Vinicius y la figura del chupón

El juego de Vinicius en Son Moix me recordó, como otros partidos suyos antes, la vieja figura del chupón, abundante y admitida en el fútbol en los sesenta, en los setenta y aún en los ochenta. El fútbol se ha vuelto más científico y mecanizado con los años, manejado con mano de hierro por los entrenadores, que ahora se rodean de un equipo en el que no faltan vanguardistas de la Inteligencia Artificial. El individualista va desapareciendo y he aquí que de repente lo resucita Vinicius, abroncado, a cuenta de ello, por Jovic y Benzema. El problema del chupón no es cuando no las finaliza todas, sino cuando las que finaliza, las finaliza mal.

Cuando empecé a ir asiduamente al fútbol, acababa de aparecer Amancio en el Madrid. Jugaba de extremo. Cada vez que recibía, encaraba a su lateral, luego al que viniera en su ayuda, y al siguiente, y al otro... “¡Chupón!”, le gritaban. Cuando la perdía, el lamento era unánime: “¡Siempre le sobra el último regate!”. Pero cuando salía de los embrollos lo hacía con claridad y aquello acababa en gol propio o en pase mortal atrás, y en ese caso sus desparramos se alababan. Así fue haciéndose el amo en el Madrid. Lo malo de Vinicius es que cuando sale de todas las trampas no ve ni compañeros ni puerta y sistemáticamente chuta fuera.

En otro tiempo todo equipo tenía su chupón, en el que se confiaba para abrir defensas. Generalmente extremos, como fueron Juanito, Onésimo, Ortuondo o Juanele, pero a veces también interiores, como Solsona o Villa. Jugadores habilidosos y atrevidos para defender su forma de jugar, más allá de la impaciencia del público. Cuajaban los que del embrollo salían con claridad. A los que no, como le pasó a Ito, se los llevó el tiempo. La revolución retroactiva que propone Vinicius, y en la que ya fracasó Deulofeu, sólo podría prosperar si adquiriera esa lucidez final de la que hoy carece. Pero ni los tiempos están para eso ni veo a Zidane con paciencia.

El fútbol que fue y que no debe volver

10 septiembre, 2019 · Archivado en Amancio Amaro, Canal+, Carlos Rexach, José Eulogio Gárate, Movistar, Roberto López Ufarte, Vitoria · Comentarios desactivados en El fútbol que fue y que no debe volver 

Hace pocos días se presentó en Vitoria un documental de inminente estreno en Movistar. “España antes del tiqui-taca”. Viene a contar, aunque sólo parcialmente, la diferencia entre el fútbol de tres o cuatro décadas atrás respecto al de hoy. Digo parcialmente porque es una monografía sobre la brutalidad de ese tiempo, pero no me parece mal. Esa es la diferencia mayor. Otra podría ser el estado de los terrenos de juego, hoy felices alfombras en casi todos los casos, otrora barrizales por exceso de uso o de riego malintencionado, o secarrales por falta de riego igualmente malintencionado. Suelos difíciles para los exquisitos.

Pero lo peor era lo otro. Lo peor era la barbarie consentida, alimentada por un ambiente cuartelero y macho en el que ‘lo que pasa en el campo queda en el campo’. Recomiendo a todo aficionado de hoy ver el reportaje. A los de mi quinta y anteriores no les es preciso: ya vivimos aquella brutalidad, en la que cuando el central propio volteaba al delantero rival el estadio emitía un clamor entusiasta. Y no hay excepciones. Vistas en la pantalla con ojos de hoy, algunas entradas resultan inconcebibles. Pero entonces era cosa común y los Amancio, Gárate, Rexach, López Ufarte y demás asumían que debían enfrentarse a eso.

Es el fútbol que se fue y sí ha sido, pero que ya no es ni falta que hace. Toda una generación de árbitros se arrugó ante aquello, y ya se sabe que cuando el gato no está los ratones bailan. Canal + vino a remediarlo. Aquellas patadas televisadas desde siete ángulos no podían sobrevivir, ni los árbitros que las consintieron. Algunos de aquellos feroces defienden en el documental, con áspera sinceridad, aquel mundo en el que prosperaron. Hicieron lo suyo, lo que sabían, lo que su entrenador les pedía y el árbitro les consentía. Pero por suerte, eso ya no pasa. Ahora tenemos un fútbol mejor y no es malo ver de dónde venimos para disfrutarlo más..