Lillard, Curry, Harden… Los vaciles más grandes de la última década

14 abril, 2020 · Archivado en Baloncesto, Blake Griffin, Competiciones, Damian Lillard, DeAndre Jordan, Deportes, James Harden, James Johnson, Joe Johnson, Kobe Bryant, Lance Stephenson, Lebron James, NBA, Stephen Curry · Comentarios desactivados en Lillard, Curry, Harden… Los vaciles más grandes de la última década 

Es tiempo de listas a falta de competición de la que hablar. Y una de las más curiosas e inesperadas es la que ha recopilado Bleacher Report con aquellos momentos que recuerdan más a una cancha de barrio que una pista profesional. El título literal del artículo es Clasificación de los momentos más sucios e irrespetuosos de la NBA de la última décadaasí que ya se pueden hacer una idea de por dónde van los tiros. Andy Bailey, que es el encargado de escribirlo, incluye 15. Nosotros lo dejaremos en 10, cantidad suficiente para darse cuenta que no todo es limpio y brillante en los highlights. Aviso: hay vídeos de todas las jugadas y estamos seguros que en cuanto las vean las recordarán como si las hubiesen visto ayer mismo por primera vez.

10. Joe Johnson no respeta a sus mayores (2012-13)

En su última temporada con los Boston Celtics (2012-13), Paul Pierce se encontró con un jugador que era, de alguna manera, una versión más joven de sí mismo. Joe Johnson, entonces con los Brooklyn Nets, no tuvo piedad de la leyenda. Con los primeros botes Johnson pone la pelota por delante, básicamente rogándole al Pierce del pasado que vuelva. El crossover es tan bajo que, literalmente, Pierce no puede levantar su cuerpo del suelo. Es como si se moviese a cámara lenta ante un rival que ya ni siquiera estaba allí.

9. Lance Stephenson se contonea delante de Courtney Lee (2013-14)

Aquí están sucediendo muchas cosas, como suele pasar con Lance Stephenson. Un bonito giro  hace que Courtney Lee avance en un sentido antes de que un cambio brusco hacia la izquierda lo haga caer. Stephenson entonces se levanta poderoso en el aire y la clava desde 6 metros con su rival mirándole desde el suelo. Todo eso en sí mismo probablemente habría justificado un puesto en esta lista lista, pero es lo que hace justo después el jugador de los Pacers lo que le aseguró un lugar en el top 10. Un contoneo en dirección a Lee, valiéndose de todo su cuerpo en un bailecito que a buen seguro no le sentó nada bien a Lee ni a nadie de los Celtics.

8. LeBron James arrasa a Jason Terry (2012-13)

Puede que la diferencia de tamaño entre ambos jugadores ayudase a la resolución de la jugada, pero aún así sigue siendo todo un espectáculo. Lo que hay que preguntarse es en qué estaba pensando Jason Terry para intentar bloquear el mate de LeBron James. El Rey, en su época de plenitud física en Miami, arrasa literalmente con él, llegando en carrera, agarrando el balón en el aire y hundiéndolo en la canasta como si el jugador de los Celtics fuese invisible. O casi, porque nada más anotar le echa una miradita. Sin recrearse tampoco. LeBron debió pensar que los hechos acaban de hablar por si solos.

7. James Johnson revienta el aro delante de Andre Drummond (2014-15)

Algunas de las frases de la retransmisión de los Raptors deja claro lo que estamos viendo: "¡Un mate monstruoso!", "Es absurdo", "Tienes que estar de broma", "Es el mate más sucio de la temporada", "Es un de los mejores que he visto en directo en toda mi vida". Era como si cada frase intentara buscar las palabras exactas para describir lo que acababan de ver sin llegar a dar con ellas en toda su dimensión. Y es que no estamos hablando de un mate debajo del aro por encima de un cualquiera. Se trata de un salto desde fuera de la bombilla, encontrándose en mitad del vuelo con Andre Drummond, uno de los tipos más grandes de la liga, para reventar el bal´´on en la canasta. Todo ello le convierte en un mate digno de concurso.

6. Kobe Bryant posteriza a dos jugadores a la vez (2012-13)

Habría varias jugadas de Kobe Bryant para elegir en esta década, pero ésta en la que posteriza a dos jugadores de los Nets quizá sea la más recordada. Estamos en la temporada 2012-13, la misma en la que se rompió el tendón de Aquiles. Antes de eso estaba en una forma impresionante y para muestra esta jugada de un tipo, no lo olvidemos, de 34 años y con infinidad de kilómetros en las piernas. A alguien así no se le espera ver haciendo este tipo de cosas. Pero Kobe, después de superar la defensa en el perímetro de Gerald Wallace, encara la canasta por la zona central de la defensa de los Nets. Y a pesar de que Wallace se recupera y se coloca cadera contra cadera y de que Kris Humphries se vuelve a tiempo para ayudar a defender el aro, el 24 de los Lakers no solo salta por encima de los dos. Da la sensación de atravesarles.

5. James Harden hace desmoronarse a Wesley Johnson (2017-18)

Puede que haya quien diga que James Harden le da un pequeño empujón con el brazo a James Johnson y que eso es lo que provoca la caída del jugador de los Clippers. Es cierto, pero es todo lo que pasa después lo que coloca a esta jugada en el Top 5. La forma de irse al suelo de Johnson, que no es la más glamurosa de la historia; Los segundos que Harden se queda parado en la línea de tres con el balón, recreándose en la acción antes de meter el triple; Las voces con las que vuelve a su campo para dejar claro lo que acaba de pasar, por si alguien no lo había visto. Una vacilada de primera categoría.

4. Blake Griffin destroza a Kendrick Perkins (2011-12)

¿Cómo es posible que esta jugada sea sólo el número cuatro? ¿Y cómo es posible que sólo haya una jugada de Blake Griffin en es lista? De hecho tiene varias similares, como un mate sobre Tomofey Mozgov (aunque en aquel caso no llegó a tocar el aro) u otra en transición con Danio Gallinari como víctima. Pero como se ha marcado la regla de incluir una sola jugada por cada jugador, se queda con esta en la que Kendrick Perkins acaba destrozado en el intento de bloquear al que quizá sea el mejor jugador de la historia haciendo mates en juego. Y propone un juego: parar el vídeo en el momento en el que Griffin está en lo alto de su vuelo. Da igual donde lo detengas exactamente, porque sea cual sea la imagen que se quede congelada probablemente te entre la risa tonta conociendo el resultado final.

3. DeAndre Jordan aniquila a Brandon Knight (2012-13)

Los Clippers de la Lob City tienen una media de +9,1 puntos por cada 100 posesiones con DeAndre Jordan y Blake Griffin en cancha. Pero nadie se acuerda de ellos por el +/- por cada 100 posesiones tanto como por este tipo de jugadas. Cuando el balón volaba cerca del aro rival solían pasar cosas espectaculares, y esta seguramente se lleve la palma: el mate desde su casa, la forma de caer de Brandon Knight como un peso muerto, los pasos de Jordan por encima del rival tumbado en el suelo, la cara que pone al regresar a la pista que ya es un clásico de la liga y los memes. Y por si todo esto fuese poco, también anota el tiro libre adicional en una temporada en la que promedió un 36,8%. La guinda del vacile

2. Stephen Curry marea a los Clippers (casi) al completo (2014-15)

Esta jugada podría haber sido peor. Stephen Curry podría haber mareado a los cinco jugadores de campo, pero se conformó con hacerlo sólo con cuatro de ellos (JJ Redick, que estaba cubriendo a su par en una esquina, fue el afortunado que no sale en la foto). Matt Barnes, Chris Paul, DeAndre Jordan y Spencer Hawes no corrieron la misma suerte. En lo que duran dos o tres segundos y en un espacio muy, pero que muy reducido, Curry se pone a botar el balón entre todos ellos haciéndoles parecer niños pequeños, primero dirección a la canasta para volver sobre sus pasos y salir otra vez a la línea de tres. Y acaba tirando un triple a la media vuelta que sería un tiro horriblemente seleccionado para cualquier otro jugador de la historia del baloncesto. Lo mete, claro. Jeff Van Gundy, que estaba comentando el partido para la ESPN, aseguró que era el mejor movimiento que había visto en su vida. Puede que no le falte razón, porque lo que hizo Curry con los Clippers aún no tiene explicación.

1. Damian Lillard le dice adiós a Russell Westbrook (2018-19)

"Cada vez que juegue contra Russell Westbrook voy a respoderle. No me intimida, no me importa lo que diga de mí. Él empezó con esto y yo le voy a contestar cada vez", contaba Damian Lillard en una entrevista con The Athletic. En las eliminatorias del año pasado sus acciones hablaron más alto que sus palabras. Después de estar sufriendo trash talking durante toda la eliminatoria de primera ronda, Lillard se planta ante Paul George a una distancia de 11 metros de la canasta y justo cuando se consumían los últimos segundos del quinto partido se levanta para clavar un triple descomunal y mandar a los Oklahoma City Thunder a casa. Pero lo que de verdad eleva esta jugada hasta el primer puesto de la lista es el gesto que Lillard le hace a Westbrook justo después de eliminarle: con la mano diciéndole adiós mientras mantiene un rictus inmutable, como si cargarse a los Thunder con un triple sobre la bocina fuese pan comido. La misma cara que mantiene mientras se le han tirado todos su compañeros encima segundos después y que se hizo mundialmente famosa.

Los Blazers no perdonan a los árbitros: «Se tragaron sus pitos»

8 febrero, 2020 · Archivado en Arbitraje deportivo, Árbitros, Baloncesto, C. J. McCollum, Competiciones, Damian Lillard, Deportes, Equipos, Gente, NBA, Portland Trail Blazers, Sociedad, Terry Stotts, Utah Jazz · Comentarios desactivados en Los Blazers no perdonan a los árbitros: «Se tragaron sus pitos» 

La derrota de los Blazers a causa de un error arbitral clamoroso no ha dejado indiferente a casi nadie en el mundillo de la NBA. Especialmente entre los integrantes de la comitiva de Portland, los grandes perjudicados por la decisión de no pitar el clarísimo tapón ilegal de Gobert a Lillard a 11 segundos del final del encuentro. Terry Sttots, entrenador de los Blazers, trató de no pasarse de la ralla pero no pudo evitar dejar una de las frases de la noche: "Es una pena que se haya decidido por una jugada mal pitada, no hay otra manera de explicarlo. Podrían haber pitado y tapón ilegal y haber ido a revisarla, pero se tragaron sus pitos en una jugada que era bastante obvia. Es muy decepcionante que el gran esfuerzo que hemos hecho haya acabado con una decisión así".

Los jugadores no fueron tan políticamente correctos, especialmente las dos estrellas del equipo. C.J. McCollum directamente pedía consecuencias en forma de sanción: "Me hace pensar que no eres capaz de hacer tu trabajo de la forma en que deberías hacerlo, lo que significa que deberías ser reprendido, deberías ser multado. Cuando nosotros nos equivocamos, nos multan". También Damian Lillard habló del tema y fue quien más dijo: "Estábamos en le partido hasta el final y no han pitado una jugada clara. Y nos dicen que claramente no había nada que pitar. Nos ha costado un jodido partido. Estamos en la carrera por los playoffs y una mala decisión nos ha costado el partido".

Los árbitros, que según los jugadores de los Blazers les dijeron en directo que no había sido tapón ilegal "ni de lejos", rectificaron después en palabras de uno de ellos, Josh Tiven: "Hemos visto la repetición después del partido y desafortunadamente nos hemos dado cuenta de nuestro error. El tapón ilegal debería haber sido señalado". Antes de eso Lillard ya comentó que no quería ver ni una sola declaración oficial diciendo que su canasta tendría que haber subido al marcador. Y, claro, al ver las palabras del árbitro no se pudo contener.

"Ahora querrán que salgamos aquí y no digamos nada, a pesar de que necesitamos todas las victorias posibles en nuestra lucha por los playoffs. Nos ha costado el partido y por supuesto que tenemos algo que decir al respecto", sentenciaba el base.

Los Blazers naufragan pese a un Damian Lillard en nivel de MVP

10 noviembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, C. J. McCollum, Competiciones, Damian Lillard, Deportes, Equipos, NBA, Pau Gasol, Portland Trail Blazers · Comentarios desactivados en Los Blazers naufragan pese a un Damian Lillard en nivel de MVP 

La pasada temporada los Blazers ganaron 53 partidos (su tope en un lustro) y jugaron su primera final de Conferencia desde 2000, cuando una remontada épica de Kobe Bryant y Shaquille O'Neal les dejó fuera de las Finales en el séptimo y definitivo partido. Se habían hecho hueco en el lado más amable (el que no tenía a Warriors y Rockets, básicamente) del cuadro de playoffs gracias a una extraña última jornada de Regular Season en la que remontaron 20 puntos a los Kings sin ningún titular en el roster. Pero, más allá de eso, habían sido el tercer mejor ataque de toda la NBA (114,7 por rating, solo por detrás de los citados Warriors y Rockets) y habían contado con una defensa lo suficientemente aseada para producir un +4,2 de net rating, séptimo de la NBA.

La temporada acabó en éxito a pesar de que pareció descarrilar cuando se rompió la tibia Jusuf Nurkic. El oso bosnio promediaba 15,6 puntos, 10,4 rebotes y 3,2 asistencias cuando cayó fulminado el 25 de marzo, ya con un máster sobre cómo jugar al lado de Damian Lillard y CJ McCollum, Los Blazers pudieron disimular pero no hacer olvidar su inmensa presencia (4-0 en la final del Oeste ante unos Warriors sin Kevin Durant). Y acabaron curso con sobresaliente y la sensación de que era el momento de intentar dar el paso hacia la aspiración máxima, el anillo de campeón. Durante los últimos años, habían vivido maravillados la explosión de Lillard y el ascenso de McCollum, finalmente a la altura de cualquier backcourt de la NBA que no fuera el formado por Stephen Curry y Klay Thompson. En la 2014-15, la derrota en primera ronda pese a ganar 51 partidos fulminó un proyecto que ya se había torcido por los problemas de rodilla que acabaron con la carrera de Brandon Roy. Salieron de golpe LaMarcus Aldridge, Wesley Matthews, Nico Batum, Robin Lopez y Arron Afflalo. Cuatro titulares y el sexto. Y se quedaron Lillard y un McCollum que por entonces jugaba menos de 16 minutos por partido. Los Blazers, aunque amenazaba reconstrucción profunda, no se han bajado de los playoffs desde entonces.

Con un jugador franquicia extraordinario y comprometido, un escudero de primerísimo nivel, un buen entrenador (Terry Sttots), un público fiel en una ciudad donde no hay otro gran equipo en el deporte profesional y un funcionamiento casi siempre intachable, los Blazers se plantearon cómo ser más que eso en, eso sí, un mercado demasiado escorado al noroeste y al que ni siquiera suelen mirar las grandes estrellas (solo hay que fijarse en los coqueteos de los últimos años con un Carmelo Anthony ahora caído en desgracia). Y la opción del general manager Neil Olshey fue el riesgo, movimientos de posible margen residual (la llave del crecimiento) mientras se aseguraba lo troncal. Así que el equipo no cambió en cuanto a protagonistas principales pero sí, mucho, en el resto del reparto, ya sin clásicos como Mo Harkless y Aminu, cuya contribución en los últimos años había sido esencial pero en los que acabó pesando más los problemas para anotar y generar ataque en playoffs que su incuestionable servicio al funcionamiento colectivo del equipo. Tampoco siguieron Evan Turner, Seth Curry, que jugó una excelente temporada pasada, ni un Meyers Leonard que nunca explotó del todo y, en realidad, solo amagó unas poquitas veces. Olshey le dio la midlevel (11 millones por dos años) a Rodney Hood mientras Enes Kanter se pensaba si aceptarla, cambió a Turner por Kent Bazemore, apostó por un Hezonja necesitado de aire fresco y por veteranos como Tolliver y Pau Gasol. Y pescó a Hassan Whiteside, un gigante adormilado, para mantener caliente el puesto de pívot hasta la reincorporación de Nurkic. Los Blazers habían cambiado mucho pero era difícil, sobre el papel, saber si realmente eran mejores o solo eran distintos. Y resultaba innegable que, en realidad, el mayor margen de crecimiento estaba en casa, con Anfernee Simons por fuera y Zach Collins por dentro.

Mientras metían el bisturí hasta el fondo de su roster, los Blazers amarraron el eje y borraron de un plumazo el debate (muchas veces artificial) sobre si Lillard y McCollum podían ser una pareja sobre la que construir un equipo campeón o si era mejor traspasar a uno de los dos. El base (29 años) se llevó una ampliación de cuatro temporadas y 196 millones. El escolta (28) otra de tres y 100. El primero pasaba a tener contrato hasta 2025 y el segundo, hasta 2024. Con esos casi 300 extra, ambos apilaban 414 millones en las cuentas de la franquicia para seis temporadas. Los Blazers, por si había duda, sería con Lillard y McCollum o no serían.

La cuestión es que, por ahora, no son. La temporada ha comenzado con un pobre 3-6, con ahora cuatro derrotas seguidas y un 0-3 en su pista, donde ni siquiera 60 puntos de Lillard valieron para ganar a unos Nets que no están siendo precisamente infalibles. También han perdido ya contra los depauperados Warriors aunque Lillard se fue a 39 puntos. Entre ambas derrotas, no supieron cerrar en los últimos minutos (normalmente especialidad de la casa) un triunfo de mucho prestigio ante los Clippers. Y también perdieron. La pasada temporada no se libraron de un inicio con dudas (13-11) y la anterior rondaban el 50% de triunfos en enero (22-21). Los Blazers suelen corregirse en ruta y ser competitivos en playoffs. Pero esta temporada su objetivo no era a priori ser outsiders ni meritorios sino ver hasta dónde podían amenazar en un trono del Oeste de repente vacante tras la lesión de Klay Thompson y la fuga de Kevin Durant de los Warriors. Y, además, esta vez las sensaciones son especialmente negativas porque da la impresión de que, sencillamente, la nueva rotación no funciona.

Los Blazers han perdido la intensidad defensiva que aportaban Harkless y Aminu sin añadir la creación de juego fuera del backcourt que les faltaba a los dos. No tienen tiradores tan especialistas como Seth Curry y Whiteside está siendo lo mismo que en Miami Heat: números sin peso específico, producción hueca y unas dificultades enormes para jugar el pick and roll pese a sus siete pies reales y a compartir pista con un especialista tan consumado como un Lillard que, por su parte, está jugando al mejor nivel de su carrera, en números y unas sensaciones de aspirante con galones al MVP. Es muy preocupante estar 3-6 con el base en medias de 33,3 puntos (techo de su carrera), 5 rebotes (techo), 6,9 asistencias (a la altura de su mejor temporada) y con 38 minutos en pista (tope también) y sus mejores números de tiro por volumen y porcentajes: 49,5% de campo y 39,8 en triples con 4,1 anotados por noche. Llamando a la puerta (ronda el 91% en tiros libres) del club del 50-40-90.

Si Lillard está mejor que nunca y el equipo está en uno de los peores momentos de los últimos años, la regla de tres es sencilla: todo lo demás va horriblemente mal. La salud, de entrada, no ha acompañado: Nurkic no está cerca de volver (algo sabido) y Zach Collins está fuera sin fecha próxima de regreso por una lesión de hombro que le ha llegado antes de que se pudiera saber qué tienen realmente con él unos Blazers que le habían dado rango de ala-pívot titular, un puesto en el que son ahora especialmente débiles. Labissiere, Hood y Whiteside también tienen problemas físicos, Pau Gasol todavía no ha podido debutar y a Tolliver le pesan ya de verdad sus doce años de carrera profesional.

McCollum, el héroe de las semifinales del Oeste contra los Nuggets, una eliminatoria apasionante, ha empezado mal: 19,4 puntos (lleva cuatro temporadas por encima de los 20) con noches abismales y sus peores números totales de tiro: 38% de campo, 32,6% más allá de la línea de tres. Y Whiteside promedia 14,1 puntos, 13,3 rebotes y 1,9 tapones que en la mayoría de partidos no tienen efecto alguno (no positivo al menos) en el marcador. Así que los Blazers tienen un net rating de -1, su defensa es una de las diez peores y su ataque es undécimo por números... pero mucho peor a la vista y si se atiende a las sensaciones y los resultados. Y con la certeza, por ahora, de que la gran cruz de pasadas temporadas sigue a cuestas de Lillard y McCollum: nadie crea juego más allá de ellos, un asunto crucial cuando las defensas exigen al máximo en playoffs.

Anfernee Simons ha dado más muestras de su talento que Hezonja del suyo, pero la baja de Nurkic se antoja demasiado trascendental en un equipo en el que Stotts, además, arriesga en sus rotaciones y no separa todo lo que debería los minutos de Lillard y McCollum para tener siempre a uno de los dos en pista. Los tramos sin ninguno de ellos suelen ser un lastre decisivo. Y el movimiento en ataque y la creación están tan colapsados que los Blazers dan 6,8 asistencias menos de media que sus rivales, de largo el peor dato de toda la liga. El 89,4% de las canastas de Lillard no son asistidas (cuarto de la NBA tras Fred VanVleet, De'Aaron Fox y Jeff Teague). Pero es que McCollum es octavo en ese ránking y Hood está también entre los 25 primeros. Ellos tres amasan el 57,8% de los puntos totales de los Blazers en los que la anotación depende ahora mismo de Lillard a unos niveles tóxicos: el 72,7% de los puntos los produce el base anotando (29,5%) o asistiendo (43%). En defensa, Whiteside solo es efectivo literalmente al lado del aro: ahí los rivales anotan un 27% de los tiros... que es un 78% en cuanto se alejan un poco. Su 4,4% de porcentaje de tapones es el más bajo de su carrera, su ratio de rebotes también ha empeorado y el equipo ha sido un desastre cuando ha jugado a su lado un Tolliver que ha concedido un 66,3% de acierto cerca del aro a los jugadores a los que ha defendido.

Es más fácil neutralizar a los Blazers y es más fácil encontrar agujeros en su defensa. Esto último parece quedar demostrado por el hecho de que hacen cuatro faltas menos por partido que sus rivales pero estos lanzan 7,2 tiros libres más. La prueba de que son faltas mal hechas o forzadas para evitar anotaciones casi seguras. Si es fácil suponer que McCollum volverá a su mejor nivel y obvio interpretar que la vuelta de Nurkic será un empujón esencial, también es sencillo especular con unos posibles movimientos que sitúan a los Blazers como uno de los posibles animadores del mercado invernal. Tienen a jóvenes con valor de mercado, Anfernee Simons a la cabeza, tiene sus picks de draft y los expiring contracts de Whiteside (27 millones) y Bazemore (19,2). En todos los rumores acaban apareciendo un Kevin Love que está promediando más de 18 puntos y 14 rebotes en los Cavs y un Danilo Gallinari cuya llegada podría ser más fácil de acometer con los Thunder metidos de lleno en una recontrucción que pasa por la tonelada de rondas de draft que obtuvieron por Paul George y Russell Westbrook. Veremos si la solución está ahí o si, otra vez, Stotts encuentra la forma de optimizar los recursos a su disposición. Lo contrario sería malgastar un año que apunta a extraordinario de Lillard y quedarse a las puertas, otra vez, del paso definitivo que separa a los buenos de los mejores. Y darlo, de eso no hay duda, era el objetivo nada disimulado para esta temporada 2019-20 que no ha comenzado nada bien en Oregón.

 

Furkan Korkmaz, el as en la manga de los 76ers para seguir sin perder

3 noviembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Competiciones, Crónicas deportivas, Damian Lillard, Deportes, Equipos, Furkan Korkmaz, NBA, Portland Trail Blazers, Sixers · Comentarios desactivados en Furkan Korkmaz, el as en la manga de los 76ers para seguir sin perder 

No es uno de los habituales, de hecho tiene que pelear para entrar en la rotación. Se ha abierto un hueco más con la sanción de dos partidos a Joel Embiid y el turco Furkan Korkmaz lo ha aprovechado de la mejor forma: ganando con una canasta que lleva su firma. Es una buena estrategia de comunicación para venderse y que su entrenador, Brett Brown, le tenga más en cuenta. Partido sin prórroga pero con alta anotación, 128-129, que se va a parar a la orilla de Philly. Los 76ers son los líderes en solitario de la NBA porque son los únicos que no han perdido ningún partido hasta ahora: cuentan sus cinco compromisos por victorias

No les fue fácil, eso sí. La mayor parte del tiempo el dominador fue Portland Trail Blazers. Tenían las bajas de Whiteside y Collins, sumadas a las de Gasol y Nurkic, así que Terry Sotts urdió un plan para luchar y seguir siendo el equipo que menos puntos recibe en la pintura. Mario Hezonja fue titular, al igual que el corajudo Anthony Tolliver. Y los Blazers salieron mucho mejor que su rival. Lillard llevaba el compás del partido con mucho tino, batallando por la presión alta de Simmons y sus compañeros. No iba a ir en consonancia, sin embargo, con su habitual compañero de 'fechorías', C.J. McCollum, apareció otro: Rodney Hood, metiéndose muy bien de fuera hacia dentro, atacando la media distancia y poniendo muchos puntos (al final, 25) para su equipo. Labissiere era la referencia interior, respondía, y los locales sacaban ventaja. 

De poco les estaba sirviendo a los 76ers el buen tono del pívot Al Horford y las apariciones esporádicas de los exteriores Scott, Simmons y Richardson. La defensa era floja y perdían por 21 (93-72) a mitad del tercer cuarto. Ahí empezó una pequeña remontada que les acercó a diez para empezar el último periodo 102-92, tras lo que llegó el recorte que puso en aviso a todos: 1-8 de parcial para el 103-100 con sólo dos minutos más de juego. McCollum ya había aparecido, pero poco; iba a ser Lillard el que, con dos triples más (metió hasta ocho), estirara de nuevo la distancia entre ambos conjuntos (121-113, minuto 43). 

El tirón definitivo llevó a los 76ers a ponerse por delante en el último minuto con un mate de Al Horford, que acabó con 25 puntos (12/24 en tiros). Anfernee Simmons, con un triple desde la esquina izquierda a falta de 2,6 segundos, quería ser el héroe inesperado de este partido, pero fue otro: Furkan Korkmaz buscó la esquina, Horford puso un bloqueo que despistó a Tolliver y Lillard... et voilà! El turco, con poca presencia, lanzó el tiro, anotó y se coronó. Los Sixers le elevan a los altares mientras miran la clasificación con un şiş kebap en la mano.

Eligen los 10 mejores tiros de la década: con cada uno les recorrerá un escalofrío mayor

22 agosto, 2019 · Archivado en Baloncesto, Chris Paul, Competiciones, Damian Lillard, Deportes, Kawhi Leonard, Kyrie Irving, Lebron James, NBA, Ray Allen, Stephen Curry · Comentarios desactivados en Eligen los 10 mejores tiros de la década: con cada uno les recorrerá un escalofrío mayor 
La CBS ha sido la encargada de elaborar este ránking repleto de tiros emocionantes. Partidos y series apretadas que se decidieron con estas maravillas.

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