Inter elige ex dupla de Alexis como reemplazo de Lautaro

30 mayo, 2020 · Archivado en Alexandre Lacazette, Arsenal FC, Deportes, Equipos, Futbol, Inter Milan, Lautaro Martínez · Comentarios desactivados en Inter elige ex dupla de Alexis como reemplazo de Lautaro 

El destino de Lautaro Martínez está cada día más cerca de LaLiga. Tanto que el Inter de Milán ya tiene asumido que el delantero argentino dejará el club en este mercado veraniego y le está buscando un sustituto. Según L'Equipe, el club italiano ya tendría un jugador cerrado para que ocupe el puesto de Lautaro: es Alexandre Lacazette. 

El francés, de 29 años, dejará el Arsenal promovido por la opción de jugar la Champions. y llegará a reforzar un ataque donde podría tener un viejo conocido como compañero. Alexis Sánchez, con quien compartió delantera durante una temporada en la Premier League. 

El Inter tiene la plaza prácticamente asegura y en el caso de los gunners es prácticamente imposible Lacazette habría sido un encargo de Conte, que tras el importante vacío que dejará Lautaro necesita un jugador de garantías. 

Lacazette llegó a la Premier League en 2017 procedente del Olympique de Lyon. Después de tres temporadas en la élite en Inglaterra podría decir adiós en busca de jugar en Europa. Cerraría su etapa en el Emirates Stadium con 45 goles y 21 asistencias en 114 partidos en total con la elástica del Arsenal. 

«Llegamos a la Champions entrenando en medio campo»

23 mayo, 2020 · Archivado en Arsenal FC, Competiciones, Deporte femenino, Deportes, Equipos, Futbol, Fútbol femenino, Girondins Burdeos, Liga francesa, Ligas fútbol, Martínez Losa, Rayo Féminas, Rayo Vallecano · Comentarios desactivados en «Llegamos a la Champions entrenando en medio campo» 

-Sus inicios profesionales fueron en el Rayo Vallecano…

-En el Rayo viví una historia apasionante. Ganamos la Copa de la Reina, la Liga, jugamos la Champions... Y entrenábamos en medio campo a las 20:00 horas, cuando estaban libres las canchas Del Pozo del Tio Raimundo. En una época pasaba un Kart y nos rompían las lunas de los coches para robarnos. Nos dimos cuenta y cuando oíamos el fuerte ruido que hacía salía alguien del cuerpo técnico para vigilar. Los viernes compartíamos campo con Sandoval, Michel...

-¿Cuál fue la razón de salir?

-Empezaron las dificultades económicas. Me sentía responsable de las situaciones personales de las jugadoras. Ellas habían dejado de fichar por otros clubes y ahora no cobraban. Decidí dar un salto, era mi momento de seguir creciendo. 

-¿Ya tenía algo cerrado?

-Me habían llamado antes de Estados Unidos, y me pareció arriesgado. Pero en ese momento me ofrecieron ser el segundo entrenador del NY Flash, el mejor equipo de la NWSL. Montamos la academia que a día de hoy sigue funcionando. Allí apuestan todo por el fútbol femenino. 

-Y luego llegó el Arsenal en 2014...

-Tuvimos una reunión en verano en Nueva York con el CEO del Arsenal, estaban de gira allí. Al día siguiente me ofrecieron el trabajo. Cuando se lo comuniqué al NY Flash también me ofrecía el puesto de primer entrenador justo. Era el Arsenal, no tiene explicación. Y la oportunidad de acercarme a casa. Al fútbol europeo.

-¿Cuál era el proyecto? 

-El Arsenal estaba en un momento de cambios, había ganado todo desde el 86. Pero el Chelsea y el City habían empezado la profesionalización y ellos se habían paralizado. Me tocó esa parte. Yo había tenido experiencias con jugadoras como Lloyd o Wambach, que eso hay que saberlo manejarlo de forma diferente, igual que en el masculino, da igual que el sueldo sea dos ceros más o tres, las personalidades y ese tipo de egos son los mismos. 

-¿Cómo era la plantilla? 

-El club tenía grandes leyendas (Kelly Smith, Rachel Yankey, Casey Stoney) pero tenía que renovarse. Las jóvenes no eran profesionales y se iban a otros clubes. Entrenábamos en césped artificial. Hasta ese momento le había valido. Ahora necesita renovarse. Fueron tres años que parecieron 10 de trabajo. Mover eso no fue fácil. Traer a Miedema, Nobbs, firmar jugadoras jóvenes. Todo eran apuestas. 

-Seguro que tiene alguna anécdota...

-Sí, mi primer partido fue contra el Bristol de Natalia Pablos y Laura Del Río. En la primera parte perdíamos 2-0. No había pausa, las jugadoras llevan esa forma de jugar en el ADN. Ida y vuelta. Luego terminamos ganando 4-2. Le dije a Natalia “oye, esto siempre es así de loco”. La jugadora inglesa y americana tiene un espíritu competitivo brutal. Allí juegan desde pequeñas y aquí muchas han tenido incluso que convencer a sus padres para que les dejaran jugar. Antes les bastaba con jugar más que con ganar. Ahora ya se va viendo. 

-¿Cómo ve a la Selección?

-Veo que España tiene una identidad muy clara, se ha hecho mucho trabajo y se ha mejorado mucho. Como también ha mejorado el fútbol femenino mundial. Jorge ha apostado por las jugadoras jóvenes, con las que ha trabajado en las categorías inferiores. España juega un fútbol muy vistoso, lleva el mismo proceso que pasó con el masculino. Ahora estamos en un momento que nos falta un puntito más. Se conseguirá si la Liga Iberdrola es más competitiva. También influye la cultura, en otras hay más desarrollo atlético de la mujer. El talento lo tenemos. Hay que esperar al desarrollo natural de nuestro fútbol para poder llegar a ganar algún día. 

-Y la Liga Iberdrola...

-Creo que ahora ha cogido mucha más visibilidad y está cogiendo forma. Pero hay otras ligas que tienen una intensidad y un ritmo mayor. Mucha más exigencia física, y la competitividad en los partidos de la liga francesa, alemana… Ves el ejemplo en Irene Paredes, que han salido y han madurado y es otra jugadora. Por eso, si fuese seleccionador no me gustaría que salieran al extranjero. En España en cuanto a estructura hay cuatro equipos profesionales. También hay algunos que dicen que la tienen y no es así. 

-¿Cómo ve la llegada del Real Madrid?

-Un club como el Madrid conseguirá lo que se proponga. El inicio ha sido llamativo, por la forma en la que se ha creado. Ahora están intentando hacer un proyecto de jugadoras jóvenes y varias españolas para mejorar el primer año. No me lo imagino arriba, ahora mismo hay un club que es el Barcelona que está a otro nivel en todo. El Atlético ha demostrado mucha eficiencia para acercarse e incluso superar al Barçca. Pero ese proceso es largo, no creo que el Real Madrid lo adquiera de repente. En un plazo medio sí lo logrará. Tiene muchas cosas positivas, en cuanto a la visibilidad de la liga. Hay muchas jugadoras en todo el mundo que solo con oír el nombre del Real Madrid ya tienen curiosidad. Es mucho más vendible con un United-Madrid en Champions-

-¿Se ve volviendo a España?

-Sí, claro, aunque tenía pendiente la liga francesa. En el Burdeos hemos hecho gran temporada pero se nos ha quedado incompleto el trabajo. En Francia existe mucha materia prima. Eso sí, creo que el fútbol inglés lo adorna mucho más. 

-¿Con qué jugadora que haya dirigido se queda?

-Kelly Smith.

-¿Y una española?

-Tienen que ser dos. En cuanto a talento no tengo duda, Sonia Bermúdez. Y luego Natalia Pablos la más goleadora, incluso a nivel mundial.

-Si pudiera fichar a una futbolista para el Girondins...

-Marie-Laure Delie o Rose Lavelle. 

-Siempre ocupan titulares Morgan o Rapinoe. ¿Son las mejores?

-No les quiero quitar importancia, pero Lavelle, Sauerbrunn o Dunn son maravillosas.

-¿Se arriesgaría a entrenar a un equipo masculino?

-El fútbol femenino me ha dado muchísimo. Y ya lo domino. Aunque nunca se sabe.

-Muchas años en el fútbol femenino, ¿cómo diría que está actualmente?

-No creo que ningún directivo o presidente diga que hoy en día que el fútbol femenino no es rentable. No lo es si siempre lo tratas como el hermano pequeño.

Cracks del Siglo XXI: Joel cambió Barcelona por Londres

Joel López (Barcelona, 2002) es otro caso más que añadir en la lista de la interminable fuga de talentos que ha sufrido el Barça en los últimos años. Es cierto que en el club han intentado poner freno a esta tendencia con las renovaciones recientes de Ansu Fati e Ilaix Moriba, entre otros, pero van a tardar tiempo en que esto se detenga del todo. Sobre todo porque en los últimos años pocos canteranos se han asentado en el primer equipo y en la base ven muy difícil derribar esa puerta. A eso se une las buenas experiencias de algunos canteranos que han salido fuera, como Piqué o Fàbregas en el pasado o Éric García más recientemente.

Joel recibió en el verano de 2018 una oferta muy tentadora del Arsenal. Es un lateral izquierdo con mucho recorrido, intenso, ofensivo y que se asocia bien. Encaja a la perfección en el estilo del Barça. Pero vio un problema: por delante tenía a Cucurella (nacido en 1998) y sobre todo a Juan Miranda (nacido en el 2000), la gran apuesta del club. De hecho, Cucurella había buscado una cesión porque la apuesta del Barça por Miranda era muy fuerte.

La experiencia pasada de Fàbregas o Bellerín en el Arsenal, unido a la presencia en Londres de Raúl Sanhellí, le convenció. Sanhellí, actual directo del fútbol del Arsenal, también dejó el Barça para poner rumbo a Londres en 2017. En el Barcelona veían cómo uno de los mejores jugadores de su cantera se marchaba a coste cero (el Arsenal sólo pagó derechos de formación) después de haberse hecho futbolista durante siete años en el club.

La adaptación de Joel a Londres ha sido muy positiva. Esta temporada ha disputado once partidos con el Sub-18 del Arsenal y también es un hombre al que tienen en cuenta en las categorías inferiores de la Selección (fue convocado en 2018 con la Sub-17). Si mantiene su progresión, el Barça puede arrepentirse de su salida…

25 años de la Recopa del Zaragoza, el día que ardió París

9 mayo, 2020 · Archivado en Arsenal FC, Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Historia deportiva, Miguel Pardeza, Nayim, Real Zaragoza, Recopa · Comentarios desactivados en 25 años de la Recopa del Zaragoza, el día que ardió París 

El miércoles 10 de mayo de 1995, a los 119 minutos y 40 segundos de partido, Nayim disparó desde medio campo contra la portería del Arsenal. Era la última jugada de la final de la Recopa. Era una locura. Pero la pelota completó una parábola imposible y fue gol. Hoy se cumplen veinticinco años de aquel tanto excepcional, quizá el más extraordinario de una final europea, que le dio al Real Zaragoza el título más grande de su historia.

Revisemos la jugada. Último minuto de la prórroga. Adams cabecea sin orden, la defensa del Arsenal está muy avanzada y la pelota viene a Nayim, que la afloja y la deja botar. Tras el primer bote mira al fondo, a la portería y ahí duda de si golpear, pero no se decide. Tras el segundo bote, la revienta. El violento impacto implica todo el costado derecho del pie. La pelota sale despedida. Pardeza inicia una carrera, Adams se contiene y lo deja en fuera de juego, Geli entra por la izquierda; la zaga inglesa se deja llevar y se aproxima para el saque de puerta. Poyet mira, Esnáider mira, Aguado mira, Cáceres mira… Seaman corre. Tres segundos más tarde el balón está dentro. David Seaman se tumba de medio lado, como si dormitara. La pelota regresa de la red, muy lentamente, y se queda parada sobre la línea. El gol tarda en hacerse creíble, pero al instante desata una pasión sin límites entre el Zaragoza y el zaragocismo. Sí, el Zaragoza era campeón, justísimo campeón de la Recopa, después de eliminar al Gloria Bistrita rumano, al Tatran Presov eslovaco, al Feyenoord holandés y nada menos que a los ingleses Chelsea y Arsenal.

El gol de Nayim contuvo todos los condicionantes para alimentar un mito, un mito que no deja de crecer con el paso de los años: oportunismo (últimos segundos de una prórroga), dramatismo (el esfuerzo inútil de Seaman y su desolación final), exactitud y máxima dificultad (el derechazo desde 49 metros surgió en el momento preciso y voló lo justo para caer en el hueco imposible entre la mano del portero y el larguero). Y todo ello en una final europea.

Sabía que me metía en un lío cuando le vi chutar, porque me había adelantado un poco y Nayim sabía lo que hacía. Como portero, uno puede ser un héroe durante 119 minutos y de repente, ¡bum! Sé de lo que hablo. Me pasó cuando Nayim disparó desde tan lejos. De repente pasó lo que pasó. Una pesadilla. El último segundo, el último disparo de un partido… El recuerdo de ese gol me perseguirá toda mi vida”, se lamentó el portero del Arsenal a la conclusión de la final.

“Había miles de personas que empujaban conmigo ese balón”, declararía feliz pero sereno Mohamed Alí Amar, Nayim, en una frase que se hizo inmortal.

Un diario tituló: “Alá es grande”. Pardeza, capitán de aquel once legendario, admite que pensó en una posibilidad sobrenatural que escapaba a su ilustración. Conforme el tiempo empuja hacia atrás las imágenes de aquella noche, crece el mito de París, casi a la misma velocidad que el Real Zaragoza, inmerso en una de las peores crisis de su historia, intenta levantarse de la mano otra vez de Víctor Fernández de la demolición a la que le sometió durante ocho años un personaje innombrable.

“Aquella fue la gran victoria de todo Aragón”, dijo en una ocasión Víctor, que ahora está inmerso en ganar la ‘Recopa del Siglo XXI’, la del ascenso a Primera División después de siete años en la ruina y el pozo de la Segunda División.

En 1995 hacía 29 años que el Zaragoza no alcanzaba una final continental —la Copa de Ferias de 1966 que los ‘Magníficos’ perdieron contra todo pronóstico frente al Barcelona—, y la expectación desbordó todas las previsiones. Veinte mil aragoneses se desplazaron a París, y otros treinta mil se concentraron en la plaza de toros y el pabellón Príncipe Felipe, donde se habían instalado dos pantallas gigantes, para propiciar un ambiente festivo en la ciudad. Más de 200.000 personas recibieron a los campeones un día después en la Plaza del Pilar. Aquella fue una celebración colosal, con el desaparecido Sergi ejerciendo como gran maestro de ceremonias. Inolvidable.

Cedrún, Belsué, Aguado, Cáceres, Solana, Aragón, Nayim, Poyet, Pardeza, Higuera y Esnáider. Aquel once, como todos los equipos campeones, se recitaba de memoria.

“Era un ramillete de jugadores de gran calidad técnica, y con un perfil muy ofensivo, porque hasta los defensas metían goles. Era un equipo atrevido, que siempre quería llevar la iniciativa, y que tenía mucha contundencia ante el gol. Era un equipo ambicioso, construido para atacar, para salir a ganar. Y esa vocación la defendimos hasta las últimas consecuencias. El compromiso colectivo era extraordinario, fuera de lo normal. Y no se puede olvidar tampoco que el Real Zaragoza tiene una tradición ganadora. Eso también ayuda. Y nos ayudó a nosotros”, recuerda Víctor Fernández.

Hoy, veinticinco años después, la memoria está muy presente. Al Zaragoza siempre le quedará París...


Te invitamos a un paseo virtual por el interior del Parque de los Príncipes como es hoy


París y una goma atada a la cama

Estoy en una habitación del hotel La Forestiere en el Bosque de St. Germain-En-Laye. Nos han llevado allí dos días antes del partido. Con techos a dos aguas y una chimenea cuya estructura vertical sobresale de la pared en la que está incrustada, el inmueble tiene más de casa rural que de hotel. Desde mi ventana puedo ver el jardín, repleto de flores y árboles, bajo cuya sombra resultaría agradable estar leyendo o tomando una cerveza. Pero ese horizonte está muy lejos de mí. Todo lo que me importa en esos momentos es una goma de cierto grosor. La tengo atada por un extremo a una de las patas de la cama, mientras que en el otro he hecho un lazo por el que puedo meter mi pie izquierdo. He aterrizado allí con molestias en los isquiotibiales que amenazan con no dejarme jugar. De las dos últimas finales de Copa del Rey a las que hemos llegado, me perdí la de Valencia contra el Real Madrid justamente por una contractura. Y la del año siguiente en el Calderón contra el Celta, sólo la pude disputar gracias a un vendaje en mi tobillo que parecía una escayola. Sería una broma, pienso, que el partido más importante de mi carrera se quede en un mal recuerdo. Los únicos que saben de mis dudas y mis temores son los “fisios” del equipo, Kabir y, sobre todo, Paul Knaap, con el que he estado en dos ocasiones en Rotterdam en la consulta de Van Toorn, que en esos años se ha puesto de moda por sus milagros. Su terapia provoca discrepancias y críticas apasionadas. Según algunos, sus métodos son una temeridad. Otros no tienen empacho en acusarlo de ser un impostor que pone en riesgo la salud de los profesionales.


Nayim le da la Recopa al Zaragoza con un gol maravilloso

El Arsenal era el vigente campeón de la Recopa y uno de los grandes clubes ingleses, pero el Real Zaragoza jugó sin ningún complejo en París e hizo sobrados méritos para el triunfo. Después de media hora de igualdad, el equipo de Víctor Fernández tomó el mando del partido y ya no lo soltó hasta levantar la copa de campeón. Esnáider abrió el marcador con un golazo y Hartson empató en un despiste, pero el momento mágico estaba por llegar.

El partido se fue a la prórroga, y en el último instante, cuando todo el mundo se preparaba para unos penaltis dramáticos. llegó la gloria. Mohamed Alí Amar ‘Nayim’, que en árabe significa ‘el afortunado’, vio muy adelantado a Seaman. Decidió tirar desde más de 49 metros y, ante la sorpresa de los 45.000 espectadores que abarrotaban el Parque de los Príncipes, lograba un gol que ha pasado a la historia del fútbol europeo. El Zaragoza conquistaba así su segundo título continental 31 años después.

Apoteosis en Zaragoza

En Zaragoza continuó la fiesta que había empezado la noche anterior en París. En la capital aragonesa, la llegada de la expedición zaragocista con el título recién conquistado fue el momento culminante para los aficionados. Víctor Fernández fue jaleado, vitoreado y piropeado por los seguidores zaragocistas, que reconocían de esa manera el trabajo de uno de los principales artífices del gran éxito del Zaragoza, que pasaba de los "Magníficos” a “Los Héroes de París”.


“Allá a donde voy me recuerdan el gol de París”

Nayim, que se encuentra en Zaragoza pasando el confinamiento, atiende la llamada de As para revivir aquel golazo a Seaman en el Parque de los Príncipes de París. El 10 de mayo de 1995 el equipo aragonés alzó al cielo la Recopa de Europa y levantó de sus asientos a prácticamente todos los aficionados españoles y 25 años después aquella gesta continúa viva en la memoria y el corazón de todos los zaragocistas.

Hoy hace 25 años que el Real Zaragoza conquistó la Recopa. Es un día especial para usted, ¿verdad?

Sin duda alguna. Fue un día que cambió mi vida, no sólo a mí, sino a todo ese grupo de jugadores y cuerpo técnico. Fue un momento increíble por cómo pasó todo, sobre todo los últimos segundos del partido.


“El corazón se me acelera cada vez que recuerdo la Recopa”

Víctor Fernández revive a través de los canales de comunicación del Real Zaragoza la final de la Recopa, el ambiente vivido en el Parque de los Príncipes, los goles de Esnáider y Nayim y la posterior celebración en la plaza del Pilar al mismo tiempo que prepara el último asalto de lo que sería, según sus palabras, “la Recopa del siglo XXI”. Un ascenso que el Real Zaragoza persigue desde hace siete temporada y que está muy cerca de lograr justo el año que se cumplen 25 años de la gesta de París.

—Hoy ya se cumplen 25 años de la Recopa. Como pasa el tiempo, ¿verdad?

—Va todo muy rápido. Parece que fue ayer, pero 25 años ya es una cifra muy respetable. Todo va a un ritmo altísimo y todo esto que estamos viviendo parece que aún te acerca más al pasado, pero el tiempo es el tiempo.


Esnáider marca el ritmo del Zaragoza en Europa

Las formidables actuaciones de Esnáider lideraron a los aragoneses en la Recopa. Tras comenzar contra dos equipos modestos, el Zaragoza dio su verdadera medida ante Feyenoord y Chelsea. Ante los de Rotterdam, los zaragocistas tuvieron que templar sus ánimos por el juego violento del equipo holandés. En ambos partidos el Feyenoord se quedó en inferioridad e incluso el húngaro Kiprich amagó con golpear al colegiado Markus Merk. En Londres, un gol de Aragón clasificaría al Real Zaragoza.

Criado en las categorías inferiores de Ferro Carril Oeste, un modesto conjunto argentino que alcanzó sus mayores logros de la mano de Carlos Timoteo Griguol y con Héctor Cúper en el terreno de juego, Juan Eduardo Esnáider se dio a conocer rápidamente tanto por su capacidad goleadora como por su mal carácter dentro del campo. Con diecisiete años fue el máximo goleador del Torneo Suramericano Sub-20. Fichado por el Real Madrid, sería en el Zaragoza donde explotó sus condiciones goleadoras. El argentino fue el segundo máximo goleador del torneo, marcando goles a los cinco equipos a los que se enfrentó.

Debut en Valencia

El Zaragoza tuvo que jugar sus dos primeros encuentros (ante el Gloria Bistrita y el Tatran Presov) en Valencia por una sanción de la UEFA. En diciembre de 1992, al término de la eliminatoria Zaragoza-Borussia Dortmund, una moneda de 25 pesetas impactó en el colegiado Rubert Forstinger y motivó la sanción.

Remontada ante el Feyenoord

Pese a su mayor calidad y su mejor juego a lo largo de los dos partidos, el Zaragoza tuvo que superar una más que injusta derrota ante el Feyenoord en Rotterdam para acceder a las semifinales. Los holandeses, que se quedaron en inferioridad numérica por su comportamiento agresivo en ambos choques, fueron superados por dos goles de Pardeza y de Esnáider, éste con una sensacional volea ante la que De Goey, meta holandés, no pudo hacer nada.

Triunfo y temor ante el Chelsea de Hoddle

El Chelsea que dirigía Hoddle fue el penúltimo escollo que tuvo que pasar el Zaragoza para jugar la final. En La Romareda, los ingleses fueron vapuleados por el conjunto maño, que tuvo en Pardeza y en Esnáider (2) a sus goleadores. En Londres, un tanto espectacular de Aragón, que dribló a dos rivales antes de batir a Hitchcock, sentenció la eliminatoria, aunque Furlong y Hoddle (arriba) insistieron hasta el último minuto.


El Zaragoza que fue y hoy vuelve a ser

No hay gol igual, me atrevo a decir que no habrá gol igual, en la historia del fútbol. La mezcla de dificultad, imaginación, suspense y valor conceden a la prodigiosa ocurrencia de Nayim la autoría de un hito incomparable. Otros goles agónicos también decidieron títulos importantes, pero ninguno sucedió desde más de 40 metros. El contexto y la distancia son únicos.

En un niño nacido en Madrid, aunque de firmes raíces aragonesas, la parábola de Nayim solo hizo que reafirmar la mejor decisión que, en su inconsciencia infantil, pudo tomar. Mi padre me descubrió lo que era el Real Zaragoza, algo por lo que siempre le estaré agradecido. Quizá ser del Zaragoza no era la opción lógica ni lo que tocaba. Sin embargo, hoy entiendo más que nunca que era la elección natural. Los recuerdos borrosos previos de mis tardes de zaragocismo ganan total nitidez en el camino hacia la Recopa de París.

Todavía siento caer las inconsolables lágrimas que me provocaron las paradas de un portero de apariencia singular como De Goey y el gol de un joven con rastas llamado Larsson. Por un momento todo estaba perdido, pero nada fue como aparentaba. La remontada al Feyenoord en La Romareda, la poderosa exhibición ante el Chelsea o el icónico bautizo de la hija de Aragón —mi primer ídolo— en Stamford Bridge condujeron a un equipo de huella personalísima a la final contra el Arsenal. Víctor Fernández adoptó una propuesta tan identificable como atractiva, exageradamente ofensiva a veces, con jugadores de gran pie y jerarquía en todas las líneas y un goleador mayúsculo como Esnáider, incontenible toda la Recopa. Al Zaragoza se le conocía por una idea. Aquel equipo se escribió desde su grandeza futbolística, pero también desde la ambición colectiva, el orgullo de su afición y el sentido de pertenencia de una comunidad entera.

Aunque pueda parecer tanto tiempo después, el Zaragoza no se quedó en París. La trayectoria asimétrica que siguió después, con triunfos tan notables como la Copa de Sevilla, el Galacticidio de Galletti, la Supercopa de Zapater o el glorioso 6-1 al Madrid, ha deparado en siete años consecutivos en Segunda por la negligente y dolosa gestión de Agapito Iglesias. La supervivencia del Zaragoza quedó a los pies de un milagro. Y el milagro era su gente. La reciente reconstrucción social dibuja un panorama alentador, ligado al imprescindible retorno a Primera por cuestiones económicas. Ir a La Romareda, una costumbre que repito casi en cada partido que juega como local, conecta a varias generaciones de aficionados entre los que cada vez se ven más niños. Si algo se rompió en el pasado, hoy se ha recuperado. El vínculo pasional con el Zaragoza está tan vivo como lo estaba París. Con Víctor, siempre Víctor, como guía necesario. Se trataba de volver a empezar para volver a ser.

Tocar el cielo es esto: el cuento único del gol de Nayim que llevó a la gloria al Zaragoza

9 mayo, 2020 · Archivado en Arsenal FC, Baloncesto, Competiciones, Deportes, Equipos, Futbol, Nayim, Real Zaragoza, Recopa · Comentarios desactivados en Tocar el cielo es esto: el cuento único del gol de Nayim que llevó a la gloria al Zaragoza 
Se cumple el 25 aniversario de la conquista de la Recopa por parte del Zaragoza. La proeza de Nayim es uno de los mejores goles de la historia de las finales.

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