El salto infinito de Jesse Owens

27 mayo, 2020 · Archivado en Atletismo, Clasificación deportiva, Competiciones, Deportes, Jesse Owens, Juegos Olímpicos, Juegos Olímpicos 1936, Récord deportivo, Récord mundial · Comentarios desactivados en El salto infinito de Jesse Owens 

Fueron 45 minutos en un viejo estadio que ya no existe, el Ferry Field de Ann Arbor, casa de la Universidad de Michigan y escenario hace 85 años de cuatro récords mundiales protagonizados por Jesse Owens. Ocurrió en los campeonatos de atletismo de la división Big Ten, que agrupaba a las grandes potencias universitarias del Medio Oeste. Owens, 21 años, comenzó su gesta a las 15.15 horas, igualando el récord mundial de 100 yardas. A las 16.00 había añadido tres más a su cosecha: salto de longitud, 220 yardas (distancia casi equivalente a los 200 metros) y 220 yardas. Ninguno atravesó el tiempo con más grandeza que el de longitud: 8,13 metros. Resistiría 25 años como récord del mundo.

 

Aquel 25 de mayo figura entre los días más recordados del deporte estadounidense, la irrupción a escala mundial de Owens. Un año después ganaría cuatro medallas de oro en los Juegos de Berlín 36, en el turbulento clima que precedió a la Segunda Guerra Mundial. Owens solía recordar, sin embargo, que su exhibición en Ann Arbor fue su momento más memarable. Ha pasado casi un siglo y aquel salto en unas condiciones precarias permanece vigente, competitivo, digno de considerarse entre los más especiales que se han visto jamás.

 

Con aquellos 8,13 metros, Owens fue el primer hombre que superó los ocho metros. El récord mundial pertenecía al japonés Nambu, con 7,98 metros, en 1931. Owens, que minutos antes había igualado el récord de 100 yardas (9,4 segundos), pretendía ganar la competición en el primer salto. Días antes se había caído por las escaleras y los dolores en la espalda le habían impedido entrenarse. No estaba seguro de su estado. La victoria en las 100 yardas le evitó cualquier temor.

 

Saltó en un callejón de hierba preparado junto a las gradas. El valor de aquellos récords hay que situarlos en unas circunstancias que difieren totalmente de las que presidirían el atletismo desde finales de los años 60. Las pistas eran de ceniza y la equipación, muy básica. Los sprinters cavaban un hoyo con una pequeña pala para impulsarse en la salida. Eran las condiciones que sitúan el vuelo de Owens en su nivel mítico.

 

Batió el récord mundial en su primer intento. Acostumbraba a ganar las pruebas de longitud en el salto inicial. Sólo en los Juegos de Berlín, donde ganó con 8,06 metros, sufrió la travesía de seis intentos, después de sus dos nulos en el comienzo de la competición. Owens colocó un pañuelo a la altura de la marca mundial de Nambu, luego corrió y despegó, antes de prepararse para las 220 yardas (20,3 segundos) y 220 yardas con vallas (22,6s).

 

Los cuatro récords mundiales en aquella competición regional merecieron una considerable atención periodística, aunque la noticia fue retrasada en el New York Times por detrás de las carreras de caballos y de los torneos de golf. Peor le fue a Babe Ruth, la mayor leyenda en la historia del béisbol. Aquel mismo día, el bateador de los Yankees de Nueva York logró tres home runs en Forbes Field, el estadio de los Piratas de Pittsburgh. Fueron los tres últimos de su carrera: el 712, 713 y 714. Semanas después se retiró.

 

Hay una manera sencillas de juzgar la magnitud del salto de Owens: por simple comparación. Con 8,13 metros, habría sido finalista -ocho primeros- en todas las ediciones de los Juegos Olímpicos y campeón en 1936 -donde Owens ganó con 8,06-, 1948, 1952, 1956, 1960, 1964 y 1968, plata en Montreal76, bronce en Múnich 72 y Londres 2012, cuarto en Moscú 80, Seúl 88 y Barcelona 92, quinto en Los Ángeles 84, sexto en Atlanta 96 y Río 2016, séptimo en Sydney 2000, Atenas 2004 y Beijing 2008.

La Torre de Babel del Espanyol

El guarismo parece más propio de un equipo de fútbol americano que uno de fútbol a secas. En lo que va de temporada 2019-20, y a falta aún de las 11 jornadas de LaLiga que se deben jugar en breve, el Espanyol ya ha empleado 35 futbolistas han tenido minutos en los partidos oficiales del Espanyol. Uno más que Osasuna, que le sigue, y hasta 12 más que el Villarreal, que cierra la tabla de estas rotaciones de los equipos de Primera.

Con Diego López como líder (ha disputado 3.412 minutos entre LaLiga, la Europa League y la Copa del Rey) y Ricard Pujol, del filial, cerrando la clasificación (un minuto tuvo en la primera ronda copera, ante el Lleida), varias son las curiosidades de esta amplia relación. La primera, que más de la mitad de los 35 futbolistas que han jugado debutaban este curso con la camiseta del primer equipo.

La mayoría, lógicamente, eran fichajes: Raúl de Tomás, Leandro Cabrera, Adrián Embarba, Matías Vargas, Fernando Calero, Bernardo Espinosa, Jonathan Calleri, Ander Iturraspe, Andrés Prieto y Sébastien Corchia. Pero también se han estrenado hasta ocho jugadores de la cantera: Víctor Campuzano, Víctor Gómez, Pol Lozano, Gonzalo Ávila 'Pipa', Moha Ezzarfani, Nico Melamed, Kévin Soni y el mencionado Pujol. En total, 18 debutantes para una temporada de zozobra. ¿Casualidad?

Otro punto característico de este Espanyol líder en jugadores empleados es que se encuentran representadas hasta nueve nacionalidades distintas. 24 de los 35 futbolistas son españoles, pero también cuenta esta relación con cuatro argentinos (Calleri, Vargas, Facundo Ferreyra y Pablo Piatti), un uruguayo (Cabrera), un brasileño (Naldo Gomes), un chino (Wu Lei), un marroquí (Moha), un camerunés (Soni) y un francés (Corchia).

Y todo ello, sin contar, por un lado, que también van tres entrenadores (David Gallego, Pablo Machín y Abelardo Fernández). Y, por otro, que aún no ha debutado Oier Olazabal, quien aterrizó en enero, como tampoco tres de los canteranos que se están entrenando a las órdenes de Abelardo: Ferran Jutglà, Roman Tugarinov y Dani Villahermosa.

Ferreyra, el ‘pichichi’ de paja del Espanyol, se pone las pilas

23 mayo, 2020 · Archivado en Clasificación deportiva, Competiciones, Deportes, Equipos, Ferreyra, Futbol, Futbol sala, La Liga, Liga Europa, Liga Santander, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Primera División, Puestos europeos, RCD Espanyol, SL Benfica · Comentarios desactivados en Ferreyra, el ‘pichichi’ de paja del Espanyol, se pone las pilas 

Para un ojeador despistado que se dispusiera a estudiar a Espanyol, Facundo Ferreyra sería indudablemente la auténtica perita en dulce de la plantilla. El argentino es, números en mano, el máximo goleador del equipo en la temporada 2019-20, con ocho dianas, y ha participado en 1.348 minutos. Es decir, un tanto cada 168 minutos. Sin embargo, las estadísticas en ocasiones no reflejan la realidad. Al menos hasta ahora. Porque el 'Chucky' se pone las pilas.

En la recta final de su año y medio de cesión en el Espanyol, con la prórroga que concederá el hecho de que LaLiga concluirá más allá del 30 de junio, Ferreyra asegura estar "enfocado en el presente más que nunca". Así lo afirmó días atrás en las redes sociales, en la que era su primera publicación en más de seis meses, ya que la anterior databa del 23 de octubre, en la previa del Ludogorets-Espanyol de la Europa League.

El delantero ciertamente lleva ocho goles este curso, pero seis los anotó en pleno verano, en las eliminatorias previas de la Europa League. Otro lo hizo en la fase de grupos de esta competición, ante el Ludogorets, y solo uno lo marcó en LaLiga. Y de eso han pasado más de ocho meses: el 15 de septiembre en Eibar.

No en vano, Ferreyra no participa en más de 28 minutos en un encuentro liguero desde el 10 de noviembre, en el Wanda Metropolitano frente al Atlético de Madrid, casi dos meses antes de la llegada de Abelardo Fernández al banquillo.

Solo un cambio brutal de los acontecimientos puede impedir que, una vez concluya la temporada, el 'Chucky' regrese al club que posee sus derechos económicos, el Benfica, que anhela ingresar unos diez millones por su venta. No ejecutará el Espanyol los algo más de cinco millones de su opción de compra, salvo giro copernicano. Porque Ferreyra se pone las pilas.

Belasteguín: «Intentaré ser el primer número uno cuarentón»

20 mayo, 2020 · Archivado en Clasificación deportiva, Competiciones, Deportes, Fernando Belasteguín, Pádel, Ránking WPT, World Padel Tour · Comentarios desactivados en Belasteguín: «Intentaré ser el primer número uno cuarentón» 

El martes cumplió 41 años, en Barcelona con sus tres hijos y su esposa, "dando un paseo a la hora que se puede, porque Fernando Belasteguín tiene claro que a lo mejor ha pecado de prudente, "pero es lo preferible en esta situación". Dice que hace preparación física "a las horas que está permitido para todo el mundo", porque si bien tiene su certificado de deportista profesional que les remitió WPT a todos los jugadores del Circuito "no vayas a dar con un policía que tenga sus dudas".

Aunque está confinado en casa, "como todos los que están en la fase cero", este jueves  desvelará las claves de un número uno del mundo de pádel (18:30 horas) el jugador que más veces ha estado comandando el ráning durante 17 años, en la charla online WITL Talks at home by Andbank, impulsada por la plataforma de contenidos 'Where is the limit?' y que lidera el ex Director Ejecutivo (CEO) de GAES Antonio Gassó.

-¿Hablará en pasado en esa charla?

-No, porque yo sigo teniendo la misma ilusión de hace veinte años; voy a los entrenamientos con el mismo hambre de siempre, con la idea de ganar torneos.

-En a historia del pádel no hay ningún número uno con cuarenta cumplidos.

-Es cierto, pero un dato estadístico no me va a arrebatar la ilusión; lo veo como un estímulo, el de romper la estadística, por qué no, el primer número uno cuarentón, otro reto.

-¿Han echado cuentas de si habrá este año WPT?

-Los jugadores y WPT estamos de acuerdo en salvar la temporada, y de empezar en el mismo momento en que se pueda siempre que se cumplan los requisitos de seguridad. Sí, sabemos que habrá torneos sin público, pero lo vamos a intentar,

-Suena a un año muy raro, con dos pretemporadas, y un regreso casi sin entrenamientos colectivos,

-Vamos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos, pero está claro que lo que antes hacíamos en diez meses, esta temporada habrá que hacerlo en seis meses. En el regreso habrá que ir con calma, para evitar las lesiones. Son cosas nuevas a los que nos tenemos que enfrentar,

La UEFA que el Espanyol no debió jugarse en Leverkusen

19 mayo, 2020 · Archivado en Bayer Leverkusen, Clasificación deportiva, Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Historia deportiva, La Liga, Liga Europa, Liga Santander, Ligas fútbol, Organizaciones deportivas, Primera División, Puestos europeos, RCD Espanyol · Comentarios desactivados en La UEFA que el Espanyol no debió jugarse en Leverkusen 

Todavía persiste como el día más triste para varias generaciones de pericos que lo vivieron. El 18 de mayo de 1988, se dejó remontar el Espanyol un generoso 3-0 que traía del partido de ida de la final de la Copa UEFA, en Sarrià, ante un Bayer Leverkusen que le devolvió la goleada en el segundo tiempo del encuentro de vuelta y que acabó de noquear a los de Javier Clemente en la tanda de penaltis. Pero, 32 años después, en lugar de lamentos, aparece una nueva perspectiva: ¿Se habría podido disputar aquel partido con las reglas del fútbol actual? La respuesta es clara: no. La gran incógnita es si entonces tampoco debió jugarse.

Este es el contexto, que aún figura publicado con luz y taquígrafos en el portal oficial del Bayer Leverkusen. Tras reconstruir en 1986 la Tribuna Este del Ulrich-Haberland-Stadion, inaugurado el 2 de agosto de 1958 (curiosamente, el mismo día aunque 51 años antes que Cornellà-El Prat), en la temporada 1987-88 se procedió a derruir la antigua Tribuna Oeste y se emprendió la construcción de la nueva. "El Bayer 04 ganó la Copa de la UEFA en 1988 cuando el estadio todavía estaba en obras", admite el club en su sitio web. Y esa es la principal clave de todo.

Se pregunta el periodista Frank Lußem, de la revista germana Kicker, cómo se aprobó la disputa de una final en el Ulrich-Haberland-Stadion, "en un estadio en obras y en gran medida sin garantías", precisamente cuando estaban a punto de cumplirse solo tres años de la Tragedia de Heysel, en que murieron 39 aficionados de Liverpool y Juventus en los prolegómenos de la final de la Copa de Europa, con más de 600 heridos y la clausura definitiva y posterior demolición del estadio belga.

"Según los estándares actuales, este partido se habría jugado en cualquier lugar menos en Leverkusen", afirma Lußem, quien considera "aún cuestionable", que los dirigentes del Bayer consiguieran convencer a la UEFA de disputar el encuentro ante el Espanyol en su estadio.

Aficionados con la prensa, invasión de campo, N'Kono intimidado...

Pero es que, a resultas de las obras en la Tribuna Este, centenares de empleados, administrativos, canteranos e incluso socios del Leverkusen fueron ubicados en la zona de prensa, donde obviamente no narraron el partido ni escribieron crónicas, ni siquiera disimularon con un bloc de notas en la mano, sino que se dedicaron lógicamente a animar a su equipo en un encuentro tan importante.

"Pero la tanda de penaltis lo superó todo", remarca Lußem, quien recuerda la invasión de campo protagonizada por miles de aficionados que se produjo nada más decretarse el final de la prórroga, con la seguridad desbordada y los jugadores y técnicos entre asustados y ojipláticos. Todo esto, antes de decidir el destino de la final desde los once metros.

Afortunadamente (y casi milagrosamente), no hubo ni un solo incidente entre los seguidores alemanes y los jugadores, ni un ejercicio de indisciplina a pesar del desorden que ellos mismos habían generado al abandonar sus localidades y saltar al césped. Eso sí, unos cuantos permanecen situados en el centro del campo, junto a los jugadores que esperan su turno para lanzar un penalti.

Pero no todo es obra de aficionados en tensión. El entonces gerente del Bayer Leverkusen, el mítico Reiner Calmund (que sería artífice de la llegada de brasileños como Jorginho, Zé Roberto, Lúcio y Emerson a la Bundesliga) decide ver el partido desde la portería del Espanyol, que defiende Tommy N'Kono. Y a tres metros del camerunés se coloca desde el inicio de la segunda parte y hasta el final.

El Leverkusen conquista la Copa UEFA con el guardameta Rüdiger Vollborn como héroe (y bestia negra en el imaginario eterno de los pericos) y, como explica el periodista de Kicker, sus directivos son llamados a la sede de la UEFA unos días más tarde.

El árbitro de la final, Jan Keizer, les salva de un castigo millonario al recalcar que los trabajadores del club habían abogado por mantener la calma entre sus hinchas. Así que se escapan los alemanes con una multa menor y un título europeo que, con las normas en la mano, quizá nunca hubieran ganado.

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