El Bayern va por la octava consecutiva

El récord español de ligas consecutivas es de cinco y lo tiene el Madrid por repetido: al inicio de los sesenta, en el distefanismo tardío (en la quinta ya no estuvo él) y en los ochenta, con La Quinta del Buitre. El Barça empalmó cuatro con el 'Dream Team'. Marcas modestas frente a la que se apresura a establecer el Bayern, que con su victoria a domicilio (domicilio vacío) ante el Borussia se ha puesto a la ya inalcanzable distancia de siete puntos. Claro, que como siempre hay quien le gana a cualquiera a cualquier cosa, la Juve va hacia su novena consecutiva. Aquí hay quejas por la liga dual, pero lo de esos dos países es monopolio en regla.

Así que bendito sea tener dos aspirantes cada año, a los que de cuando en cuando consigue sumarse el Atlético. La Bundesliga, que estos días nos entretiene la espera, ya tiene otra vez el dueño de siempre. La última vez que se la quitó alguien fue justamente el Borussia de Dortmund. El Bayern lo arregló quitándoles a Lewandowski, Götze y Hummels (estos dos han regresado, ya un poco otoñales) y vuelta a empezar. Su poderío económico y su influencia en los despachos le ponen por encima de todos. Ayer el Borussia pudo entreabrir la puerta a la esperanza con algo que sonó a penalti de Boateng, pero árbitro y VAR se abstuvieron.

Ganó el Bayern porque fue mejor con su ritmo constante, al que el Borussia sólo opuso esporádicas llamaradas. El duelo entre Haaland, al que hemos adjudicado el papel de Príncipe Valiente, y Lewandowski, relegado al de antihéroe, quedó en tablas. Los dos rozaron el gol: Haaland en ese tiro que desvió el codo de Boateng, y Lewandowski en un escopetazo al palo que casi lo troncha. El partido lo resolvió el mejor sobre el campo, Kimmich, con una vaselina que firmaría el mismísimo Romario. Achraf, otro punto de interés del partido para nosotros, pinchó esta vez en hueso ante Davis, un canadiense que le discutió la banda.

Diego López desafía a Joaquín… y a Di Stéfano

La retirada de Aritz Aduriz, de 39 años, deja a Joaquín Sánchez como el abuelo de LaLiga en activo, con 38 primaveras. Pero a solo 126 días del extremo se sitúa otro clásico del campeonato, exportero de Real Madrid, Villarreal, Sevilla, Milan y, desde 2016, en el Espanyol. Se trata de Diego López, que desafía al jugador del Betis y, desde el punto de vista histórico, también a Alfredo di Stéfano. Ahí es nada.

Por partes. La intención de Diego López es jugar más allá de los 40. De hecho, recientemente proclamó que su espejo es Gianluigi Buffon, quien sigue en la elite a los 42. Así que rivalizaría o incluso podría superar a Joaquín en caso de que el guardameta acabe renovando a la baja su contrato con el Espanyol, que a su vez luchará por seguir en Primera.

Tal vez un acicate más para conseguirlo es que Diego, cuyo último encuentro lo disputó el pasado 8 de marzo con 38 años y 126 días, tendría al alcance a los cinco únicos porteros que le superan en veteranía en la historia de LaLiga: Ricardo López (quien tenía 41 años y 153 días en su último partido, Jacques Songo'o (40 años y 67 días), César Sánchez (40 años y 15 días), Andrés Palop (39 años y 222 días) y Carlos Fenoy (39 años y 199 días).

En consecuencia, abriría brecha, pues los siguientes cancerberos en activo que le siguen aún tienen 35 años: Iván Cuéllar (del Leganés), Rubén Martínez (Osasuna) y Miguel Ángel Moyà (Real Sociedad).

Incluso a nivel doméstico, de Espanyol, dispone Diego López de una ocasión única para convertirse en el jugador que haya vestido con más edad la camiseta blanquiazul en LaLiga. Del récord hace más de medio siglo. Su autor fue Di Stéfano, quien lo registró el 1 de mayo de 1966 cuando contaba con 39 años y 273 días.

'La Saeta Rubia' había aterrizado en el Espanyol ya con 38 años recién cumplidos, de la mano de un Ladislao Kubala que se estrenaba como responsable técnico y desoyendo ofertas de Celtic de Glasgow, Milan (que, sorprendentemente, le pagaba menos que los pericos) y Betis. El club de Joaquín. El primer desafío de Diego López.

Sergio Nieto, Socio Número 1 del Real Madrid: «Quiero ver al Madrid ganar esta Liga»

Sergio Nieto Díaz Albo no es un madridista cualquiera. Es, ni más ni menos, que el Socio Número 1 del Real Madrid (hay censados 99.781). Impresiona su vitalidad y más si les digo que tiene 95 años (cumplirá 96 el próximo 24 de septiembre). Se mantiene confinado, con una disciplina admirable, en su pisito del barrio de El Retiro, cerca de la Avenida del Mediterráneo. Un lugar que parece un santuario madridista por la cantidad de recuerdos que tiene del equipo que siempre fue el amor de su vida. Sergio nos atiende con una voz atronadora y con una energía envidiable. "¿Qué pasa, Roncero? Yo ya empiezo a estar aburrido de estar en casa, pero ya queda menos para que podamos salir de nuevo a la calle. Ojalá acabe pronto esta desgracia. Mira que llevo casi un siglo en este mundo, he visto una Guerra Mundial y una Civil, pero jamás imaginé que a estas alturas pudiera pasar algo tan terrible".

Ahí donde le ven y pese a su edad, don Sergio se valía por sí mismo hasta antes del confinamiento. "Todavía a veces subía a mi coche para moverme por Madrid. Lo llevo yo para distancias cortas. Las piernas a veces se me cargan y si he quedado a comer con algún amigo me voy en mi coche mejor". Su orgullo blanco lo avala el hecho de haber sido testigo de las 13 Copas de Europa ganadas por los blancos y las 33 Ligas. "Cuando se inauguró el Campeonato de Liga en 1929 yo ya tenía cinco añitos. Y poco después mi padre me hizo socio del Madrid. Eso fue en 1932, cuando tenía ocho años. Él estaba muy contento por haber logrado el Madrid su primera Liga, y por eso me hizo socio. Esa primera Liga fue con el Divino Zamora al frente, y ya vamos por 33… Espero que cuando vuelva el fútbol, que ojalá sea este verano, pueda ver la 34. La tenemos a mano. Ya va tocando ganar otra Liga". Nos añade un recuerdo impagable: "Mi madre Flora nos obligaba a comer a la una porque a las cuatro jugaba nuestro Madrid en el Viejo Chamartín y había que ir con tiempo al estadio…".

Ha sido de los pocos aficionados blancos que estando en vida puede presumir de haber sido testigo de las 13 'Orejonas'. "Las he visto todas, pero nada como aquellas cinco seguidas con Di Stéfano y Paco Gento al frente. Qué equipazo teníamos. Eso sí, jamás olvidaré el gol de Sergio Ramos en Lisboa. Ganarle la Champions a los atléticos de esa forma fue una gozada. No olvide que en nuestra generación el Atleti siempre fue el gran enemigo a batir".

Es comprensible ese sentimiento, dado que Sergio creció con un Barça que en general fue inferior al Real Madrid. "No olvides que yo estuve en Chamartín en la famosa tarde de 1943 en la que le metimos 11-1 al Barça en unas semifinales de Copa. Yo jugaba en el Amateur del Madrid y esa mañana habíamos ganado la Copa de Educación y Descanso. Don Santiago Bernabéu nos invitó a comer como premio en el gimnasio del estadio y ahí nos regalaron una entrada para el partido. Imposible olvidarlo…".

Podríamos seguir horas y horas, pero Sergio debe descansar. Se muestra orgulloso de ser integrante del 'Club de los 100', que reúne a los cien primeros socios del club. Ellos son la memoria viva del Mejor Club del Siglo XX. "Y lo será también del XXI, Roncero, no lo dudes". Sergio Nieto, genio y figura. Puro corazón blanco.

El secuestro del fútbol

20 abril, 2020 · Archivado en Alfredo Di Stéfano, Deportes, Deportistas, Enrique Castro "Quini", Entrenadores, Futbol, Futbolistas, Gente, Jugadores, Sociedad · Comentarios desactivados en El secuestro del fútbol 

Esta es la segunda vez en mi vida que no me siento futbolista: retirado, veterano, incluso lesionado, el adjetivo que sea, pero siempre futbolista. Bueno, siempre no: la primera y única vez fue en el carnaval de 1979, al que mi madre no me dejó ir vestido de blanquiazul porque (y en parte tenía razón) eso no era un disfraz. El palo fue gordo: al llegar al parvulario, a mis 5 años, vi a mi amigo Ignacio con la casaca del Espanyol, o lo que fuese aquella camiseta de algodón blanc-i-blau con escudo bordado. Ni siquiera era la equipación completa, en pleno febrero al chaval le pusieron una camisola encima de la ropa y listos. El sombrero y la capa de Zorro pre Banderas no pudieron consolarme. Tampoco usé la espada de plástico contra el nene pese al berrinche. Pero aquel día sentí secuestrado mi yo futbolista más íntimo.

Ahora estoy igual con este virus secuestrador. Pero en estos 40 días de encierro (ya podemos decir cuarentena con rigor, como el hat trick auténtico: nos hemos confinado con la diestra, la zurda y la testa), me consuelo pensando en mi padre, concentrado en La Martona, aquel cuartel de invierno que la Federación encontró en los libros de infantería buscando un lugar para preparar a la selección en Argentina antes del Mundial'78. Allí, encerrados, por lo que escuché a mi padre y a Dani, a Santillana, a Urruti, a Asensi y compañía, pasaron un secuestro helador comiendo merluza rebozada que les llevaban unos tíos nuestros, Marañones emigrados en los 50. Así nos fue a los Kubala Boys.

Añado la sensación de estar viviendo una ficción: las primeras películas sobre fútbol de la historia del cine (Harry the Footballer,1911; The Cup Final Mistery,1914), eran cortos en los que secuestraban al ariete del equipo rival para derrotarlo. Como Di Stéfano y Quini, nueves y rehenes sin motivo deportivo pero con final feliz. Ahora el capital conseguirá lo que el fútbol puro, de segunda B a las pachangas, no puede: pagará un rescate mientras los que soñamos con jugar seguimos secuestrados.

El Real Madrid estudia jugar en el Di Stéfano cuando se reanude LaLiga

20 abril, 2020 · Archivado en Alfredo Di Stéfano, deporte, obra, Primera División, Real Madrid, Real Madrid Club de Fútbol, Santiago Bernabéu · Comentarios desactivados en El Real Madrid estudia jugar en el Di Stéfano cuando se reanude LaLiga 
  Leer

Página Siguiente »