ganó su equipo, uno de ellos con una canasta suya sobre la bocina. Solo uno de los cuatro se ha producido ya con la configuración actual de los Sixers, con Tobias Harris a bordo, y Caris LeVert, por ejemplo, se perdió dos. Así que el dato (2-2) no es muy relevante pero ahí está para quien quiera soñar con una serie igualada.

Philadelphia 76ers (3º, 51-31)

Segundo año por encima de las 50 victorias para una franquicia histórica que ha vuelto a la élite de la NBA y lo ha hecho convirtiendo la traca final de su Proceso en dos jugadores de primer nivel (Jimmy Butler y Tobias Harris) que se han sumado a las dos joyas de la corona (Ben Simmons, Joel Embiid) y a uno de los mejores tiradores de la NBA, JJ Redick, para formar un quinteto titular impresionante, a la altura de cualquier unidad que se quiera, tal vez solo por detrás de la mejor de los Warriors.

Por culpa de las lesiones, y eso ha sido un problema, este quinteto solo ha jugado diez partidos y ha coincidido en pista 161 minutos. En ellos, +17,6 de net rating: imponente. El problema es que ese dato baja a un simple +4 en cuanto se saca de la ecuación a Embiid, que llega con la rodilla tocada. Los Sixers tienen un banquillo cogido con alfileres, son irregulares y no siempre se ve con total claridad su plan de juego. Pero cuando afinan (y si Embiid está en pista, claro) parecen un equipo capaz de ganar una serie de playoffs a cualquiera.

Brooklyn Nets (6º, 42-40)

Es milagroso que los Nets estén ya en positivo y ya en playoffs, después de una temporada en la que las lesiones, además, no les han respetado demasiado y con un tramo final de calendario terrible, que casi les descabalga y para el que necesitaron un golpe de suerte en forma de bajada de tensión de algunos rivales que ya no se jugaban nada.

Pero el trabajo de Marks (general manager) y Atkinson (entrenador) está siendo espectacular, y la cultura que están construyendo, unida al escaparte ideal que es Brooklyn, convierte a los Nets en un actor a tener muy en cuenta en el mercado de agentes libres de este verano... y los siguientes. La apuesta por talentos que llegaban con interrogantes (D’Angelo Russell, Caris LeVert, Spencer Dinwiddie, Joe Harris), veteranos colectivistas (Ed Davis, Jared Dudley, DeMarre Carroll) y la formación de piezas de draft como Jarrett Allen y Rodions Kurucs da como resultado un bloque muy profundo, con muchos puntos, muy unido y que ha demostrado que no le tiene miedo absolutamente a nada.

La clave

Es una obviedad pero la clave es Joel Embiid. Si su problema de rodilla le aparta de los primeros partidos de la serie, los Sixers tendrán que hilar fino porque son además uno de los equipos que más cambia entre su rendimiento (óptimo) como local y el que ofrece fuera de su pabellón. Los Nets pueden hacer daño en cuanto aparezcan segundas unidades ante unos Sixers muy poderosos con su quinteto y en los arranques (+8,8 en diferencial de puntos en los primeros cuartos). Si los Nets aguantan en los partidos y explotan los problemas de personalidad que aún tienen estos Sixers, podrían tener opciones. Aunque estas serían muy pocas, en principio, si Joel Embiid está en pista. No solo promedia más de 27 puntos sino que la defensa de los Sixers es la cuarta de la NBA con él en pista y la 26ª cuando el camerunés no está.

 

Desastre de LeBron y los Lakers, matemáticamente sin playoffs

23 marzo, 2019 · Archivado en Baloncesto, Brooklyn Nets, Competiciones, D'Angelo Russell, Deportes, Equipos, Lebron James, Los Ángeles Lakers, NBA · Comentarios desactivados en Desastre de LeBron y los Lakers, matemáticamente sin playoffs 

Fue más simbólico que otra cosa, porque hace muchas semanas que el destino de los Lakers 208-19 quedó sellado y todo lo demás está siendo un inacababable languidecer al que le quedan todavía 10 partidos en los que (31-41) ya el mejor escenario posible sería llegar al 50% de victorias. Ni se va a rondar, claro. De hecho los Lakers no superarán el 35-47 de la pasada campaña cuando, es un pequeño detalle, no tenían a LeBron James. Después de cinco ausencias de playoffs entre 1948 y 2013, está será la sexta seguida, ya matemáticamente después de perder contra, más simbolismo, los Nets de D'Angelo Russell (106-111). Para LeBron James, será la primera ausencia desde 2006 y después de trece años seguidos con nueve finales jugadas, ocho de forma consecutiva. Unos playoffs sin LeBron es, desde luego, terreno desconocido para la NBA. ¿Sin los Lakers? Ya no. De hecho, se está convirtiendo en la norma.

¿Más simbolismo? Con los Lakers a tres puntos y una posesión por jugar, LeBron James se resbaló y perdió la bola por la línea de fondo. Como cuando Hezonja le puso el tapón en el último ataque en el Madison, el gran coloso de su generación pareció otra vez un jugador vencido, cansado, al que este año le ha sobrevenido su primera lesión seria y, tal vez, el primer paso atrás visibles de sus condiciones por culpa del padre tiempo. Al que nadie derrota, aunque ha llegado a parecer el primer ser humano capaz de hacerlo.

LeBron, que cumplirá 35 años en diciembre, llevará siempre esta temporada como un borrón en uno de los mejores currículums de la historia de la NBA. Negado, sin esa capacidad de imponer su voluntad que siempre le ha caracterizado, lo intentó todo sin suerte: 8/25 en tiros, 25 puntos, 9 rebotes, 14 asistencias, 8 pérdidas y la sensación de que ya ni domina los partidos en los tres primeros cuartos ni los cierra en el último. La ingle, los años, las desgracias de la temporada, la plantilla que ahora mismo le rodea... Hasta el próximo otoño no sabemos dónde está realmente LeBron James. Le esperan, quizá eso sea algo positivo para él y para su equipo, unos larguísimos meses de vacaciones después de años terminando las temporada en junio, agotado. En fin. Y a los Lakers les espera la lotería del draft, donde ahora llegaría como el décimo peor equipo de la temporada, una posición que seguramente empeore (es decir: mejore) en estas tristes últimas semanas de competición. ¿Es algo muy interesante de cara al futuro inmediato? Sí ¿Es una auténtica pesadilla que el desenlace de este curso sea ese? Absolutamente, y de la peor naturaleza. Ambas cosas son perfectamente compatibles.

Los Lakers que se equivocaron en la confección de su plantilla, en la gestión del asalto a Anthony Davis y en otro millón de cosas, han sido doblegados básicamente, y es más un hecho que una excusa, por las lesiones. La de ingle de LeBron cuando el equipo era cuarto del Oeste, en Navidad. Las de Ingram y Lonzo en sus respectivos mejores momentos de la temporada (los tres gallos del equipo solo han jugado 23 partidos juntos: 15-8 de balance en ellos). Las de Rondo cuando todavía parecía un jugador útil para el equipo, la neumonía de JaVale McGee, la rodilla que ha lastrado a un Josh Hart que ya está parado también, la espalda de Kuzma... un desastre integral culminado esta noche con la materialización de lo que ya se sabía. Fuera de playoffs en un partido en el que, como casi siempre, ni entraron los triples ni entraron los tiros libres ni el equipo tuvo un buen plan de ataque aunque realmente puso interés. Kuzma (3/11) y Caldwell-Pope (1/6) tiraron tal mal como casi toda la temporada y de repente, y ya a destiempo, JaVale McGee apareció con los mejores números de su carrera: 33 puntos, 20 rebotes, 6 tapones. Si todo parece pura confusión, es porque todo es pura confusión. Sencillamente.

En medio del funeral vikingo a una temporada de los Lakers que ha acabado siendo un desastre histórico, los Nets rebañaron un triunfo sufrido, en un último cuarto muy igualado y sin jugar a su mejor nivel. Pero en 38-36, han enlazado victorias cruciales en Sacramento y L.A., después de tres derrotas y cuando su puesto en playoffs parecía en peligro. Ahora tienen dos partidos y medio de margen, que debería bastar aunque el calendario les puede jugar una muy mala pasada: vienen Blazers, Sixers, dos veces Bucks, Celtics, Raptors, Pacers y Heat para cerrar curso. Cuidado.

Los triples de Joe Harris (6/8, 26 puntos) y la aparición a tiempo de Dinwiddie en los últimos minutos bastaron para un equipo liderado por un D'Angelo Russell (21 puntos, 13 asistencias) que estuvo ansioso en la segunda parte (acabó con un 4/11 en tiros y 6 pérdidas), con demasiadas ganas (se comprenden) de dejar su firma en este partido, de anotar el triple que se hiciera viral en las redes, de poner la puntilla al equipo que le drafteó y que le regaló como señuelo para cuadrar sus cuentas económicas. En un año en el que ha sido all star y le está discutiendo el Most Improved Player a Siakam, no dejó un partidazo pero sí se dio el gusto de ganar y comprobar, in situ, que por ahora le van a él y a sus Nets las cosas mucho, muchísimo mejor que a unos Lakers para los que el infierno del resultado final del curso ya ni parece quemar mucho si se compara con el terrible purgatorio que están suponiendo estas semanas de jugar y jugar sin ningún objetivo (12 derrotas en 14 partidos) y sin nada que ganar ni rescatar se semajante catástrofe. Un equipo que lleva demasiado tiempo pidiendo a gritos que esto se acabe. Mal, muy mal, peor o todavía peor que peor: como sea, pero que se acabe.