La caza de alta montaña

2 agosto, 2019 · Archivado en Caza, Caza furtiva, Caza mayor, Delitos, Delitos ecológicos, Deportes, Espacios naturales, Justicia, Medio ambiente, Montañas · Comentarios desactivados en La caza de alta montaña 

"Silencio, soledad, esfuerzo". Con estas tres grandes palabras, define la "Cofradía Culminum Magister", la caza de alta montaña. Una modalidad dura, donde la capacidad física del cazador, juega un papel protagonista. La caza en estado puro.

Una de las especies más características de la caza en alta montaña es el sarrio o rebeco (rupicapra rupicapra) es un herbívoro de hábitos diurnos, y muy ligado a la alta montaña, con un aspecto inconfundible gracias a esos cuernos en forma de gancho que presentan tanto machos como hembras.

Ambos se diferencian por el peso, en la separación y grosor de los cuernos. El crecimiento de éstos es de tipo secundario, pues está muy condicionado por la alimentación.

Ocupa un rango altitudinal que varía entre los 2.000 y los 2.900 m en verano, situándose en otoño entre los 1.700 y 2.000 m.

La caza del rebeco se realiza principalmente mediante recechos en alta montaña. Se dice que es la modalidad reina en la caza de alta montaña, debido a su dificultad y a los paisajes de salvaje belleza.

En cuanto a periodos hábiles varían en función de la especie y la Comunidad Autónoma a considerar, aunque suelen ir desde primeros de agosto hasta finales de otoño.

Los recechos a los rebecos son de los más duro que existen. Las condiciones físicas es el principal condicionante de esta caza para que le permita soportar, sin desfallecer, las largas caminatas a través de relieves escarpados.

Que se dan las circunstancias como que la falta de nieve no obligue a los sarrios a buscar cotas más bajas y toque subir a buscarlos, que la orografía obligue a disparos largos o entradas complicadas, u otras de las que suelen aparecer siempre en la caza.

Es por esto que el cazador de esta especie sea un fanático apasionado de la misma, apreciando esta caza y todo que la rodea.

La caza del sarrio o rebeco exige un conocimiento perfecto de la alta montaña y de sus costumbres. El cazador debe ser, ante todo, un montañero que sepa descubrir los peligros de este ambiente hostil. Los peligros a que puede enfrentarse son numerosos y, frecuentemente, imprevistos: tormentas, caídas de rocas, resbalones, etc.

Con las primeras luces del alba el cazador busca con los prismáticos a los rebecos, que ya se mueven en las primeras horas del día. Una vez percibida una pieza, empieza el rececho, la fase más delicada de la operación. Un cambio brusco del viento puede hacer fracasar todo el rececho, cuando ya estaba presto a disparar. Una distancia óptima de tiro es de 150 m. A partir de ésta aumenta el riego de herir al animal.

Allí arriba, el silencio se adueña de las montañas, la soledad es la mejor compañera de los recechos y la forma física del cazador, su mejor arma.

¡Feliz fin de semana!

Los cazadores pieza clave para la prevención de incendios forestales

5 julio, 2019 · Archivado en Accidentes, Caza, Caza mayor, Deportes, Incendios, Sucesos · Comentarios desactivados en Los cazadores pieza clave para la prevención de incendios forestales 

Un año más los incendios están dejando en su camino paisajes desolados y ecosistemas con un daño ecológico irreversible, cuya recuperación total se prolonga durante décadas y que ni siquiera en todos los casos es posible.

Por eso, es imprescindible que se impulsen medidas de prevención -aun siendo conscientes de que en este caso es imposible alcanzar el riesgo 0-

El sector de la caza es clave en la lucha contra los incendios forestales, como se pone de manifiesto cada verano.

Así lo revela el ‘Informe de Impacto Socioeconómico de la caza en España’, elaborado por la consultora Deloitte para la Fundación Artemisan, que explica que el sector invierte cada año 54 millones en mantenimiento y adecuación de accesos, pantanos, podas, mejora del monte, cortafuegos y cortaderos, entre otros.

Pero el papel de la caza en la lucha contra el fuego va mucho más allá de esa inversión, y se concentra especialmente en la prevención.

Así, los miles de guardas de coto que hay en toda España se convierten en agentes activos de prevención y en un primer foco de alerta, con comunicaciones inmediatas a las autoridades tanto ante el inicio de un incendio forestal como ante cualquier mala praxis que pueda aumentar el riesgo de que se propague el fuego.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que esas importantes inversiones –el sector de la caza es el principal ‘agente’ privado en cuanto a inversiones de conservación medioambiental en España- permiten mejorar los accesos a zonas rurales y minimizar el riesgo de incendios a través del cuidado del entorno.

De hecho, no es una casualidad que las grandes zonas de caza mayor (Sierra Morena, Montes de Toledo, Serranía de Cádiz…) sean históricamente espacios con pocos incendios forestales.

Según explicaban expertos en esta materia en el documental La caza y los incendios forestales, esto es consecuencia de varios factores como un manejo sostenible del espacio; la presencia de los guardas; las torretas de vigilancia; los cortaderos (que forman auténticos cortafuegos); y la red de balsas de agua.

Otro factor importante es el papel que tienen las especies cinegéticas, especialmente las de caza mayor, que se convierten en auténticas ‘máquinas desbrozadoras’ naturales.

A todo este efecto sobre la prevención contra los incendios forestales hay que sumar el trabajo que los cazadores realizan una vez que el fuego aparece. Tanto apoyando los trabajos de extinción cuando es necesario como renovando los puntos de agua y comida y distribuyendo alimento para facilitar la recuperación de la población animal afectada.

Con estos hechos, puestos de relieve por informes técnicos y testimonios de expertos, la Fundación Artemisan quiere hacer un reconocimiento público al trabajo y al compromiso de los cazadores y gestores de terrenos cinegéticos, al tiempo que les anima a seguir siendo parte fundamental de la lucha contra los incendios forestales en España.

Fuente: Fundación Artemisan

Proyecto Corcino

26 abril, 2019 · Archivado en Animales compañía, Caza, Caza (cocina), Caza mayor, Cultura, Deportes, Gastronomía, Mascotas, Perros, Recetas cocina, Sociedad · Comentarios desactivados en Proyecto Corcino 

Con la llegada de la primavera, y como por desgracia (o por desconocimiento) son muchos los corcinos que, ocultos entre la vegetación, mueren victimas de la maquinaria agrícola, de perros sueltos o son recogidos por personas que desconocen el comportamiento del corzo y su ciclo reproductivo, al igual que el resto de fauna que anida o cría en el suelo.

Temporada tras temporada vemos como son cientos de corcinos los que entran en los centros de recuperación de fauna, entregados por personas que, con la mejor intención, piensan que los están salvando la vida cuando, en el mejor de los casos, si logran salir adelante quedarán inhabilitados para su vuelta al medio silvestre.

Por otro lado, pensemos que solamente nuestra simple presencia junto a él en el campo, puede alertar a otros predadores de su ubicación, favoreciendo, inconscientemente, que el joven corzo sea predado con mayor facilidad.

Desde hace ya más de 15 años, coincidiendo con la venida al mundo de los corcinos, la Asociación Española del Corzo (ACE), intenta llegar a todos los colectivos que, de una u otra manera, tienen relación con el campo, para evitar su muerte gratuita o su troquelado irremediable en entornos humanos.

Dejemos que las leyes naturales dicten su destino, pero evitemos al máximo nuestra intervención pues los corcinos no están solos, su aparente abandono y su quietud son sus estrategias para sobrevivir.

Como cada año todas las Instituciones o particulares interesados en colaborar, podrán descargarse cartel del "Proyecto Corcino" desde la página web oficial de la ACE www.corzo.info, donde también está disponible el video de campaña elaborado por Playmocaza www.playmocaza.es, o solicitar que se lo envien, en formato electrónico, dirigiéndose a la dirección ace@corzo.info.

Además, y aprovechando las nuevas tecnologías de la comunicación, desde las redes sociales, tanto desde las cuentas propias de Facebook (@asoc.corzo @ProyectoCorcino), Twitter (@ACEcorzo) e Instagram (acecorzo), como desde las de destacados influencers del mundo de la caza y la conservación que formarán parte del equipo de colaboradores del Proyecto Corcino. A lo largo de toda la primavera, se lanzarán mensajes recordando la importancia de respetar al máximo este período tan delicado de la reproducción de los corzos, invitando a todos los seguidores de redes sociales a conocer más sobre esta problemática que, cada año, afecta a cientos de corcinos de toda la geografía peninsular.

La ACE espera suscitar, un año más, el interés de todos por esta nueva campaña y poder llegar a todos los sectores implicados informando de esta problemática que afecta a la conservación del más pequeño de nuestros cérvidos.

Desde este rinconcito quiero dar las gracias a la ACE por tan formidable trabajo que desarrollan durante todo el año para dar color al Proyecto Corcino.

#SiTeLoLlevasMorirá

(Fuente: ACE)