Grecia conquista Europa

13 mayo, 2020 · Archivado en Campeonato Europa, Competiciones, Deportes, Eurocopa, Eurocopa 2004, Futbol, Selección Fútbol Grecia, Selecciones deportivas · Comentarios desactivados en Grecia conquista Europa 

De entre todos los grandes torneos de selecciones de la historia, es posible que la Eurocopa de 2004 puede ser el que haya tenido un desenlace más inesperado. Pocas veces se vio que un equipo con tan pocos recursos como era la selección griega de aquel año se proclamara campeón de una competición de tanto nivel. El hombre del milagro fue Otto Rehhagel, que con un equipo cuyas mayores estrellas eran Dellas, Seitaridis, Katsouranis y Charisteas, fue eliminando a los favoritos con un sistema defensivo intachable y una capacidad extraordinaria para aprovechar el balón parado. Sus víctimas, la España de Camacho, la Francia de Zidane, la República Checa de Nedved y Rosicky y la Portugal de Figo, Deco y un joven Cristiano jamás se imaginaron que Grecia sería el verdugo de todos ellos.

Y es que Grecia dio un golpe sobre la mesa desde el principio. Los helenos jugaron contra Portugal, que era la anfitriona de la Eurocopa, en el partido inaugural, y se llevaron la victoria para sorpresa de todo el mundo. Aquella Portugal se cimentaba en los jugadores del Oporto campeón de Europa ese mismo año (Maniche, Costinha, Deco, Carvalho, Ferreira...) y estrellas como Figo, Rui Costa y el emergente Cristiano Ronaldo. Por contra, Grecia no contaba con ningún jugador de verdadera relevancia internacional. Sus jugadores más conocidos eran Dellas, que era defensa suplente en la Roma, y Charisteas, un delantero de fondo de plantilla en el Ajax. El resto, salvo algunas excepciones, jugaba en el fútbol griego.

España, que tras la derrota de Portugal en el primer encuentro era favorita para pasar como primera de grupo, no pasó del empate ante los griegos (1-1), que se clasificaron a la cuartos de final como segundos a pesar de perder frente a Rusia en el último encuentro. Empataron a puntos con la Selección española, que quedó eliminada porque el golaveraje final benefició a los griegos, que consiguieron el pase a la siguiente ronda de un torneo por primera vez en su historia.

Todo hacía indicar que la aventura griega terminaría ahí. La Francia de Zidane y Henry, al igual que el ejército persa en las Guerras Médicas, lo tenía todo a favor para arrasar a Grecia y asaltar Europa. Rehhagel, como Leónidas en las Termópilas, plantó un muro que rechazó todos los ataques bleus y a diferencia de lo que ocurrió entonces, los griegos no sucumbieron y terminaron venciendo la batalla. Un cabezazo inapelable de Charisteas hizo tañer todas las campanas: Grecia jugaría la semifinal de la Eurocopa. Allí les esperaba una República Checa comandada por el vigente Balón de Oro, Pavel Nedved.

El guión de los cuartos se repitió en las semifinales. Los griegos se encerraron atrás todo el partido y apenas se acercaron a la portería de Cech, que estuvo inédito. En aquel torneo, la regla del gol de oro se cambió por el gol de plata, que evitaba jugar la prórroga completa si uno de los dos equipos vencía al descanso de esta, y Grecia la aprovechó. En el minuto 104, el último de la primera parte del tiempo extra, Tsartas botó un córner y Dellas lo remató a la red. Nunca antes nadie hizo tan poco para jugar un final tan importante.

Aquella Eurocopa fue capicúa. Terminó como empezó. Por el otro lado del cuadro, Portugal había vencido a Holanda en semifinales por lo que la final la disputarían los dos equipos que disputaron el encuentro inaugural. Una vez más, los griegos echaron el cerrojo atrás y de nuevo en un córner, esta vez rematado por Charisteas en el 57’, encontraron la llave para hacer el único gol del encuentro en el que fue prácticamente su único acercamiento al área rival. Portugal se volcó hacia la portería de Nikopolidis, pero no tuvo suerte. Cristiano, que había sido el jugador revelación del torneo, terminó el encuentro llorando sobre el césped mientras Grecia celebraba una de las mayores sorpresas del historia del fútbol. Doce años después, en la Euro 2016, era Cristiano quien alzaba aquel mismo título mientras la selección griega celebra como una victoria clasificarse a una fase final de un torneo de selecciones.

Sobre terminar LaLiga el 31 de julio

Las ligas europeas, de acuerdo con la UEFA, se plantean terminar el 31 de julio. Ya es un referente fijo, que obligaría, o al menos aconsejaría severamente, que los jugadores pudieran estar entrenando como mucho la segunda semana de mayo, a fin de contar al menos con tres de preparación. Veremos si es posible. Champions y Europa League se jugarían en agosto, lo que atrasaría el inicio de la siguiente temporada a octubre. Apretando todo, claro, porque al fondo hay el límite del 29 de mayo para que las selecciones preparen la Eurocopa y la Copa América, aplazadas este curso. La FIFA sacrificará la Copa de Naciones, invento reciente.

Pero no todos los jugadores lo tienen claro. El régimen propuesto de concentración larga, para tenerles aislados, no es del agrado de todos. Se entiende que eso les protege, que ese tipo de concentraciones están en las tradiciones del fútbol en el caso de Mundial o Eurocopa. O incluso, aunque no tan largos, en pretemporadas. Pero algunos se resisten. Otros temen ser mal vistos por el conjunto de la población si se les permite, como está en los planes y sería necesario, pasar los dichosos PCRs con frecuencia, cuando faltan no sólo para el conjunto de la población, sino hasta para personal sanitario y para enfermos en el umbral del alta.

Son dudas razonables. Como también es duda razonable si como de verdad quedarían mal sería negándose a jugar una vez que hubiera luz verde, cuando tanta gente tan necesaria y mal pagada trabaja en supermercados, hospitales, farmacias, reparto, limpieza y demás tareas esenciales. Y hasta en la construcción y determinadas industrias, actividades no tan esenciales. La AFE debe tener en cuenta eso. En todo caso, queda un fleco pendiente. ¿Qué pasa si en medio del proceso un jugador da positivo? Habrá que poner en cuarentena, supongo, a todo su equipo. Y al rival, si ya hubiere partidos. Llevar esto a su buen fin va a ser muy difícil.

«Hazard va bien, puede volver a correr en los próximos días»

19 abril, 2020 · Archivado en Campeonato Europa, Competiciones, Deportes, Equipos, Eurocopa, Eurocopa 2020, Futbol, Hazard, Real Madrid, Roberto Martínez, Selección Fútbol Bélgica, Selecciones deportivas · Comentarios desactivados en «Hazard va bien, puede volver a correr en los próximos días» 

Roberto Martínez ha atendido este domingo al medio belga VTM News. El seleccionador de Bélgica ha desvelado detalles de la recuperación de Eden Hazard (29 años) y ha confirmado lo contado por AS sobre el estado de su renovación: el coronavirus ha obligado a retrasar el desenlace de las negociaciones.

Martínez se ha mostrado muy positivo sobre los avances de Hazard. "Eden va bien. No ha tenido contratiempos y puede volver a correr de nuevo en los próximos días. Sabemos que volverá más fuerte. Ha tenido suerte de que la operación tuviera lugar justo antes del parón por el coronavirus", ha valorado el técnico.

A inicios de mes, este periódico ya contó que el jugador del Real Madrid era todo optimismo. Las dos primeras semanas después de pasar por quirófano, el 5 de marzo en Dallas, iban a ser decisivas, por lo que hubo gran alegría al comprobar que la situación era muy buena. El belga estará listo para Zidane de cara a la vuelta de la competición.

Roberto Martínez, además, ha explicado en VTM News su situación contractual. En junio finaliza su vinculación con Bélgica, por lo que hay conversaciones para su renovación. "No me he olvidado de que mi contrato expira el 30 de junio, pero seguiré trabajando cada día por el futuro del fútbol belga y de la Selección. Pretendo estar allí para los próximos grandes torneos, así es como debe ser", ha dicho. "Ahora, claro, todo está parado y nos estamos acercando a esa fecha. Para entonces sabremos más, pero eso no debería ser lo importante ahora", ha rematado.

Panenka revolciona el penalti

17 abril, 2020 · Archivado en Campeonato Europa, Competiciones, Deportes, Eurocopa, Eurocopa 76, Futbol, Panenka, Selección Fútbol Checoslovaquia, Selecciones deportivas · Comentarios desactivados en Panenka revolciona el penalti 

Antonín Panenka nunca tuvo el talento de Maradona, el ingenio de Pelé, la clase de Zidane, el cambio de velocidad de Cruyff, la potencia de Ronaldo, la garra de Di Stéfano ni el toque de Beckenbauer, pero nada de eso le hizo falta para ser uno de los hombres más influyentes de la historia del fútbol. Sí lo hizo su determinación... y su sangre fría.

-¿Por dónde lo vas a lanzar?

-Por en medio, como siempre.

Esa fue la conversación que tuvo Panenka con Viktor, portero de la selección checoslovaca, minutos antes de la tanda de penaltis de la final de la Eurocopa disputada en Yugoslavia 1976, de la que Checoslovaquia salió campeón para sorpresa de todo el mundo después de vencer a los dos finalistas del Mundial 74: a Holanda en semifinales y a Alemania en la final. "Enfrente estaba Sepp Maier, el mejor portero del mundo, cuando me dijo aquello casi me da algo", asegura Viktor años después.

La final había terminado 2-2 con un gol del alemán Hölzenbein en el 89' . Ese tanto minó la moral de una Checoslovaquia que ya se veía levantando el título europeo. Tras sufrir mucho en la prórroga, los checoslovacos lograron resistir la embestida teutona y llegaron a la tanda de penaltis, probablemente, la más influyente de la historia del fútbol. Uli Hoeness, una de las grandes estrellas del Bayern y de la mannschaft erró el octavo lanzamiento. Anteriormente se habían marcado todos los penaltis por lo que el quinto de los checoslovacos era decisivo. Panenka, un desconocido centrocampista del Bohemians 1905, ejecutaría el disparo.

Antonín cogió carrerilla e hizo un sprint hacia la pelota. Parecía dispuesto a reventar el balón, pero un segundo antes de que su bota impactara en el cuero, el centrocampista checoslovaco se frenó de golpe para picar el balón. Maier estaba ya vencido cuando la pelota entró suavemente, a media altura, sin querer molestar a nadie, por el centro de la portería. Checoslovaquia era campeona de Europa y Panenka había inventado el penalti más famoso de la historia. Mientras corría hacia sus compañeros dando saltos de alegría no era consciente de que todos los aficionados al fútbol le habían abierto una oficina de patentes en pleno césped.

Aquel penalti fue la guinda a un torneo deslumbrante de los checoslovacos. En aquella selección jugaban siete jugadores del Slovan Bratislava que unos años antes ganó la final de la Recopa ante el Barcelona. Eran los años dorados del fútbol bohemio. Sin embargo, nadie esperaba que el equipo centroeuropeo llegara tan lejos, y menos que eliminara a la Holanda de Cruyff y Rinus Michel, y a la vigente campeona de Europa y del Mundo, la Alemania de Beckenbauer, Müller, Maier y compañía: dos selecciones cuya base eran los dos mejores equipos del mundo en la época, el Ajax y el Bayern, que ganaron tres Copas de Europa consecutivas cada uno en la década de los 70.

Y es que aquella victoria de Checoslovaquia en la Eurocopa, no sólo marcó una revolución en los lanzamientos de penalti, sino el final de la generación de oro de dos de las mejores selecciones de la historia.

Panenka revolciona el penalti

17 abril, 2020 · Archivado en Campeonato Europa, Competiciones, Deportes, Eurocopa, Eurocopa 76, Futbol, Panenka, Selección Fútbol Checoslovaquia, Selecciones deportivas · Comentarios desactivados en Panenka revolciona el penalti 

Antonín Panenka nunca tuvo el talento de Maradona, el ingenio de Pelé, la clase de Zidane, el cambio de velocidad de Cruyff, la potencia de Ronaldo, la garra de Di Stéfano ni el toque de Beckenbauer, pero nada de eso le hizo falta para ser uno de los hombres más influyentes de la historia del fútbol. Sí lo hizo su determinación... y su sangre fría.

-¿Por dónde lo vas a lanzar?

-Por en medio, como siempre.

Esa fue la conversación que tuvo Panenka con Viktor, portero de la selección checoslovaca, minutos antes de la tanda de penaltis de la final de la Eurocopa disputada en Yugoslavia 1976, de la que Checoslovaquia salió campeón para sorpresa de todo el mundo después de vencer a los dos finalistas del Mundial 74: a Holanda en semifinales y a Alemania en la final. "Enfrente estaba Sepp Maier, el mejor portero del mundo, cuando me dijo aquello casi me da algo", asegura Viktor años después.

La final había terminado 2-2 con un gol del alemán Hölzenbein en el 89' . Ese tanto minó la moral de una Checoslovaquia que ya se veía levantando el título europeo. Tras sufrir mucho en la prórroga, los checoslovacos lograron resistir la embestida teutona y llegaron a la tanda de penaltis, probablemente, la más influyente de la historia del fútbol. Uli Hoeness, una de las grandes estrellas del Bayern y de la mannschaft erró el octavo lanzamiento. Anteriormente se habían marcado todos los penaltis por lo que el quinto de los checoslovacos era decisivo. Panenka, un desconocido centrocampista del Bohemians 1905, ejecutaría el disparo.

Antonín cogió carrerilla e hizo un sprint hacia la pelota. Parecía dispuesto a reventar el balón, pero un segundo antes de que su bota impactara en el cuero, el centrocampista checoslovaco se frenó de golpe para picar el balón. Maier estaba ya vencido cuando la pelota entró suavemente, a media altura, sin querer molestar a nadie, por el centro de la portería. Checoslovaquia era campeona de Europa y Panenka había inventado el penalti más famoso de la historia. Mientras corría hacia sus compañeros dando saltos de alegría no era consciente de que todos los aficionados al fútbol le habían abierto una oficina de patentes en pleno césped.

Aquel penalti fue la guinda a un torneo deslumbrante de los checoslovacos. En aquella selección jugaban siete jugadores del Slovan Bratislava que unos años antes ganó la final de la Recopa ante el Barcelona. Eran los años dorados del fútbol bohemio. Sin embargo, nadie esperaba que el equipo centroeuropeo llegara tan lejos, y menos que eliminara a la Holanda de Cruyff y Rinus Michel, y a la vigente campeona de Europa y del Mundo, la Alemania de Beckenbauer, Müller, Maier y compañía: dos selecciones cuya base eran los dos mejores equipos del mundo en la época, el Ajax y el Bayern, que ganaron tres Copas de Europa consecutivas cada uno en la década de los 70.

Y es que aquella victoria de Checoslovaquia en la Eurocopa, no sólo marcó una revolución en los lanzamientos de penalti, sino el final de la generación de oro de dos de las mejores selecciones de la historia.

Página Siguiente »