Los Lakers sobreviven a Tatum (41), los Celtics y la polémica

23 febrero, 2020 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Competiciones, Deportes, Equipos, Los Ángeles Lakers, NBA · Comentarios desactivados en Los Lakers sobreviven a Tatum (41), los Celtics y la polémica 

Hay tres cosas que son evidentes en los Lakers 2019-20. La primera, que les falta un alero alto que pueda defender a gente como Kawhi, Anteto o Tatum en una hipotética serie de playoffs. La segunda, que necesitan un tirador que meta los tiros liberados. Y la tercera, que tienen a LeBron James. Y que con él, todo es posible. Sobre todo si consigues imponerte al eterno rival, a un Tatum que vive su mejor momento, a una polémica que ha salpicado a todo y a todos y a un final de infarto ante un equipo que, en determinadas fases del partido, demostró ser superior

El partido puede dejar conclusiones vanas si tenemos en cuenta que en abril es donde se juega lo bueno, pero certeras por repetición. Al menos en lo que se refiere a los Lakers, que vio como sus problemas se multiplicaban ante un Tatum para el que no tuvieron respuesta, como ha pasado con otros aleros altos antes que él, en ningún momento del partido. El alero se fue a los 41 puntos, con 18 y 19 en el segundo y tercer cuarto respectivamente. Naufragó al final fallando tiros fáciles que había metido con anterioridad en una secuencia inversa a la que llevó LeBron, con problemas en el tiro al principio (al final 9 de 19) pero con un feadeway tremendo cuando apenas restaban unos segundos para el final del duelo. Una jugada que recordó en cierta manera a Kobe Bryant. Un Kobe, por cierto, muy presente en el duelo y en Bill Russell, que vestió la camiseta del eterno rival en un partido que vio en el Staples y en el que lució el 24 en honor a un hombre que nunca se irá del todo. Este lunes, por cierto, es su funeral.

Leyendas al margen, los Lakers, con la mete puesta en la ignominiosa derrota que sufrieron en el Garden por 32 puntos (casi nada) salieron como un ciclón y dominaron el primer periodo, al que se fueron con una ventaja de 9 puntos (28-19). Enlazaron el buen juego en el segundo durante el tiempo que estuvo Rondo, un hombre vilipendiado pero que aparece tradicionalmente en los momentos justos, algo de lo que nos acordaremos (o no) en playoffs. Rondo estuvo a un nivel superior al que indican sus números (1+4+5, con 5 robos), pero defendió, hizo gala de una inteligencia superlativa, no perdió ningún balón y acabó con un +15. De hecho, cuando se sentó, los Celtics se metieron en el partido gracias a un Tatum que ya empezaba a volar para acercar a los suyos antes del descanso (56-54) y dar la vuelta al luminoso durante el tercer cuarto, en el que los visitantes amagaron con romper el partido hasta en tres ocasiones en las que se colocaron con ventajas de 7 puntos

En este punto, la polémica ya había salido a la luz, con un arbitraje que los Lakers cuestionaron por la cantidad de veces que Tatum acudía a la línea de personal (15 en total al final) o por un tapón ilegal no señalizado de Jaylen Brown (que dio problemas a LeBron) sobre un Kuzma que tuvo destellos (16 puntos). Las tornas cambiaron en los últimos minutos, donde fueron los bostonianos los que se quejaron. Antes, los angelinos habían reaccionado a tiempo para empatar a 87 con 12 minutos por delante; a falta de 5, era imposible determinar cuál sería el resultado final del encuentro. Davis (32 puntos y 13 rebotes pero con 10 de 25 en tiros de campo) anotaba un triple que colocaba a los suyos 3 arriba (108-105), pero fallaría dos tiros seguidos en la zona y los Celtics tomaron la delantera (108-110).

En el último minuto se desató el vendabal y se encogieron las manos por culpa de los nervios. Una falta muy protestada y revisada por petición de Stevens daba a LeBron la oportunidad de empatar, pero fallaba el segundo. En el rebote, el balón fue para los Lakers saque de banda mediante, también en una jugada controvertida en la que era extremadamente complicado discernir para quien era el balón. Y luego, una pérdida de Jaylen Brown en la que pudo haber falta provocó la técnica por protestar al habitualmente hermético e impasible Brad Stevens. Tres jugadas consecutivas que tuvieron justo antes de esa pérdida la ya mencionada canasta con la que LeBron daba a los suyos una ventaja que ya no perderían.

Las conclusiones pueden ser, por lo tanto, peores para los Lakers que para los Celtics a pesar del resultado. Los planes de Stevens se mantienen intactos en un encuentro que han estado a punto de llevarse sin Kemba Walker y con un Tatum que en los últimos 8 partidos promedia 30 puntos y 8 rebotes con un 50% en tiros de campo y un 47% en triples. Los angelinos, sin embargo, siguen poniendo en evidencia sus carencias, a las que se unen las dudas en los tiros libres (25 de 37 hoy) sin un tirador sólido como referencia. Eso sí, no dejan de tener a LeBron, del que siguen siendo enormemente dependientes (como es normal). Hay taras, pero van líderes del Oeste y están liderados por El Rey y la que puede ser, con 35 años, su última gran aventura. Solo falta por ver si bastará con eso... o no. La respuesta la dará el tiempo. 

El ‘fenómeno Tacko Fall’, sin límite ni explicación: salió a jugar 3′ y la grada estalló

2 febrero, 2020 · Archivado en Afición deportiva, Baloncesto, Boston Celtics, Competiciones, Deportes, Equipos, NBA · Comentarios desactivados en El ‘fenómeno Tacko Fall’, sin límite ni explicación: salió a jugar 3′ y la grada estalló 
Tacko Fall tiene a los aficionados de los Celtics, y de la NBA en general, en el bolsillo. Ante los 76ers salió 3' y la grada lo celebró como una victoria.

Va a más el ‘debate Kyrie’: ¿otro destino, mismas conclusiones?

23 diciembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Brooklyn Nets, Competiciones, Deportes, Equipos, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Va a más el ‘debate Kyrie’: ¿otro destino, mismas conclusiones? 

El debate no cesa. Kyrie Irving vuelve a estar, una vez más, en el ojo de un huracán del que no termina de salir. Su fichaje en verano por Brooklyn Nets para unirse a Kevin Durant, lejos de cerrar los comentarios sobre su cuestionada figura, no han hecho más que aumentarlos. La lesión de hombro, que le mantiene apartado de las pistas hasta nuevo aviso, ha provocado la mejora del récord de su equipo y de sus compañeros, que aumentan sus números cuando la estrella está ausente. Una constante en la carrera de un jugador cuyo talento es directamente proporcional a su mala cabeza y que desde que se fue de los Cavaliers para escapar de la alargada (alargadísima) sombra de LeBron para liderar un proyecto en solitario, sigue en entredicho.

No es la primera vez que vemos como las cosas mejoran en ausencia de Irving. Ya pasó en los Celtics, donde nadie parece echar de menos a un jugador con el que frenaron la excelente progresión que el proyecto de Brad Stevens llevaba desde que Danny Ainge pusiera al técnico de Indiana al frente de la histórica franquicia. En 2017, un año antes de que Kyrie llegara a la ciudad de Boston, el equipo se clasificaba para las finales del Este por primera vez en cinco temporadas. Lo mismo hicieron la campaña siguiente, con el base, lesionado a mitad de temporada, viendo a los suyos quedarse a las puertas de las Finales. En la 2018-19, los verdes partían como favoritos, pero los problemas internos rompieron la química y el equilibrio espiritual inherente tradicionalmente a la franquicia y todo estalló en playoffs, donde fueron arrollados por los Bucks de Antetokounmpo en semifinales del Este. 

El proyecto parecía romperse entre los rumores que situaban a Kyrie fuera de Boston. La plantilla, desmadejada por los focos que asumía el base, hizo públicas sus quejas, desde Jaylen Brown ("no estábamos preparados para tanto circo") hasta Terry Rozier ("he sacrificado mi talento al lado de Irving").  Los analistas deportivos echaron cuentas y llegaron a la conclusión de que en los dos años que el jugador había estado en Boston, disputó 136 partidos (127 en temporada regular y 9 en playoffs) ganando 83 y perdiendo 53. Apenas un 61% de victorias. Sin él en pista, el equipo ha jugado 56 duelos sumando la regular season y las eliminatorias por el título. De esos choques, los Celtics han salido victoriosos en 37 y han perecido en 19. Un 66% de victorias. Más que con Irving en pista.

Otra de las cosas que se pusieron en evidencia en la franquicia verde, era la poca capacidad de Kyrie para hacer mejores a sus compañeros. Los  que más necesitan el balón son los que más bajaron sus números: Rozier en concreto, uno de los más perjudicados por compartir posición en cancha, ascendía a los 13 puntos por partido cuando él no estaba (promedió 9 en temporada regular). Tatum, que no está directamente perjudicado por la presencia de Irving como lo está Rozier, es más efectivo sin el Irving en pista y se iba casi a los 19 puntos por partido (15,7 en todo el año). Jaylen Brown, recién renovado por los Celtics, también subía sus números (de 13 a 15).

Finalmente, la estrella hacía buenos los rumores que le situaban en la Gran Manzana, aunque escogió los Nets por delante de los Knicks, y los análisis se quedaban en meras anécdotas mientras todo el mundo observaba con incertidumbre el nuevo destino de la estrella y esperaba para saber si las conclusiones que se sacaron de su etapa en Boston eran puntuales... o sin embargo se trataban de hechos consumados.

La historia se repite en los Nets

No parece que las cosas hayan cambiado. La expectación ha confirmado lo que todo el mundo sabía: que Kyrie es un jugador único pero que, de momento, no consigue mejorar ni al equipo ni a sus compañeros. Recordemos que el movimiento de los Nets para hacerse con Irving y con Durant ya fue cuestionado y que muchos resaltaron el riesgo que un equipo en construcción y con buenos resultados en los últimos tiempos podría tener para realizar una revolución interna y hacerse con dos jugadores que, por muy buenos que fueran, generaban dudas. El base por su carácter y el alero por una la lesión en el tendón de Aquiles que ha supuesto una losa enorme para su talento y quién sabe si también para su carrera. 

Irving empezó como un ciclón su nueva aventura. 50 puntos en su debut y exhibiciones individuales sucesivas que le dejaban con su mejor promedio en puntos (28,5), rebotes (5,4), y asistencias (7,2)... pero con un récord de 4-7 para un equipo que cambió su estilo colaborativo del año pasado para basarse en un modelo personalista del juego, con su estrella asumiendo mucho balón y sin que el resto de la plantilla estuviera involucrada. 

La lesión de hombro contra los Nets apartaba a Irving momentáneamente del equipo, ya con tímidas quejas sobre el comportamiento del base al inicio de la campaña. Desde entonces, todo parece ir como la seda en Brooklyn, que ha ganado 12 de los 18 partidos que se han disputado desde la lesión de la estrella y han recuperado el sentido del juego que Kenny Atkinson consiguió imponer, con mucho trabajo, en sus jugadores. La realidad es que los neoyorquinos han empezado a practicar un muy buen baloncesto y que han salido del preocupante pozo del que se encontraban a inicios de curso para lucir un balance de 16-13 que, aunque insuficiente (todavía) para estar con los mejores, convence más que el que tenían en esos 11 primeros choques.

Eso sí, el hecho de que los Nets carburen no ha provocado otra cosa que la continuación del debate que muchos llevan poniendo en relieve desde el tumultuoso paso de Irving por los Celtics. Igual que pasó en Boston, la franquicia no carbura con él en pista. Han pasado de un 112 de rating defensivo a un 109 y aunque también bajan ligeramente en ataque (de 118 a 114) consiguen ser más fiables ante los rivales más fuertes de la competición. De las cuatro victorias que consiguieron en los primeros 11 partidos, solo la lograda ante los Rockets corresponde a un equipo contender. En los 18 siguientes, Brooklyn ha vencido a Celtics, Nuggets o Sixers dejando muy buenas sensaciones. Victorias que han reforzado el trabajo de Atkinson y que no hablan precisamente muy a favor de Kyrie.

La ausencia del base también mejora (como también pasó en los Celtics) a sus compañeros. Y de qué manera. El ejemplo más claro es el de Dinwiddie, que ha pasado de promediar 17 puntos con un 41% en tiros con Irving al lado irse a los 26 por choque en los últimos 18 duelos, siendo en todos ellos titular. Y con un 45% en tiros. Nada mal para un hombre que ha dado un paso adelante y que es lo más destacado del equipo en la presente campaña. Y que ya veremos si disputa el All Star. Números está teniendo para ello

No es el único caso. Joe Harris ha pasado de 13 a 16 puntos por partido; Jarret Allen de 9+9 a 14+12; Garrett Temple de 7,5 a 13,1 puntos; Incluso DeAndre Jordan, un pívot ya veterano, mejora su producción ofensiva (de 7,5 a 8,7 puntos) sin Irving en pista. Solo Taurean Prince baja ligeramente sus prestaciones (de 13 a 12), aunque parece más en sintonía con el resto del grupo desde que Irving ve los partidos desde el banquillo. Hechos que no dejan de ser curiosos y que siembran la duda sobre cómo funcionará el equipo cuando Kyrie vuelva y, sobre todo, cuando lo haga también Durant en el próximo curso baloncestístico. Mucha estrella para un solo balón y mucha intendencia funcionando correctamente sin alguien como ellos al lado. 

La perspectiva no es halagüeña. No podemos olvidar que Irving es un hombre que fue clave en la consecución del anillo de los Cavaliers de LeBron en 2016 (ese triple...) y que tiene un talento inconmensurable. Pero también es cierto que todavía no ha demostrado ser una primera espada fiable para una franquicia ganadora. Mientras se recupera de su lesión, el playmaker está viendo como Kemba Walker, su sustituto en Boston, se ha adaptado perfectamente a la química grupal y a la idiosincrasia de la ciudad. El ex de los Hornets es más efectivo que nunca y tiene un PER de 23,51, mejorando el anterior (21,72) y que también se supera en true shot porcentage (el combinado de las tres distancias) de 57 a 59, el porcentaje de triples (de 39,9 a 41,1) y de tiros libres (de 86 a 88). La eficiencia, eso tan poco valorado pero a lo que tanta atención presta Stevens, no fue lo que más trabajó Kyrie en unos Celtics que no parecen echarle de menos. 

Las dudas se resolverán cuando Irving vuelva a jugar. Ahí es dónde se verá si el base, que ha hecho autocrítica tras ese fatídico paso por lo Celtics ("fallé a mis compañeros") ha aprendido de sus errores y consigue producir estadística y hacer a su equipo ganar a la vez. Mientras tanto, la sombra de LeBron y la de sus propios fantasmas seguirá persiguiéndole. Nadie duda de que es uno de los mayores talentos de los últimos años. Ni de que es un jugador especial, de esos que pueden marcar una era. Pero...

Garnett, sobre Kyrie: «No tenía cojones para estar en Boston»

4 diciembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Competiciones, Deportes, Equipos, Kevin Garnett, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Garnett, sobre Kyrie: «No tenía cojones para estar en Boston» 

Es sobradamente conocido que la relación entre los Boston Celtics y Kyrie Irving nunca fue la ideal. El base llegó a la franquicia como una estrella que quería escapar de la alargada sombra de LeBron, pero se lesionó en la primera campaña sin poder jugar los playoffs y regresó en la segunda en un curso baloncestístico marcado por los rumores sobre su salida, la desconexión con el vestuario y el enfado de los jóvenes por el protagonismo que asumía el base en pista, siempre en contraste con el colaborativo modo de jugar que siempre ha caracterizado a los equipos de Brad Stevens. 

Finalmente y tras una temporada que acabó en catástrofe, Irving hizo buenos los rumores y puso rumbo a los Brooklyn Nets para unirse a Kevin Durant. Su salida, un secreto a voces, puso fin a uno de los grandes culebrones de la temporada pasada (caso Anthony Davis aparte). Los análisis y las lecturas sobre su papel en Boston, su capacidad para hacer mejorar o empeorar a sus compañeros de equipo y a las plantillas a las que pertenecía se dispararon y las declaraciones cruzadas de los pupilos de Stevens, que habían sido protagonistas tras la eliminación en semifinales de Conferencia ante los Bucks, cesaron. Ya habían hablado y removido todos los temas posibles incluso mostrando claramente su descontento con el base, al que no parecen echar de menos.

En estos momentos de la temporada, Irving y los Celtics viven historias separadas, pero la gente sigue hablando mucho de lo que pasó entre el base y la que fuera su entidad durante dos temporadas. Boston sonríe sin el base y se coloca en la cuarta posición de la Conferencia Este con un récord de 14-5 que contrasta con el 10-10 que firman los Nets, que además han mejorado sin el base. Esto no ha hecho más que alimentar la teoría (cada vez menos teoría) de que el playmaker empeora a sus equipos y a los jugadores con los que comparte pista, que bajan sus estadísticas a su lado.

Uno de los últimos en analizar el tema ha sido Kevin Garnett. El legendario ala-pívot, que disputó 21 temporadas en la NBA y se retiró como uno de los mejores jugadores de la historia, conoce como nadie la franquicia en la que se convirtió en campeón. El ala-pívot tocó el cielo en Boston, ciudad a la que llegó tras pasar los primeros 12 años de su carrera profesional en los Timberwolves. En la 2007-08, la estrella ganó el premio a Mejor Defensor, quedó tercero en la carrera para el MVP (que ganó Kobe, seguid en las votaciones por Chris Paul) y mejor quinteto de la NBA y defensivo antes de comerse a Pau Gasol en las Finales y ganar el que ha sido el único anillo de su carrera. El MVP de aquella serie se lo llevó Paul Pierce, pero Garnett siempre fue recordado como el alma de aquellos Celtics que, con Allen, Rondo y Doc Rivers en los banquillos volvió a reinar en la competición norteamericana 22 años después.

"Irving no tenía cojones para estar en Boston. Es una ciudad difícil y tienes que tener cojones para estar allí", ha dicho Garnett, utilizando literalmente esa palabra para referirse a las carencias del base. El ala-pívot ha criticado al que fuera jugador franquicia de los Celtics y lo ha comparado con Paul Pierce: "Tienes que querer. Y la gente te tiene que querer. Por eso Paul era perfecto para ellos. Aunque llevara 0 de 14 en tiros de campo, seguía tirando". 

Garnett es una de las voces autorizadas para hablar de los Celtics. Ha sido uno de los últimos baloncestistas que ha tenido una conexión especial con el público del Garden, ese orgullo celtic inherente a los grandes campeones de la franquicia más ganadora de la historia de la NBA. Una conexión y un sentimiento que no parecía tener Kyrie, que si bien ha hecho cargo de conciencia en las últimas semanas ("Fallé a mis compañeros") no ha dejado un buen recuerdo a la hora de convertirse en el jugador que prometía llegar a ser. De momento...

Garnett, sobre Kyrie: «No tenía cojones para estar en Boston»

4 diciembre, 2019 · Archivado en Baloncesto, Boston Celtics, Competiciones, Deportes, Equipos, Kevin Garnett, Kyrie Irving, NBA · Comentarios desactivados en Garnett, sobre Kyrie: «No tenía cojones para estar en Boston» 

Es sobradamente conocido que la relación entre los Boston Celtics y Kyrie Irving nunca fue la ideal. El base llegó a la franquicia como una estrella que quería escapar de la alargada sombra de LeBron, pero se lesionó en la primera campaña sin poder jugar los playoffs y regresó en la segunda en un curso baloncestístico marcado por los rumores sobre su salida, la desconexión con el vestuario y el enfado de los jóvenes por el protagonismo que asumía el base en pista, siempre en contraste con el colaborativo modo de jugar que siempre ha caracterizado a los equipos de Brad Stevens. 

Finalmente y tras una temporada que acabó en catástrofe, Irving hizo buenos los rumores y puso rumbo a los Brooklyn Nets para unirse a Kevin Durant. Su salida, un secreto a voces, puso fin a uno de los grandes culebrones de la temporada pasada (caso Anthony Davis aparte). Los análisis y las lecturas sobre su papel en Boston, su capacidad para hacer mejorar o empeorar a sus compañeros de equipo y a las plantillas a las que pertenecía se dispararon y las declaraciones cruzadas de los pupilos de Stevens, que habían sido protagonistas tras la eliminación en semifinales de Conferencia ante los Bucks, cesaron. Ya habían hablado y removido todos los temas posibles incluso mostrando claramente su descontento con el base, al que no parecen echar de menos.

En estos momentos de la temporada, Irving y los Celtics viven historias separadas, pero la gente sigue hablando mucho de lo que pasó entre el base y la que fuera su entidad durante dos temporadas. Boston sonríe sin el base y se coloca en la cuarta posición de la Conferencia Este con un récord de 14-5 que contrasta con el 10-10 que firman los Nets, que además han mejorado sin el base. Esto no ha hecho más que alimentar la teoría (cada vez menos teoría) de que el playmaker empeora a sus equipos y a los jugadores con los que comparte pista, que bajan sus estadísticas a su lado.

Uno de los últimos en analizar el tema ha sido Kevin Garnett. El legendario ala-pívot, que disputó 21 temporadas en la NBA y se retiró como uno de los mejores jugadores de la historia, conoce como nadie la franquicia en la que se convirtió en campeón. El ala-pívot tocó el cielo en Boston, ciudad a la que llegó tras pasar los primeros 12 años de su carrera profesional en los Timberwolves. En la 2007-08, la estrella ganó el premio a Mejor Defensor, quedó tercero en la carrera para el MVP (que ganó Kobe, seguid en las votaciones por Chris Paul) y mejor quinteto de la NBA y defensivo antes de comerse a Pau Gasol en las Finales y ganar el que ha sido el único anillo de su carrera. El MVP de aquella serie se lo llevó Paul Pierce, pero Garnett siempre fue recordado como el alma de aquellos Celtics que, con Allen, Rondo y Doc Rivers en los banquillos volvió a reinar en la competición norteamericana 22 años después.

"Irving no tenía cojones para estar en Boston. Es una ciudad difícil y tienes que tener cojones para estar allí", ha dicho Garnett, utilizando literalmente esa palabra para referirse a las carencias del base. El ala-pívot ha criticado al que fuera jugador franquicia de los Celtics y lo ha comparado con Paul Pierce: "Tienes que querer. Y la gente te tiene que querer. Por eso Paul era perfecto para ellos. Aunque llevara 0 de 14 en tiros de campo, seguía tirando". 

Garnett es una de las voces autorizadas para hablar de los Celtics. Ha sido uno de los últimos baloncestistas que ha tenido una conexión especial con el público del Garden, ese orgullo celtic inherente a los grandes campeones de la franquicia más ganadora de la historia de la NBA. Una conexión y un sentimiento que no parecía tener Kyrie, que si bien ha hecho cargo de conciencia en las últimas semanas ("Fallé a mis compañeros") no ha dejado un buen recuerdo a la hora de convertirse en el jugador que prometía llegar a ser. De momento...

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