Con Andrés Gimeno estamos en deuda

9 octubre, 2019 · Archivado en Andrés Gimeno, Copa Davis, Harlem Globetrotters, Juan Antonio Samaranch, Manuel Santana, Tenis · Comentarios desactivados en Con Andrés Gimeno estamos en deuda 

Era 1965, Santana había ganado dos veces Roland Garros y no le conocía nadie en España, fuera del entonces reducido y exclusivista círculo de aficionados al tenis. En eso TVE ofreció un partido de Copa Davis desde Barcelona entre EE UU y España. Los americanos traían su propia comida al vacío, y su agua embotellada, porque no se fiaban de lo que se pudiera tomar aquí. Eso provocó una oleada de indignación nacional y una fascinante curiosidad por ver esos partidos. Ganó España, nos apuntamos al tenis con el furor del converso y Santana se convirtió en el héroe nacional. Nuestro mejor deportista, a juicio de todos.

Entonces empezó a deslizarse un nombre: Andrés Gimeno. Los entendidos aventuraban que quizá fuera mejor que Santana. “¡Imposible! ¿Y por qué no juega la Davis?” “Porque es profesional”. Ser profesional significaba entonces haber fichado por la ‘Troupe’ de Kramer, un extenista que contrataba a los mejores para hacer exhibiciones por cualquier parte del mundo. Eso les excluía de la Copa Davis y los torneos del Grand Slam. Sus nombres y resultados apenas salían en los periódicos. Eran como unos ‘Globetrotters’, de resultados no homologables. Samaranch retuvo a Santana como ‘amateur’ pagándole bajo cuerda.

Al fin se les abrieron los torneos, ya en 1968, cuando era evidente que apenas quedaban ‘amateurs’ puros. Gimeno al menos pudo ganar un Roland Garros, en 1972, ya con 34 años. Pero aún se le miraba con cierto reproche, por ‘haberse vendido a Kramer’ en años en que podría haber hecho fuerza junto con Santana en aquellas finalísimas de Australia. Sólo nos familiarizamos por fin con él y le quisimos como se merecía cuando dictó magisterio como comentarista de televisión. Ahora que se ha ido, siento lo injusta que fue la desatención que sufrió en los sesenta, como injustas han sido las últimas dificultades de su vida. Descanse en paz. Fue un gran tipo.

La siembra de Andrés Gimeno

9 octubre, 2019 · Archivado en Andrés Gimeno, Blanca Fernandez Ochoa, Competiciones, Deportes, Grand Slam, Manuel Santana, Roland Garros, Tenis · Comentarios desactivados en La siembra de Andrés Gimeno 

La sociedad actual se mueve tan deprisa, que apenas queda tiempo para mirar atrás, para pararse a pensar de dónde venimos, para recordar a aquellos que pusieron los cimientos y los primeros ladrillos que construyeron el edificio donde ahora habitamos. Cada vez es más frecuente rememorar a los precursores sólo cuando se van, cuando se convierten en una foto en blanco y negro con las fechas del nacimiento y del último adiós. Este miércoles nos dejó Andrés Gimeno, un pionero del tenis español, el primer profesional de la raqueta, un mes y medio después de que lo hiciera la esquiadora Blanca Fernández Ochoa, una pionera del deporte femenino y del olimpismo españoles. Los dos aportaron días de gloria como deportistas... Y los dos vivieron sus últimos años en una inmerecida precariedad.

Hoy disfrutamos de Rafa Nadal, el mejor de siempre, pero mucho antes estuvieron otros, con Manolo Santana a la cabeza, el primer ganador español en Wimbledon, Roland Garros y US Open. Gimeno era su coetáneo, en una época con un deporte muy diferente, que aún establecía una barrera entre un amateurismo maquillado y el profesionalismo. El barcelonés optó por la segunda vía, que le impedía disputar los Grand Slams y la Copa Davis. Aun así, la Era Open se abrió a tiempo para que pudiera coronarse en París en 1972 con 34 años y 10 meses, el campeón más viejo, un récord que mantiene. A lo que no llegó fue a las finales de la Davis de 1965 y 1967. Santana siempre sostuvo que, con Gimeno, alguna Ensaladera hubiera viajado a España.

Su voz sí estuvo presente en la conquista de la primera, en 2000, como comentarista de TVE. Desde el micrófono vio triunfar a Arantxa, a Conchita, a Bruguera, a Ferrero, a Costa, a Corretja, a Moyá... Algunos habían pasado por su Academia. Hoy todavía se recogen frutos sembrados por Andrés Gimeno. Descanse en paz.